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  Número 290 | Mayo 2006
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Nicaragua

Herty Lewites: “Somos de izquierda y somos independientes”

A fines de abril, el candidato presidencial Herty Lewites participó en un masivo encuentro con lectores de Envío. Durante dos horas, respondió a más de 30 preguntas. Seleccionamos algunas de sus respuestas.

Herty Lewites

¿Es usted de izquierda, es su alianza un movimiento de izquierda?
La alianza que estamos construyendo es una izquierda moderna, donde queremos que las cosas funcionen de forma horizontal. En nuestra alianza, Nicaragua tiene ya una izquierda afincada en nuestra realidad y en la realidad en la que hoy se desarrolla el mundo.

Yo fui sandinista, soy sandinista y moriré siendo sandinista. Creo que Nicaragua, y nosotros los sandinistas, nos enfrentamos hoy a una situación más difícil que cuando luchábamos contra Somoza. Con el pacto, los danielistas y los arnoldistas han organizado una verdadera dictadura: la Corte Suprema de Justicia, el Poder Electoral y la Asamblea Nacional están en sus manos y hacen sólo lo que ellos dicen. O estás con ellos o estás liquidado. Además, durante estos 15 años hemos tenido gobiernos que no se han ocupado de los más pobres. La riqueza se ha concentrado en manos de pocos y la pobreza ha llegado a un extremo que nunca habíamos conocido en Nicaragua. Yo entregaré todo para que esto cambie, para que en este país exista igualdad, para que todos tengamos la posibilidad de vivir como seres humanos.

Si no conseguimos la Presidencia y si no conseguimos suficientes diputados para hacer una reforma institucional, en diez años habrá en Nicaragua una crisis tremenda. No podemos seguir viviendo como estamos viviendo. ¿Cómo va a ser que cuatro de cada diez nicaragüenses vivan con siete pesos al día? ¿Cómo vamos a seguir viviendo con tantas injusticias, con tantas desigualdades? Yo no estoy contra los ricos, pero no voy a dejar que se hagan más ricos volviendo más miserable al pueblo. Yo creo que pensar así y actuar así es ser de izquierda.

¿Por qué critica tanto al FSLN?
Yo no estoy contra el Frente Sandinista, que es algo sagrado para mí. Estoy contra los que lo manejan, contra una cúpula, que son sólo unas veinte, veinticinco personas, porque son corruptos. Y lo puedo demostrar. Critican a los ricos, a los burgueses y a los explotadores y ellos viven como los ricos y los burgueses y explotan a la gente. Mientras ese grupo maneje al Frente Sandinista como lo maneja, como una empresa privada, el Frente Sandinista no es lo que fue.

¿Qué sentimientos le causa haber roto con el FSLN?
No es fácil para mí, después de 35 años de andar con la bandera rojinegra, todo lo que ha ocurrido. Por esa bandera estuve dispuesto a entregar mi vida. Con esa bandera cayeron tantos compañeros, cayó mi propia sangre, la sangre de mi hermano Israel, y ahora, ¿que me prohíban usar esa bandera? ¿Creen que no es triste para mí? Pero no por eso voy a ceder a los intereses corruptos de la cúpula que maneja el Frente Sandinista. Cuando yo propuse ser candidato presidencial del FSLN, Miguel D´Escoto dijo: “Preferimos perder con Daniel que ganar con Herty”. ¿Qué posición es ésa? Siento en esas palabras un servilismo radical.

Yo moriré siendo sandinista, pero a la cueva del danielismo, donde está esa cúpula que ha cometido tantas injusticias, no volveré nunca. Y le pido a Dios fuerzas para resistir en esta lucha. Porque el danielismo tiene mucho poder y mucho dinero. Es cierto que estuve con ellos 35 años. Pero también es cierto que nunca es tarde para cambiar, que nunca es tarde para amar. Llegó el momento de separarme de las injusticias que ellos han cometido y buscar cómo renovar, cómo rescatar los valores del sandinismo y llevar a los sandinistas de nuevo al gobierno para cambiar Nicaragua.

¿Qué relaciones tendría su gobierno con el FMI?
Sabemos qué es el Fondo Monetario y cómo tiene totalmente amarrado a este país, con gobernantes que firman todo lo que el Fondo les pide. Y así estamos como estamos. Bolivia, siendo un país en condiciones de empobrecimiento tan grandes, dedica el 9% del PIB a la educación. ¡Y nosotros, sólo el 3%! ¿Qué futuro tenemos así? ¡Un millón de niños sin ir a la escuela! Aulas con 70 alumnos y con una maestra al frente, que sólo gana 70 dólares al mes y que tal vez camina siete kilómetros para llegar a la escuela. ¿Con qué fuerza mental y con qué optimismo llega esa maestra a su escuela? Cuando seamos gobierno tenemos que renegociar de inmediato muchas cosas con el Fondo Monetario, y lo haremos desde nuestros principios de compromiso con la justicia social y desde una posición independiente.

¿Qué cambios hará en la economía?
Vamos a hacer una economía que apoye y defienda principalmente a los pequeños y medianos productores. En el valle de Jalapa, por ejemplo, se pueden producir 150 quintales de maíz por manzana. Y en el año 2005 sólo se sembraron 2 mil de las 35 mil manzanas que hay allí. Por falta de créditos. Eso lo tenemos que cambiar allí y en toda Nicaragua con tecnología y con préstamos. Podemos salvarnos de las desventajas del TLC con Estados Unidos siempre y cuando defendamos a los pequeños y medianos productores que hoy están en el suelo y abandonados. La responsabilidad de nuestro gobierno será fortalecer a los medianos y pequeños productores del campo y a las pequeñas y medianas empresas.

Hoy, muchas de las grandes industrias de Nicaragua sólo venden o envasan productos extranjeros. Traen sirope, le echan agua y la gente toma cocacola como loca y ya nadie quiere tomar tiste, cebada, pinolillo. Eso da tristeza, ese gasto de divisas. ¿Nadie será capaz de producir y de vender fresco de piña, de pitahaya, de guayaba, de nuestras frutas? Aquí quienes producen la riqueza son quienes se llenan de tierra y aguantan sol. Tenemos que apoyarlos a ellos y proteger y rescatar los valores nuestros. Ésa será la responsabilidad de nuestro gobierno: trabajar, hacer lo posible y lo imposible, por los pequeños y los medianos, y porque no perdamos nuestra identidad.

Queremos montar un banco de fomento para ayudar a los pequeños y a los medianos productores y empresarios nicaragüenses. En Costa Rica, el salario de un obrero, de una empleada, de un carpintero, es un salario digno. Porque hay un gobierno que los protege. En nuestro gobierno vamos a generar empleos con políticas que apoyen a los pequeños y a los medianos y vamos a montar escuelas para capacitar a jóvenes en carpintería, en albañilería, en plomería, en tantos oficios que el desarrollo de Nicaragua necesita. No vamos a pensar sólo en la maquila, que sólo da un salario de sobrevivencia. ¿Quién vive con 90 dólares al mes? ¿Quién puede soportar por mucho tiempo ese régimen carcelario?

¿También va el turismo en su programa?
En nuestro plan de gobierno va un desarrollo en gran escala del turismo. Pero priorizando también a los pequeños y medianos empresarios, sus proyectos, sus iniciativas. En ese banco para el fomento de la producción y los servicios, apoyaremos a quienes quieran instalar pequeños hospedajes. Prestarles diez, doce, quince mil córdobas. El turismo rural cada vez atrae más. Al turista le gusta hospedarse en casas pequeñas, en casas rurales, pero siempre que tengan ciertas comodidades. También vamos a promover la inversión de empresas turísticas grandes. Costa Rica ingresó el año pasado 3 mil millones de dólares sólo en turismo. En Costa Rica tienen 40 mil habitaciones para turismo y en Nicaragua sólo tenemos 3 mil. En la zona fronteriza que compartimos los dos países, Costa Rica tiene 18 mil habitaciones y nosotros ninguna.

¿Será porque los costarricenses son más inteligentes que nosotros? No, no es por eso, claro que no. Es porque en 1948 don Pepe Figueres invirtió en gran escala en educación. Y ahí está el resultado. Nuestro gobierno va a invertir, también en gran escala, en educación para que de aquí a quince, veinte años Nicaragua sea otra. Es imposible que lo logremos en sólo cinco años. Pero vamos a iniciar el camino.

¿Cuál será su política energética?
Queremos un desarrollo, también en gran escala, de energías alternativas. Éste es uno de los puntos prioritarios de nuestro plan de gobierno. Nicaragua tiene grandes recursos en los volcanes, en el viento, en sus aguas. Si hubiéramos comenzado en los años de la revolución a pensar en esto y a hacerlo, ya tendríamos una independencia total del petróleo. Pero ningún gobierno se preocupó por desarrollar proyectos energéticos alternativos al petróleo. Ni el del Frente Sandinista, ni el gobierno de doña Violeta, mucho menos el de Alemán, que sólo fue a conseguir de la ENRON unas grandes plantas que consumen una gran cantidad de petróleo. Esto tiene que cambiar. ¿Cómo va a ser posible que en Nicaragua el 83% de la energía que consumimos dependa del petróleo, del búnker, mientras en Costa Rica sólo depende el 35%.

¿Algunas de sus ideas sobre los problemas de las mujeres en este país?
Me duele especialmente ver a niñas de trece años en las esquinas vendiendo sus cuerpecitos. Me duele ver que a esas niñas se las llevan hombres que van en camionetonas de 60 mil dólares. ¿Qué piensan los millonarios de este país? Y en los tribunales, ¿qué pasa? Que un hombre que viola a una niña, le da unos pesos al juez y sale libre. Quiero dedicarme a detener esa violencia contra nuestras niñas, a evitar esa impunidad.

Yo sé, y lo he comprobado, que las mujeres son más leales que los hombres, que son más eficientes y más responsables que los hombres. Tenemos que darles más oportunidades. Siempre he recordado una frase de mi madre: “Madre para cien hijos, padre para ninguno”. Una madre no deja morir a cien hijos y un padre, por el machismo que hay en este país, es capaz de dejarlos morir a todos. Por eso, de veinte mil títulos de propiedad de lotes urbanos que entregué cuando fui Alcalde de Managua, sólo le di el título a cinco hombres.

¿Cuál será su política para la Costa Caribe?
Nicaragua está dividida en dos partes. Dilatás siete días para llegar de Managua a Puerto Cabezas en tiempo de lluvia. Un camión de carga que llevés de Managua hasta la Costa te cuesta 30 mil córdobas. En la Costa la gente gana mucho menos que aquí en el Pacífico, y todo cuesta allá un 30% más. Vivimos en dos mundos por falta de comunicaciones. Esto no puede seguir así. La Costa Caribe es parte integral de nuestro país y tiene más riquezas naturales que el Pacífico. Estamos comprometidos con la Costa para que ese aislamiento y esa división cambien. Pero nada cambiará mientras la Costa no tenga realmente su Autonomía. Sin autonomía, la Costa no se desarrollará. Los dos Gobernadores de la Costa van a ser parte de mi gabinete. Queremos que sean ellos quienes defiendan su Autonomía y quienes decidan las inversiones que se hagan en la Costa.

Y su política exterior, ¿hacia dónde se inclinará?
Nuestras relaciones exteriores van a ser respetuosas con todos los países. No soy candidato de los Estados Unidos, pero esto no significará que voy a mantener relaciones confrontativas con Estados Unidos. Tampoco voy a tener relaciones confrontativas ni con Chávez ni con Cuba. Ni con ningún país. Mientras nos respeten y no haya injerencia, iremos bien.

¿De quiénes dependen ustedes para su campaña?
Si por algo estamos luchando en este movimiento es por la independencia. No nos verán hacer fila en la embajada americana. Nadie nos va a imponer con qué país tener relaciones. Tampoco vamos a hacer cola ante el gran capital de Nicaragua para que nos financien la campaña, con la condición de que después sean ellos los que nombren a uno o a otro ministro para que les mantengamos el privilegio de evadir millones en impuestos No queremos que nos paguen la campaña a cambio de no pagar ellos impuestos.

Estamos haciendo lo imposible por ser lo más independientes posible, para así poder gobernar después con independencia y cumplir con la justicia social que este país necesita. Por no tener compromisos, cuando fui Alcalde de Managua, entré recaudando 300 millones de córdobas en impuestos y salí recaudando 930 millones. Porque hice pagar impuestos a los ricos que no los pagaban. No quería confrontación, pero hablé con ellos y les dije que tenían que pagar y los hice pagar. Aquí se evaden 3 mil millones de córdobas al año en impuestos. ¿Qué haríamos con esos 3 mil millones en educación? Este país cambiaría.

Una de nuestras propuestas, por ejemplo, es acabar con los megasalarios para dedicar ese dinero a inversión social. Pero ya antes de que esto se haga ley, en nuestra alianza vamos a firmar el compromiso de que en el gabinete y en la Asamblea todos nos vamos a rebajar a la mitad el salario. Y eso que ahorremos lo dedicaremos a un fondo para inversión social. No vamos a esperar hasta que aprueben la ley, lo haremos desde que lleguemos al gobierno.

Hay quienes proponen una alianza Lewites-Montealegre.
¿Cómo la ve?

Eduardo Montealegre y yo pensamos diferente. Él tiene una educación bancaria y otra sensibilidad social distinta a la mía. En su pensamiento y en su ideología no tenemos nada en común él y yo. Si él mantiene una lucha contra el pacto, en eso coincidimos. Yo he hablado ya con él y le propuse que en septiembre firmáramos los dos un acuerdo para que los diputados que él gane y los que nosotros ganemos junten sus votos en la Asamblea Nacional para empezar a deshacer el pacto. Yo espero que él cumpla con ese compromiso. Porque la realidad es que ni nosotros solos ni Montealegre solo vamos a sacar 56 diputados, que es la mayoría absoluta necesaria para iniciar una reforma a la Constitución que acabe con el pacto. En esto sí podemos y debemos unir fuerzas y ésa ha sido mi propuesta a Montealegre.

¿Este proyecto irá más allá de lo puramente electoral?
Nuestra alianza está formada por el Movimiento por el Rescate del Sandinismo y por dos partidos, el Movimiento Renovador Sandinista y el Partido de Acción Ciudadana.Y por otros grupos políticos, socialistas, socialcristianos. Y por varias organizaciones sociales. Después de las elecciones, no queremos perder el potencial que hemos acumulado en estos meses en todo el país. Tenemos ya un tendido nacional y tenemos también directivas en todos los municipios. Hemos planteado que después de las elecciones deberíamos unificarnos en un nuevo partido que enfrente el pacto, que enfrente a la cúpula danielista, al liberalismo de Alemán, al neoliberalismo de Montealegre, y que luche por la justicia social. Ésa será la próxima etapa. No hemos hecho este esfuerzo sólo para la coyuntura electoral.

¿Qué limitaciones ha visto para su proyecto en sus recorridos por el país?
Este pueblo ha sido tan traicionado por los políticos que a mí hasta me da vergüenza entrar en las casas de la gente. Me decía una viejita el otro día: “¿Qué andás haciendo, hijito, si yo no creo ya en ninguno? Si aquí venía Danielito y ahí comía y yo le daba mi cafecito, ¿y no fue con ese gordo que se fue a entender? ¿Y cómo voy a creer yo en vos?” ¿Qué le voy a decir yo a esa señora? La gente ha perdido totalmente la credibilidad en la política y en nosotros los políticos. Y con razón. Si cuando uno se arrima a una casa, ¡es para que nos saquen a patadas! Rescatar la fe en la política no va a ser fácil.

Con las limitaciones de financiamiento que tiene su campaña, ¿cree realmente que va a ganar?
Lo creo. Vamos a ganar. Nadie en la historia de Nicaragua ha tenido una maquinaria política como la que tenía el Frente Sandinista en 1990 y perdimos las elecciones frente a doña Violeta, que andaba con un bastón y sólo saludaba y sonreía a la gente. En aquel momento, el pueblo estaba cansado de la guerra y entendió que doña Violeta era una opción para que viniera la paz y votó por ella. Ahora, el pueblo está cansado de tanta pobreza y de tanto pacto, y yo creo que va a entender que somos una opción para mejorar la vida y cambiar Nicaragua, y que votará por nosotros. No me asustan las grandes maquinarias ni las campañas electorales que derrochan tanto. El dinero ayuda en una campaña electoral, pero no la define.

Yo quiero ser Presidente de todos, no quiero enfrentarme a nadie. Pero también creo que debemos decir las verdades, tengan el costo que tengan. Si queremos cambiar la cultura política de este país, no podemos tener doble moral de ningún tipo ni en ningún tema. Si no nos dan el voto por decirle la verdad al pueblo y por ser honestos, que no nos lo den. Por conseguir votos, no vamos a andar mintiendo.

Repito: no voy a aceptarle al gran capital que me dé un millón de dólares para mi campaña y que, a cambio, sean ellos quienes nombren al Ministro de Hacienda y al Presidente del Banco Central. No quiero llegar al gobierno comprometido a ser un títere de ellos. El gran capital ha puesto y quitado Presidentes en Nicaragua y eso debe terminar. El dinero no va a definir esta campaña electoral. Yo tengo recursos para la campaña, pero no voy a derrocharlos. Si queremos gobiernos austeros, desde la campaña electoral tenemos que demostrar que queremos austeridad y que tenemos austeridad. Tengan confianza en mí. Yo tengo confianza en que ustedes me van a ayudar a cambiar Nicaragua.

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