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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 220 | Julio 2000
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El Salvador

Un gobierno fuerte con los débiles y débil con los fuertes

El gobierno de Francisco Flores ha sido una continuidad de los dos precedentes gobiernos de ARENA al impulsar un modelo económico que da cada día más poder al sector financiero. Alfredo Cristiani gana cada vez más espacios en ese sector. Es el poder tras el trono de Flores.

Ismael Moreno, SJ

El gobierno no escucha. Así lo afirmaron siete de cada diez salvadoreños, según la encuesta realizada por la UCA a inicios del mes de junio, cuando se cumplía el primer año de gobierno de Francisco Flores. Sólo un salvadoreño de entre diez dijo sentirse realmente "escuchado" por la tercera administración consecutiva del partido ARENA. Para los salvadoreños, el gobierno no sólo no ha contribuido a resolver la problemática del país, sino que ha tomado medidas para empeorarla. Así opinan casi seis de cada diez salvadoreños, mientras que dos de cada tres están convencidos de que el programa económico que Flores impulsa sólo conduce a un mayor deterioro de la vida de la mayoría de la población. La gente identifica a la delincuencia y a varias situaciones que tienen que ver directamente con la pobreza, como los grandes males del país. Y por esos males reprueba al gobierno en su primer año de gestión. Pero lo que deja en peor situación al gobierno de Francisco Flores es el convencimiento de la mayoría de salvadoreños de que no es Flores quien toma las decisiones en el gobierno. Nadie quita de la cabeza de la gente que el poder de Flores es muy relativo, y que detrás de él se mueven otras cabezas, muy bien conocidas, que definen el rumbo político y económico del país.


Salud pública: un sistema enfermo

Los trabajadores y trabajadoras del sector de la salud pública, protagonistas del mayor de los conflictos que el gobierno ha tenido que enfrentar, dejaron en claro que el Presidente Flores no escucha porque carece de una política seria de comunicación con la población. "El Ministerio de Salud Pública -dicen- tiene algunas experiencias innovadoras sobre gestión y previsión de servicios de salud, pero estas experiencias no se comunican ni se someten a una discusión pública, lo que restringe la validez de esos modelos".

Después de un conflicto que se ha prolongado durante un año ante las demandas insatisfechas de los sindicatos, tanto de los médicos como de los trabajadores, el sector salud constata que "el Sistema Nacional de Salud continúa enfermo y no se resuelve ni la falta de acceso a los servicios de salud ni la inequidad en su distribución." El Ministro de Salud acabó ratificando la profundidad de la crisis en el sector salud al afirmar: "Si la inversión pública en la salud no mejora considerablemente, todo el sistema de salud podría colapsar en un plazo de dos a tres años".

El gremio del sector salud concluye su valoración del gobierno del Flores así: "Se caracteriza por no tener un plan nacional de salud, dejando espacio a la improvisación. Es particularmente notable la respuesta poco oportuna en cuanto a la prevención de desastres. Es preocupante el poco apoyo que recibe el Consejo de Reforma del Sector Salud, creado en julio de 1999, tanto en lo técnico como en lo financiero, denotando que no se está dando ni el impulso ni la prioridad que merece la ansiada reforma, la que, en medio de tantas vicisitudes, corre el riesgo de abortar".


Aumenta el impuesto IVA: pagan los pobres

Una medida muy impopular ha sido el aumento al 13% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a todos los productos agropecuarios y a las medicinas. El gobierno explica el incremento como una medida que pretende poner orden y busca rentabilidad para el sector agropecuario. Los voceros económicos de la empresa privada y del gobierno afirman que el sector agropecuario ha estado subsidiando a la población con más de mil millones de colones anuales y, por ello, el consumidor final "ha estado viviendo una vida ficticia en el costo real de su bolsillo". El economista de la UCA, el sacerdote jesuita Javier Ibisate, cree que el aumento del IVA afecta drásticamente a los pobres, que comprarán menos granos básicos y verduras y que comerán menos y peor de lo que comían hace unos meses. Además, tendrán que comprar más caras las medicinas para atacar las enfermedades que la mala alimentación favorece. Un círculo cerrado y vicioso.

Ni durante la larga huelga del sector salud ni en la coyuntura crítica que abrió el aumento al IVA el gobierno ha escuchado los reclamos de ningún sector social ni ha tomado iniciativa alguna para responderles. Flores se ha mantenido inflexible. El Rector de la UCA, el jesuita José María Tojeira, definió así al gobierno tras su primer año de gestión: " Fuerte con los débiles y débil con los fuertes", para añadir que "de seguir así, caminaríamos hacia una democracia autoritaria, cada vez menos democrática, y revertiríamos la cultura del diálogo, que ha sido una de las adquisiciones más importantes del post-conflicto".


Puente de Oro: lo destruimos todos

En la víspera de su primer aniversario como mandatario, Francisco Flores quiso dar una señal de apertura al diálogo y a la escucha al inaugurar la obra de mayor envergadura -y simbolismo- del país, el histórico Puente de Oro, sobre el río Lempa.

El puente, que conecta toda la zona costera y la ruta comercial regional más importante de El Salvador, fue un símbolo de poderío ingeniero desde su inauguración en 1952, y su derribo por la guerrilla del FMLN en 1981 constituyó un símbolo del poder de los insurgentes. Reconstruido con apoyo financiero de Japón, fue presentado en el año 2000 como un nuevo símbolo de la unión y el progreso del país.

En su discurso al inaugurarlo, Flores aprovechó la ausencia de representantes del FMLN para hacer un llamado a construir "otro puente": "Extraño entre la audiencia a los miembros y representantes del FMLN -dijo-. Quizás pensaron que en mis palabras habría una nota de reproche. Nada más lejos de eso. La elemental cortesía me hubiera impedido siempre hacer un reproche a nuestros invitados, puesto que por razones históricas hoy nos toca reconocer que la destrucción del Puente de Oro fue producto de la violencia que generamos todos. La violencia la generamos todos. Unos por no permitir el cambio. Otros por pensar que la violencia giraba el motor del cambio. Y otros, los más, por su indiferencia. La guerra la creamos todos, somos todos responsables de lo que sucedió, somos todos responsables del retraso que nos ha significado la etapa de violencia que vivió el país. El verdadero puente que necesita la patria es un puente entre derecha e izquierda."

Ese mismo día, el FMLN le tomó la palabra al Presidente de la República: quitó el impedimento que su bancada en el Congreso había interpuesto para la aprobación de un millonario préstamo solicitado al BID por el Ministerio de Educación. Los dirigentes del FMLN expresaron al día siguiente su decisión de aceptar la invitación del Presidente al diálogo y a la concertación.

Posteriormente, al hacer balance sobre su primer año de gobierno, Flores retomó las palabras expresadas en la inauguración del Puente de Oro, esta vez dirigiéndose a los dirigentes del FMLN presentes en el acto. Reconoció el paso que habían dado para la aprobación del préstamo: "Sé que la votación de ayer (30 de mayo) representa un acto concreto de voluntad política. Representa un puente para que nos entendamos en beneficio del país. Señoras y señores diputados del FMLN: voy a cruzar ese puente".


Puentes de retórica del "presidente filósofo"

Un mes después de estas ofertas de diálogo, un alto dirigente del FMLN señaló que el paso del puente de Paco Flores había sido una más de sus floridas retóricas, ya que en la inflexibilidad para escuchar a los sectores políticos y sociales de oposición se mantenía firme.

Es cuestión de imagen y apariencias. Paco Flores ha logrado elaborar un discurso lleno de figuras literarias destinado a impresionar fuera del país. "El Presidente filósofo" le llaman los periodistas después de las reuniones de presidentes centroamericanos. Dentro de El Salvador, tan logrados discursos suenan huecos. Por mucho que el Presidente se esmera en hacerse abanderado de "una manera nueva de hacer política", confirma con su práctica diaria la tendencia que en la última década ARENA inauguró con Alfredo Cristiani: autoritarismo disfrazado de bellos discursos y enmascarado con rostros nuevos, para así mantener un sistema económico atrapado en la voracidad del sector financiero, el estancamiento del sector industrial y una crisis que no parece tener solución en el sector agrícola.

Cuando Flores llamó al FMLN y a los otros sectores opositores a cruzar el puente, no aclaró que, para su gobierno, el único movimiento válido era el de la izquierda hacia la derecha. Su "diálogo" es limitado: sólo cuando todos los sectores se encuentren bajo el paraguas de los intereses de la derecha, se habrá construido el puente de la concertación. Así parece entender las cosas un Presidente y un gobierno que responde a la caracterización que hacen las encuestas: un Presidente ausente, un gobierno sordo.


Policía Nacional Civil: institución para delinquir

La inseguridad ciudadana representa uno de los problemas de más difícil solución para el gobierno. No sólo porque las medidas puestas en marcha durante este año por el Ministerio de Seguridad y por la Policía Nacional Civil (PNC) no han tenido resultados notables, sino porque en los últimos meses la propia PNC se ha visto involucrada en diversos hechos delictivos. No se trata ni de hechos aislados ni de actos individuales o protagonizados por miembros de los estamentos inferiores de la estructura policial. Tampoco se trata simplemente de delincuencia común o callejera. Existen firmes indicios de la existencia de diversas estructuras de dirección de la PNC que están vinculadas al crimen organizado: secuestros, extorsiones, narcotráfico y, en las últimas semanas, espionaje telefónico.

Con el delito constitucional del espionaje telefónico se vincula al Organismo de Inteligencia del Estado (OIE), cuyo presidente hasta hace poco más de un año era Mauricio Sandoval, actual Director de la PNC. A nadie tomó por sorpresa la divulgación de las listas de personas -de muy diversos ambientes y ocupaciones- a las que se les tiene intervenida la comunicación telefónica. Lo que llamó la atención es la ligereza con la que el gobierno y las autoridades responsables de hacer cumplir las leyes abordaron el tema. El mismo Presidente Flores, sin contar siquiera con suficientes elementos de juicio, y con su vaga y simulada sonrisa, se apresuró a reaccionar a la denuncia afirmando que se estaba sacando de contexto la información, porque se llamaba espionaje telefónico a lo que sólo era un conflicto comercial entre empresas de telecomunicación.


¿Depurar a la Policía y contaminar a la sociedad?

Por el descontento y las sospechas de diversos sectores sociales hacia la PNC, el gobierno, a instancias del Consejo Nacional de Seguridad Pública -conformado por políticos e intelectuales de renombre nacional como Salvador Samayoa y Francisco Escobar Galindo- tuvo que crear una Comisión ad hoc Depuradora de la PNC. La Comisión recomendó al gobierno la destitución de varios centenares de policías vinculados con actividades delictivas, pero no tocó a la alta oficialidad de la institución, ni mucho menos al actual director de la PNC, conocido no por otro cargo que no sea su extensa trayectoria delictiva.

Sin duda, la recomendación de expulsar de la institución a policías vinculados a actos delictivos es un paso firme, pero resulta insuficiente. Esta medida debe combinarse con otras, referidas al procedimiento judicial que deduce las responsabilidades penales de los delincuentes. De lo contrario, la medida aislada estaría contribuyendo a sanear las estructuras de la PNC, pero estaría volcando en la sociedad a centenares de experimentados delincuentes, más peligrosos por el conocimiento que tienen de los métodos y recursos de la PNC, lo que les garantiza la misma impunidad de la que gozaban en las filas de la institución.


¿Por qué ese elogio a Sandoval?

La depuración no debe tampoco limitarse a las instancias de más baja jerarquía en la Policía. Debe llegar hasta la misma dirección de la PNC. Pocos dudan que es ahí en la cúpula en donde anida la corrupción institucionalizada y la delincuencia organizada. Y si no fuese así, la depuración debía tocar también a los altos jefes por su incapacidad para conducir una estructura del Estado que, en lugar de brindar seguridad a la ciudadanía, se ha convertido en promotora de mayor inseguridad.

Ante la cuestionada política de seguridad el Presidente volvió a resbalar. Habiendo sido la Ministra de Educación, Evelyn Yacir de Lovo, la mejor calificada de su equipo de gobierno en el primer año de gestión, Paco Flores no sólo ignoró en sus declaraciones la encomiable labor de la Ministra -que se esfuerza por poner en marcha un plan de educación que llegue a los sectores más deprimidos de la sociedad salvadoreña, desvinculando la labor educativa de la voracidad de funcionarios y políticos gubernamentales- sino que, en medio del escándalo por el espionaje telefónico, dedicó un discurso entero a elogiar al Director de la PNC, atribuyéndole las mayores simpatías entre la población y presentándolo como modelo de servidor público. El elogio desmedido dio razones de sobra para inquietantes preguntas: qué conoce Sandoval del gobierno, qué sabe de los "honorables" personajes que representan públicamente a ARENA, qué secretos de los funcionarios y de los dirigentes del partido en el gobierno maneja, cuál es su misión dentro del engranaje del Estado, cuáles son las imágenes que busca transmitir Flores en función de los intereses futuros del actual Director de la PNC...


Las lágrimas de Alfredo Cristiani

Tras la derrota electoral que sufrió ARENA en las elecciones legislativas y municipales del 12 de marzo, se dieron comportamientos más preocupantes que esperanzadores en el partido gobernante. Algunos sectores de ARENA que acusaban a la dirigencia del partido de ser responsable de la debacle electoral exigieron las cabezas de Cristiani y de los suyos. Este reclamo venía fundamentalmente de miembros fundadores del partido, que se atribuyen la misión de salvaguardar sus raíces originales y los principios de su fundador, el Mayor Roberto D’Aubuisson. Alfredo Cristiani respondió a sus presiones y en una asamblea partidaria presentó su renuncia entre lágrimas y sollozos. La asamblea le aceptó la renuncia, lo colmó de elogios y acordó el nombramiento de una terna de notables que debían proponer al candidato a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (COENA) del partido. La terna la conformaron Armando Calderón Sol, el mismo Alfredo Cristiani y el Presidente de la República, Francisco Flores.

Pero la decisión no calmó las turbulentas aguas. Los fundadores de ARENA exigieron su cuota en la dirección del partido. Y para lograrlo no dudaron en utilizar los medios de comunicación como espacios donde hacer público su descontento, rompiendo así la disciplina partidaria de no sacar al sol los "trapos sucios", sus desacuerdos y pugnas internas.


Araujo: niño mimado de D’Aubuisson

Lo que parecía un proceso de debate interno que hubiera podido llevar a una real renovación de los dirigentes areneros y del pensamiento del partido gobernante, resultó al final un verdadero fiasco. La argolla del partido, conducida por Cristiani, decidió escoger para presidir el partido a Walter Araujo un rostro que, aunque joven y nuevo, está ligado a las posiciones más beligerantes de la ultraderecha arenera.

Araujo fue "niño mimado" del Mayor D’Aubuisson y alcanzó plena confianza en el partido como dirigente fiel y beligerante de la juventud arenera. Se destacó después por su confrontación acérrima con la izquierda en la Asamblea Legislativa y por sus arranques violentos y tajantes cuando ataca o -cuando apenas se refiere- a sus adversarios políticos. El ascenso de Araujo a la presidencia de ARENA fue resultado de la negociación entre la argolla comandada por Cristiani y el sector de los fundadores del partido, confirmándose así la vocación poco flexible del partido en el gobierno, que desperdició la oportunidad que le brindaba la coyuntura post-electoral para renovar ideas y actitudes, abrirse hacia los nuevos desafíos que la sociedad salvadoreña va demandando de la élite política y dar paso a generaciones más abiertas y dialogantes a las estructuras de dirección partidaria. De continuar la involución nadie podrá detener el creciente proceso de desgaste de ARENA.


La antidemocracia como vocación

Otro signo preocupante entre las reacciones post-electorales de ARENA ha sido su comportamiento en la Asamblea Legislativa. En lugar de evaluar con seriedad a qué le invitaba la sociedad salvadoreña retirándole votos, la dirigencia de ARENA se atrincheró en sus posiciones buscando a cualquier costo una alianza con el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y con el Partido Demócrata Cristiano (PDC) para defenderse del FMLN y atacarlo.

En el momento de elegir la nueva directiva de la Asamblea Legislativa, la alianza ARENA-PCN-PDC rompió el acuerdo alcanzado en la anterior legislatura de que el partido que lograra mayoría de diputados dirigiría la Asamblea, y aunque la dirección le tocaba al FMLN, eligió una directiva presidida por el dirigente del PCN, Ciro Cruz Zepeda, quien en tiempos del Mayor D’Aubuisson fue expulsado de ARENA y de la Corte de Cuentas (Contraloría) por corrupción comprobada.

En lugar de abrirse a una concertación para ir logrando avances en la democracia formal, ARENA simplemente le cerró el paso al FMLN para restarle fuerzas, convencida de que una mayor proyección pública del partido de izquierda podría facilitarle triunfos electorales futuros. Son comportamientos que confirman la vocación autoritaria de ARENA y su incapacidad para el diálogo y la concertación, ingredientes que construyen la democracia, que tiene en la alternabilidad en el ejercicio del poder una de sus reglas de oro.


FMLN: "trompo enrollado"

En el FMLN el panorama no es mucho más alentador. Una vez aplacado el triunfalismo por las victorias electorales, el 17 de junio celebró el Frente su Asamblea extraordinaria. El objetivo era discutir y aprobar reformas a los estatutos que tienen que ver con la elección de miembros a cargos de dirección y con los períodos de los miembros que son diputados a la Asamblea Legislativa.

La actividad se caracterizó por falta de entusiasmo y de novedades. Convocada para las 8 de la mañana, no comenzó hasta las 11 por falta de asistencia. A las 11, de los veinte delegados que debían asistir por el departamento de Sonsonate, no había llegado ninguno. Las actividades de la jornada demostraron que los dirigentes de las diversas corrientes llevaban un "trompo enrollado". No hubo discusiones, ni los consabidos enfrentamientos e insultos que caracterizaron desde 1997 similares eventos. El desinterés de las bases por las resoluciones de la dirigencia parece estar relacionado con la creciente falta de credibilidad que rodea a la cúpula del partido de izquierda.


FMLN: bases huérfanas de dirigentes

Sin duda, el FMLN se encamina a posiciones internas caracterizadas por componendas y arreglos entre "compadres hablados". Se están evadiendo las discusiones de fondo sobre las nuevas responsabilidades de la izquierda en el nuevo período y sobre la necesidad de abrir el partido a las nuevas generaciones y al clamor de bases que expresan cada vez con más fuerza su orfandad.

Es un escándalo para las bases del Frente que los dirigentes que en los aciagos años de la guerra cumplieron con su misión de conducir el proceso hacia una negociación que representaba el sentir de su bases, hayan acabado negociando sus propios intereses con los dirigentes de ARENA y con los grandes empresarios, a espaldas de la gente. Una militante de base de una de las comunidades marginales de San Salvador lo expresa socarronamente: "Con sus actos y decisiones, los dirigentes del FMLN están cambiando la consigna electoral Todo el Frente al servicio de la gente por otra más realista, aunque vergonzosa: Toda la dirigencia del Frente al servicio de otra gente".


Cristiani: el poder tras el trono de Flores

Tras más de un año de gestión, el gobierno de Francisco Flores ha confirmado que da continuidad a las dos precedentes administraciones areneras impulsando un modelo económico que da preeminencia al sector financiero, que estanca al sector industrial y que lleva al descalabro al sector agrícola. Con Flores se confirma de nuevo que quien controla el sector financiero es quien tiene el poder en El Salvador. El aumento del IVA sobre los productos agropecuarios y las medicinas es un intento errado del gobierno para reactivar al sector agrícola. Esta medida sólo consolida al reducido sector del campo vinculado con la banca y obliga a la mayoría de la población a reducir su ya precaria alimentación.

Aunque en su equipo de gobierno Flores cuenta con personas honestas y capaces, su apoyo fundamental radica en los rostros poco ocultos del grupo de Cristiani y con ellos, en el sector más ultraderechista de ARENA, entronizado en los Ministerios del Interior y de Seguridad y en la Policía Nacional Civil. Cuando la gente expresa en las encuestas que Flores no es quien toma las principales decisiones de gobierno, es porque existen indicios palpables de que Cristiani no se ha retirado del engranaje que decide en el país, y porque él y su grupo tienen suficiente poder en la banca, en muchos sectores públicos y en negocios subterráneos como para no preocuparse por asegurarse cargos en el gobierno. Siendo tan bien conocidos "los hombres del Presidente", cabe esta pregunta: ¿Hasta cuándo acompañará a Flores la gente honesta que también está en su gobierno?


La educación: prioridad no priorizada

La gente premió la dedicación de la Ministra de Educación, Evelyn Yacir de Lovo, por continuar con una reforma educativa que beneficia a los sectores más excluidos de la sociedad salvadoreña, brindándoles una educación de calidad y con recursos capacitados. Aunque ella obtuvo la calificación más alta dada a los miembros del equipo del gobierno de Flores, no es en el Ministerio de Educación en donde el gobierno pone sus prioridades, ni es tampoco la problemática de la educación la que priorizan los diputados en la Asamblea Legislativa.

De las actuaciones y comportamientos de los diputados al momento de discutir el dar o no apoyo a los préstamos propuestos por Educación, se puede deducir que campos como el de la educación, la salud o el medio ambiente no son más que fichas que se mueven en el tablero sólo en función de canjear cuotas de poder económico o político.


Un abismo que se ensancha

El comportamiento de los dirigentes políticos, tanto los de ARENA como los del FMLN, revela la misma tendencia: fortalecer intereses de los respectivos grupos de poder apoyándose en nostalgias del pasado, cada partido con su respectiva mística y resguardando la memoria de sus fundadores o de sus heroicas gestas históricas. Más de lo mismo con algunos rostros nuevos y la rigidez de siempre.

En este comportamiento se expresa la poca responsabilidad de las actuales dirigencias partidarias para evaluar con seriedad los acontecimientos del país y su incapacidad para promover relevos que garanticen respuestas a los problemas nacionales. Sólo parecen preocupados por los dispositivos que les garanticen victorias en las próximas elecciones, las legislativas y municipales del 2003 y las presidenciales del 2004. Tanto ARENA como el FMLN han abandonado la política, entendida como ejercicio del poder al servicio de la gente, y se esfuerzan en consolidar un perfil puramente electorero.

Las diversas expresiones de la pobreza -el desempleo, la falta de salud, el costo de la vida- y las diversas expresiones de la inseguridad ciudadana siguen siendo los problemas que más angustian a los salvadoreños y a las salvadoreñas. No parecen preocupar demasiado al gobierno, ni el FMLN parece interesado en constituirse en oposición a partir de la defensa de los derechos que les son conculcados a los pobres en estos terrenos.

La distancia entre los partidos y la problemática real de la población ha ido ensanchando el abismo entre la política y la sociedad, entre los intereses de las élites políticas y los intereses de las mayorías pobres. Una notable excepción está en la Alcaldía de San Salvador, que dirige Héctor Silva, De ese enclave de credibilidad y de futuro hablaremos en la próxima entrega.

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