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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 374 | Mayo 2013
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El Salvador

Venezuela - El Salvador: 13 años de historia juntos

La derecha venezolana y la derecha salvadoreña tienen vínculos públicos reconocidos. También han ido unidos el FMLN y la Revolución Bolivariana. La solidaridad de Hugo Chávez con El Salvador es indiscutible, nadie la puede negar y ha creado vínculos entrañables entre ambos pueblos.

Elaine Freedman

El 5 de marzo, a las 3 de la tarde hora local en El Salvador recibimos la noticia de que el líder latinoamericano Hugo Chávez había fallecido. Cuatro días después, el Consejo Nacional Electoral venezolano convocó nuevamente a elecciones presidenciales para el 14 de abril. Después, una campaña relámpago de nueve días. El 14 de abril se produjo la victoria del hasta entonces Presidente encargado, Nicolás Maduro. En rechazo de los resultados electorales se desató una campaña de violentas protestas que resultó en 9 muertos, más de 60 heridos y ataques incendiarios a 12 centros de salud. El 19 de abril se selló el resultado electoral con la toma de posesión de Maduro y se inició un nuevo capítulo de la Revolución Bolivariana. Durante esos 43 días no hubo uno en que los acontecimientos que ocurrían en Venezuela no aparecieran destacados en los medios salvadoreños. ¿Qué vínculo hay entre estos dos países que llevó al pueblo salvadoreño a vivir el drama venezolano como propio?

COMASAGUA 2001:
LA PRIMERA SOLIDARIDAD

Durante enero y febrero del año 2001, la población salvadoreña sufrió tres terremotos de gran magnitud. Entre los municipios más afectados estuvo Comasagua, en el departamento de La Libertad, uno de los treinta municipios de pobreza extrema en El Salvador. Cinco helicópteros Super Puma y un buque venezolanos llegaron de inmediato al país con maquinaria pesada, carpas, alimentos y medicinas en grandes cantidades. Destino: Comasagua. 200 oficiales y soldados de la Fuerza Armada Bolivariana construyeron en Comasagua un complejo habitacional de 117 viviendas. Se llamó Colonia Venezuela. El contingente también edificó la iglesia católica, dos templos evangélicos, la unidad de salud y la escuela. El personal médico y paramédico de los militares atendió a enfermos y a heridos. Fue la primera incursión de la solidaridad venezolana en El Salvador y dejó una estela de agradecimiento.

Faltando dos días para cumplirse catorce meses de la destrucción de Comasagua a causa del terremoto, Venezuela sufrió su propio terremoto, éste político. El día 11 de abril de 2002 se produjo un golpe de Estado contra el Presidente Chávez. Pedro Carmona, titular de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela en aquel momento, convocó a una manifestación en contra del gobierno constitucional. El desenlace derivó en el secuestro de Chávez y en la asunción de Carmona como Presidente de facto. Carmona abolió todos los poderes públicos, incluyendo el Parlamento, eliminó 49 leyes aprobadas por Chávez, y desplazó y ordenó la detención de los principales funcionarios chavistas, gobernadores, alcaldes y concejales. El canal estatal de televisión fue cerrado.

GOLPE DE ESTADO 2002:
EL VOTO DE FRANCISCO FLORES

El Gobierno de El Salvador fue el primer y único país del mundo en dar un instantáneo aval al ilegal e ilegítimo gobierno surgido del golpe de Estado contra Chávez. En esos días, se celebraba en Costa Rica la 16 Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, que tiene sus antecedentes en el Grupo de Contadora, creado en los años 80 para promover el fin de los conflictos armados en Centroamérica. Al mismo tiempo que Carmona tomaba posesión en Caracas, los 19 Estados americanos que en ese entonce formaban el Grupo de Río condenaron la ruptura del orden constitucional en Venezuela.

Hubo una voz disidente en aquella reunión: Francisco Flores, Presidente de El Salvador. Este personaje dejó atónitos al resto de Presidentes al declarar: “Nuestro gobierno va a dar un voto de confianza al pueblo venezolano y al gobierno de transición. Nuestro gobierno va acercarse al gobierno de transición. Depositaremos nuestra confianza en el nuevo liderazgo de Venezuela”. Flores mostró ser aún más complaciente con los golpistas que el entonces Presidente George W. Bush, quien emitió un comunicado conjunto con el Presidente español José María Aznar, en el que expresaban su “deseo de que la excepcional situación que experimenta Venezuela conduzca en el plazo más breve a la normalización democrática plena”.

BUSH-FLORES
UN FAVOR DE “AMIGO”

Flores, quien había manifestado que el hecho de que Bush lo considerara “su amigo” era el honor más grande en su vida y que fue calificado por Bush como “un joven brillante”, quedó en contradicción. Sin embargo, vale mencionar que tres semanas antes del golpe, Bush había realizado un viaje relámpago a El Salvador para encontrar a “su amigo” Flores. Por declaraciones de la consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condoleeza Rice, se supo después que la visita tenía un solo tema en la agenda: promover la firma del Tratado de Libre Comercio entre los países centroamericanos y Estados Unidos.

Resulta llamativo el “timing”. El 5 de marzo los agentes de la CIA en Venezuela habían informado a sus superiores que, a pesar de que “la oposición al Presidente Chávez crece será difícil organizar un golpe”. Esto, por las divisiones aún existentes entre las fuerzas de la oposición en aquel momento. Inmediatamente después, los sindicatos de derecha, el sector empresarial y la jerarquía de la Iglesia católica venezolana presentaron sus “Bases para un acuerdo emocrático” para “guiarnos durante la transición y para establecer un Gobierno de Unidad Democrática”. Se supo entonces que la traba principal para el golpe de Estado estaba superada y el gobierno de Estados Unidos sabía que pronto sería el Día D. Tomando en cuenta esta cronología, no es suspicacia pensar que en su viaje a El Salvador George W. Bush le pidiera a Flores, como un favor de amigo, asumir el papel del primer, y casi único mandatario, en reconocer y apoyar públicamente al gobierno golpista de Carmona.

SIN DISCULPAS

En menos de 48 horas, Chávez estaba de vuelta en Miraflores. Las fuerzas militares leales y el pueblo venezolano se activaron inmediatamente para garantizar su retorno. La Revolución Bolivariana continuaría bajo el mando de Chávez.

A los días, el Vicecanciller salvadoreño, Héctor Dada Sánchez, negó que el gobierno de Flores hubiera ofrecido su voto de confianza a los golpistas. Explicó que todo había sido un malentendido, y que el apoyo expresado era para el pueblo venezolano y no para los golpistas, puesto que “el rol de El Salvador no es legitimar o deslegitimar a ningún gobierno. El Salvador no tiene esa facultad ni ese deseo”.

Los diputados en la Asamblea Legislativa demandaron explicaciones a la Canciller María Eugenia Brizuela y el subjefe de la fracción parlamentaria del FMLN, Manuel Melgar, pidió al pleno de la Asamblea recomendar al Presidente Flores que pidiera disculpas al gobierno de Chávez. Flores declaró que no consideraba disculparse. Lo sostuvo así: “El Salvador tuvo una posición diferente al resto de gobiernos que opinaron sobre la situación de Venezuela porque está en una posición diferente”. Días después, uno de los principales protagonistas del golpe, el Contraalmirante Carlos Molina Tamayo, fue acogido en El Salvador como exiliado político.

BATALLA EN LA OEA 2005:
NO A FLORES

En el año 2005, con el apoyo expreso de su amigo George W. Bush y el representante de Estados Unidos en la OEA, John Maisto, el ex-Presidente Francisco Flores fue lanzado por el entonces Presidente de la República Elías Antonio Saca -ambos del partido ARENA- para presidir la Secretaría General de la OEA. Actualmente, Saca es de nuevo candidato a la Presidencia de El Salvador, esta vez por el recién creado Movimiento Unidad.

La oposición a que Flores llegara a la Secretaría General de la OEA fue encabezada por la fracción del FMLN en el Parlamento Centroamericano. Señalaron que Flores no contaba con credibilidad por su involucramiento en actos de corrupción y por su comportamiento servil con Estados Unidos, reflejado en su participación en la guerra de Iraq y en su apoyo al intento golpista contra Chávez en 2002. El representante venezolano ante la OEA, Jorge Valero, dijo que veía con preocupación la postulación de Flores: “Sería indeseable que un Presidente que apoya golpes de Estado resulte favorecido”. La batalla duró varios meses hasta que Flores fue presionado a retirar su candidatura, en vista de su inminente derrota frente a candidatos suramericanos más fuertes.

EL TERRORISMO
TIENE CASA EN EL SALVADOR

El arresto del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, con un falso pasaporte guatemalteco, en el aeropuerto de Caracas, en julio del año 2010, puso varias piezas en su lugar para entender la compleja relación entre la CIA, los cubanos radicados en Miami, la oposición venezolana y la derecha salvadoreña.

Chávez Abarca, detenido en Venezuela y enjuiciado posteriormente en Cuba, declaró que el propósito de su llegada a Venezuela, a dos meses de las elecciones presidenciales del 2010, era realizar actividades de desestabilización, “no permitiendo que el señor Presidente Chávez, de Venezuela, llegara nuevamente a la Presidencia o se mantuviera en la Presidencia, especialmente porque Venezuela posee una hermandad con Cuba, cosa que a los cubanoamericanos de Miami no les conviene”.

Sus declaraciones permitían atar muchos cabos sueltos sobre el papel de dirigentes y funcionarios del partido ARENA en El Salvador. Se confirmó la participación en estas actividades del ex-Presidente Francisco Flores y de Mario Acosta Oertel, Hugo Barrera, Rodrigo Ávila, Mauricio Sandoval, así como el papel del empresario español Ramón Sanfeliú, dueño de Talleres Moldtrok y MeCom.

2009: PLANES
DE ASESINAR A CHÁVEZ

También se desentrañó información sobre planes de asesinato del Presidente Chávez cuando éste pensaba venir a la toma de posesión del Presidente Mauricio Funes.

En el informe, dado a conocer por el Diario CoLatino (7 julio 2010) se involucra a la Asociación de Veteranos Militares de El Salvador (ASVEM), así como a Fernando Palacios Luna, un presidiario guatemalteco resguardado en el Centro Penal de Máxima Seguridad de Zacatecoluca por delitos de secuestro, quien jugaría el papel de sicario.

El informe especificó que Roberto Monge Gallegos, dirigente del grupo antichavista, denominado Movimiento Defensores de El Salvador, se desplazó el 1 de junio hacia la carretera de Comalapa para “recibir a Chávez”, lo que hace suponer que estuvo involucrado en el complot contra el mandatario venezolano.

POSADA CARRILES
Y SU “SEGUNDA PATRIA”

El terrorista cubanoamericano Luis Posada Carriles -en ocasión de su captura en Panamá por conspirar contra la vida de Fidel Castro en la X Cumbre Iberoamerican de 2001- expresó a “La Prensa Gráfica” que El Salvador era como su segunda patria. “Allí tuve amigos, tuve afecto, tuve amor y tuve cariño. Es un país al que yo amo”, aseguró tres años después. El penúltimo capítulo de su libro “Los caminos del guerrero” (1994) se titula “Mi nuevo trabajo con los venezolanos”. En él cuenta de sus actividades en El Salvador con policías venezolanos que entrenaban a la recién creada Policía Nacional Civil.

Posada Carriles había vivido 17 años en Venezuela y fue jefe de operaciones de la Dirección de Servicios para la Inteligencia y Prevención (DISIP) de ese país, organismo de inteligencia fundado en 1969, que dirigió y realizó las acciones de exterminio más importantes contra la guerrilla venezolana.

Estos capítulos vergonzosos de la historia reciente de El Salvador están inconclusos. Seguramente faltan aún muchas piezas para tener el panorama completo. Pero la relación entre la derecha salvadoreña y la derecha venezolana quedó comprobada.

EN EL NACIMIENTO DEL ALBA

En las primeras discusiones para organizar un proyecto de integración latinoamericana alternativo en 1993-94, contrapuesto al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), promovido por la administración de George Bush padre, la voz de la izquierda salvadoreña estuvo presente a través de dos de sus líderes históricos: Shafick Handal y Nidia Díaz.

Desde el principio, el FMLN apostó a la construcción de ese proyecto común que abonaba al desarrollo del socialismo en el continente, no solo en términos de alianzas políticas sino en la dimensión económica, cultural y social.

“ERA IMPORTANTE
UNA IZQUIERDA UNIFICADA”

Nidia Díaz, miembro de la Comisión Política del FMLN y diputada de la Asamblea Legislativa, lo explica así: “Para nosotros era importante ser una izquierda unificada a nivel de partidos y fuerzas sociales, a través del Foro de São Paulo y de gobiernos. Y ya que iban triunfando distintos gobiernos de izquierda en América Latina apostábamos a una nueva alianza basada en principios de solidaridad, complementariedad, soberanía, desarrollo basado en los recursos endógenos de nuestros países y en su preservación y en un tipo de comercio que buscara superar las asimetrías”.

“Había que construir las bases para el socialismo y defender la soberanía de cada país. Para el FMLN, el ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, es ahora la forma de integración y unión de los pueblos más adecuada para la construcción de las revoluciones y el desarrollo del socialismo”.

2004: PETROCARIBE
Y ALCALDÍAS CONTRAPARTES

En el año 2004, la República Bolivariana de Venezuela canalizó una oferta al gobierno de Elías Antonio Saca para entrar a Petrocaribe. Con el NO de la derecha, varias alcaldías gobernadas por el FMLN y una por Cambio Democrático (Acajutla, departamento de Sonsonate), propusieron a Venezuela que, ya que el gobierno nacional no aceptaba, los gobiernos locales querían manejar el proyecto de Petrocaribe de manera mancomunada, formando una empresa pública intermunicipal.

“Enviamos una delegación a Venezuela y nos aconsejaron que estudiáramos nuestras leyes. Ellos estudiarían las leyes de Venezuela para ver la factibilidad jurídica del caso. Ellos valoraron que no tenían ningún inconveniente legal en su país y nosotros concluimos que la legislación salvadoreña nos facultaba para asumir un proyecto de esa índole”, recuerda Carlos Ruiz, ex-alcalde de Soyapango y actual Director Secretario de ALBA Petróleos. Para Venezuela, el caso era novedoso, puesto que todos sus otros acuerdos de cooperación energética eran con gobiernos centrales y no con gobiernos locales.

A lo largo de un año se conformó esa mancomunidad y posteriormente se firmó una carta de entendimiento con el Presidente Chávez, que dio la luz verde para formar la Asociación Intermunicipal Energía para El Salvador (ENEPASA). El 5 de abril de 2006, ENEPASA firmó un convenio con PDV Caribe, filial de PDVSA de Venezuela, para montar ALBA Petróleos como una empresa mixta con las facilidades de pago de Petrocaribe: 51% de los fondos del capital semilla fue aportado por PDV Caribe y 49% por las municipalidades socias de ENEPASA. El 60% de la factura petrolera se paga en un plazo de 90 días con el 2% de interés y el 40% restante en 23 años y al 1% de interés. Siete años después, ALBA Petróleos controla el 35% del mercado de combustibles. Y de esa empresa nacieron otros proyectos: ALBA Alimentos, Tu Financiera y ALBA Fertilizantes.

ALBA ALIMENTOS 2012:
REACTIVAR EL CAMPO

En el año 2012 ALBA Alimentos nació como iniciativa para reactivar el agro en El Salvador. De las utilidades de ALBA Petróleos, la nueva empresa recibió 90 millones de dólares para iniciar operaciones. En el primer año apoyaron a aproximadamente 20 mil pequeños agricultores, para sembrar 30 mil manzanas y cultivar más de 2 millones de quintales de maíz, frijol y arroz.

A diferencia de la banca tradicional, ALBA Alimentos cuenta con promotores que buscan a productores que deberían tener acceso a créditos. Para acceder a ellos, basta una mínima documentación y firmar un “mutuo” para recibir los insumos y el dinero necesario para la siembra.

Por la sequía de 2012 se perdieron 5 mil manzanas, correspondientes a unos 3 millones de dólares en créditos, ALBA Alimentos decidió condonar la deuda. ALBA Alimentos también compra la producción a precios favorables a la población campesina. Si el mercado paga a 13 dólares el quintal, ALBA Alimentos lo compra a 17. Tiene la facilidad de hacerlo porque no lo revende a las grandes empresas, sino que lo comercializa directamente a nivel nacional, con posibilidad de exportar los excedentes a Venezuela.

No hay duda de que quienes se benefician de ALBA Alimentos han tenido un respiro ante el trato asfixiante de los requerimientos de la banca tradicional.

2013: MICROCRÉDITOS,
BECAS, FERTILIZANTES...

El año 2013 vio el nacimiento de Tu Financiera, un proyecto de apoyo crediticio a pequeños y microempresarios con bajos intereses y mínimos requisitos de documentación. También se inauguró ALBA Becas con la entrega de 3,400 becas a estudiantes universitarios y de bachillerato.

ALBA Fertilizantes se inició con productos importados de Venezuela y paralelamente impulsa insumos orgánicos. Existe una planta productora de abono bocashi en el Norte de Chalatenango. Según Abel Lara, Presidente de la Confederación de Federaciones de la Reforma Agraria Salvadoreña (CONFRAS), se están dando ya los pasos para firmar un convenio con BIOFAM de Cuba y establecer una planta que produzca fertilizantes y pesticidas orgánicos. Todo esto ha fortalecido una relación entrañable entre el pueblo salvadoreño, beneficiado por los proyecto del ALBA, y el pueblo venezolano.

DOS TERRITORIOS,
DOS PROYECTOS

Desde su formación, el ALBA ha sido blanco de una campaña de desprestigio, amenazas y sabotajes de la derecha salvadoreña. El Presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Juan José Daboub, explicó al diario “El Mundo” el porqué de esos ataques: “ALBA es el medio para implementar su modelo socialista del Siglo 21. Es preferible vivir en la libertad del campo que en una jaula de oro”.

Las cínicas palabras de Daboub marcan dos territorios cuyas fronteras no son geográficas, sino políticas, económicas e ideológicas. Son dos territorios que se configuran como dos proyectos de sociedad opuestos. Uno, basado en la explotación del “hombre por el hombre” para generar riquezas que supuestamente beneficiarán a todos, pero que en realidad concentran el 43% de las riquezas en el 1% de la población mundial. Y el otro, basado en la generación de riquezas de manera colectiva para garantizar la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de toda la sociedad.

Bien dijo Ernesto Villegas, Ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, once días antes de las elecciones venezolanas, “El socialismo y el capitalismo son dos bloques históricos que actualmente están personificados en un hijo de Chávez (el candidato presidencial Nicolás Maduro) y un hijo del empresario Pedro Carmona Estanga, Henrique Capriles Radonski”. En la misma línea, Abel Lara, de CONFRAS, llamó a la contienda “una lucha entre el imperialismo estadounidense y el pueblo venezolano”.

Esto no significa que el proyecto bolivariano sea un modelo de socialismo teóricamente puro. Es un esfuerzo para concretar una propuesta socialista en condiciones históricas, culturales, económicas, geopolíticas y ambientales concretas. En este sentido el proyecto histórico del FMLN, reflejado en la declaración de su naturaleza “democrática, revolucionaria y socialista” se le asemeja y el actual proyecto del “buen vivir”, encabezado por su candidato presidencial, Salvador Sánchez Cerén, es el camino escogido para avanzar en la construcción del proyecto socialista en las condiciones propias de El Salvador.

QUINTA INTERNACIONAL 2009: ANTECEDENTE DE LA CELAC

Cuando Chávez lanzó la propuesta de la V Internacional en noviembre de 2009, a fin de retomar la estructura histórica de la organización mundial de los trabajadores, el FMLN fue de las primeras organizaciones de izquierda en dar la bienvenida a esta iniciativa.

Un mes después, en su 24 Convención Ordinaria, la militancia del FMLN votó por adherirse a esta nueva Internacional. Según Nidia Díaz, la iniciativa buscaba “unir al mundo desde una visión socialista para unificar criterios y ver acciones que contribuyan a la paz, el combate a la pobreza con modelos económicos más justos y el respeto a las democracias, en momentos en que las derechas se unen para defender golpes de Estado como el ocurrido en Honduras”.

El Presidente Funes marcó distancia de la decisión declarando públicamente su desacuerdo con la adhesión del Vicepresidente Salvador Sánchez Ceren y del FMLN al proyecto. Aunque la V Internacional nunca llegó a ver la luz, puesto que la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) nació como un proyecto de mayor alcance integracionista en el mismo período, esto selló las relaciones entre la izquierda salvadoreña y la venezolana.

DENUNCIAS 2013:
ASESINAR A MADURO

Con este conjunto de antecedentes, pocos salvadoreños se sorprendieron cuando el Canciller venezolano Elías Jaua denunció al diputado de ARENA Roberto D’Aubuisson (hijo), al ex-Coronel David Kox Arana -quien tiene antecedentes de arresto por tenencia de armas de guerra en 2010- y a Guillermo Cader Acuña, antiguo dirigente de ARENA en el departamento de Santa Ana, por dirigir grupos de mercenarios vinculados al Comando de Campaña de Capriles Radonski, como participantes en planes para sabotear el sistema eléctrico venezolano y asesinar a Nicolás Maduro.

Días después, Mauricio Funes anunció la apertura de una investigación policial sobre estos señalamientos. En entrevista con la cadena de noticias Fox, Funes precisó que, de ser necesario, se le daría carácter judicial a la pesquisa. Reiteró que Nicolás Maduro es una persona seria, por lo que tenía razones para hacer la denuncia. Resaltó que en el pasado grupos y partidos de la derecha salvadoreña habían participado en acciones de desestabilización de gobiernos de izquierda y de gobiernos progresistas de la región.

Mientras que ARENA respondió negando las acusaciones y tildando a Maduro de “loco”, D’Aubuisson realizó una visita
a Venezuela para “limpiar su nombre y el nombre de El Salvador” en lo que él denominó “Cruzada de la Verdad
y la Dignidad”. Al mismo tiempo, representantes de organizaciones sociales, entre ellas la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD) se concentraron frente a la Fiscalía General de la República y presentaron una solicitud de indagación de la denuncia. Pero, “a partir del proceso amañado que produjo la elección del Fiscal actual, Luis Antonio Martínez, creemos que no se va a investigar”, opinó Abel Lara.

DUELO NACIONAL POR CHÁVEZ
Y VICTORIA DE MADURO

La muerte de Chávez consternó a la izquierda salvadoreña, como a los pueblos de América Latina y del mundo. Horas después de recibir la noticia el 5 de marzo, cientos de militantes del movimiento social y del FMLN se encontraron en la Plaza Salvador del Mundo para compartir el dolor por su partida. A lo largo del mes, se realizaron misas, encuentros, cineforos y concentraciones para rendir homenaje a una de las figuras latinoamericanas más relevantes de estos tiempos.

El 8 de marzo fue declarado día de duelo nacional por la Asamblea Legislativa. Ni la negativa de la fracción de ARENA, mucho menos la abstención de Rodolfo Parker, único diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), pudo impedir esta iniciativa del FMLN. El decreto legislativo dice: “El Presidente Chávez se caracterizó por ser un luchador de la democracia, abanderó programas y proyectos en esta búsqueda en muchos países de Latinoamérica”. El Presidente Funes asistió los actos fúnebres en la Academia Militar de Caracas. Era su primera visita a Venezuela desde que inició su mandato en junio de 2009.

Las salvadoreñas y los salvadoreños que se reunieron el 14 de abril en el Parque Bolívar, en el centro de San Salvador, para seguir el proceso electoral, transmitido por Telesur y proyectado en pantalla grande, lo hicieron con espíritu festivo.

NADIE LO PUEDE NEGAR

Carlos Ruiz reflejaba el sentir de los congregados el 14 de abril: “Para El Salvador, como para América Latina y el mundo, la victoria de la Revolución Bolivariana significa el afianzamiento de la unidad latinoamericana, el desarrollo de los pueblos y el impulso a las transformaciones que se están gestando”. Nadie puede negar la solidaridad venezolana con El Salvador. Y todos sabían que esa relación estaba en juego en el proceso electoral. Marbel Membreño, artista del grupo Sierra Madre nos dijo: “El proceso independentista de Bolívar, el proceso socialista venezolano, tienen relación con el proceso de cambios salvadoreño, por la enorme solidaridad que da el pueblo venezolano a este pueblo humilde”.

A pesar de todas las campañas de desgaste con que la derecha salvadoreña ha tratado de desprestigiar la solidaridad venezolana llamándola “intervencionista”, es tan innegable la buena imagen de Venezuela que hasta el candidato a Presidente de ARENA, Norman Quijano, tuvo que montarse en ella. Intentando a sacar provecho de la coyuntura para reponerse de la caída en la opinión pública que ha sufrido en estos meses, Quijano declaró: “El tema de Petrocaribe siempre me ha llamado mucho la atención. Y nosotros no descartaríamos entrar en acuerdos directos de gobierno a gobierno en el tema particular de Petrocaribe y estudiar el tema decididamente”.

Las palabras de Salvador Sánchez Ceren, actual Vicepresidente de la República y candidato a la Presidencia por el FMLN, gozaron de mayor credibilidad cuando declaró en la toma de posesión de Maduro: “Existe un compromiso para profundizar las relaciones y llevarlas a un ámbito económico y de desarrollo social. Esperamos que las relaciones entre Venezuela y El Salvador se fortalezcan más con la llegada del Presidente Nicolás Maduro”.

ELECCIONES 2014:
ALGUNAS LECCIONES

El FMLN, que va a elecciones en nueve meses, saca varias lecturas del proceso electoral venezolano. Nidia Díaz reflexiona: “Los resultados electorales en Venezuela representan las contradicciones, la lucha de clases que se libra en ese país. Toda revolución tiene su contrarrevolución. No existe una realidad ideal donde “todo se hace por consenso” porque hay intereses antagónicos en juego. Lo que hay que construir es una correlación suficiente para avanzar en la revolución. Por la misma complejidad del proceso, todas las encuestas fallaron. Le dieron 15-20 puntos de ventaja a Maduro. Y ganó con 1.7%. Nunca pensamos que el proceso podría estar nuevamente en riesgo. Se nos olvidó que la oligarquía y sus instrumentos son feroces. Fueron capaces de hacer un paro empresarial, un golpe de Estado y un golpe petrolero. En esta ocasión lograron provocar un movimiento de votos a su favor. Creció más la derecha y disminuyó el PSUV”.

La derecha venezolana tiene modalidades que difícilmente la derecha salvadoreña podría poner en práctica. Desatar un caos, promoviendo la violencia de amplios grupos fanatizados que queman centros de salud y matan a personas inocentes, son actos irrepetibles aquí. Pero desatar un caos, amenazando y jugando con la inversión privada, reactivando escuadrones de la muerte o propiciando la actividad del crimen organizado, son actividades propias de la derecha salvadoreña.

“Si las elecciones en Venezuela se hubieran perdido, esto no hubiera significado que llegaba el candidato de la derecha a la Presidencia de ese país. Llegaba el imperio norteamericano al poder en Venezuela -analiza Abel Lara-. Hubiera significado la reprivatización de los pozos petroleros y el fin de los proyectos sociales que se financian con las ganancias petroleras. Esto, además de poner en riesgo el ALBA, hubiera sido un poderoso mensaje en manos de la derecha salvadoreña para desanimar al pueblo para desestimar la oferta electoral del FMLN.”

“TENEMOS OTRA SALIDA”

El 2 de mayo apareció el diputado opositor venezolano Leomagno Flores, en la entrevista matutina “Frente a Frente”, programa de Telecorporación Salvadoreña, agradeciendo al diputado Roberto D’Aubuisson por haberlo invitado y recogido en el aeropuerto. Seguramente, vino a crear desafectos contra el gobierno de Nicolas Maduro y a acercar más aún la campaña pre-electoral de la derecha en El Salvador con la campaña post-electoral de la derecha venezolana.

Igualmente cercano, se mantendrá el pueblo salvadoreño con el pueblo venezolano en el proceso venidero. Dice Abel Lara: “La victoria en Venezuela nos permite decir que los pueblos tenemos otra salida y no sólo la opción de la derecha. Existe una alternativa que no es el imperio estadounidense, el neoliberalismo con sus privatizaciones y el saqueo de nuestros recursos. Tener clara esa posibilidad es totalmente importante para el pueblo salvadoreño”.

EDUCADORA POPULAR. CORRESPONSAL DE ENVÍO EN EL SALVADOR.

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