Envío Digital
 

Revista Envío
Edificio Nitlapán,
2do. piso
Universidad Centroamericana
UCA

Apartado A-194
Managua, Nicaragua

Teléfono:
(505) 22782557

Fax:
(505) 22781402

Email:
info@envio.org.ni

Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 373 | Abril 2013
Inicio Escribanos Archivo Suscribase

Anuncio

Nicaragua

“En seis años se habrán llevado todo el oro”

Nomel Pérez Soza, experto en minería, al frente del Movimiento Centenario de Santo Domingo, compartió datos y experiencias personales para entender mejor la problemática de Santo Domingo, pequeño municipio minero de Chontales, enfrentado hoy a la transnacional minera B2Gold, en una charla con Envío que transcribimos. Cruzamos sus palabras con algunas informaciones del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) en su informe del 28 de febrero de 2013.

Nomel Pérez Soza

Soy hijo de minero y nieto de minero, soy hijo de la tragedia de la minería. En 1936 mi abuelito, nacido en Monimbó, llegó a trabajar a las minas de Santo Domingo. Tenía 26 años. En aquel tiempo la empresa de entonces tenía una trituradora pelton, esa máquina que tritura la roca para extraer de ella el oro. Esa máquina trituró a mi abuelo, Humberto Sosa. La empresa dijo entonces que la máquina no se podía parar porque el proceso productivo no se podía detener. Lo mismo dicen ahora distintos dueños en distintos tiempos: que el proceso productivo no se detiene nunca por nada. El cuerpo triturado de mi abuelo fue a parar a las aguas de los ríos de Chontales, y seguramente su última tumba fue el mar Caribe.

Por aquellos años, y hasta 1945, en Santo Domingo la minera pagaba sólo 4 pesos a la semana y el resto lo pagaba con vales. Así le pagaron a mi papá durante años. De niño trabajé en la mina, todavía conservo mi morralito de minero. Después me vine a Managua a trabajar como cartero. Con diez años fui el cartero más chiquito de Nicaragua. Aunque no terminé la primaria, me gané una beca y me bachilleré en Costa Rica y luego me gané otra beca y me fui a estudiar a Polonia. Yo me comencé a meter a esta lucha mirando los vales con que le pagaban en la mina a mi papá, él los había guardado. Uno va pensando, va mirando, va sintiendo ese dolor. Yo comencé a escarbar la historia de la minería en Nicaragua en 1979.

En Nicaragua hay 18 distritos mineros y en todos van a encontrar los mismos apellidos: Pérez, Benítez, Rojas…En todos esos lugares tengo familia. Y en todos ellos, en la mina El Limón, en Rosita, en Bonanza, lo que se escucha es el mismo traqueteo de la dinamita que va agrietando las casas de los mineros…

En el mes de noviembre de 2012 se hundió una muchacha embarazada de ocho meses con todo y su casa en la comarca Santa Pancha, que está por Larreynaga, en León, por la mina El Limón. El esposo de la muchacha se salvó porque cuando oyó el gran retumbo salió de la casa a ver qué pasaba. Y lo que vio fue cómo su casa se derrumbaba, con su esposa y su hijito por nacer dentro.

La empresa minera canadiense B2Gold, que explota oro por allí dijo que ellos nada tenían que ver, que ellos garantizaban la seguridad en la zona.Pero cuando otras muchas mujeres de la zona que conocían a la muchacha, asustadas por lo que le pasó, empezaron a reclamarle a la B2Gold que les diera seguridad dándoles otros terrenos donde trasladar sus casas, construidas todas sobre túneles, ¿qué hizo el gobierno? Mandó a los antimotines de la Policía a silenciarlas y a perseguirlas y muchas huyeron al monte a esconderse. Al líder de esa protesta la Policía se lo llevó preso a Managua. ¿Por qué tantos antimotines para reprimir una protesta de mujeres, por qué tanta persecución?

Cuando supimos lo de Santa Pancha, en Santo Domingo no nos quedamos de brazos cruzados. Nos fuimos
a solidarizar con los mineros de allá. Ya sabíamos cómo es la cosa allí: a las 4 de la mañana Santa Pancha retumba, a mediodía Santa Pancha retumba, a las 6 de la tarde Santa Pancha retumba. Las casas están agrietadas. Lo que pasó no fue un accidente. Dijeron los medios del gobierno que era algo que no tenía explicación. “El Nuevo Diario” tituló así: “Se la tragó la tierra”. Y no faltó quien dijera que fue la voluntad de Dios. ¿Y la empresa? ¿Nada tenía que ver la empresa minera?

La empresa B2Gold dijo que nada tenían que ver ellos, que la galería número 1, donde ellos trabajan, está muy lejos de donde se hundió la casa con la muchacha embarazada. Pero eso no es cierto. La galería número 1 está sólo a 80 metros y allí usan dinamita gelatinosa, que tiene una concentración de poder y una onda expansiva cinco veces mayor que la otra dinamita. Eso provocó que se hundiera la casa hasta a 45 metros de profundidad. Esa tragedia sucedió por una irresponsabilidad de la empresa minera al estar dinamitando muy seguido sin hacer de previo estudios geofísicos.

Hay quien dice que la minería de ahora ya no es como la de antes, que ahora no causa daños, que es sostenible, que es responsable, que es amigable con el ambiente. Falso. Nunca lo fue y nunca lo será. Y la represión contra las protestas de los mineros tampoco es de ahora y no se da sólo en Nicaragua. Siempre ha sido así. ¿No han leído la novela “Germinal”, de Emilio Zola, un autor francés, publicada en 1885?

Después de lo que pasó en Santa Pancha, el 9 de febrero de 2013 la represión de los antimotines de la Policía llegó también a nuestro municipio, a Santo Domingo. Pero la cosa no empezó ese día. Había empezado en septiembre de 2012, cuando Santo Domingo comenzó a protestar por lo que estaba haciendo en nuestro municipio la empresa B2Gold. ¿Tenía esa empresa permisos ambientales, había consentimiento de la población y del alcalde para que ellos trabajaran allí? No había nada, pero ellos se metieron al municipio y en sólo 20 días sacaron del cerro cantidades del coluvio de oro con sus maquinarias. El coluvio del oro es oro superficial, es fácil de extraer, es oro muy rico, no necesita de mucho tratamiento. Esa gente sacó de unas 30 manzanas de tierra en sólo 20 días 56 mil onzas de oro. Al precio internacional, esa cantidad de oro representa 106 millones de dólares. Nos robaron, pues. Por ahí empezó este conflicto.

Santo Domingo siempre ha sido un municipio minero, la gente vive allí de la minería. Son bastante más de cien años de explotación minera en el municipio La veta de oro de Santo Domingo tiene 3 kilómetros de largo, es siete veces mayor que la que había en La Libertad, se puede ver perfectamente desde el satélite. Toda esa veta la quiere explotar esta empresa canadiense. Y ya lo tienen calculado: en seis años se llevarán todo el oro. Nos dejarán sin nada, sin trabajo, sin paisaje, sin nada.

En Santo Domingo la población somos 18 mil personas. Al menos 3,600 santodomingueños se dedican a la minería artesanal, a la pequeña minería. Son los “güiriseros”. Pero desde que llegó la B2Gold hace dos años empezó a comprarle a los finqueros propiedades en grandes cantidades. Compró las propiedades en donde hay oro superficial, en donde faenan los pequeños mineros desde 1983, en donde se ganan su sustento. El coluvio que la B2Gold sacó en 20 días, los pequeños mineros hubieran tardado 20 años en sacarlo. 20 años de trabajo para miles de personas se los robaron ellos. Si se nos llevan nuestro oro, ¿después qué vamos a hacer?, dice la gente. Porque lo que sabe hacer la gente es sacar oro, no saben hacer otra cosa. ¿Qué les podemos ofrecer a los pequeños mineros de Santo Domingo? Nada. ¿Qué alternativas tienen? Ninguna. Ése es el origen de este conflicto: la gran minería contra la pequeña minería, los intereses extranjeros contra los intereses nacionales, los grandes contra los chiquitos. Y entre los grandes, el gobierno apoyando a la transnacional.

Después que la B2Gold compró todas esas tierras a los finqueros las fueron cercando. Privatizaron Santo Domingo. Hasta los pasos de servidumbre los cerraron con policías armados y rótulos que dicen “Propiedad privada”, “No pasar”. Por eso es que estalló el conflicto. Porque ya los pequeños mineros no podían entrar a trabajar como habían hecho toda la vida. Los acusaban de invadir propiedad privada, pues. Fue por eso que el 17 de septiembre de 2012 los pequeños mineros, acompañados de la población, organizaron un plantón para impedirle a la empresa que continuara trabajando en ese lugar.

Los pequeños mineros estaban organizados con varios nombres: Sector La Cuatro, Lavadores del Barrio Pancasán 1, Lavadores del Barrio Pancasán 2, Lavadores del Barrio Carlos Fonseca, El Cafetal, Movimiento Ambientalista Salvemos Santo Domingo…La empresa empezó a dividirlos y a negociar con cada uno por aparte. Y vimos entonces algo bien bien extraño: las negociaciones entre la empresa y los pequeños mineros las encabezaba como “mediador” nada menos que el Comisionado Mayor Javier Carrillo, Jefe de la Policía Nacional de Chontales. En las negociaciones, Carrillo hablaba más por la empresa que por los mineros. En las negociaciones estaba también presente Lenín Gutiérrez, Secretario Político del Frente Sandinista en Chontales y Wilber Miranda, candidato a alcalde por el Frente en las elecciones pasadas, que las perdió. ¿Cómo era posible esto? Vimos entonces la “mano pachona” de la empresa minera comprando funcionarios del Estado y a las autoridades del Estado y del Frente Sandinista del lado de la empresa minera. Ha habido una corrupción descarada. Sólo miren esto: la compañía minera le regaló 50 motos al Poder Judicial y también les ha regalado computadoras. Compran conciencias, pues.

La presión para que los pequeños mineros negociaran era muy fuerte. Las autoridades del gobierno estaban interesadas en que la empresa continuara su trabajo, la defendían. La empresa consiguió dividir a los mineros, balcanizaron la lucha, la hicieron tribal. Al final hubo acuerdo con tres grupos. Otros tres, los de El Cafetal, los Lavadores de Carlos Fonseca y los de Salvemos Santo Domingo se retiraron. Reclamaban como mediadores al párroco de Santo Domingo, César Augusto León, y a Nelson Álvarez, alcalde del municipio. Nelson salió electo por el PLI en noviembre de 2012. Él ha ido entendiendo el problema de los pequeños mineros. En los años 80, cuando la guerra, él cumplió el servicio militar y muchos de los pequeños mineros lo cumplieron junto con él y son sus amigos. Al principio los apoyó por eso, por cuestiones sentimentales, pero después se fue documentando, fue preguntando, fue escuchando y hoy está bien consciente del gran daño que la empresa le hace a la gente de su municipio.

Los que no aceptaron negociar con la empresa siguieron protestando. Fueron 105 días de protesta pacífica, un plantón a dos kilómetros de Santo Domingo para impedirle el paso a los trabajadores de la B2Gold, pero no a todas las otras personas. 105 días: algo inédito en la historia de Nicaragua.

Había que terminar con esa rebeldía y el 9 de febrero de 2013 el gobierno usó a la Policía Nacional para ponerle fin por la fuerza a la protesta. A las 4 de la mañana llegaron al tranque unos cien antimotines, dirigidos por el Comisionado Carrillo. Pensaban que el pueblo estaba débil, que ese último grupo de rebeldes estaba débil. ¿Y cuál fue la sorpresa? Que se dieron con la piedra en los dientes. Porque el pueblo se levantó. El pueblo rodeó a los primeros cien antimotines que llegaron. Y los asustaron. Y tuvieron que mandar más. Imagínense: más de mil antimotines llegaron a Santo Domingo y desalojaron el plantón con mucha violencia, apresando a más de 50 personas. Hubo resistencia, les lanzaron balas y gases. Calculamos que más de 140 personas resultaron lesionadas. También hubo como una docena de policías lesionados. Las pocas personas que buscaron curarse en el centro de salud las entregaban a la Policía. Por eso, la mayoría huyó y se escondió en los cerros.

La B2Gold, la Tritón Minera, la Hemco, todas estas empresas mineras, son las mismas, todas son subsidiarias unas de otras. Todas dicen que tienen una responsabilidad social empresarial, que llevan bienestar social a la población, que generan empleo, que cuidan el ambiente. Es falso. Santo Domingo tiene 18 mil habitantes. En el estudio de impacto ambiental que ellos manejan -que es un texto anónimo- dice que en la B2Gold trabajan solamente 243 mineros. Y dice que van a trasladar a Santo Domingo al 98% de los trabajadores mineros de la mina de La Libertad. Claro, porque son gente adiestrada.

¿Qué empleos traen, qué bienestar social traen? La minería está sostenida en mitos, mentiras, irrealidades. ¿Qué beneficio económico le queda a los municipios de la actividad extractiva? Solamente el 1%. El primer rubro de exportación de Nicaragua será en el año 2013 el oro. Fue el segundo rubro en el año 2012. Eso es bien cierto. Pero si las empresas mineras exportaron el año pasado 400 millones de dólares, sólo le quedó al país el 1%, 400 mil dólares que tienen que ser repartidos entre la Comisión Nacional de Minería, el fisco…¿Qué le queda al municipio? Nada. La mayor inversión que ha hecho la B2Gold en Santo Domingo es un edificio nuevo para la alcaldía. Pero, ¿qué genera ese edificio? Costos, gastos y más corrupción.

Después que el 9 de febrero lanzaron los antimotines de la Policía contra los pequeños mineros quedaron presos en Juigalpa 14, mientras que a 12 se los llevaron a Managua a encerrarlos en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía, la que se conoce como “La Loma” o “El Chipote”. En tiempos de Somoza a ese lugar llevaban a los presos políticos, allí los torturaban, allí los mataban. Hoy dicen que esas celdas son para los detenidos de alta peligrosidad, para los delincuentes mayores. ¿Y eran grandes delincuentes los pequeños mineros? Con esa actuación del gobierno entendimos enseguida que los llevaron allí para rendirlos, para forzarlos a negociar, para obligarlos a que no siguieran reclamándole nada a la empresa. Los mantuvieron aislados y separados por 200 kilómetros de sus familiares. Los maltrataron.

Cuando ellos estaban presos en Managua, qué extraño era ver que el secretario político del Frente Sandinista en Santo Domingo, Lenín Gutiérrez, era el que buscaba a los familiares de los presos proponiéndoles que negociaran con la empresa. Les decía que si renunciaban a protestar, a manifestarse, los iban a dejar libres. ¿Cómo se explica eso? ¿Cómo se explica que fuera el representante en Nicaragua de la B2Gold, el gerente de país, Francisco Venturo, un peruano, el que llamara por teléfono a la juez para que suspendiera la audiencia contra los acusados? ¿Cómo se explica que en la primera audiencia estuviera un militar en el salón del juicio intimidando a la juez? ¿Cómo es posible esto en este país y en el siglo 21? ¿Qué relación hay, pues, entre las autoridades del gobierno y la empresa?

La presencia de las autoridades del gobierno y del Frente Sandinista actuando a favor de la empresa minera nos indica que hay bastantes cosas subterráneas que no conocemos a fondo, que en este conflicto hay intereses de gente muy alta del gobierno, gente de mucho poder. Eso se vio en el caso de Santa Pancha y en el de Santo Domingo, que son similares porque la empresa es la misma y porque la Policía y los secretarios políticos del Frente, tanto a nivel municipal como a nivel departamental, intervinieron en los dos casos a favor de la transnacional.

Lo que hemos visto en Santa Pancha y en Santo Domingo es que todos los poderes del Estado estaban apoyando
a la B2Gold: la Policía que reprimió, la Fiscalía que acusó a los que protestaban y el Poder Judicial que les dictó prisión preventiva arbitraria e injustamente.

Las empresas mineras también dicen que son respetuosas del medio ambiente, que son amigables con el medio ambiente. Es falso. Aunque nunca hay un agua totalmente pura, nosotros tenemos en Santo Domingo el mejor acueducto de Nicaragua, creo que la mejor agua del país. El acueducto nuestro produce 600 galones de agua por minuto y puede alimentar a Santo Domingo, a La Libertad y a San Pedro de Lóvago. Nosotros les podemos regalar agua a nuestros vecinos con una inversión muy pequeña.

Ahora la empresa B2Gold ya está dañando con sus trabajos de explotación la cuenca 601, una de las cuencas más importantes de Chontales. Ellos explotan el mineral por arriba, en mina a cielo abierto, y lo van a hacer por abajo, en minería subterránea. Y cuando vayan por abajo, el Azul, que está a 500 metros sobre el nivel del mar, va a desaparecer.
El túnel Azul es un tesoro, del túnel Azul brota nuestra mejor agua. El Azul es la galería de una mina antigua, que comenzó a explotarse en Santo Domingo en 1848, durante la fiebre del oro en California. Los mineros de entonces nos heredaron esa fuente de agua subterránea, de la que sale el tipo de agua más pura que hay en el planeta. Vean qué maravilla: del 2% de agua potable que hay en el planeta, tenemos en Santo Domingo una porción de la más pura. No la queremos perder.

Llamamos El Azul a esa galería en donde nace el agua porque está revestida de piedra azul: el agua oxida la roca y la ha coloreado de azul. En esa roca hay arsénico y cuando la empresa empiece a usar bombas para remover el lodo de esa galería en busca de oro el agua se va a contaminar con arsénico y con metales pesados, con mercurio, con plomo, con cianuro. Esas bombas piensan comenzar a utilizarlas en el 2015, pero tal vez deciden hacerlo antes.

Para tener las manos libres en todo lo que hace, la empresa ha usado prebendas, chantajes, ha comprado gente. Alguna gente se les vende muy barato. Yo soy muy caro, soy carísimo, porque sé que es más cara el agua. El gran tesoro que nosotros tenemos, el que estamos tratando de salvar, es el agua. Porque sin agua no hay vida. La vida nació en el agua y nuestra agua de Santo Domingo hay que salvarla. Ya en La Libertad falta el agua, ya la minera la acabó.

La empresa ha querido comprar a todos y se ha ido apropiando de todo. Compró propiedades a los finqueros, compró el ecosistema, compró la cuenca, compró nuestra geografía. No son sólo dueños de la concesión, son dueños de todo.
En Santo Domingo esta empresa ha sido super-agresiva.


La ley 387, sobre la exploración y explotación de minas, una ley del año 2001, dice que la empresa a la que se le da la concesión no es dueña de la propiedad. La concesión para la explotación es un título distinto que el título de la propiedad. La ley no dice que ellos pueden comprar la propiedad. Pero la compraron. Por 40 manzanas dieron 4 millones de dólares. En total, ellos compraron tierras por 7 millones 735 mil dólares y la demanda que tienen contra los pequeños mineros es porque dicen que han perdido su inversión por el tranque, por el plantón de tantos meses, que les impidió trabajar.

La Ley 387 tiene dos artículos que son muy importantes. En el artículo 42 dice que los pequeños mineros pueden faenar en las concesiones hasta tanto no haya una ley que garantice sus derechos, los derechos de los pequeños mineros, y hasta tanto haya una ley de minería artesanal. Aún no las hay. Han salido noticias diciendo que los pequeños mineros estaban invadiendo los terrenos de la B2Gold porque la minera tiene allí su concesión. Pero es al revés: esos terrenos son concesión de los pequeños mineros para que allí trabajen.

Del coluvio, del oro superficial, un pequeño minero podía sacar diario nada más y nada menos que 18 gramos de oro, a 1,500 pesos cada gramo. ¿Van a querer ir estos güiriseros a trabajar a cualquier otro lado por un salario de 3 mil pesos mensuales? Nunca. Además, que todos ellos son mineros nativos de Santo Domingo. Allí nacieron, ése es el trabajo que siempre hicieron, el trabajo que saben hacer. ¿Qué saca de Santo Domingo la B2Gold? Sacan todos los días 5 mil toneladas de broza. El estudio que hicieron dice que esa broza lleva 2.35 gramos de oro por tonelada, pero es falso:
esa broza lleva 57 gramos de oro por tonelada.

En Santo Domingo la pequeña minería ha producido diariamente 5 millones de córdobas. ¡5 millones de córdobas!
Y trabajando con el método más rudimentario del mundo: una roca atada a una cadena y una cruceta con los cuatro terminales y eso comienza a girar en una poceta y de ahí sale el oro. Los pequeños mineros producen mensualmente más o menos 180-200 onzas de oro. En el mercado internacional hoy la onza de oro se cotiza a 1,700 dólares. Los mineros viven bien. Y quieren seguir viviendo bien, viviendo del oro que hay en el lugar donde nacieron.

Santo Domingo es como una pequeña Bolsa de Nueva York. Ya no es como antes, que los santodomingueños no sabían nada. Ellos ahora se meten en Internet y saben de precios. Ellos están informados, están al día. Los pequeños mineros son pequeños “corredores” de bolsa. En Santo Domingo el precio que se paga por el oro puede andar como por el 97% del precio que se paga internacionalmente. La diferencia entre la Bolsa de Nueva York y la bolsa popular de Santo Domingo es más o menos ese pequeño porcentaje. Ellos le venden el oro a diferentes intermediarios, hay unos 50 o 60, que llegan de Managua, de la Costa Caribe, del exterior…Hay casas que se dedican a eso. PRISA es un gran comprador de oro.

¿Que no hay desastre ambiental en Santo Domingo? La empresa ya cortó, y sin ningún permiso, 8 mil árboles. No hay minería amigable con el ambiente, toda es dañina. La minería, sea grande o sea pequeña, causa daños irreversibles al ambiente, con la diferencia de que los pequeños mineros pueden explotar el oro durante 200 años y vivir de eso causando daños mucho menores. Donde los mineros usan palas, la empresa usa bulldozers. En Santo Domingo la B2Gold usa camiones de 45 toneladas. Ante un camión de ésos yo soy un enano, tengo que pararme encima de otro hombre para alcanzar la altura de la llanta del camión. En esos camiones se están llevando nuestros cerros, nuestros terrenos. En seis años no va a quedar oro ni nada y Santo Domingo será un desierto.

La B2Gold se ha adueñado de todo, hasta hicieron una carretera en paralelo a la carretera que el gobierno iba a hacer hacia Santo Domingo, que aún no la han construido. Deforestaron más o menos 18 kilómetros entre la carretera y el botadero de basura municipal, que está en la cabeza del coluvio. Rentaron el botadero por una suma ridícula: 2 mil 200 dólares anuales. Y construyeron esa carretera sin ningún estudio de impacto ambiental, y sin permiso. Todo lo han hecho sin permisos ambientales.

La revolución sandinista nacionalizó las minas. El gobierno de doña Violeta las privatizó otra vez. 3 millones de dólares se pagaron por nuestras minas. ¿Y cuánto beneficio le han sacado de entonces a acá? La B2Gold es canadiense, tiene la sede en Vancouver. En 2006 eran socios de la Tritón Minera y en 2007 compraron Hemco en Bonanza y la mina de La Libertad y trabajaban en mina El Limón. Hay muchos nombres, pero yo creo que son “las mismas monas con diferentes rabos” y que la B2Gold es como “el chaquetón” de todas en Nicaragua. En Santa Pancha hay una Tritón Minera S.A, en Santo Domingo hay un Desminic (Desarrollo Minero Nicaragüense S.A.). En 2009 fue cuando B2Gold llegó a Santo Domingo. Y en mayo de 2010 el Presidente Daniel Ortega vino a inaugurar la explotación de esta empresa, acompañado del Cardenal Obando. Ese día la empresa le regaló una onza de oro al Presidente.

Toda la actuación ilegal de esta empresa amerita una demanda nacional e internacional porque han torcido la ley a su favor o la han desconocido. Cuando extrajeron el oro del coluvio ellos no tenían permisos. Lo extrajeron sólo con un estudio de exploración y no de explotación, con una simple autorización de Hilda Espinosa fechado en agosto de 2011. Y en 20 días, de agosto a septiembre, sacaron todo el coluvio con maquinaria pesada. Una acción totalmente ilegal. Un robo. Hilda Espinosa tiene como 40 años de estar en el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente, el MARENA. Es la directora general de calidad ambiental del MARENA. Es quien da los permisos, quien revisa los estudios de impacto ambiental, quien hace la evaluación. Ella es el todo del todo en el ambiente. Es la rectora, tiene más poder que nadie, es la experta de las expertas. Es responsable de esto.

Nosotros tenemos hoy toda la documentación para emprender acciones judiciales en Nicaragua contra la empresa, para abrirle un proceso civil, y también un proceso penal acusándola del robo del coluvio. Deben de pagar una multa millonaria, deben de pagar el pasivo ambiental y deben de pagarle el pasivo socioeconómico a los pequeños mineros por todo lo que ellos dejaron de ganar cuando los desalojaron de su trabajo y cuando se les robaron el coluvio quitándoles así su sustento.
Como hijo que soy de Santo Domingo mi lucha es abrir esta demanda, tanto en Nicaragua como en el exterior.

Los 12 presos santodomingueños a los que mantuvieron encerrados en Managua en la cárcel del Chipote salieron de ese tormento un mes después. Les dieron todo el municipio de Santo Domingo por cárcel. No fue una negociación entre iguales. Quisieron rendirlos. Les exigieron que renunciaran a su derecho a la protesta y a cualquier compensación a cambio de esa libertad, que no es libertad. Y hay todavía otros 26 santodomingueños a los que les tienen orden de captura y hay todavía un juicio pendiente.

Para nosotros es ya claro que la empresa minera tiene el respaldo del gobierno, que el gobierno tiene intereses en esa empresa. Si no, ¿cómo explicar tanta complicidad, tanta represión? Ellos nos quieren silenciar, pero nosotros tenemos la justicia de nuestro lado y no nos vamos a callar ni vamos a dejar de luchar. Aquí no acabará la lucha, seguiremos. Seguiremos, vamos a impedir que nos conviertan Santo Domingo en un desierto.

Imprimir texto   

Enviar texto

Arriba
 
 
<< Nro. anterior   Nro. siguiente >>

En este mismo numero:

Nicaragua
Reflexiones desde “el fin del mundo”

Nicaragua
Noticias del mes

Nicaragua
“En seis años se habrán llevado todo el oro”

América Latina
Chávez: el legado y los desafíos

Honduras
Una caminata en repudio a la Ley de Minería

Ecuador
¿Qué decir de la Revolución Ciudadana en Ecuador?

Internacional
Papa Francisco: “Una iglesia pobre y para los pobres”
Envío Revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica
GüeGüe: Hospedaje y Desarrollo Web