Envío Digital
 

Revista Envío
Edificio Nitlapán,
2do. piso
Universidad Centroamericana
UCA

Apartado A-194
Managua, Nicaragua

Teléfono:
(505) 22782557

Fax:
(505) 22781402

Email:
info@envio.org.ni

Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 293 | Agosto 2006
Inicio Escribanos Archivo Suscribase

Anuncio

Nicaragua

Así está el escenario al iniciarse la campaña electoral

¿Cómo se presenta el escenario al abrirse oficialmente la campaña electoral que concluirá en las urnas el 5 de noviembre? Con ventajas de todo tipo, el FSLN tiene grandes posibilidades de alzarse con la victoria.

Equipo Nitlápan-Envío

El sábado 19 de agosto se levantó el telón del escenario: apertura oficial de la campaña electoral. Tan sólo una formalidad, porque campaña -y muy intensa- la hay desde comienzos del año y aún desde antes, con abundancia de propaganda en todos los medios y en calles y carreteras. También han abundado las concentraciones populares y los desfiles de candidatos a toda hora y por todos los rincones del país.

¿CUÁNTAS CÉDULAS FALTAN?

Las vísperas de la apertura oficial de la campaña tuvieron su polémica central en la cuestión de la cedulación ciudadana. Según la gran empresa privada agrupada en el COSEP y varias organizaciones sociales -IPADE, Ética y Transparencia, Movimiento por Nicaragua-, un número tan alto como 800 mil nicaragüenses carecen de cédula de identidad, documento imprescindible para cualquier trámite y también para votar. 500 mil no lo habrían solicitado o lo habrían extraviado y 300 mil no habrían acudido a retirarlo por diferentes razones.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) -encargado de todo el proceso que concluye cuando el ciudadano re¬ci¬be su cédula- responde que estas cifras obedecen a una “confabulación” para desprestigiar al Poder Electoral y ofrece otras cifras: hay 200 mil cédulas solicitadas que están aún en proceso de fabricación y otras 200 mil ya fabricadas y aún en proceso de distribución. Hay también unas 120 mil cédulas sin retirar desde 1997, no sabiéndose si se trata de fallecidos, emigrantes o descuidados.

Tras una sostenida presión desde los medios de comunicación, el Parlamento ordenó prolongar del 6 al 21 de agosto el período para solicitar cédulas al CSE.

Esto no solucionará el problema de fondo. El volumen de cédulas faltantes -grande en cualquiera de las dos versiones- se explica por razones que la extensión del plazo no resolverán: deficiencias burocráticas en los procedimientos para obtenerla; intencionalidades políticas del PLC, y más especialmente del FSLN, los dos partidos que controlan el CSE, que han estado aliviando y aligerando estos procedimientos a sus simpatizantes desde hace muchos meses; y la indolencia o las limitaciones económicas, de información o de ubicación de incontables personas, que no tienen previamente una partida de nacimiento, no se han preocupado nunca por obtener “papeles”, no están interesadas en votar o han dejado las cosas para última hora.

¿CUÁN FIABLE ES EL PADRÓN?

Entre quienes no tienen cédula para votar, la mayoría parece ser jóvenes entre 16 y 20 años, quienes a su vez constituyen el grueso de la población más indecisa ante las varias opciones y candidatos o más apática políticamente. Seguramente se quedarán sin votar. Tampoco votarán decenas de miles de nicaragüenses que viven en Estados Unidos, Costa Rica y otros países. No existen mecanismos para cedularlos ni tampoco se ha legislado el voto en el exterior por falta de voluntad política para enfrentar este reto.

Según el CSE, el padrón electoral tiene inscritos a unos 3 millones 419 mil votantes. Pero, según recientes cifras del último censo de 2005, viven en Nicaragua 3 millones 245 mil personas mayores de 16 años, y por esto aptas para votar.

Sobran dudas sobre la consistencia del padrón, que no ha sido depurado adecuadamente y que podría contener una cantidad de personas fallecidas o ausentes del país, pero que podrían “votar” el 5 de noviembre porque sus cédulas están en manos de familiares si encuentran “clones” que los re¬presenten. Las irregularidades del padrón pueden provocar que quienes pueden votar no sepan dónde hacerlo y que otros voten dos veces.

No deja de crear también dudas y sospechas que las divisiones técnicas del CSE y toda la cartografía electoral -padrón, mapeo, rutas, etc.- están en manos de funcionarios del FSLN y que al FSLN le favorece la abstención -mientras mayor, mejor- porque tiene asegurado, de partida y como ningún otro partido, un voto militante, cumplidor y leal, que no dejará de votar y al que las bien organizadas estructuras nacionales, departamentales y municipales del FSLN darán todas las facilidades para que se movilicen y lleguen hasta las urnas.

SATURACIÓN, RECONCILIACIÓN,
INTIMIDACIÓN

Tras tres elecciones en que ha resultado derrotado ante candidatos de derecha bastante diversos, Daniel Ortega y el FSLN están esta vez en mejor posición que nunca para lograr alzarse con la victoria en las urnas. La reducción del porcentaje necesario para ganar, acordado por Ortega con Alemán en el pacto del año 2000 -35% de los votos si hay un 5% de diferencia con quien quede en segundo lugar- está ya casi al alcance de la mano de Ortega.

Un voto sólido e inamovible que ronda el 26%, más las posibilidades de hacerlo crecer con una campaña que está combinando desde hace meses saturación, reconciliación e intimidación, genera gran optimismo en las filas del FSLN y gran preocupación entre los no enfilados.

La última encuesta hecha pública antes de que se abriera oficialmente la campaña (Borge y Asociados, fines de julio) coloca a Ortega en primer lugar con 31.4% de intención de voto, seguido del liberal Eduardo Montealegre (29.1%), en una suerte de empate técnico. El PLC y la Alianza MRS aparecen también empatados con un 15% en tercero y cuarto lugar.

Decenas de vallas gigantescas, grandísimas, grandes, medianas y pequeñas con el rostro de Daniel Ortega saturan las calles de Managua, avanzan por las carreteras que conducen a todas las cabeceras departamentales y reciben a los visitantes en la frontera. No pueden dejar de verse. Afiches de todo tamaño con el rostro de Daniel Ortega lucen en casas campesinas y urbanas de todo el país.

El FSLN -vestido de nuevo este año de rosado chicha, al que ha añadido toques de azul celeste cuando propagandiza a su candidato a Vicepresidente, el banquero liberal Jaime Morales Carazo- insiste en el consabido mensaje de reconciliación, amor y paz, pero no abandona otras tácticas. La mayor parte de las 87 alcaldías donde gobiernan alcaldes del FSLN y la Convergencia -una alianza que fue “asesinada”, sustituyéndola por lo que el FSLN llama ahora la Gran Alianza Nicaragua Triunfa- están siendo utilizadas para el clientelismo electoral: Te doy si votás por mí, te entrego la cédula si vas a votar por mí, te saco la partida de nacimiento si estoy segura que vas a votar por mí. Peor aún: están siendo usadas para la revancha política: andan buscando, agrediendo, chantajeando, ofreciendo trabajo o amenazando con quitar trabajo. O poniendo impuestos si no hay apoyo político, comentó a “Envío” una fuente cercana a las estructuras municipales del FSLN.

JINETE DE AMOR Y PROMESAS

El 19 de julio, en el 27 aniversario de la Revolución, el FSLN extremó su exhibición de poder, recombinando elementos espectaculares, tradicionales y esotéricos. Todos ellos calan en la conciencia popular.

Tras horas de espera amenizadas con coreografías principalmente costeñas, que incluyeron también un ritual maya de “limpieza espiritual”, unas 200 mil personas fueron testigos de la novedad escenográfica de este año: Daniel Ortega entró en la plaza jineteando un hermoso caballo blanco de raza. Llevaba la bandera de Nicaragua colocada como capa a lo supermán. Su discurso de hora y media lo hizo envuelto siempre en la bandera, que usó a manera de chal, de bufanda o de mantón. Donde unos vieron a un capataz de finca que ofendía el sagrado símbolo patrio para darse realce, otros vieron al “hombre”, dueño y señor de la situación, haciéndose cargo de la patria al cubrirse con la bandera azuliblanca.

El mensaje de Ortega fue del amor, la reconciliación y el perdón que Nicaragua necesita para avanzar a las medidas económicas que pondrán fin a la dictadura de la pobreza y acabarán con el capitalismo salvaje. Prometió política masiva de créditos y subsidios para todos los productores -no hay que temer a esa palabra: subsidio-, así como son subsidiados los agricultores de los países del Norte desarrollado; condonación de las deudas a todos los productores, y mecanismos para que el Estado asuma el porcentaje que descuentan las agencias que comercializan las remesas de nuestros emigrantes y así les lleguen íntegras a sus familiares.

Todas, promesas que abren grandes esperanzas en los más pobres y menos informados de los electores aún indecisos. Todas, promesas imposibles de cumplirse sin provocar convulsiones económicas inmanejables.

Las promesas del apoyo venezolano para abastecer de petróleo más barato a Nicaragua -Venezuela está lista para enviarnos la gasolina, el bunker, el diesel y el gas para cocinar… y en nuestro gobierno habrá con Venezuela comercio justo, suministro de petróleo y se acabarán los apagones- son las que resultan más atractivas para la mayoría de la población, que ve subir el costo de la vida por el desastre energético que estamos viviendo en Nicaragua, ante la impotencia y la desidia del gobierno.

La capacidad real o imaginada de Chávez para resolver problemas de energía, salud y educación en Nicaragua es uno de los ases de triunfo que Ortega maneja en su campaña. Porque, a pesar de toda la propaganda en su contra, el poder de Chávez es en Nicaragua más admirable que temible.

LA ÚLTIMA TENTACIÓN

Fue central en el discurso de Ortega sembrar desconfianza y dudas en el trabajo de los observadores internacionales, descalificando de antemano lo que ya dicen o lo que puedan decir. En la víspera del 19 de Julio, en una reunión de dirigentes de izquierda latinoamericanos de 15 países, Ortega había dicho: Los observadores que tratan de decidir qué gobiernos deben instalarse en nuestros países son, en primer lugar, los de la OEA. Y doce días antes, había dejado plantado en Managua al ex-Presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, quien dirige el Centro Carter de observación electoral, lo que causó sorpresa y molestia en este grupo.

Si hay un sólido común denominador en todos los análisis electorales es que Daniel Ortega sólo puede ganar en primera vuelta. Una segunda vuelta sólo es previsible con alguno de los dos candidatos liberales y en esa eventualidad, se daría una inevitable unidad de “todos contra Ortega”. Esto lo sabe el FSLN y por eso, para evitar esa segunda vuelta y ante resultados previsible¬mente muy apretados, se verían ante la irresistible tentación de “ajustar” los resultados a su favor.

MÁS ÉXITO PARA LOS BANCOS

Desafían el poder político que el FSLN ha venido acumulando en estos años por su pacto con el PLC y el derroche económico de su campaña propagandística tres opciones electorales, dos liberales y una sandinista. Empatada técnicamente con el FSLN aparece la derecha liberal-conservadora, roja-verde, agrupada en la ALN, organizada para dar plena continuidad a la administración de Enrique Bolaños y encabezada por el ex-ministro de Bolaños y Alemán y banquero Eduardo Montealegre. También está empatada con el FSLN en recursos económicos y políticos, pues está respaldada abiertamente por el actual gobierno y por el gobierno de Estados Unidos.

Prueba la continuidad Montealegre-Bolaños el hecho de que en las listas de diputados de la ALN aparecen varios altos funcionarios del actual gobierno, algunos aún en funciones estratégicas, que no han querido renunciar a sus cargos. Y lo prueban declaraciones como las del jefe de campaña de la ALN, el banquero Adolfo Argüello: El sector bancario ha sido el que se ha desarrollado más exitoso, Montealegre y yo hemos dirigido los bancos más exitosos y ése es el éxito que le queremos dar a Nicaragua. Es obvio que durante su gobierno, Bolaños ha privilegiado con todo tipo de favores al sector bancario, garantizándole éxitos. Argüello simplemente anuncia que la ALN será “más de lo mismo”.

Montealegre ha derrochado, antes de que comience la campaña, cuantiosos recursos en propaganda en los medios y en sus visitas a las zonas liberales del país, en donde disputa votos a las estructuras del PLC, su principal rival de aquí a septiembre, cuando comiencen a ser más creíbles los resultados de las encuestas.

Lo respaldan el gran capital nacional, el gran capital centroamericano, capitales del gobierno estadounidense y su propio gran capital. El lema de su campaña es Sembrando oportunidades. Su discurso electoral no presenta ninguna originalidad digna de mencionarse: más empleos, más salud, más educación, más oportunidades, menos pobreza…

EDUARDO MONTEALEGRE:
DOS DEBILIDADES

Dos debilidades acechan a la ALN. El estilo arrogante y elitista del candidato Montealegre y de su grupo más cercano, que crea tensiones y que, al reproducir vicios de la cultura política nacional, genera conflictos que capitalizan los otros liberales del PLC, más chapiollos, populacheros y cercanos a las bases rojas.

Mayor debilidad están resultando para Montealegre las investigaciones en torno a los Cenis -certificados emitidos durante las quiebras bancarias del año 2000, que comprados a intereses desproporcionados enriquecieron a varios grupos bancarios, entre ellos al de Montealegre.

EL FRAUDE DE LOS CENIS

Las quiebras bancarias desembocaron en una fraudulenta reclasificación de las carteras de los bancos quebrados y en la también amañada adquisición de las propiedades embargadas. Fue en esta segunda etapa de la crisis bancaria en donde más se benefició Montealegre y su grupo BANCENTRO. El más beneficiado de todos fue el grupo BANPRO, cercano a Alemán y en donde es accionista Mario Rapaccioli, presidente del Partido Conservador, hoy aliado de Montealegre.

La crisis provocada por las quiebras bancarias está en el origen de la enorme deuda interna que pesa hoy sobre la economía nicaragüense y que paga con sus impuestos toda la población.

Durante los meses previos al inicio de la campaña, investigaciones, pruebas, declaraciones y hasta un dictamen legislativo lograron colocar un tema tan complejo en la mente de amplios sectores de la opinión pública.

Y aunque es cierto que el momento de airear este fraude al Estado tiene estrecha relación con la campaña electoral y afecta la candidatura de Montealegre, los hechos son innegables, han permanecido ocultos y era necesario airearlos, los culpables -varios, además de Montealegre- no los reconocen y Montealegre no ha convencido a nadie queriendo dar por cerrado el caso y evadiendo totalmente su responsabilidad en esta gigantesca estafa, una más -para algunos, la mayor- de las que en los años recientes ha empobrecido económica y moralmente a Nicaragua.

ESTADOS UNIDOS:
¿PLC O ALN?

En la otra esquina del escenario liberal está el PLC, el partido que, en el pacto iniciado en 1998 con una Ley de Propiedad, consagrado en el 2000 con reformas constitucionales y una excluyente ley electoral, y ratificado en múltiples acuerdos institucionales y legales desde que Alemán cayó preso por corrupción, ha entregado a Daniel Ortega enormes cuotas de poder, colocándolo en la ventajosa situación en que hoy se encuentra para alzarse con la victoria electoral.

Aunque Estados Unidos apuesta a que sea Montealegre quien derrote a Ortega, no deja de reconocer que la ALN carece de estructuras con raíces en los territorios liberales y teme que la simpatía por la “novedad” Montealegre no se traduzca en votos el 5 de noviembre. La experiencia de las elecciones costeñas de marzo los alerta sobre un posible espejismo. Estados Unidos reconoce la organización del PLC y por eso, no ha dejado de procurar el encuentro, mixtura o fusión de los dos grupos liberales.

REBELIÓN
EN LA GRANJA LIBERAL

El 12 de julio, siete alcaldes del PLC, gobernando en zonas que fueron escenario de la guerra, tradicionalmente liberales y antisandinistas, más un grupo de concejales de estas alcaldías, vinieron a Managua y bajo una pancarta que rezaba ¡No estamos ciegos ni sordos ni mudos! pidieron a Alemán que se retirara de la campaña del PLC, también del partido y que se reestructurara el Comité Ejecutivo Na¬cional del partido rojo.

No queremos estar dirigidos por intereses personales y familiares -dijeron-. Nos da vergüenza que nos tilden a todos como parte de la corrupción y nos consideren borregos y sumisos… Le pedimos a Alemán que se retire: por él mismo, su familia y lo más importante, por Nicaragua… Ya su tiempo pasó, doctor, ya fue gobierno, ya fue dirigente, por Nicaragua, por la democracia, déjenos ser…

Pronto se conoció que el embajador Trivelli estaba detrás de la rebelión en la granja liberal: visitas a los municipios ofreciendo ayudas para proyectos locales, una invitación a viajar al Departamento de Estado a tres de estos alcaldes, encuentros con alcaldes del PLC en la embajada en Managua… Nada de esto se desmintió. Incluso, se especuló que el candidato presidencial del PLC, José Rizo estaba al tanto de la rebelión y la alentaba intentando convencer a Alemán de la ne¬cesidad de dejar las riendas del partido.

UNOS VIENEN Y OTROS VAN

No queda claro lo que siguió después. Alemán se reunió con los alcaldes rebeldes, a los que se sumaron otros -en conjunto, parecen representar a una cuarta parte de los 56 alcaldes con que cuenta el PLC-. El político más astuto en el PLC, René Herrera, advirtió a Rizo que con Alemán lo era todo y sin Alemán sería nada. Trivelli siguió trabajando en la sombra para desgranar al PLC y apartarlo de Alemán. Y durante todo el mes previo al inicio de la campaña siguieron apareciendo en el escenario nuevas rebeliones de alcaldes. Y de militantes. Pero no en una única dirección. El flujo de deserciones es diario, va de acá para allá y resulta aventurado pronosticar resultados finales.

Lo explica así Dora María Téllez, candidata a diputada por la Alianza MRS: Montealegre por la ALN y Rizo por el PLC están en una batalla feroz. Al inicio de sus campañas trataron de colocarse como los que podían derrotar a Daniel. Montealegre decía: Yo soy el único que le puede ganar. Y Rizo sacó una canción que decía: ¡Sólo Rizo le gana a Daniel!, que tuvo que eliminar rápidamente de sus anuncios porque era muy fea. Después, ha habido un cambio en el énfasis de ambas campañas. Montealegre dice: Yo soy un liberal diferente. Y Rizo dice: Yo soy el verdadero liberal. En este momento de la campaña se están peleando el voto liberal. Y están en un balancín: todo lo que suba Rizo lo va a bajar Montealegre. Uno no tiene claro si ese flujo entre uno y otro es espontáneo u organizado, si son grandes flujos o pequeños. Pero el flujo es simbólico de la crisis en la que está el liberalismo. El voto liberal no es como el voto por el FSLN. Mientras el liberalismo ha cultivado la posibilidad de opciones, en el sandinismo el cultivo principal ha sido el danielismo. Los liberales eligen con más libertad entre distintas figuras. Atractivo es Montealegre, pero Rizo está acompañado de una figura que siempre ha sido atractiva dentro del liberalismo, José Antonio Alvarado.

Entre la ALN y el PLC, ¿quién ganará en la conquista de las bases liberales? ¿Quién demostrará ante el embajador de Estados Unidos que tiene más votos y una maquinaria anti-Ortega confiable? Se conoce que Monte¬alegre ha prometido al gran capital que lo respalda, para tranquilizar sus temores, que si las encuestas demuestran al final que el PLC es el que garantiza la derrota de Ortega, él se retirará de la contienda. Públicamente, Rizo ha anunciado que en septiembre Montelegre se unirá al PLC. Y Montealegre ha anunciado lo mismo a la inversa: en septiembre Rizo se rendirá.

MUNDO JARQUÍN: EL MÁS FEO

Enfrentando el posible triunfo del FSLN está también la Alianza MRS, una opción sandinista nueva, opuesta al pacto FSLN-PLC y decidida a evitar ese “más de lo mismo” que representaría la victoria de Eduardo Montealegre y la ALN.

Después de la inesperada muerte de Herty Lewites, y según una encuesta de M&R, la Alianza MRS ha logrado conservar la intención de votos que Lewites había logrado captar en Managua, su principal bastión. Y en la encuesta previa a la apertura oficial de la campaña electoral, la fórmula que sustituyó a Lewites -Edmundo Jarquín y Carlos Mejía Godoy- aparecía con una intención de voto dos puntos por encima de la que Lewites tenía antes de morir (15.2% frente a 13%).

Ésta demuestra también que Jarquín es el candidato que suscita menos rechazos y críticas. ¿Por confiable o por desconocido? La propaganda televisiva de los anaranjados -la más creativa de todas- presenta a Mundo Jarquín como “el más feo” de los candidatos, como el feo que quiere una Nicaragua linda.

LO “POLÍTICAMENTE CORRECTO”

La Alianza MRS empieza oficialmente la campaña electoral en el punto de partida a donde la había dejado su promotor, Lewites. Entonces, ¿aquí no ha pasado nada? Sí, ha pasado. Al perder su principal capital para enfrentar la contienda electoral, que era la persona de Herty, simpática, conocidísima, hábil frente a sus contrincantes y con buenos contactos financieros, a la Alianza MRS le han “pasado” muchas cosas y tendrá que “pasar” varias pruebas.

Tiene ante sí desafíos enormes que está enfrentando con escasos recursos económicos y con un discurso aún muy difuso, en el que se entrecruzan el lenguaje “políticamente correcto” que Jarquín hizo suyo en los organismos financieros internacionales, la simpatía asegurada de Carlos Mejía y el poder simbólico, aglutinador -aunque también disgregador- que la muerte y el recuerdo de los muertos representa.

Esta falta de claridad en el mensaje se da en un clima de tensiones generacionales y políticas propias de un grupo de formación muy reciente, en el que veteranos experimentados y novatos se reunieron originalmente, no en torno a un proyecto debatido y asumido, sino alrededor de la oportunidad que representaba una persona, Herty Lewites, quien tampoco logró desarrollar su proyecto y que desapareció abruptamente del escenario.

¿Qué percibe el electorado? ¿Un proyecto que “hará realidad el sueño de Herty”? Pero, ¿hay claridad sobre el contenido de ese sueño? ¿O se percibe una amalgama desordenada de agendas personales y de grupos? ¿Es esta alianza el “rescate” del sandinismo, es su “renovación” o es una propuesta coyuntural que sólo al llegar al gobierno o al situar diputados y diputadas en el Parlamento aclarará sus objetivos?

¿Y SANDINO?

Hay quien dice que en la Alianza MRS hay temor a hablar de sandinismo y de Sandino. ¿Porque esas palabras están secuestradas por el FSLN o porque cuesta llenarlas de contenidos concretos para el hoy de Nicaragua?

¿No será necesario aceptar que Nicaragua ha llegado a la actual situación de empobrecimiento y a los atrasos de todo tipo que padecemos porque existen en el país intereses contradictorios, y un grupo político para serlo realmente -y también para ganar votos- tiene que escoger y decir claramente qué intereses va a defender, y que al defenderlos, perjudicará otros intereses? Lo peor que le podría pasar a la Alianza MRS es terminar siendo un grupo que no genera grandes rechazos pero que tampoco logra convencer políticamente a los nicaragüenses porque no logran identificar sus objetivos.

Su propaganda, ciertamente atractiva y original, ¿logrará sembrar un mensaje político central en la mente y en el corazón del electorado? Está claro -y así lo admiten- que muy difícilmente lo lograrán entre el sandi¬nismo más duro y organizado. Menos entre los votantes de derecha, ya amarrados con alguno de los dos candidatos liberales. La meta es captar a la gran cantidad de indecisos. Y de indecisas. Entre ellos y ellas hay muchísima gente con una vida actualmente “fea”. Si los mensajes de la Alianza MRS siguen siendo tan “políticamente correctos”, no entenderán cuál es la novedad que le ofrecen para que Nicaragua y sus vidas sean realmente “lindas”.

¿QUÉ Y CÓMO?
¿SÓLO MÁS DE LO MISMO?

Las tres opciones electorales que enfrentan el optimismo justificado del FSLN han esbozado un abanico de proyectos dentro de Programas aún difusos. Todos coinciden en los problemas que tendrán que enfrentar, porque los diagnósticos sobre la realidad de Nicaragua no pueden diferir sustancialmente y han sido copiosamente investigados en informes y “papers” que atiborran hoy embajadas, ONG e instituciones.

No es fácil distinguir en las ofertas el sello distintivo de cada grupo. Dice Mundo Jarquín que los programas de gobierno se parecen todos como una gota de agua a la otra y que la diferencia no la debe buscar el elector en el mensaje sino en el mensajero. Tiene razón. Y recuerda la trayectoria de los mensajeros que compiten con él: José Rizo ha tenido dos gobiernos para hacer lo que ahora promete; Daniel Ortega ha estado gobernando o cogobernando en los últimos 27 años y ahora promete lo que no ha podido hacer; y Eduardo Montealegre ha gobernado en los dos últimos gobiernos.

Dicen los analistas que todos los candidatos coinciden en el qué harán, pero ninguno sustenta con credibilidad el cómo lo hará. Tienen razón. En el presupuesto para el primer año del nuevo gobierno, 2007, ya hay fuertes condicionalidades para los años 2008 y 2009. La economía de Nicaragua es tan dependiente y tan frágil que en el cómo está precisamente el qué.

¿Y qué se está ofreciendo hasta ahora? Un “cómo” que es puro administrativismo. ¿Y qué significa eso? Que cada grupo ofrece modelos gerenciales con prioridades diversas, pero esto no es más que “ más de lo mismo” con otro nombre, otras modalidades. Es la misma gasolinera con un rótulo que pomposamente anuncia “Bajo nueva gerencia”, dijo a Envío un observador de la realidad nacional.

Hasta el programa del FSLN pareciera ser un “montón más” de lo mismo. Supera a todos los otros partidos en promesas: unir a Nicaragua, hasta con canal interoceánico, siempre que sea en torno a Daniel Ortega y con los excedentes del petróleo de la Venezuela chavista. Pero ¿dentro de qué régimen económico? De acuerdo a dirigentes sandinistas, cercanos al mundo financiero y preocupados por aquietar las angustias antisandinistas de las élites nicaragüenses, con el mismo régimen económico que existe hoy.

En 75 días más, Nicaragua deberá decidir no simplemente quién va a gobernar el país, sino posiblemente el rumbo político de la nación durante las próximas décadas. Otra catástrofe política como la que significó el gobierno de Arnoldo Alemán; otro período de concentración de privilegios en cada vez menos gente, como el que ha representado el gobierno de Bolaños; o el regreso a formas autoritarias de gobierno, cancelarían las aspiraciones democráticas de la nación y nos llevarían a un futuro aún más incierto que el que hoy tenemos delante.

Imprimir texto   

Enviar texto

Arriba
 
 
<< Nro. anterior   Nro. siguiente >>

En este mismo numero:

Nicaragua
Así está el escenario al iniciarse la campaña electoral

Nicaragua
Noticias del mes

Nicaragua
“Nicaragua se merece un gobierno capaz, decente, sensible y de calidad”

Nicaragua
La Policía Nacional ante siete desafíos colosales

México
Elecciones 2006: esto no es democracia

Guatemala
¿Puede ocurrir “Evo Morales” en Guatemala?

Centroamérica
Mareros y pandilleros: ¿Nuevos insurgentes, criminales?
Envío Revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica
GüeGüe: Hospedaje y Desarrollo Web