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  Número 293 | Agosto 2006
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Nicaragua

“Nicaragua se merece un gobierno capaz, decente, sensible y de calidad”

Dora María Téllez, Presidenta del Movimiento Renovador Sandinista -integrado hoy en la Alianza MRS, una de las cinco opciones electorales el 5 de noviembre- y candidata a diputada nacional, comentó con Envío la situación de la Alianza después de la inesperada muerte de Herty Lewites, y algunos de sus proyectos para cuando lleguen al gobierno, en una charla que transcribimos.

Dora María Téllez

Vamos a las elecciones con una institucionalidad electoral muy cuestionada. Hay miles de nicaragüenses que aún no tienen su cédula para votar. Tenemos un padrón electoral sin depurar, lo que puede permitir muchas irregularidades. Y tenemos un Consejo Supremo Electoral que ha configurado las juntas receptoras de votos con una evidente discriminación hacia la Alianza MRS. Todo esto nos anuncia una dura lucha para que las elecciones del 5 de noviembre sean realmente limpias y justas. Y ahora, conocemos un problema adicional y muy grave. Actualmente, el FSLN controla el Consejo Supremo Electoral, pero parece que ese control ya no le es suficiente.

En su discurso de celebración del 19 de Julio, el anuncio más importante que hizo Daniel Ortega es su voluntad de hacer fraude en las elecciones. Con el airado rechazo que expresó contra los observadores electorales internacionales nos dio una clara señal de este propósito. Hace unos meses, en el FSLN consideraban bienvenidos a los observadores electorales internacionales y nacionales porque decían que iban a ganar y querían que los observadores certificaran una victoria transparente. Pero el 19 de Julio, Jaime Morales Carazo, el candidato a Vicepresidente, se refirió a una “confabulación maquiavélica” contra el FSLN y él y Ortega, ambos, rechazaron la presencia de observadores internacionales, a quienes presentaron como parte de esta conspiración. ¿Por qué este rechazo, si los observadores no cuentan votos, no reparten cédulas, no reparten boletas, no son miembros de las juntas receptoras de votos y sólo son eso: observadores? ¿Por qué rechazarlos si sólo observan, registran, constatan y hacen conteos rápidos?

No veo otra razón para este rechazo que un indicio de la voluntad que tiene el FSLN de hacer fraude. Si van a jugar limpio, ¿por qué temer que los observen? Creo que tienen voluntad de jugar sucio. Desde 1984 el Centro Carter y la OEA han estado presentes en todas las elecciones nicaragüenses y ésta es la primera vez que Daniel Ortega dice que no los quiere. Por otra parte, a los observadores nacionales, el Consejo Supremo Electoral les ha estado poniendo obstáculos. Por eso creo que, en síntesis, lo más importante de lo que dijo Daniel Ortega el 19 de Julio fue: No tenemos los votos para ganar, pero estamos dispuestos a robárnoslos. Y quiso “vacunar” antes a la gente, denunciando a los observadores internacionales como agentes de “la voluntad del imperialismo”.

Hay que tener en cuenta otra eventualidad. Si es verdad, como se dice, que hay ya un arreglo entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega en torno a los resultados electorales, que consiste en que Alemán permitirá que Daniel Ortega gane, a cambio de salir libre después de las elecciones, porque aunque el PLC pierda, Alemán ya tiene asegurada una bancada de diputados, habrá que tener mucho cuidado con lo que el pacto y ese arreglo entre ellos dos pueda significar el 5 de noviembre en las juntas receptoras de votos y en el momento del conteo de los votos. Porque el pacto Alemán-Ortega, el pacto FSLN-PLC, no se ha acabado y nos tocará estar alerta para ver cómo se expresa el propio día de las elecciones.

El 5 de noviembre vamos a una contienda electoral novedosa porque participan cuatro grandes fuerzas políticas. En la Alianza MRS creemos que podemos ganar la Presidencia y la mayoría parlamentaria, pero también sabemos que eso no será fácil, que habrá que disputar voto por voto, tanto en la campaña presidencial como en la campaña de los diputados y después en el conteo de los votos, que será un conteo tenso. Porque compitiendo cuatro fuerzas, en departamentos del país en donde hay sólo dos escaños para diputados, sólo los ganarán la primera y la segunda fuerza y la tercera y la cuarta se quedarán sin nada.

Así que la disputa será dura, voto por voto y junta por junta, evitando que “afeiten” las juntas, que las “rasuren”. Porque si en la votación presidencial los pactistas anulan 10 votos en cada junta receptora, podrían eliminar una cantidad suficiente para alterar el resultado de la elección a su favor. “Rasurar” juntas: ése podría ser el gran mecanismo del fraude el 5 de noviembre. Es lo que está denunciando Andrés Manuel López Obrador que le hicieron en México.

Ese mecanismo de fraude, y otros, sólo los detienen una buena preparación ciudadana, los fiscales en las juntas y la presencia de los observadores internacionales y nacionales.

Aunque parecía beneficiarlo, la muerte de Herty Lewites no favoreció a Daniel Ortega. Con la muerte de Herty,
el FSLN no recuperó el voto sandinista que había perdido. Porque ese voto que el FSLN perdió está convencido que el danielismo no es una opción. En la Alianza MRS tenemos ahora el desafío de conservar ese voto sandinista y de captar a esa tercera parte de la población que, según las encuestas, aún no decide su voto. Y dentro de esos votantes que no deciden hasta última hora predomina el voto juvenil. La muerte de Herty fue una gran pérdida, porque Herty, como líder de la Alianza, tenía gran simpatía y gran influencia entre los votantes independientes y los votantes jóvenes.

Ciertamente, la Alianza MRS recibió un gran golpe con la muerte de Herty Lewites, un candidato que venía posicionándose desde hace año y medio, con un fuerte atractivo para la población por su estilo y por sus resultados, un hombre muy conocido, con un carisma de mucha simpatía. Nuestra primera incógnita en el momento de su muerte fue si el voto por Herty se convertiría o no en voto por un proyecto. ¿El voto por Herty era sólo un voto personal, un voto por
“ese pelón que me cae bien y es muy simpático” o es algo más?

Pronto despejamos la incógnita. Desde el primer momento después de la muerte de Herty, la inmensa mayoría de la gente que tenía una opción de voto por él lo que nos dijo y lo que nos ha estado diciendo es: “¡Se nos fue el hombre!... pero no se aflojen, continuamos con ustedes”. Eso es lo que hemos oído, lo que han oído Mundo Jarquín y Carlos Mejía Godoy en sus recorridos por las calles de muchos lugares. La gente les está diciendo, nos está diciendo: “Vamos a seguir con ustedes, tenemos confianza en lo que ustedes están representando, nos interesa el proyecto”. Hemos comprobado que Herty logró comunicar al pueblo que trabajamos por un proyecto de cambio para Nicaragua y no simplemente para llevar a una persona a la Presidencia. Ése es también uno de sus legados. Y esto que ha ocurrido con Herty y con la Alianza ha sido muy importante dentro del panorama de la política nicaragüense. Y nos compromete mucho a nosotros, porque nos indica que no era sólo confianza en Herty, sino en todos nosotros. Y por eso tenemos la obligación y el deber ético y político de llevar este proyecto adelante.

Ciertamente, nuestra gran debilidad ha sido perder a una personalidad como Herty, el gran articulador de esta Alianza, el cemento que teníamos en nuestra Alianza. Después de la muerte de Herty, todo el mundo apostaba a que la Alianza se desarmaba antes de elegir una nueva fórmula. Pero demostramos que, en medio de todas las dificultades que cualquier alianza política ha tenido y sigue teniendo en Nicaragua, pudimos escoger nuevos candidatos rápida
y oportunamente. Realmente, fue un desafío enorme escoger, tres meses antes de las elecciones, a nuevos candidatos.
La fórmula que ha sustituido a Herty -Mundo Jarquín y Carlos Mejía Godoy- nos da la posibilidad de llevar nuestro mensaje al campo, donde tenemos debilidades. Carlos Mejía Godoy es super-conocido y super-querido en el campo nicaragüense. Carlos representa la identidad nicaragüense. Y la identidad popular nicaragüense. Carlos ha andado durante diez años con el programa de televisión “El Clan de la Picardía” llevando la realidad rural y campesina de Nicaragua a todo el país. Él se ha empeñado en mostrar la Nicaragua profunda al resto de Nicaragua. Y lo ha conseguido. Carlos Mejía Godoy no va a ser un Vicepresidente “manodevidrio”, como los llamo yo, ésos que sólo van a recepciones a agarrar vasos con tragos y nada más. Carlos nos ha dicho que quiere ser Vicepresidente presente en las comunidades y garantizando que los programas sociales del gobierno estén sirviendo realmente a las comunidades. Ésa es su vocación. ¿Quién mejor que Carlos Mejía para ver los programas de política social y los programas para los jóvenes rurales?

Hay en la nueva fórmula de la Alianza MRS un mensaje importante, un símbolo importante. Ambos vienen de la Nicaragua profunda. Mundo Jarquín y Carlos Mejía son ambos de Las Segovias. Mundo de Ocotal y Carlos de Somoto. Ambos vienen de zonas de la extrema pobreza. Somoto, la cabecera del departamento de Madriz, uno de los lugares con más pobreza en Nicaragua. Y Ocotal, la capital de Nueva Segovia, zona de pequeños y medianos propietarios, hoy tan abandonados.

Mundo Jarquín nació en El Ocotal y tiene la sensibilidad de un profesional que ha crecido por su propio esfuerzo. No es un empresario, no es un terrateniente. Es un profesional cuyo capital principal es lo que estudió, pagándose con trabajo sus estudios. Y después en la universidad, luchando contra la dictadura hasta que tuvo que salir del país por esa causa a terminar sus estudios fuera. Creo que esta trayectoria personal es muy importante, porque en los últimos 15 años Nicaragua ha sido gobernada por empresarios y geófagos. Por un Arnoldo Alemán, que quería robarse todo el país.

Y antes y después de Alemán por grandes empresarios, únicamente interesados en la liberalización económica, en establecer privilegios y reglas para favorecer al gran capital. Con Mundo Jarquín el país tiene la buena oportunidad de contar con un gobernante que es un profesional con gran calidad humana, verdaderamente comprometido con los grandes problemas de los pobres, de los trabajadores y campesinos, de los pequeños y medianos productores, de los pequeños y medianos empresarios, con la juventud. Los problemas de Nicaragua son tantos que Nicaragua necesita ser gobernada con calidad, capacidad y sensibilidad. Para enfrentar sus problemas, Nicaragua requiere también recuperar su identidad, con todo lo que eso implica. Mundo Jarquín y Carlos Mejía Godoy nos lo garantizan.

Tenemos confianza de poder convencer al electorado que aún no ha decidido, y especialmente al electorado joven,
que tenemos la mejor opción para Nicaragua, una opción que no es demagógica, que no es la opción de los ricos y del gran capital, que no es una opción del pacto. Una opción dispuesta a liquidar el pacto -porque si no el pacto nos liquida a todos- y decidida a crear condiciones para que el país despegue económicamente y se generen empleos.

Cuando Herty buscó a Mundo lo buscó con la idea de que, como Vicepresidente, trabajara en programas de creación de empleos. Como Presidente, ésa será una de sus grandes prioridades. Porque nuestro principal problema es el desempleo. Los nicaragüenses se van a Costa Rica y a Estados Unidos porque aquí no tienen oportunidades. Y esa migración está provocando la desarticulación de la familia nicaragüense y los problemas de una juventud empandillada, que creció con abuelos, con abuelas o con nadie. Porque el padre está trabajando en Estados Unidos y la madre en Costa Rica y aunque desde allí les mandan remesas, ese dinero llega a un precio altísimo, al precio de la descomposición social, de la desarticulación de las familias, con todo lo que eso significa para nuestro futuro.

El problema del desempleo juvenil es un problema clave al que queremos dar respuestas. Miles de muchachos y muchachas salen todos los años de las universidades y no encuentran trabajo. Muchos anuncios clasificados dicen: “Se necesita administrador de empresas joven y con experiencia de 5 años”.

Pero, ¿o es joven o tiene experiencia? ¿Cómo pedirle experiencia a un joven si es joven? Además, tiene que tener buena presentación. Y también le piden inglés. Pero las universidades no los están preparando para que sean bilingües. Y los mayores de 40 años, los que tienen experiencia, tampoco encuentran empleo. Ya en Nicaragua no podemos darnos el lujo de tener una especialidad en nuestro oficio, porque de nada nos sirve. Y terminamos siendo rumberas y rumberos, trabajadoras y trabajadores por cuenta propia haciendo rumbos, en lo que salga cada día.

Generar empleos tiene que ver con reactivar la economía de este país. En la Alianza MRS queremos grandes inversiones, pero en Nicaragua lo que tiene que reactivarse con prioridad es la pequeña y mediana empresa, el pequeño y mediano productor, que están sin créditos o no tienen garantías para solicitarlos, que no tienen seguridad en la propiedad porque no les han entregado sus títulos y sus escrituras. Apoyar a los pequeños y medianos productores, a los pequeños y medianos empresarios, es una de las mejores vías para generar empleos, porque la mayoría de los empleos en Nicaragua los crean pequeñas y medianas empresas, muchas de ellas negocios familiares. A ellos vamos a priorizar. También hay que crear empleos estimulando la construcción de viviendas y entregando su casa a quienes carecen de ella. Las casas que se están construyendo actualmente son para la clase media alta principalmente. No se construyen casas para los sectores populares, no hay soluciones de viviendas para ellos.

O nosotros creamos empleo en este país y nos aplicamos a fondo a eso, no como promesas de campaña, sino como trabajo de gobierno… o estamos acabados como país. Cinco o diez zonas francas más no nos van a resolver el problema. Tenemos que lograr que los pequeños y medianos productores y los pequeños y medianos empresarios despeguen masivamente, desplegando todo su potencial, sus capacidades y posibilidades. Eso creará empleos y mejorará sus condiciones de vida y las de sus comunidades.

En nuestro programa decimos que estamos interesados en promover inversiones grandes, medianas y pequeñas.
Pero con reglas claras de juego. Y con empleos de calidad. Porque lo que nos han estado llegando son empleos de poca remuneración y especialización, como los de la maquila textil. Sin embargo, no podemos prescindir de la maquila.
Es una gran irresponsabilidad la del candidato que anda diciendo que podemos prescindir de la inversión de zonas francas. Porque cuando se cierren esas zonas francas que dan empleo a 40 mil personas, ¿a dónde irá a trabajar tanta gente?

Sólo un ejemplo de las muchas cosas que vamos a hacer, que se pueden hacer y que no se hacen. Está comprobado que los programas de reforestación son de los que más empleos generan, pero ¿quién da financiamiento para reforestación en Nicaragua? Estando una vez en Finlandia, me decían: “Nosotros nos tardamos 30 años para tener listos estos bosques de pinos, y ustedes sólo se tardarían 15. Nosotros vivimos de eso ¿y ustedes por qué no?”
Y me enseñaban las enormes áreas de bosques de pinos que le habían dado de comer a cuatro generaciones y que seguirían ahí para la próxima generación y para la siguiente. ¿Por qué no hacemos nosotros algo así? Pero, ¿quién ha dado hasta ahora financiamiento en Nicaragua para sembrar bosques?

Estamos pensando y elaborando un programa de incentivos para las empresas que contraten jóvenes. Y otro programa para fortalecer a emprendedores juveniles que hayan acabado su carrera y quieran poner su propio negocio, su empresita y establecerse como profesionales. Porque hoy un joven estudia para dentista, pero después no tiene ni para comprar la silla. ¿Quién le da financiamiento para la silla de dentista? Aquí sólo hay financiamiento para comprar automóviles y para el consumo. En nuestro programa apostamos a darle capacidad financiera, técnica y gerencial a los jóvenes para que se empleen y generen otros empleos.

Nuestro primer objetivo es que los jóvenes que van saliendo al mercado de trabajo tengan trabajo. También es nuestro objetivo que salgan calificados. En Nicaragua salen cada año miles de bachilleres, pero no saben hacer nada, no les dan calificación laboral. Es urgente resolver ese problema: que el bachiller que no va a seguir estudiando en una universidad pública o privada tenga una calificación para trabajar. El gobierno debe proporcionarle los medios básicos para calificarse. Pero en Managua ni siquiera hay un instituto de educación técnica en cada distrito ni tampoco hay un instituto de capacitación técnica en cada departamento. Es urgente crear capacidad para calificar técnicamente a nuestros bachilleres. Y hay que masificar la educación técnica en el país. Hay muchas familias que gastan mucho dinero en sacar bachilleres a sus muchachos y muchachas, pero después salen sin saber ningún oficio. Y podrían invertir mejor su dinero sacando a sus hijos técnicos. Para que como técnicos medios, bachilleres o no, puedan seguir estudiando o puedan trabajar. Tenemos que hacer una reforma para que todos nuestros bachilleres salgan con algún oficio.

En la Alianza MRS también estamos pensando en escuelas de turismo y hostelería para entrenar jóvenes y relanzarnos como país turístico. Entrenar masivamente a jóvenes para meseros, para cocineros, para guías, y prepararlos con inglés técnico y básico para que puedan comunicarse con los turistas. En la Costa Caribe, se habla inglés como una de sus lenguas, pero ese potencial está desaprovechado por el país, pues no se hacen esfuerzos en esa dirección.

También nos estamos planteando enfrentar el reto de nuestra educación universitaria. Anualmente, salen de las universidades miles de abogados, a quienes les cuesta que les den el título de notario y a quienes cuando salen
a la calle lo que les toca ¡es hacer centenares de reposiciones de partidas de nacimiento! ¿Cinco años estudiando la carrera en la universidad, miles de dólares invertidos en ellos, para eso? Nuestras universidades sacan profesionales que el mercado no contrata y el país necesita profesionales que las universidades no están produciendo. Tenemos que hacer una reforma universitaria en serio, para que las universidades saquen profesionales con alta calificación que encuentren trabajo. Es doloroso decirlo, pero nuestros profesionales son de baja calidad y las universidades también: sin bibliotecas, sin laboratorios adecuados, sin prácticas profesionales adecuadas, sin disciplina. Tenemos graves problemas de calidad en nuestra enseñanza universitaria.

Y a esto se suma que el mundo de hoy ya no es un mundo de licenciaturas, sino de maestrías. Todo mundo está exigiendo maestrías para acceder al mercado de trabajo. Y nosotros tenemos que saltar del analfabetismo hasta las maestrías. Porque aún tenemos un gran porcentaje de analfabetismo en el país. Aproximadamente, uno de cada cuatro nicaragüenses es analfabeta. Además, gran parte de la juventud en el campo se queda con primero, segundo o tercer grado y eso los hace analfabetos funcionales. Un joven o una joven del campo con sólo tercer grado está liquidado. Con sexto grado ya no, porque ese salto le permitirá mejorar sus técnicas de producción y de cultivo.

Nuestro mayor dilema, nuestro gran desafío, sin embargo, será simplemente ése: gobernar. Qué podremos hacer y qué no podremos hacer. El gran desafío de la izquierda latinoamericana no es hacer oposición sino gobernar. ¿Qué puede hacer un gobierno en Nicaragua en un período de sólo cinco años? Si ese gobierno tiene mayoría parlamentaria
-y nosotros esperamos tenerla- podrá hacer más cosas y avanzará más rápido. Si no, todo será más lento y más difícil.

¿Y qué tendremos que priorizar? Un tercio de nuestra población tiene problemas de alimentación todos los días de su vida. Diario se enfrenta con que no come un tiempo o no come dos tiempos. En Nicaragua, el hambre es un problema urgente. Si un gobierno en Nicaragua lograra solamente tres cosas: eliminar el analfabetismo, reducir el hambre a su mínima expresión y dinamizar la agricultura, sería un logro enorme. Estamos en una condición de deterioro tan grave que eso sería un logro gigantesco. Y si además, ese gobierno lograra resolver el problema de todos los títulos de propiedad aún pendientes, ¡avanzaríamos un mundo! Y si lográramos mantener flujos de inversión y una dinámica económica activa, ¡ya habríamos hecho una revolución!

¿Podemos romper relaciones con el FMI? Eso no podemos. Lo que sí podemos es negociar con el FMI desde una posición de soberanía, defendiendo los intereses populares. ¿Podemos exigirle más a los ricos de este país? Sí, eso sí podemos hacerlo. Y vamos a hacerlo. Y lo decimos en nuestro programa: van a pagar impuestos los que no los pagan y van a pagar más impuestos los que ganan más. Y vamos a acabar con las exoneraciones y exenciones de quienes ganan más.

La esencia del neoliberalismo que estamos padeciendo, que es el modelo con el que ha gobernado el Presidente Bolaños, es privilegiar al gran capital. Y a toda costa. Nosotros les ponemos la mano de obra barata, las carreteras, la luz barata, la exención de impuestos y ellos hacen dinero. Nosotros creemos que hay que dar incentivos para que haya inversión, pero de ahí a gobernar para el gran capital hay una distancia enorme. Creemos que tampoco basta con ser exitosos cobrándole al gran capital los impuestos que no pagan. Porque podemos ser exitosos en recaudar impuestos y fracasar en la lucha contra el hambre. Podemos tener un gobierno que le cobre impuestos al gran capital, pero al que no le importe que la gente pase hambre o que se cruce de brazos ante el analfabetismo o que mantenga el sistema
de salud pública desmantelándose y privatizándose por defecto.

Repito: si con nuestro gobierno logramos salir del hambre, del analfabetismo y del estancamiento en el que está la agricultura, el campo y el campesinado, habríamos dado un paso enorme. Enorme. Y si logramos además acabar con el pacto y contrarrestar al máximo la corrupción y poner a los funcionarios públicos a trabajar, sería algo gigantesco.

Hoy tenemos diputados que ganan 5 mil dólares, 200 galones de combustible mensuales, que tienen seguro de salud
y seguro de vida y que disponen de 400 mil córdobas anuales para sus proyectos de clientelismo político. Y que encima de todo esto tienen inmunidad. Es verdaderamente una “licencia para matar”. Si aquí recuperáramos el decoro de la función pública, daríamos un paso trascendental para Nicaragua. Trascendental.

El neoliberalismo no sólo nos ha afectado económicamente. Ha ido corrompiendo a la sociedad. Herty vivía espantado con el tráfico de niñas y muchachas para prostituirlas en otros países. Yo vivo espantada con los tragamonedas en las pulperías de todos los barrios de este país, en las comunidades campesinas, en toda Managua, por todos lados.

¿Qué generación de nicaragüenses estamos criando? ¿Los nicaragüenses del dinero fácil? Y dinero fácil significa narcotráfico, delito, crimen organizado y estar listos para estafas como la de Ágave Azul. Vemos por todos lados niños y niñas que no van a la escuela y que pasan todo el día jugando en esas máquinas.

¿Cómo no han podido los diputados del FSLN y del PLC aprobar la Ley de Casinos para regularlos? ¿Tendrán intereses algunos de ellos en algún casino? ¿Y cómo no han podido hacer una ley brevísima y específica que en su artículo primero prohíba los tragamonedas fuera de los casinos y en su artículo segundo establezca que la ley entrará en vigencia inmediatamente?

La Costa Atlántica está muy afectada por el narcotráfico y el consumo de drogas está creciendo enormemente allí, pero no existe un solo centro financiado por el gobierno para la rehabilitación de adictos. La Policía no tiene presupuesto para enfrentar al narcotráfico. Y ahí están los líderes comunitarios y los pastores viéndoselas “de a palito” porque el gobierno se ha olvidado totalmente de la Costa Atlántica. Estas cosas sí puede resolverlas un gobierno. Puede y debe resolverlas. Y es indispensable que las resuelva.

Otro de los problemas que aspira a derrotar nuestro gobierno es el clientelismo político y el revanchismo político. Lo que Herty siempre planteaba: “un gobierno para todos”. Una administración pública que no conozca revanchas ni partidos a la hora del servicio público y de los beneficios públicos sigue siendo una asignatura pendiente en Nicaragua. Nicaragua se merece un gobierno así, con estas características, con estos objetivos. Nicaragua se merece un gobierno capaz, decente, sensible y de calidad.

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