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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 141 | Septiembre 1993
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El Salvador

Elecciones: ¿podrán votar todos?

A tan sólo seis meses de las elecciones y a tres de que finalice el proceso de empadronamiento, casi 800 mil salvadoreños no cuentan aún con el carnet electoral que les permitirá ejercer su derecho al voto. ¿Tendrá el Tribunal Supremo Electoral capacidad para solucionar este problema?

Omar Serrano

Uno de los retos fundamentales para la democratización de El Salvador es que las elecciones de marzo/94 sean realmente distintas del simulacro que fueron las anteriores. Pero no se puede hablar de elecciones democráticas si no existe un sistema electoral confiable que permita la participación de todos los ciudadanos aptos para votar.

Sin carnet electoral y sin partida de nacimiento

Desde hace meses, algunos partidos políticos y fuerzas sociales salvadoreñas, la Misión de ONUSAL que participa en la preparación de las elecciones, los Estados Unidos y los gobiernos de otros países, han manifestado su preocupación por las irregularidades que existen en el proceso de obtención del carnet electoral.

Según un reciente estudio hecho por ONUSAL y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la población salvadoreña apta para votar es de 2 millones 745 mil personas. De éstos, 783 mil carecen de carnet electoral y más de 360 mil no tienen partida de nacimiento, documento indispensable para la obtención del carnet.

Al Tribunal Supremo Electoral (TSE) han llegado denuncias concretas, reclamando por la falta de depuración del registro electoral, por la falta de actualización del mismo y por las dificultades para el empadronamiento y posterior obtención del carnet. Hay personas a las que después de más de 4 meses de haberse empadronado, todavía no se les ha entregado su carnet.

¿Quién se beneficia?

Según otro estudio similar al de ONUSAL/PNUD, realizado por la Dirección de Estadísticas y Censos sobre 19 mil personas, los salvadoreños aptos para votar que no se han empadronado o aquellos a los que no se les ha entregado el carnet electoral, se concentran en algunos de los departamentos más poblados del país y en las zonas en las que se desarrolló con más intensidad la guerra. En estas zonas, la mayoría de las alcaldías fueron destruidas y se perdieron los registros civiles que contenían las partidas de nacimiento de sus pobladores.

No se trata únicamente - como argumenta la ONU - que la falta de empadronamiento se deba a la apatía y a la frustración provocada por la lejanía de los lugares a donde deben acudir los pobladores para registrarse. En estas zonas, los obstáculos para recuperar las partidas de nacimiento se añaden a los engorrosos trámites para obtener el carnet. Todos saben que en las zonas que fueron escenario del conflicto, la mayoría de la población es militante o simpatizante del FMLN.

Hasta el momento, son los partidos de oposición los más interesados e involucrados en vigilar y en comprometerse en el trabajo del TSE. El comité departamental de La Libertad de la coalición Convergencia Democrática (CD), que va en alianza con el FMLN, denunció anomalías en la extensión del carnet: de los 22 municipios de ese departamento, ninguno ha enviado al TSE los listados de actualización de las partidas de nacimiento, indispensables para los trámites electorales. La mayoría de estos municipios tienen alcaldes del partido ARENA. La CD ha advertido sobre la posibilidad de que ARENA ya esté preparando el fraude electoral para continuar en el poder.

¿Qué se está haciendo?

A menos de tres meses de que finalice el proceso de solicitud de ingreso al registro electoral, aumentan las presiones y las críticas nacionales e internacionales contra el TSE. No hay mucho tiempo para la enmienda: en tan escaso tiempo el TSE tendría que realizar la hazaña de completar el empadronamiento de unos 800 mil salvadoreños sin carnetizar. Según el presidente del TSE, Luis Arturo Zaldívar, es posible hacerlo.

Para colaborar en esta dirección, la Asamblea Legislativa - por iniciativa de ARENA - aprobó el 25 de agosto una ley que hace obligatorio el carnet electoral a partir del 1 de enero del 94. El gobierno y los partidos derechistas apoyaron la medida, pero según la CD y el FMLN se tratan de una maniobra de ARENA para lavarse la cara ante la comunidad internacional.

La inconstitucionalidad que algunos achacan a esta ley radica en que estipula que el carnet será utilizado por el ciudadano como documento de identificación personal, sin que antes se haya derogado la vigencia de la cédula de identidad personal, establecida en la Constitución.

Según Rubén Zamora -candidato presidencial de la coalición CD-FMLN- lo que ARENA busca con esta ley es sacudirse la presión nacional e internacional a favor de la carnetización de la población. Aunque la izquierda está de acuerdo con la medida, cree Zamora que necesitaba de un detenido estudio y no de una aprobación hecha tan a la ligera. En 1989 se propuso una medida similar antes de las elecciones y fue el gobierno actual -a través de la Corte Suprema de Justicia- quien la rechazó por inconstitucional.

Tratando de ayudar a solucionar los problemas pre-electorales, la comunidad internacional - a través del PNUD - inició el proyecto Apoyo al Proceso Electoral, que costará más de 4 millones de dólares y que, según ONUSAL, "intenta colaborar en la preparación y realización de las elecciones y en el fortalecimiento del TSE".

El 1 de septiembre, el TSE inició una amplia campaña para promover la carnetización de los miles de salvadoreños que no han sido registrados.

¿Hay capacidad?

Pero los problemas no son sólo retrasos involuntarios. Hay otros de carácter operativo, que podrían ser serios obstáculos, como la depuración del Registro Electoral y la revisión del Registro Nacional. Para el Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador (IEJES), el TSE no tiene la capacidad administrativa para carnetizar a todos los que quieran votar en el 94. El TSE -dicen- "necesita aumentar en un 600% su capacidad". Análisis técnicos hechos por la UCA reflejan que a lo más que puede aspirar el máximo órgano electoral es a empadronar a unos 50 mil salvadoreños al mes, lo que cubriría a menos de la quinta parte de los que no están empadronados cuando concluyan los tres meses que faltan para cerrar el registro.

El problema es mucho más complejo de lo que el gobierno y ONUSAL creen y es crucial para el futuro democrático de El Salvador. Para multiplicar sus esfuerzos y lograr el mayor número de empadronados posibles, el TSE no debe únicamente convocar a la gente a que acuda. Debe ir el TSE a los barrios, cantones, caseríos y poblados, donde el índice de los no registrados es más elevado. La iniciativa de ARENA de hacer obligatorio el carnet electoral debe acompañarse con recomendaciones a los magistrados del TSE para que adopten las medidas administrativas que hagan posible el cumplimiento de esa ley.

¡Welcome, US Army!

La llegada de un contingente de 400 soldados norteamericanos - conformado con sobrantes de los reclutados para la guerra del Golfo Pérsico - con el objetivo de construir en zonas rurales de El Salvador carreteras, letrinas, pozos, centros comunales, etc., conjuntamente con militares salvadoreños, causó conmoción en el país. Por primera vez desde el siglo pasado, tropas norteamericanas se instalan abiertamente en suelo salvadoreño.

Según el gobierno y la Fuerza Armada, y según los mismos militares estadounidenses, la misión es estrictamente "humanitaria". La operación se llama Fuertes Caminos y tiene dos fases. La primera se desarrollará entre el 1 de septiembre y el 2 de diciembre. La segunda, llamada Volcán, entre mayo y agosto de 1994. Será interrumpida entre diciembre y mayo "con el propósito de no vernos involucrados en el proceso electoral", según declaraciones del Coronel Rudolph Jones, Comandante del grupo militar de la embajada norteamericana en San Salvador.

La mayor preocupación de los salvadoreños es su salud. En la vecina Honduras y desde la llegada de las tropas norteamericanas a Palmerola, el índice de hondureños y hondureñas contagiados con el SIDA aumentó de manera alarmante. Honduras es hoy el país con más casos de SIDA en Centroamérica y San Pedro Sula ostenta un récord mundial: es la ciudad con más prostitutas y mujeres embarazadas contagiadas con SIDA en todo el planeta. Los soldados norteamericanos son también frecuentes portadores de otras enfermedades contagiosas, algunas de ellas adquiridas en Vietnam.

A algunos sectores, incluyendo a la Asociación de Abogados, les preocupa la inconstitucionalidad de la presencia de estos militares en el país. La Constitución Política permite a las tropas extranjeras transitar, pero no permanecer por un tiempo prolongado en el territorio nacional. Sin embargo, para el gobierno de Cristiani -tan legalista en cuestiones constitucionales- y para la Fiscalía General de la República, la presencia de los militares yanquis no está reñida con la letra de la Constitución.

¿A qué vienen?

Lo que está de fondo en la llegada de los norteamericanos es que las Fuerzas Armadas salvadoreñas buscan a toda costa una justificación que les permita seguir teniendo contacto e influencia sobre la población civil.

Según las reformas constitucionales emanadas de los Acuerdos de Paz, a la institución castrense sólo le corresponden ya dos funciones: velar por la integridad del territorio y por la soberanía de la nación. La Fuerza Armada ha sido despojada de las otras once funciones que se le atribuían constitucionalmente y que le permitían inmiscuirse en todos los terrenos de la vida nacional. Los militares buscan ahora por todos los medios qué hacer con los más de 30 mil efectivos con los que hoy cuenta la institución y quieren hacer algo que les permita recuperar el terreno perdido en la confianza de la población. Los doce años de la guerra desprestigiaron enormemente a los militares salvadoreños y el pueblo los tiene en su "lista negra" por haber violentado sistemáticamente todos sus derechos.

El ejército quiere borrar esa imagen negativa. Ese es el objetivo de los patrullajes "disuasivos" que realiza por todo el territorio nacional con el pretexto de combatir la delincuencia. Sin embargo, no ha logrado disminuirla y se producen varios asesinatos diarios, especialmente en San Salvador.

La "acción cívica" que vienen a realizar ahora los militares estadounidenses es muy atractiva para el ejército salvadoreño, pues le permite emplear a sus efectivos en actividades difíciles de criticar por ser en beneficio directo de la población más pobre.

Los soldados norteamericanos han venido a apoyar y a legitimar a los militares salvadoreños en el delicado período pre-electoral. Ayer enseñaron a los soldados salvadoreños cómo destruir e intimidar, según las tácticas de la guerra contrainsurgente. Hoy pretenden enseñarles cómo construir y relacionarse con la gente en una "acción cívica".

La Fuerza Armada, en su nueva doctrina, considera la "acción cívica" como uno de sus componentes fundamentales. Con ella intentará ganar a la población civil, especialmente a la de zonas a las que no llega desde la década pasada y a las que hoy regresa a la par de los militares estadounidenses. La marginación de la vida política en la que los Acuerdos de Paz dejaron al ejército salvadoreño se agudizará más en la medida en que avance la integración centroamericana. Los militares conocen perfectamente su situación y la Fuerza Armada anda preocupada. Busca trabajo, una justificación para seguir existiendo.

Tierra: todavía un sueño

La transferencia de tierras de las zonas ex-conflictivas a sus tenedores durante el conflicto armado y a ex-combatientes del FMLN y de la Fuerza Armada, es uno de los acuerdos clave en la firma de la paz. Pero el sueño de miles de salvadoreños, negado durante tantos años, de ser propietarios de un pedazo de tierra, no parece estar cerca de hacerse realidad.

El programa de transferencia de tierras se diseñó en tres fases. La primera debió haber finalizado en febrero/93, pero una serie de obstáculos lo ha hecho imposible hasta hoy. El gobierno ha desarrollado una permanente campaña publicitaria en la que ataca al FMLN por su irresponsabilidad en la transferencia de tierras. Sostiene que el FMLN no ha presentado los listados definitivos de los beneficiarios directos de la tierra y que las tierras que ya fueron transferidas no han sido ocupadas por miembros del movimiento ex-guerrillero. En su "radicalidad irracional"
-argumenta el gobierno-, el FMLN exige más de lo que puede administrar. No presenta los listados definitivos por ineficiencia y no ocupa las tierras porque no tiene la cantidad de gente que dice tener.

Para el FMLN, los obstáculos principales los ha puesto el gobierno. Reconocen algún retraso en la presentación de las listas definitivas, pero afirman que es el gobierno quien no las acepta y no quiere ceder. ¿Objetivo gubernamental? Crear un ambiente de inseguridad y de incertidumbre entre los desmovilizados del FMLN.

De los 7,500 ex-combatientes mencionados por la ONU como beneficiarios del Programa de Transferencia de Tierras, sólo 3,076 han recibido tierras. De ellos, apenas 1,024 tienen ya su título de propiedad. El gobierno exige al FMLN responsabilidad para agilizar el traspaso de las tierras, pero no ha conformado los necesarios equipos técnicos ni ha proporcionado los recursos materiales necesarios para colectar y procesar la información -listados y documentación de los beneficiarios-, que es lo que haría realmente ágil el proceso de entrega y el de titulación.

En los dos departamentos más conflictivos durante la guerra, Chalatenango y Morazán, donde están la mayoría de los desmovilizados del FMLN, no se ha hecho aún ninguna transferencia de tierras. Además de no hacer fluídos los mecanismos, el gobierno ha establecido una "imposible" serie de condiciones para ser beneficiario de la tierra.

¿Otro Estelí?

Igualmente, para ser beneficiario de créditos. Sólo reciben crédito agropecuario de mediano plazo los ex-combatientes que tengan título de propiedad de sus tierras. Y así con todo. La asistencia técnica, el otorgamiento de viviendas y de becas para estudio, son derechos acordados a favor de los desmovilizados pero aún no aparecen en el horizonte.

La marcha realizada por el FMLN el 26 de agosto exigiendo al gobierno el cumplimiento de sus compromisos ante la comunidad internacional, tuvo eco en más de 20 mil salvadoreños, que se unieron en las calles a los desmovilizados. Si el gobierno propagandiza que el FMLN no tiene gente para poblar las tierras que reclama, la manifestación dejó claro que lo que sobra es gente y lo que falta es tierra.

Olvidando otras consignas estereotipadas, propias de estas marchas reivindicativas, los ex-combatientes gritaban en las calles de San Salvador: "¡No queremos lo de Estelí, pero eso puede pasar aquí!". Un pedazo de tierra para cultivar es todavía un sueño de siglos para la mayoría de los salvadoreños y hoy que tienen más cerca que nunca la oportunidad de lograr ese sueño, la negativa del gobierno podría ocasionar un descontento y una desesperación aún más beligerantes que las que se viven en Nicaragua.

Líneas de la campaña

A unos meses de que se inicie oficialmente la campaña electoral, ya se visualizan los énfasis que para captar el mayor número de electores harán los dos principales contendientes: ARENA y la coalición FMLN-CD.

Según Naciones Unidas, el FMLN es ya un partido político legalmente establecido, al realizar en agosto la entrega de todo el armamento que aún tenía en su poder. El FMLN declaró oficialmente haber entregado todas las armas que mantenía ocultas tanto en El Salvador como en Honduras y Nicaragua. "Cualquier lote de armas que aparezca en el futuro no es responsabilidad del FMLN", dijeron los ex-guerrilleros al formalizar la última entrega.

Sin embargo, ARENA mantiene una insistente campaña de desprestigio contra el FMLN. El "buzonazo" de Santa Rosa en Managua le ha dado cartas para atribuirle al FMLN las acciones violentas que realiza cualquier grupo armado. En El Salvador la delincuencia común ha crecido a niveles alarmantes y se constata la existencia de bandas que usando armas de guerra asaltan e intimidan a la población en todo el país. ARENA no desperdicia ningún hecho de violencia que ocurra para "considerar la posibilidad" de que el grupo armado pertenezca al FMLN. Hasta el mismo Presidente Cristiani ha afirmado que sospecha que estos grupos de delincuentes tienen alguna relación con el FMLN. El otro acento de ARENA es presentarse como "el partido de los cambios". El partido que logró la paz en el país y el único que puede lograr un desarrollo integral.

El FMLN-CD está consciente de no poder competir publicitariamente con ARENA. Pero apunta a lo que es fundamental en la agenda nacional: el cumplimiento de todo lo establecido en los Acuerdos de Paz. En la marcha multitudinaria del 26 de agosto - de la que los periódicos nacionales no escribieron una sola línea - la exigencia era ésa: el cumplimiento de todas las medidas que faciliten la reinserción de los ex-combatientes a la vida civil y la transferencia de tierras a la población campesina de las zonas que fueron conflictivas.

Hasta el momento y contrariamente a lo que hace ARENA, los dirigentes del FMLN-CD no se han dedicado a atacar a los políticos areneros, sino que se centran en ser portavoces de las principales necesidades de la población. Esto abre muchas y esperanzadoras posibilidades a la izquierda salvadoreña.


LAS MONTAÑAS DE BASURA Y LA ECONOMIA SALVADOREÑA


San Salvador.- Más de 20 personas que buscaban la vida encontraron la muerte escarbando en un basurero ubicado en Santa Tecla, a pocos kilómetros de San Salvador. Seleccionaban, entre los desperdicios, materiales reciclables que venden para obtener unos centavos. Un alud los dejó soterrados. Todo ocurrió unos días después de que el presidente Cristiani aseguró una considerable mejoría en la economía nacional.

Una montaña de basura enterró vivos a 25 salvadoreños y dejó al descubierto la fragilidad de los datos gubernamentales sobre los éxitos económicos de la administración del Presidente Alfredo Cristiani. Las lluvias de los últimos días han hecho aparecer a miles de personas que viven casi clandestinas en las riberas de los ríos, a orillas de gigantescos basureros o en zonas marginales ubicadas detrás de grandes residencias o edificaciones como el hotel El Salvador o la Feria Internacional.

En condiciones infrahumanas, "los más pobres de los pobres", definidos por el mandatario de la República como su principal objeto de atención, niegan - con un silencio mezclado de súplica, impotencia y reto - que el Producto Interno Bruto haya subido un 12.2% en los últimos años o que se hayan obtenido "porcentajes record" en el avance de la economía salvadoreña. Según la Ministra de Planificación, Mirna Liévano de Márquez, el gobierno ha buscado elevar la calidad de vida de los salvadoreños. Sin embargo, los familiares de los 25 muertos del basurero de Santa Tecla siguen viviendo, y quizás seguirán viviendo por muchos años más, en esa casi increíble miseria donde subsisten.

Vecinos eternos de la inmundicia, robándose la sangre con las pulgas, los piojos y las ratas, los "más pobres de los pobres", pálidos, escuálidos, se lanzan diariamente a la búsqueda de los desperdicios en una lucha encarnizada por lo podrido con docenas de zopilotes y perros. Como una caricatura siniestra del esfuerzo de miles de salvadoreños por no morirse de hambre, esa gente atestigua que la amortización de los efectos negativos de los programas de estabilización y la focalización en atender a los grupos más vulnerables del impacto de la economía social de mercado no se han hecho sentir.

La Alcaldía de Santa Tecla se justificó con que "ya se les había advertido". Pero, ¿y el hambre? ¿y la desesperación de darle algo a sus hijos? ¿y la ausencia de alternativas? ¿Hacia dónde ir? "Vamos por el camino correcto", dice el Secretario Nacional de Comunicaciones, Ernesto Altschul, quien recientemente habló de economía.

Para los defensores de la Economía Social de Mercado creció la producción industrial, crecieron las exportaciones no tradicionales, mientras con palabras de diccionario económico mediatizaban la subida galopante de los precios de la canasta básica. "El aumento de los precios se debe al elemento cíclico, pero la brecha comercial es una de las cosas que vamos a corregir", dice Altschul. Mientras que Mirna Liévano asegura que "es beneficioso eliminar los controles de precio ya que se fortaleció el mercado para incrementar la competencia".

Para la realidad, por el contrario, el alza de precios es hambre. Los sueldos estancados son desesperación. Para la realidad, vivir cerca de los ríos o en barrancos significa el riesgo permanente de perder en cada invierno la casa, los enseres, los niños, los animales domésticos, en fin, todo lo poco que esa gente tiene.

Los datos gubernamentales disfrazan o esconden el camino que siguen esas ganancias del éxito del plan económico de Cristiani o simplemente mienten al decir que "han iniciado la erradicación de la pobreza". Seguramente, las personas a quienes les llegan esas ganancias del auge económico no tienen que enfrentarse día a día a una montaña de basura para conseguir lo indispensable para dar de comer a sus hijos. Quizás estén en el lado de los que generan esas montañas de basura.

(Editorial del Diario Latino, 18 junio/93).

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