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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 31 | Enero 1984
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Nicaragua

Los mískitos y el caso de Monseñor Schlafer

La huida hacia Honduras del obispo Salvador Schlaefer con centenares de mískitos se convirtió en noticia internacional. Nuevamente se hace necesario trascender el sensacionalismo de un suceso puntual como éste para ubicar correctamente la problemática costeña y mískita y las circunstancias del ataque contrarrevolucionario a Francia-Sirpi.

Francisco Solano y Agustín Sambola

El caso de Mons. Salvador Schlaefer, obispo en la Costa Atlántica de Nicaragua, ha provocado nuevamente que la atención mundial se dirija hacia esta zona geográfica del país, hacia la etnia mískita y hacia la jerarquía católica nicaragüense. Nuevamente se hace necesario trascender el sensacionalismo de un suceso puntual como éste para ubicar correctamente la problemática costeña y mískita y las circunstancias mismas del ataque contrarrevolucionario a Francia-Sirpi.

Para hacerlo, hemos buscado el testimonio de dos sacerdotes que conocen bien la realidad eclesial y social de la Costa: el P. Francisco Solano, Pro-vicario de Zelaya Sur, segunda autoridad de la Iglesia Católica en la zona después de Schlaefer y el P. Agustín Sambola, costeño. La experiencia de y autoridad moral y espiritual de estos dos sacerdotes son reconocidas en la Iglesia de Nicaragua.

Al resultado de la larga entrevista que el IHCA sostuvo con ellos el 26 de diciembre hemos añadido algunos datos históricos e informativos que permiten situar aun mejor el sentido de sus declaraciones.

Quiénes son estos dos sacerdotes

El P. Francisco Solano, religioso capuchino, nació en Estados Unidos (Indiana). Es ciudadano nicaragüense -y lo dice con gran orgullo- desde diciembre de 1979. Ha trabajado en Nicaragua 15 años, siempre en el departamento de Zelaya especialmente en la zona central. Desde 1981 fue nombrado por Mons. Schlaefer Pro-Vicario de Zelaya Sur (sur y centro del Departamento). Sin tener nombramiento de obispo, su misión en la zona (la cuarta parte del territorio nicaragüense) es propiamente episcopal. Buen conocedor de Mons. Schlaefer y de la problemática del Departamento, especialmente en lo que se refiere a la población campesina mestiza, la más abundante en Zelaya. Aunque no ha desarrollado trabajos pastorales con los mískitos de forma continuada, sus dos últimos años viviendo En Bluefields y su participación durante dos años en reuniones con los agentes de pastoral que viven con ellos y con sus diáconos y representantes, viajes y contactos de todo tipo, le permiten conocer en su complejidad la realidad mískita.

El P. Agustín Sambola, también capuchino (es la orden religiosa a la que pertenece el obispo Schlaefer), nació en la Costa, en la Laguna de Perlas. Es de origen garífuna, etnia costeña con su idioma y patrones culturales propios -ubicada dentro de la etnia de los criollos- que proviene de grupos de esclavos negros escapados de las colonias francesas del Caribe. Es sacerdote desde hace 8 años, de los que ha estado 7 en la Costa. Cuatro años -los previos a la revolución- en las montañas de Siuna, zona minera. Ha trabajado con los mískitos en Waspán y Puerto Cabezas y también en los nuevos asentamientos de Tasba Pri. Conoce la Costa, tanto desde la perspectiva de quien ejerce el liderazgo pastoral dentro de ese mosaico de etnias que es Zelaya.

Si son muchas las realidades que comparten estos dos sacerdotes, últimamente un hecho los ha unido más: la contrarrevolución los hizo blanco de sus ataques, después que desde las radios contrarrevolucionarias ubicadas en Honduras los habían amenazado en distintas ocasiones.

El día 2 de noviembre, cuando estaba en visita pastoral en la comunidad de El Coco (Zelaya Sur), el P. Francisco Solano fue detenido por 3 contrarrevolucionarios -probablemente del grupo ARDE- fuertemente armados, que lo interrogan, trataron de mentalizarlo sobre "la terrible persecución religiosa que hay en Nicaragua", (le decían, por ejemplo. que Mons. Obando está preso en Managua...) y le ofrecieron un arma. Al negarse a ello, el jefe -perfectamente equipado con armas y walkie-talkies- le dijo que era un traidor y le repitió en tono amenazante por tres veces: "¡Tenga mucho cuidado!".

El 30 de noviembre el carro en el que P. Agustín Sambola se dirigía de Rosita a Tasba Pri fue emboscado y tiroteado por una fuerza de tarea de unos 30 hombres. La falta de puntería impidió que el sacerdote fuera herido mortalmente.

La Costa Atlántica: razas castradas

ENVÍO:

Necesariamente tenemos que delimitar la problemática, ubicando una vez más qué es la Costa Atlántica, de la que tanto se habla y a la vez que tan poco se conoce, y el tipo de población que la habita.

SOLANO:

Algunos creen que los mískitos habitan todo el Departamento de Zelaya. Es un error sobre el que se levantan otros. Es necesario distinguir el Departamento de Zelaya de la llamada Costa Atlántica. El Departamento fue posesión de Inglaterra hasta 1894 cuando el Presidente Zelaya lo incorporó a Nicaragua. Propiamente la Costa es una faja de tierra en los linderos del Departamento que, sobre el Río Coco, va bajando por el Atlántico hasta el sur de Blueflieds. Costa es también una parte de la zona de las minas hacia la Laguna de Perlas. Esta es la Costa, en donde se da el conglomerado de etnias y el problema mískito. Es decir, una mínima parte del territorio de Zelaya, que abarca más de la mitad de Nicaragua, el 56% del país. La mayor parte de Zelaya está habitada por campesinos mestizos, como los del Pacífico, que han ido inmigrando de Matagalpa, de Boaco, de Chontales, en busca de tierras. No tenemos cifras exactas, pero, podemos decir que estos campesinos mestizos son mayoría: unos 250 mil. Los mískitos, unos 60 mil. Criollos -negros y garífonos-, 27 mil; sumus, unos 8 mil y ramas, entre 500 y mil.

SAMBOLA:

Cada una de las razas de la Costa tiene sus peculiaridades. Les une a todas el ser razas castradas. El colonialismo inglés y la explotación norteamericana les quitaron su identidad. Y así como a mis antepasados les prohibieron hablar garífono, y con la lengua, mis abuelos perdieron su historia y raíces, así pasó con los demás, de muchas formas. Son pueblos, razas, sin identidad. No tienen historia en la que identificarse. Su marco cultural sólo fue roto por las grandes compañías que vinieron a explotarlos y que consiguieron que el indígena terminara identificándose con su patrón. Es un drama: que apropiemos una identidad. Es un proceso lento. De todas estas razas, es la mískita la que está siendo más conocida en el exterior. Ya desde el año 80 los mískitos son "caballito de batalla" para muchos. No se dice nada de los criollos, no se dice nada de los campesinos pobres... Sólo se habla de los mískitos. Pero la realidad costeña va más allá que la realidad mískita y la realidad mískita es más compleja de lo que se cree.

Mapa 1


Las etnias de la Costa Atlántica

En la Costa Atlántica la densidad de población es tan sólo de 1.6 hab./km².(La densidad global en Nicaragua es de 132 habs./km²).

De todas las etnias costeñas, la mískita es la más numerosa. Las raíces de la lengua mískita emparentan a este grupo indígena con los chibchas de América del Sur. Algunos investigadores consideran que los mískitos fueron originalmente una sub-tribu de los sumus que, mezclándose con negros, europeos y otras tribus indígenas, fueron adquiriendo características propias.

La cultura mískita está ligada especialmente a los ríos. En las llanuras costeñas, en donde está el 90% de todas las aguas fluviales de Nicaragua, viven preferentemente los mískitos. Su hábitat ha abarcado desde siempre buena parte del territorio hondureño, territorio que en su mayor extensión perteneció a Nicaragua hasta 1958, cuando Luis Somoza lo cedió a Honduras, decisión que en 1960 refrendó la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Esta división artificial, de fronteras, nada tiene que ver con la percepción mískita. Para ellos no existen dos países.

Mapa 2


Los dueños ideológicos de la Costa han sido las Iglesias

ENVÍO:

¿Cómo se ha ido ubicando la Iglesia Católica en Zelaya y en esa peculiar franja costeña?

SOLANO:

La realidad religiosa de la mayor parte del Departamento es muy similar a la del Pacífico. Entre los campesinos mestizos que ocupan las inmensas zonas despobladas de Zelaya, la Iglesia Católica trabajó tradicionalmente por medio de misiones ocasionales en los lugares de mayor densidad de población. Una visita de misioneros una o dos veces al año. Los misioneros capuchinos son la representación más significativa de la Iglesia Católica en Zelaya y también en la faja costera. La reunión de obispos en Medellín cambió totalmente la estructura pastoral de Zelaya. Desde entonces se impulsó con fuerza el desarrollo de las comunidades de base y, sobre todo, se fomentó el liderazgo eclesial laico, a través de los Delegados de la Palabra. En el año 69 había en Zelaya 35 sacerdotes. Era la zona más desatendida pastoralmente en todo el país. Hoy somos menos: entre 20-25 sacerdotes y 18 religiosas. Pero las estructuras laicas que se crearon entonces funcionan bien. Hay 1.700 Delegados de la Palabra en todo el Departamento, muchos más hombres que mujeres. En Siuna es donde más se ha promocionado a la mujer campesina, incluyendo la posibilidad de que llegue a ser Delegada en su comunidad. Los diáconos permanentes -mestizos y mískitos- son 36 en el Departamento. Podemos decir que hoy el 95% de la pastoral (catequesis, celebraciones, administración de los sacramentos, etc) es desarrollada por los laicos, surgidos de las mismas comunidades campesinas.

ENVÍO:

¿Hay características especiales de la Iglesia Católica en Zelaya que la diferencien de la Iglesia del Pacífico?

SOLANO:

Creo que sí. Esta participación masiva de los laicos en la pastoral sería una característica. En el Pacífico no hay diáconos, como entre nosotros. Hemos asumido no sólo el movimiento de los Delegados sino también el diaconado permanente. A estos diáconos los elige su comunidad. Sus esposas, sus párrocos y la comunidad refrendan la función que han hecho durante un período de 5 años y el obispo los introduce entonces a la jerarquía eclesiástica por la ordenación. Otra característica sería que, a pesar de que existe división de opiniones y de aptitudes, se ha logrado mantener, más que en otros lugares, la unidad de la Iglesia. Y esto, por la institucionalización desde hace muchos años de largas reuniones de intercambio y convivencia entre los agentes de pastoral en la zona, de los sacerdotes y las religiosas. Existe una clara voluntad de dialogar y de superar las diferencias fraternalmente. La compleja realidad de la zona y la misma personalidad del obispo Schlaefer -al frente del Vicariato de Bluefields desde 1970- favorece esto. La otra característica es el ecumenismo. Como en ningún otro lugar de Nicaragua, en la Costa la Iglesia Católica ha convivido durante mucho tiempo con otras Iglesias: la Morava, la Anglicana, la Bautista. Y si en los primeros años de esta convivencia la relación era de competencia, desde el Vaticano II se han hecho graNdes esfuerzos para superar eso y lograr mayor unión. La relación actual es de cercanía. Hay diálogo, respeto, comunicación y renuncia al proselitismo. El Consejo Ecuménico Blufileño de Iglesias Cristianas (CEBIC) es una expresión reciente de este ecumenismo. A pesar de todo, no hay rivalidades religiosas en la Costa: ni entre las jerarquías ni entre el pueblo.

SAMBOLA:

Antes de la revolución, ya había claramente dos tendencias entre los sacerdotes y entre las religiosas, que se reflejaba después en la gente con la que ellos trabajaban, con los Delegados... La tendencia abierta y la conservadora. Viniendo de Siuna, que ha sido lugar donde se notó mucho la renovación, me sorprendió, cuando llegué a Waspán, lo conservadora que era allí la Iglesia. Yo venía de un lugar donde se trabajaba en comunidades, en organización popular, en nuevos ministerios laicales y me encontré con una Iglesia casi de Trento... Estas dos tendencias, pues, han configurado dos tipos de respuesta en el pueblo, que se notaron primero ante los cambios que se iban dando para enfrentar la dictadura y después ante las transformaciones revolucionarias. La reacción actual frente a la cooperativización agrícola, frente a los reasentamientos -en el caso de los mískitos-, frente a tantas cosas nuevas de este proceso, depende mucho de la configuración ideológica que lo religioso fue fijando en cada comunidad...

ENVÍO:

Hay que ubicar en este panorama a la Iglesia Morava, la primera Iglesia cristiana en llegar a la Costa...

SAMBOLA:

Si la Iglesia Católica fue factor de organización de los campesinos mestizos de Zelaya desde los años 60 e incluso de los mískitos, a través del proyecto ACARIC (Asociación de Clubes de Agricultores del Río Coco), que es algo así como la primera organización mískita de la historia, y que está en la base de lo que después fue MISURASATA, la Iglesia Morava ha sido el único factor de la nacionalidad del pueblo mískito. Los Moravos llegaron a la Costa a Bluefields, en 1849 y han desarrollado siempre su trabajo especialmente entre los mískitos, con estructuras muy laicales, también con diáconos. La Morava es una Iglesia evangélica, la "Unitas Fratrum", que procede de Alemania y que vino a Nicaragua a solicitud del gobierno inglés, dueño entonces de la Moskitia. A fines del siglo XIX ya todo el pueblo mískito se reconocía como cristiano, como consecuencia de la evangelización morava. A comienzos de siglo los sumus empiezan a convertirse en la religión cristiana morava. La Iglesia Católica llegará a la Costa después de los Moravos, cuando éstos ya tenían una estructura pastoral arraigada. Como los mískitos no tenían ninguna identidad nacional, la Iglesia Morava les dio, por la vía religiosa, esa identidad. Es por eso una religión étnica, una religión casi nacional. Esto ha provocado entre los mískitos una conformación ideológica muy particular. La raíz de su identidad como pueblo está en la Iglesia. En la Iglesia está su historia. Y así, uno entra en la capilla morava y aun se cantan cantos religiosos europeos del siglo pasado, de cuando llegaron los primeros misioneros. La estructura mental del pueblo halla seguridad en repetir una y otra vez lo viejo. Eso genera temor a lo nuevo, y naturalmente también a la revolución. Medellín abrió puertas a la Iglesia Católica, pero entre los moravos no ha habido esta renovación. Por eso yo diría que en Zelaya los católicos, cuantitativamente, son los más abiertos al proceso revolucionario. Y los Moravos los que más desconfían cuantitativamente. La Iglesia Anglicana es minoritaria. Está asentada en Bluefields y en pueblos de la Laguna de Perlas y de la boca del Río Grande de Matagalpa. En Bluefields también está la Iglesia Bautista.

ENVÍO:

El poder y la influencia que la religión y la institución eclesiástica -morava, católica- tienen en la Costa, es quizá mayor que en otras zonas de Nicaragua... ¿Es así aún?

SAMBOLA:

Económicamente la Costa fue de las grandes compañías. Ideológicamente, de las Iglesias. Esta es la realidad histórica. Y esto no cambia en pocos años. Y todavía habría que añadir a esto que los representantes de la Iglesia, las jerarquías, los misioneros, los pastores, los sacerdotes, las religiosas, han sido por años -y aun son mayoritariamente- extranjeros, norteamericanos sobre todo. El mensaje anti-imperialista de la revolución no se capta en el Atlántico como en el Pacífico. Muchos de los grupos humanos de la Costa -especialmente los mískitos- estuvieron cien por cien con las compañías norteamericanas. ¿por qué? Porque de ellas recibían no sólo un salario y un trabajo, sino todo lo que querían: la sal, las herramientas, y muchos productos exóticos, desconocidos hasta entonces. Nunca entendieron qué cosa es el imperialismo que aquellas compañías representaban. No miraban ellos cómo salía el oro y la madera de la Costa para enriquecer otros. Sólo miraron lo inmediato. Tienen también la experiencia de que los misioneros, extranjeros, norteamericanos, los beneficiaban. Les daban atención sanitaria, educación... El imperialismo se vivió e la Costa de manera muy diferente a como se vivió en el Pacífico. Sandino no se entiende tampoco. Su lucha anti-imperialista no se comprende... Esto es un problema serio. La única raíz histórica está en lo religioso. Y como las Iglesias no cuestionaron a las compañías ni organizaron a los costeños contra ellas, más bien pasaron años fomentando la pasividad, el panorama se complica.

ENVÍO:

Pero sí desarrolló la Iglesia Católica algunas obras de promoción social...

SAMBOLA:

Lo que no hacía el gobierno somocista lo hacía la Iglesia. Tanto la salud, como la educación, como la organización agraria, son áreas que corresponde desarrollar al Estado. En Zelaya las controlaba prácticamente la Iglesia -católica y morava-. Lo hacía por necesidad y con cierto espíritu asistencialista. La dictadura había abandonado la Costa a su suerte y a la ambición de las compañías norteamericanas.

ENVÍO:

¿Qué ha hecho el gobierno revolucionario con estas obras de la Iglesia?

SOLANO:

En Zelaya Central, por ejemplo, se comenzó en 1976 un proyecto educativo ambicioso. Como en las montañas no había escuelas, se aprovecharon los cuadros pastorales para crear un programa de formación de maestros rurales que después enseñaron en sus comunidades. Siendo la educación una de las tareas fundamentales de la revolución, el gobierno conoció el proyecto y lo asumió. Lo ha seguido desarrollando con más recursos materiales y humanos y lo ha potenciado más de lo que hubiéramos podido hacer nosotros. Ahora nosotros seguimos colaborando en ese proyecto. Unas religiosas están totalmente involucradas en su realización. Su congregación obtiene para él recursos financieros en los Estados Unidos. Ningún religioso, ningún cristiano, ha sido desplazado. En la salud predominaba lo asistencial. La misión morava tenía un hospital en Bilwaskarma y los católicos en Waspán. En la salud hubo un punto de roce con los mískitos. Sobre el Río Coco había desde hacía años un programa de salud organizado también con el apoyo de los líderes católicos de las comunidades. Era eficiente, estaba bien estructurado y la gente lo apreciaba. Con la revolución este proyecto fue suprimido y se organizó otro, quizá mejor, pero... Fue un error pues las comunidades mískitas, acostumbradas a lo del antes, no comprendieron el cambio... Quizá se pensó que el nuevo proyecto era mejor y no reflexionó lo suficiente en las consecuencias de suprimir el anterior. O quizá las religiosas que manejaban el anterior programa de salud fueron muy celosas de mantener ellas el control de la salud... El caso es que los mískitos se molestaron... Está claro que ha habido a veces problemas con cuadros del gobierno que, entusiasmados, han llegado a la Costa pensando que comenzaban desde cero, sin preocuparse lo suficiente por conocer cuál había sido la historia anterior. Pensando hacer un gran bien pueden destruir tradiciones que los indígenas valoran. Pero también los problemas se dan a veces cuando la Iglesia no sabe desprenderse de sus obras. Corresponde al Estado responsabilizarse de la educación y de la salud. Si la dictadura no lo hacía, el gobierno revolucionario sí lo hace y a veces la Iglesia no sabe situarse en esta nueva realidad, en el papel de auxiliar, de colaboradora...

ENVÍO:

Es claro que siendo las Iglesias las dueñas ideológicas de la Costa, de Zelaya, el gobierno revolucionario necesita hacer alianzas con ellas. ¿Se trata de una manipulación interesada...? Muchos causan al gobierno de Nicaragua de usar a los religiosos para luego, cuando ya le sean necesarios, desecharlos... ¿Cuál es la experiencia de ustedes?

SOLANO:

Desde mi experiencia, veo relaciones basadas en la sinceridad, en la fraternidad, en el deseo de colaborar juntos para servir al pueblo. Y esto ha sido siempre así, desde el comienzo. Siendo muchos de los valores cristianos valores revolucionarios, tenemos una base muy amplia en la que compartir. Tenemos también metas comunes. Creo que para responder a esto habría que precisar bien qué es la manipulación. Porque si ha habido algunos casos en que la revolución ha querido manipular a la Iglesia también hay casos que nos permiten sospechar que es la Iglesia la que ha querido manipular a la revolución.

SAMBOLA:

Yo tengo la misma experiencia. Descubro en la mayoría de los casos una gran sinceridad. A algunos compañeros del gobierno los he oído decir muchas veces que si el evaNgelio se viviera tal como Jesús lo enseñó ya estaba hecha la revolución. La actitud crítica que a veces tienen nos anima a quitar ropajes falsos a nuestra fe. No es una relación "guatusera" (hipócrita). Es una relación de colaboración, que puede purificar a la Iglesia. No nos manipulan. Nos purifican, diría yo. Hay también buenas relaciones con los moravos. Por ejemplo, ha sido clave para ayudar a los mískitos a ir entendiendo, las reuniones constantes del Comandante William Ramírez, el Ministro Delegado en la Costa, con los pastores moravos que trabajaban con ellos. William ha sido con ellos un hermano. Es de esos dirigentes que tienen paciencia, la paciencia histórica de los pobres. No quiere cambiar las cosas de la noche a la mañana... En la Costa hace falta paciencia, no sólo entusiasmo revolucionario.

SOLANO:

En Zelaya Sur el Comandante Lumberto Campbell, el Ministro Delegado, ha sabido también tener paciencia. El es negro criollo. Tiene la cultura, la mentalidad, el estilo de vida, de los criollos y ha sabido tratar a su gente. Por eso, aunque hay racismo en el pueblo no hay problema étnico. Los errores y los conflictos han sido mínimos. En las nuevas estructuras del poder revolucionario los negros tienen una participación muy visible. Las aspiraciones de los negros criollos se están cumpliendo. No es el caso de los mískitos...

Las aspiraciones de los mískitos son muy modestas

ENVÍO: ¿Cómo podría definirse exactamente el problema mískito?

SAMBOLA:

Se trata de un problema histórico. Un problema social, cultural, económico. Un problema étnico. La contrarrevolución lo ha convertido en un problema político y militar. El gobierno revolucionario no conocía ni comprendía prácticamente al pueblo mískito cuando se da el triunfo. Esto no es un error, es una limitación. El gobierno pensó: ahora todos somos nicaragüenses, todos somos iguales. Y se quisieron aplicar en la Costa las mismas estructuras organizativas que en el Pacífico. Los mískitos reaccionaron. No comprendían esos cambios. Los líderes mískitos
-pienso en Steadman Fagoth- sí comprendían, pero aprovecharon su liderazgo para fomentar más desconfianza. Ahí comienza el problema mískito. Hay que tener en cuentaq que el pueblo mískito no entiende que fuE la guardia, qué fue el somocismo, qué fue la insurrección, qué es la revolución ni tampoco qué es la contrarrevolución. Los mískitos nunca han sido nadie en la vida nacional nicaragüense. Son años y años de vivir como un grupo aislado, utilizado por los ingleses, utilizado por los gringos, utilizado por Somoza. La revolución se acerca a ese grupo como si fueran nicaragüenses y les dice: todos somos iguales y todos vamos a participar. Ahí empieza "el clavo". La revolución podría haber dicho: dejemos a ese grupo ahí, no los entendemos. Pero aislar es contrario a los principios revolucionarios. Había que asumir esa realidad, pero asumir a un grupo tan especial, tan retrasado en su comprensión, no es cualquier cosa... Las consecuencias de esa voluntad revolucionaria han sido muy serias.

ENVÍO:

¿Cuáles serían los principales errores que el gobierno revolucionario ha cometido al acercarse a los mískitos?

SOLANO:

Dentro de esa limitación en la comprensión del pueblo mískito, se han dado ciertos actos concretos, con un alto valor simbólico para la mentalidad mískita, que han influido tremendamente en sentido negativo. Es la situación militar, la guerra en esta zona fronteriza de la Costa, la que puede explicar estos errores, pero... Por ejemplo: algunos mískitos llegan a reconocer que fue necesario el que se trasladara las poblaciones asentadas sobre el Río Coco. Y pueden comprender también que la decisión de sacarlos de ahí ha evitado al muerte de muchos de su raza, pero reclaman el por qué fue tan precipitado, tan a la fuerza. El acto brusco y obligado del traslado no lo entienden. Sí el traslado. Para el mískito eso ni es nuevo ni es un mal. Es un pueblo acostumbrado a la movilidad. Ha sido un pueblo caminante a lo largo de su historia. La precipitación en el traslado motivó que se tuvieran que quemar muchas casas y matar al ganado. Hay razones: así los contrarrevolucionarios del lado de Honduras, los guardias, no podrían usarlas ni encontrar alimento. Esto se entiende, pero queda el símbolo: ellos vieron quemar sus casas, vieron arde en minutos el esfuerzo de años. Y se preguntan si no hubiera sido posible el haber tenido tiempo para recuperar el zinc de los techos. A algunos nos se les permitió, pero muchos no pudieron regresar. Y el zinc en el techo es para ellos símbolo de muchos esfuerzos. Igual con el ganado. Todavía no han podido volver a tener su vaquita en los asentamientos. Y los niños no tienen leche, no pueden hacer su cuajada, tal como estaban acostumbrados. El fuego que quema su casa y ellos lo miran con sus ojos, la leche de los niños que les falta... Son símbolos fuertes, que tocan la vida misma. No tienen capacidad para comprender todo eso...

ENVÍO:

¿Y hubiera habido tiempo para mentalizarlos en las razones de este traslado?

SAMBOLA:

Yo estaba entonces en esa zona. No, no había tiempo realmente. Había que elegir entre sacarlos o que murieran allí. Para entonces, los ataques ya eran muy fuertes en esos lugares y la población mískita quedaba como un sandwich entre el ejército nicaragüense y el de los somocistas. Yo calculo que tal como son los mískitos hubieran sido necesarios uno o dos años para convencerlos sobre la convenIencia de trasladarse... Y realmente no había ese tiempo.

SOLANO:

Las razones militares explican también otros problemas de fuerte contenido simbólico. Se les prohibió a los mískitos circular por ríos en sus pipantes (canoas que ellos construyen). Para un mískito ir en pipante por el río es parte de su tejido vital. Es como si a nosotros no prohiben caminar con las dos piernas. El río es parte de su ser y el pescar en el río y el viajar por el río es como su misma vida. Se les prohibió para que no fueran utilizadas por los contrarrevolucionarios para trasegar armas o comida... Yo no sé si no hubiera sido mejor el que algunos hubieran hecho esto. El rechazo general a esta medida creo que es peor. Otra medida que toca lo simbólico-religioso ha sido la de la ocupación de capillas y templos. En algunos momentos la situación militar ha llevado al ejército nicaragüense a ocupar capillas católicas y moravas y a establecerse en ellas. Se entiende: en las comunidades son el lugar más seguro, están construidas con cemento y además son edificios más grandes. Es fácil comprender la utilidad que tienen. Pero los mískitos son super-religiosos en el sentido de la religión natural y, por eso, para ellos los lugares santos son intocables. Ver personas uniformadas y armadas dentro de estos lugares sagrados es un choque muy fuerte. Ellos ven el hecho y no reflexionan más allá. Y este hecho ha provocado descontento y desconfianza.

ENVÍO:

¿Qué le ha dado la revolución a los mískitos?

SAMBOLA:

Lo más importante es lograr que se sienta gente. Con la revolución nacieron unos 10 mil mískitos... Quiero decir que nacieron a la palabra, empezaron a hablar en su lengua propia. Había mucha gente que no hablaba mískito porque se sentían avergonzados. El que hablaba español tenía mejor estatus social y el que hablaba mískito estaba por debajo. Y así, miles de mískitos tenían temor de hablar en mískito fuera de su comunidad porque los tomaban por ladrones, por brujos o hechiceros. Y ahora hablan mískito con orgullo de su raza. Antes no era así. Ahora uno oye hablar mískito en buses y camiones y viene a Managua y donde hay mískitos reunidos lo hablan delante de quien sea. Eso es lo más grande, eso es el número uno: la dignidad. A partir de esa dignidad, la identidad mískita empezó a nacer. Fue la revolución la que levantó esa tapa y el pueblo surgió. Primero era la dignidad con la lengua, y después venía la organización. Allí ya entró la contrarrevolución, apropiándose del espacio político que había abierto la revolución. Con el triunfo se creó espacio para que algunas organizaciones comunitarias que ya existían pudieran florecer. Steadman Fagoth y otros se aprovecharon de esta situación. Y la condujeron en otro sentido. Por ejemplo, MISURASATA, bajo la dirección de Fagoth, fue quien dirigió la Cruzada. Mucha gente aprendió a leer, pero ya en la Cruzada creemos que se estaban sembrando entre los mískitos gérmenes de desconfianza hacia la revolución. Ya se sabía que él era de la seguridad de Somoza, pero a pesar de eso se le admitió. Yo creo que no fue por ingenuidad ni por euforia, sino porque es un principio de la revolución el que todos participen, porque hay fe en el hombre y por eso se le dan oportunidades. También a los mískitos se les han dado oportunidades en educación, en salud, en caminos, en cooperativas. Pero hay que tener en cuenta que en la mentalidad mískita el tener no es un valor. El mískito tienen aspiraciones muy modestas. No es como el campesino mestizo, que quiere tener su tierra. El mískito no quiere tener nada, sólo quiere vivir como él quiere, quiere libertad de movimientos. Yo he visto en las montañas de Siuna cómo un campesino corta cada año hasta 10 manzanas de monte para madera. El mískito no. Corta el pedazito imprescindible. Su principio es vivir, el de campesino es tener. El desafío ahora con la revolución es juntar el tener y el vivir para aprender a compartir.

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Sandino y la Costa Atlántica

"Son millares y millares de indios entres sumus, zambos, mískitos y caribes los que hay en la Costa Atlántica de Nicaragua y las cuencas de sus ríos. Aunque desde luego no existe ningún censo oficial, con la ayuda del Coronel Rivera he logrado estimar que conjuntamente exceden de cien mil. En mi guerra me tocó venir aquí y me di cuenta de nuestra realidad, porque esto también es Nicaragua y me hice el firme propósito de que en cuanto terminara la guerra de independencia, en vez de aceptar las invitaciones que tengo a París, Buenos Aires y México, donde sólo iría a exhibirme como artista de cine, cantante de tangos, político o embajador de vitrina, me quedaría aquí en el Río Coco, la parte más salvaje, pero más bella de nuestra patria. A libertarla de la barbarie en que la tiene sumida la explotación feudo-colonial primero y ahora capitalista. Para hacer lo posible por civilizar a estos pobres indios que son el tuétano de nuestra raza. Ojalá lograra yo al menos dejar esta obra bien iniciada para que nuestras futuras generaciones y gobiernos se ocupen de este problema, que es fundamental para el desarrollo económico y moral de Nicaragua. Esta región virgen comprende mucho más de la mitad de todo el territorio nacional y solamente civilizándola se puede hacer de Nicaragua un país digno y respetado".

(Augusto César Sandino en entrevista con José Román en las cooperativas del Río Coco. Marzo, 1933, terminada la guerra contra los marines norteamericanos

Un pueblo acostumbrado a la guerra

ENVÍO:

Hay muchos mískitos entre los somocistas y mercenarios de la contrarrevolución, de la FDN. ¿Cómo explicar este fenómeno?

SAMBOLA:

Las grandes limitaciones por parte de la revolución para afrontar correctamente este problema, algunos errores y sobre todo la manipulación del gobierno norteamericano a través de líderes como Fagoth ha hecho que el simpatizar con la contrarrevolución haya llegado a ser un asunto de identidad mískita. A raíz del traslado desde el Coco a Tasba Pri, se fueron a Honduras unos 10 mil mískitos. No hay que interpretarlo simplistamente como que huyen de una "Nicaragua represiva" hacia una "Honduras libre". Detrás de esa huida hay algo histórico. Parta los mískitos nunca ha habido fronteras. ¿Por qué se van? Siempre han cruzado el río de aquí para allá o de allá para acá buscando una situación más fácil. ¿Hay problemas aquí? Vamos donde no hay. Cuando supieron que iban a trasladarlos cruzraron el río y ya está.. Un mískito que pasa de Nicaragua a Honduras no es un refugiado. El hábitat mískito abarca los dos países. Ya allí, muchísimos han sido reclutados en los campamentos contrarrevolucionarios organizados desde mucho antes por los somocistas.

ENVÍO:

¿Cuántos habrían en esta situación?

SOLANO:

Es muy difícil saberlo. Las autoridades de Nicaragua calculan 5 mil mískitos en armas (del lado de Honduras o del de Nicaragua). Sobre lo que no hay dudas es que hay campamentos, que en ellos se da un buen entrenamiento militar y se maneja muy buen armamento. Y que es el gobierno de Estados Unidos por medio del Gobierno de Honduras el que apoya esta guerra contrarrevolucionaria y también mískita.

ENVÍO:

¿Qué mueve a los mískitos a integrarse a la guerra contrarrevolucionaria? ¿Qué idea se les ha vendido?

SOLANO:

La única aspiración de los mískitos es volver a ocupar sus tierras tal como lo habían hecho siempre. Toda su vida, toda su historia, han ido por los ríos pescando, haciendo lo que quieren. A eso aspiran, eso es lo que esperan. Y por eso luchan. La propaganda de la radio "Miskut" les anima a luchar porque así podrán regresar pronto al río. Ese es el punto neurálgico de su vida. No quieren dinero, no aspiran a ser ricos. Sólo quieren hacer lo que hacían antes. La radio utiliza motivaciones religiosas, temas bíblicos: la historia del éxodo, del exilio. Siendo gente tan religiosa esto les influye mucho.

ENVÍO:

¿Se trataría entonces para ellos de una "guerra santa"?

SAMBOLA:

Hasta un cierto punto. Pero la viven más como una guerra étnica. Toda la argumentación contrarrevolucionaria gira alrededor de lo étnico, porque el mískito no sabe ver más allá de su zona. Su río, su pipante, su tierra... Dios los llama a recuperarlo. Ese es el argumento que se explota. Y se les promete que el triunfo es ya cercano, casi inmediato...

SOLANO:

Hay que añadir que la mískita es una cultura acostumbrada a la guerra. Los piratas ingleses usaron a los mískitos como mercenarios en sus ejércitos para atacar las ciudades españolas en la Costa del Pacífico. Hay, pues, una tradición histórica que les hace ser "hombres de guerra". La contrarrevolución aprovecha esta referencia histórica, apela a esta tradición, da nombres de guerreros mískitos del pasado... Se utiliza esta realidad histórica como expresión de la nacionalidad de la raza. Estos argumentos también pueden movilizarlos.

Ataques mískitos en alianza con piratas ingleses

El nombre de la etnia mískita está ligado a la guerra. En los trueques comerciales que hacían los indígenas con los piratas ingleses adquirían armas de fuego, los "mosquetes", fusiles de entonces. Este nombre pasó a ser el que los ingleses dieron al pueblo "mosquitos".

Los mískitos dominaron militarmente a sumus y a ramas y a las alianzas comerciales que establecieron con los ingleses se convirtieron pronto en alianzas militares para atacar a los españoles, a los que veían como enemigos. Estas fueron las principales acciones de guerra en que participaron los mískitos durante el siglo XVII y el XVIII:

1617: Ataque a Teocacinte.

1643: Saqueo a Matagalpa.

1654: Saqueo a Nueva Segovia.

1707: Incursiones a Rivas.

1709: Ataque a Río San Juan.

1710: Incursión a Chontales.

1743: Ataque a Jinotega.

1749: Ataque a Boaco y Camoapa.

1774: Ataque a Lóvago.

1782: Ataque a Juigalpa.

Las venas abiertas de la Costa Atlántica

ENVÍO:

Mientras los mískitos luchan tan sólo por volver al río de sus antepasados, los lideres mískitos en el exterior hablan de la "independencia" de la Costa, reinvidican la autonomía de la nación mískita... ¿Cómo juzgar este proyecto?

SOLANO:

Es una pretensión totalmente fuera del contexto histórico de la Costa y de Zelaya. Esta zona no contiene ningún recurso para poder mantenerse como una nación independiente. Ni en cuanto a su producción ni a los medios de producción ni a los recursos humanos. Con lo que hay no se puede crear una nación. Sencillamente, para poder existir como una nación nominalmente independiente tendría que hacerse totalmente dependiente del imperio norteamericano. La dependencia del gobierno de Managua se convertiría en dependencia del gobierno de Washington. La Costa volvería a ser lo que fue antes, lo que fue siempre...

ENVÍO:

¿Y qué fue la Costa, qué fue Zelaya en manos del imperialismo inglés, después norteamericano?

SOLANO:

El imperialismo hizo de Zelaya una zona totalmente dependiente y después la abandonó en el fracaso. Explotó su madera, sus bananos, su oro... Parecía una región prospera con un pueblo feliz. Pero eso era un espejismo. Al pueblo sólo se le enseñó a consumir productos extranjeros y en la región no quedó nada. Cuando se acabó la posibilidad de seguir explotando, las compañías se fueron y dejaron una dependencia aun mayor. Guadalupe en el Río Rama, Muelle Real del Río Sikia, La Cruz del Río Grande, La Barra del Río Grande... Son pueblos acabados, fracasados. El interés actual del imperialismo en reinvindicar al pueblo costeño no es sincero. Ellos quieren dividir a Nicaragua. Y siguen pensando, como siempre pensaron, en su canal alternativo, en la eventualidad de que haya problemas en Panamá con los nuevos tratados. Desde la Costa pueden controlar bien las aguas del Caribe... El gobierno norteamericano no reivindica los derechos de los mískitos, reivindica sus propios intereses.

SAMBOLA:

¿Qué dejó el imperialismo norteamericano en la Costa? Dejó cientos de mískitos sin pulmones, víctimas de la explotación de las minas, dejó miles de manzanas sin pinos, deforestados. Dejó maquinarias viejas, ni un buen aeropuerto en las minas... Dejó una población crónicamente enferma. Y lo más triste es que esos miles de mískitos no entendieron que con sus pulmones se enriquecían otros y que su oro servía para el desarrollo de otro país... Esta es la herencia que el imperialismo le dejó a la revolución en la Costa. La contrarrevolución, manejada por el imperialismo, no puede querer el bien de los mískitos.

PRINCIPALES COMPAÑIAS NORTEAMERICANAS EN LA COSTA ATLANTICA *

United Fruit Bluefields-Rama Co.

Años**: 1880...
Producto Explotado: Banano
Observaciones: - 20 plantaciones propias
- Vínculos con compañías madereras y de transporte fluvial

Standard Fruit

Años: 1925-1940
Producto Explotado: Banano
Ubicación: Comisariatos en Pto. Cabezas, Logtown y San Carlos.

Observaciones: - Auge de la producción bananera costeña:1920-1936
- En 1929: Exportación de 4 millones de racimos

Cuyamel Fruit

Años: 1920-1929
Producto Explotado: Banano
Ubicación: Bluefields y El Gallo
Observaciones: - 5 mil has. de bananos
- 3 mil trabajadores

Rubber Reserve Corporation

Años: 1942...

Producto Explotado: Caucho
Ubicación: 40 comisariatos en la Costa
Oservaciones: - El caucho es el primer producto explotado masivamente en la Costa por EE.UU (desde 1960).
- Llegó a tener hasta 5 mil trabajadores y construyó 13 aeropuertos

Nombre: Emery

Años: 1894-1902
Producto Explotado: Madera (Caoba y Cedro)
Observaciones: - 1 mil 300 trabajadores asalariados
- Exportó mil tucas de caoba mensuales durante 8 años.

Bragman's Bluff Lumber Co.

Años: 1921-1939
Ubicación: Puerto Cabezas.

Producto Explotado: Madera (pino)
Observaciones: - Construyó la ciudad y el muelle de Puerto Cabezas
- En 1926 era el primer empleador de Nicaragua: 3 mil obreros asalariados

Long Leaf Pine Lumber Co. (NIPCO)

Años: 1945-1963
Producto Explotado: Madera (Pino)
Ubicación: Aserraderos en Pto. Cabezas y Leymus
Observaciones: - 1952: récord de exportación: 39.8 millones de pies tablares.

- En años buenos producía 60.000 pies tablares diarios: $3.500.000 anuales.

- En 1955 producía el 54% de toda la producción maderera de Nicaragua.

- Al agotar zonas de bosques montó una procesadora química en la Tronquera, nacionalizada en 1979.

La Luz Mines Limited y otras compañías

Años: 1936... (explotaciones industriales desde 1900)
Producto Explotado: Oro
Ubicación: Siuna
Observaciones: - En 1916 procesaba de 200-250 toneladas diarias de oro.

- En 1910: 1 mil 224 empleados.

- Desde 1951 produce cobre

Finden Mining co.Falconbridge y otras compañías

Años: 1956... (explotaciones industriales desde 1900)
Producto Explotado: Cobre
Ubicación: Rosita

Rosario Mining Co., Neptune Gold Mining y otras

Años: 1936... (explotaciones industriales desde 1800)
Producto Explotado: Oro
Ubicación: Bonanza
Observaciones: - En 1940: 1 mil 100 empleados

Booth Fishing Corporation

Años: 1960-1979
Producto Explotado: Pescado, langosta y camarones
Ubicación: Bluefields.

Observaciones: - 1 mil empleados

Atlanta Corporation

Años: 1960-1979
Producto Explotado: Pescado, langosta y camarones
Ubicación: Bluefields
Observaciones: 1 mil 500 empleados

(Datos del estudio "Una interpretación histórica de la Costa Atlántica" y de otros trabajos del CIERA (Centro de Investigación y Estudios de Reforma Agraria).

* Aún no hay estudios muy precisos sobre este tema. Son muchísimas las Compañías de Segundo orden vinculadas o no a éstas mayores.

** Se refiere al año inicial o período principal de explotación.

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El caso de Mons. Schlaefer: una trama norteamericana

ENVÍO:

Es importante la caracterización y valoración que pueden hacer ustedes del caso de Mons. Schlaefer. Ustedes conocen bien al obispo, conocen la zona, conocen a los mískitos.... En Nicaragua se habló de un secuestro de la población varios mískitos que huyeron declararon que el obispo había sido forzado a salir de Francia-Sirpi y luego él declaró en Tegucigalpa que había ido voluntariamente...

SOLANO:

Habría que precisar bien la palabra secuestro. Secuestro es llevar a alguien a donde no quiere, contra su voluntad, por intimidación o con medidas de fuerza física, sicológica o moral. Es ciertísimo que hubo mískitos en Francia-Sirpi que no querían irse. Y al fin, todos fueron. Parientes del lado de Honduras, el miedo, la confusión en que viven, las amenazas que se les hicieron en ese momento, el hecho de que el camino hacia Puerto Cabezas estaba minado, el tiroteo inicial para asustarlos... Todo eso, que se dio allí, puede permitir hablar de "secuestro". Uno se puede creer libre, pero puede suceder que no es consciente de las presiones que se ejercen sobre él.

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LA COMUNIDAD MISKITA DE FRANCIA-SIRPI

En 1960, por diversas razones -desde la economía mundial hasta la plaga sigatoka- abandonó Nicaragua la última compañía bananera norteamericana. Surgió entonces el ciclo de la explotación masiva e indiscriminada de los pinares del Nordeste costeño. Las compañías madereras, con la anuencia del gobierno somocista, invadieron tierras comunales mískitas y hasta prohibieron a los indígenas utilizar madera para sus viviendas. A finales de los años 60, y dentro del INFOMAC, proyecto forestal del norte, que patrocinó la FAO, se creó el asentamiento mískito de Tasba Raya. Entre 4 mil y 5 mil mískitos fueron trasladados de sus pequeñas comunidades: Santa Clara, Wisconsin, La Esperanza, Tasba Pine y Francia Sirpi ("La pequeña Francia", por la ayuda económica que facilitó Francia). Francia Sirpi fue la primera de estas cinco comunidades en fundarse (1968). La integraron mískitos de Bum, Kum y otros pueblos del Río Coco abajo. Su población en el momento del ataque contrarrevolucionario era de 1.200 personas.

En 1981, cuando se produjeron los sucesos de la llamada "Navidad Roja", que provocaron después el traslado de los mískitos a Tasba Pri, muchos mískitos de las 5 comunidades de Tasba Raya huyeron hacia esa zona mískita hondureña, entre los 10 mil que se calcula abandonaron entonces la zona nicaragüense. Comienza a producirse entonces el fenómeno de la separación de las familias mískitas, que provocará el que los mískitos del lado nicaragüense empiecen a colaborar y a simpatizar con los grupos contrarrevolucionarios instalados en Honduras, que captaron a muchos de los mískitos que huyeron.

En 1982 y 1983, básicamente por razón de estos vínculos familiares y, en parte por la fuerza, cuatro comunidades de Tasba Raya -excepto la de Francia Sirpi- fueron llevadas por la contrarrevolución hacia Honduras. Después del secuestro en la Esperanza, las familias -o restos de familias- que no salieron hacia Honduras fueron reubicadas en Francia Sirpi.

Desde entonces, era de esperar que se produjera en la comunidad "un secuestro". Este comienza siempre en contactos, mensajes y mensajeros o incursiones en la comunidad para convencerlos de las ventajas de irse. A pesar de que las autoridades contaban con un hecho así, no había en la comunidad ninguna defensa militar. La zona que abarca Francia Sirpi está flanqueada por el más denso de los macizos montañosos de la Costa, que se une con las alturas de Jinotega. Minados los caminos hacia Puerto Cabezas y destruídos los puentes -como hizo previamente la contrarrevolución- la salida de la comunidad sólo tenía una ruta posible: la frontera hondureña.

ENVÍO:

¿ Y el obispo? ¿Libre o forzado?

SOLANO:

Las circunstancias que mencioné antes hacen difícil de creer que él fuera totalmente libre. Lo que sí hay que descartar es que se trate de un éxodo con el pueblo en busca de la libertad. Eso, de ninguna manera. Yo señalaría que me parece significativo simbólicamente para interpretar la actitud del obispo el que él no fuera a la cabeza del grupo llevándolos, guiándolos hacia la libertad... No: él fue el último en salir, siguiéndoles. No se trata, pues, de un éxodo sino de un identificarse con una situación y con el sentimiento de los que en ese momento se querían ir. Porque algunos sí se querían ir.

ENVÍO:

El gobierno de Nicaragua informó de la muerte "no confirmada" del obispo... ¿Por qué creen que lo hizo?

SOLANO:

Muy claramente lo explicó el Comandante Daniel Ortega y creo que la suya es una versión aceptable. Era necesario salir al paso de lo que pudiera ocurrir. Estuvo claro bien pronto que con los sucesos el gobierno de Estados Unidos estaba montando una confabulación contra Nicaragua. Había informaciones, y los supimos en Puerto Cabezas con algunos datos, de que el obispo podía estar muerto. Siempre fue algo sin confirmación. Sin embargo, había que salir al paso. Ciertamente, la mentalidad mískita no hubiera sido capaz de asesinar al obispo. Pero en la trama norteamericana esto sí cabía. Ellos son, capaces de todo. No conocen principio ni moralidad de ninguna clase. Su criminalidad es reconocida y como ya tenían todo bien preparado a nivel de los medios de comunicación... Estaba diciendo que los sandinistas bombardearon al grupo y en todo el mundo se estaba oyendo y creyendo esa mentira. Si después mataban al obispo o se les moría en el camino, todo el mundo iba a creer que habían sido los sandinistas. Era necesario salir al paso de esa posibilidad...

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CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS

20 diciembre: En la madrugada, una fuerza de tarea contrarrevolucionaria de las Fuerzas Democráticas Nicaragüenses (FDN), compuesta por unos 300 hombres, muchos de ellos mískitos, entra en Francia Sirpi y después de unas horas se llevan prácticamente a toda la población, incluído el obispo Mons. Schlaefer (que había llegado en visita pastoral el día anterior) y a dos diáconos católicos al sacerdote Wendolin Schafer y Francisco Baker. Hubo 3 muertos entre los que se resistieron al ataque, uno de ellos el cuñado de Baker.

En la noche, la Junta de Gobierno nicaragüense informa del secuestro. La noticia había sido dada en La Tronquera por el mískito Otto Borst, que se escondió durante el ataque. La difícil geografía hizo que hasta las 9 de la noche no pudieran llegar las autoridades nicaragüenses a Francia-Sirpi para constatar los hechos.

La noticia -aún imprecisa- causa conmoción.

21 diciembre: Durante todo el día se suceden en Nicaragua comunicados de condena del hecho, que se califica siempre como "secuestro" y de solidaridad con el obispo. Las radios contrarrevolucionarias con base en Honduras -"Miskut" y la antigua "15 de septiembre"- hablan ya en la mañana de los sucesos de un éxodo voluntario del obispo con su pueblo y responsabilizan al gobierno nicaragüense por la suerte que éste pueda correr, pues se dice que el grupo está siendo acosado por el ejército sandinista.

En la tarde de ese día, voceros del Departamento de Estado nortemericano se ponen en comunicación con los superiores de la Orden Capuchina en Detroit, para indicarles que no deben preocuparse por el obispo, pues está bien y conduce a su pueblo. Esa misma tarde, el Cónsul norteamericano visita con el mismo mensaje a la comunidad capuchina de Managua para indicarles que el obispo está en "buenas manos".

Esa tarde, la Conferencia Episcopal de Nicaragua emite un comunicado en el que se evalúa el suceso de forma genérica, fruto de "la espiral de violencia".

En la noche, la Junta de Gobierno publica un comunicado en el que anuncia que el obispo ha sido asesinado, aunque precisa que la noticia no está confirmada. Después se sabrá que este anuncio se basó únicamente en informaciones imprecisas y poco confiables facilitadas por unos mískitos que huyeron del grupo secuestrado y que testimoniaron sobre la resistencia que el obispo presentó a los atacantes en el primer momento, sobre su agotamiento a la altura de Santa Clara, y sobre la posterior aparición de un vehículo del obispo, vacío y abandonado, a la altura de Wisconsin.

22 diciembre: La versión dada por el Departamento de Estado sobre el caso Schlaefer se difunde a nivel internacional por los medios de comunicación. También llega esta versión a la Conferencia Episcopal norteamericana y a altas instancias vaticanas. En ella se afirma que el grupo mískito que huye de Nicaragua y que el ejército sandinista los bombardea en su huida. Esta versión es dada en Managua por el Embajador norteamericano en llamada telefónica a la Cancillería. Exige el Embajador Quainton que cesen los bombardeos.

A mediodía, el Director de Seguridad del Estado de Nicaragua, Comandante Lenín Cerna, ofrece una conferencia de prensa en la que
1) alerta sobre la campaña propagandística que se está montando, 2) niega que se haya bombardeado al grupo o que se le piense bombardear y 3) afirma que se cree que el obispo está con vida. Califica el hecho -una vez que se ha comprobado que hay un montaje tras él- como una acción destinada "a entorpecer el proceso de reunificación de los mískitos" iniciado con los Decretos del 1 y 4 de diciembre (amnistía y repatriación).

En la tarde, en Washington, y patrocinada por el Instituto para la Religión y Democracia (IRD), se celebra una conferencia de prensa, cubierta ampliamente por la televisión, en la que Adriana Guillén, portavoz del grupo mískito contrarrevolucionario "Misura", informa que se mantienen en contacto permanente con los mískitos que huyen -hablan de tres mil-, se denuncia que éstos están siendo bombardeados y se solicita la protección de organismos internacionales: la ONU y la OEA.

En la tarde, y en Puerto Cabezas, mískitos de Francia-Sirpi que huyeron del grupo, dan una conferencia de prensa en la que describen el ataque como un secuestro y se refieren al inicial comportamiento del obispo: resistencia y desagrado. Los datos, a pesar de todo, son aún muy imprecisos y contradictorios.

Este día la Conferencia Episcopal de Nicaragua hace público un comunicado en el que, en esencia, hace suya implícitamente la versión que está siendo divulgada desde los Estados Unidos.

23 diciembre: Sin que podamos precisar la hora exacta de la mañana, se conoce en Nicaragua que Mons. Schlaefer ha llegado a la frontera con Honduras atravesando el Río Coco en balsa, a la altura de la Esperanza. Testimonios de los diáconos y de otros mískitos indican que el obispo fue recibido por Steadman Fagoth y un grupo de armados, por un equipo médico y fotógrafos, aún cuando estaba en territorio nicaragüense. El obispo llegó exhausto (hubo que ponerle allí mismo plasma). El, el otro sacerdote y los dos diáconos fueron recogidos por un helicóptero y llevados a una base militar cercana a la frontera donde el obispo sostuvo conversaciones con funcionarios de la Embajada norteamericana en Honduras. En el aeropuerto de Tegucigalpa se reunió con el Nuncio (lo es de Nicaragua y Honduras) y con Mons. Pablo Vega, Presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que viajó a Tegucigalpa con el P. Pablo Schmitz, Provincial de los Capuchinos en Centroamerica. De allí partió hacia la Nunciatura. Los mískitos de Francia-Sirpi quedaron en las orillas del Río Coco, en condiciones de total penuria, y en manos de ACNUR.

En la tarde, Mons. Schlaefer, junto al P. Wendolin y los diáconos ofreció en la Nunciatura una conferencia de prensa. Lo presentó el Canciller Hondureño Paz Barnica, que hizo, como es habitual en él, fuertes críticas a la revolución nicaragüense. En esencia, el obispo dijo que había salido voluntariamente, aunque parte de la población no quería irse; que no había tenido miedo en ningún momento a los contrarrevolucionarios (no los llamó así, sino "ejército de los mískitos"); que no habían sido bombardeados y que regresaría pronto a Nicaragua, sin ningún temor, a continuar su trabajo. De Honduras, Mons. Schlaefer viajó a Estados Unidos a celebrar la Navidad con su madre. Los diáconos regresaron a Nicaragua.

24 diciembre: Mons. Obando califica a Mons. Schlaefer como "un nuevo Moíses" y el Presidente Reagan llama por teléfono al obispo para felicitarle por su "valiente" actitud.

ENVÍO:

Habló usted de una "trama norteamericana". ¿Cree que ha sido así? ¿Qué detrás del ataque a Francia-Sirpi y de la salida de los mískitos hay un montaje propagandístico norteamericano?

SOLANO:

Sí, lo creo. La participación del gobierno de Estados Unidos en la contrarrevolución y en el enraicaimiento del problema mískito son claras desde hace mucho tiempo. En este último caso hay aun más claridad. Nadie que pueda ver o entender puede ya dudar. Este caso viene a clarificar la actuación directa norteamericana.

SAMBOLA:

Ya no podemos tener más pruebas. El secuestro es lo último: más claro no canta un gallo. Desde el comienzo, la noticia que tuvimos los capuchinos -cuando aún se desconocían los detalles-, por las declaraciones de Fagoth, por lo que empezaron a informar internacionalmente, estaba bien claro. El Departamento de Estado estuvo controlándolo todo. Tenían sus piezas: el embajador Quainton aquí en Managua, Steadman Fagoth y el Embajador Negroponte en Honduras, la Kirkpatrick en Washington... Bien pronto ellos sabían "lo que había pasado" y sabían más: lo que iba a pasar. Todo estuvo bien dirigido por ellos.

ENVÍO:

¿Y el obispo? ¿Sabía de este montaje?

SOLANO:

Yo creo que todas las evidencias indican que él no sabía que iba a ser usado. El estaba por casualidad en aquel pueblo. Después de ese primer momento sí está siendo usado. Para un montaje como ése era muy importante la figura del obispo.

ENVÍO:

Además de la campaña propagandística negativa para la revolución en tema tan sensible como el de los mískitos y la religión, ¿esta trama norteamericana estaría buscando algún objetivo en concreto?

SOLANO:

Parece que la trama estaría dirigida a anular la posibilidad de repatriación de los mískitos que el decreto del 4 de diciembre iba a impulsar. Fue por eso que lo planeó la CIA. Lo más irónico en todo esto es que Mons. Schlaefer es el único obispo en Nicaragua que había luchado por esa medida. Creo no equivocarme al afirmar que si el obispo se hubiera dado cuenta de que su actuación entorpecerá los efectos de ese importante decreto no hubiera actuado así. La trama no estaba prevista, pues, por él. Otros la planificaron y él fue una pieza clave en el juego. La reunificación del pueblo mískito era un profundo deseo suyo. El juzgó positivamente tanto el decreto de amnistía total para los mískitos del 1 de diciembre como el decreto que favorece su repatriación, el 4 de diciembre. Recuerdo que unos días después reclamo la libertad de otros mískitos que aun quedaban presos en Blueflieds. Y todos fueron liberados el día 21, cuando él iba hacia Honduras. Posiblemente no se ha dado aun cuenta de que eso también ya se consiguió.

SAMBOLA:

El decreto de repatriación es de una gran apertura y veíamos que con él muchos mískitos, tanto de los que se fueron a Honduras como a Costa Rica, iban a regresar. Pero este asunto del obispo puede congelar esta posibilidad. Parece un montaje bien hecho para lograr ese objetivo.

ENVÍO:

¿Cómo juzgar las declaraciones de Mons. Schlaefer en Honduras hablando de que él se fue voluntariamente, no haciendo ningún cuestionamiento a la violencia contrarrevolucionaria?

SAMBOLA:

En Honduras Monseñor tenía la ocasión de haber definido su posición. Era el momento culmen para apagar una mecha o para encenderla. Podemos pensar que él no se sentía libre en aquel ambiente, que estaba presionado. Pero un obispo no tiene nada que perder: ni hijos ni propiedades. Lo único que tiene que dar es un ejemplo al mundo. De alguna manera, estaba en juego la vida no sólo de los mískitos, sino de Nicaragua, de Centroamérica... Y no dijo nada de eso. Es doloroso, muy doloroso.

SOLANO:

Yo señalaría un aspecto clave para entender algo su postura. El obispo se ha identificado hasta tal punto con la raza mískita que eso le limita en una visión más nacional y más global de los problemas. De mi propia experiencia puedo decir que, al encontrarme con un grupo de mískitos y escucharles hablar de la realidad, tal como ellos la experimentan, eso me conmueve, eso hace mucha presión sobre mis sentimientos. Mons. Schlaefer se ve muy afectado por estas cosas, es muy sensible a los problemas personales.

SAMBOLA:

Pero la compasión por los indígenas mískitos no debe ahogar una perspectiva más amplia. Hemos de tener compasión por los mískitos de Nicaragua y por los de Honduras y por todas las razas de la Costa y por los indígenas de Guatemala. La figura y la palabra de un obispo juegan un papel internacional que nadie puede desconocer. Yo no creo en Mons. Schlaefer sea ingenuo políticamente. El lee mucho. Su palabra tiene consecuencias, nadie puede desconocerlo. Y eso le ha de llevar más allá de sus sentimientos personales. Cuando yo hago públicamente, como lo hago ahora, yo sé que eso tiene consecuencias y produce efectos. El también lo sabe. Esperábamos de él un poco más. Toda Nicaragua siguió el caso, con expectativa, con esperanza, ha habido una gran solidaridad de todo el pueblo con él. Esperábamos que viniera a Nicaragua antes de ir a Estados Unidos, a agradecer esa solidaridad, a dar un apoyo al pueblo que lo acompañó desde aquí, a decir: estuvieron conmigo, yo estoy con ustedes... No lo hizo. Eso es muy doloroso. Siento que la contrarrevolución ha ganado "carne" en esta ocasión.

ENVÍO:

En sus declaraciones el obispo habló del "ejército de los mískitos" y dijo que eran amigos suyos. Es la primera vez que se mencionan así a las fuerzas contrarrevolucionarias. ¿Cómo juzgan esta expresión?

SAMBOLA:

En esta expresión se ve claramente la manipulación de la CIA en el suceso. Es claro que mientras más se pueda consolidar la imagen de que los mískitos están alzados en armas y tienen "su" ejército, esto favorece la posibilidad de una invasión en donde otros ejércitos vendrían a apoyar a ese ejército indígena.

SOLANO:

En sus declaraciones en Honduras el obispo quería proteger ciertos intereses personales, ciertos intereses institucionales, que le permitan mantener esa identificación con el pueblo mískito como raza... Hay elementos contradictorios ens su postura de ahora. Cuando algunas veces se le ha insinuado que está tomando una postura contrarrevolucionaria, ha reaccionado fuertemente negándolo. Ha insistido con vehemencia en que la manera de resolver los problemas no debe ser nunca la guerra. En principio él no aprueba la contrarrevolución, pero en lo concreto me parece que asume sentimientos, aun equivocados que pueden impulsar a algunos a seguir caminos en contra de la revolución.

ENVÍO:

En la conferencia de prensa en Tegucigalpa el obispo se refirió, una vez más, a las 3 ocasiones en que tuvo problemas para entrar a su diócesis y se mencionó que Mons. Schlaefer había tenido una trayectoria conflictiva con el Estado revolucionario... ¿Esto es así?

SOLANO:

Se trata de incidentes pequeños que no pueden ser calificados como conflictos. Una de las veces que tuvo problemas con migración fue porque él, regresando de los Estados Unidos, no había renovado en Managua su cédula de identidad antes de ir a la Costa. Es decir, que estaba ilegalmente en el país y por eso se le mandó a Managua a arreglar sus papeles. De las otras dos veces que él menciona yo ya ni me acuerdo, aunque él no se olvida nunca de ellas. Tampoco olvida el registro que le hicieron a su residencia cuando fue necesario evacuar Waspán. Quizá el registro no se hizo con madurez suficiente, tratándose del obispo, pero pudo creerse que era necesario hacerlo, porque se estaban trasladando todas las cosas a Puerto Cabezas y había que saber bien que era lo que se estaba metiendo allí.

SAMBOLA:

Las autoridades han cometido a veces errores, pero Mons. Schlaefer es uno de los obispos de Nicaragua que tiene más y mejor acercamiento con las autoridades revolucionarias. Lo que a veces pasa es que él conoce a muchos de estas autoridades desde el colegio y sigue viéndolos como chavalos... Entonces, creo que tiene que haber una comprensión y un respeto mutuo no sólo a la persona sino al cargo que tiene. Tanto de parte de él como de parte de las autoridades civiles. Realmente, los errores cometidos son insignificantes.

ENVÍO:

El tema de los derechos humanos aparece siempre ligado al del pueblo mískito. El obispo Schlaefer hizo referencia a la defensa de estos derechos como a su tarea principal en la zona. Recientemente, un prestigioso geógrafo norteamericano, Bernard Nietschmann, que ha trabajado entre los mískitos antes y después de la revolución, presentó ante diversas instancias internacionales un informe denunciando atroces violaciones de los derechos de este pueblo por el gobierno revolucionario. ¿Qué piensan de este informe?

SOLANO:

Algunas partes de este informe son simplemente mentiras. Otras partes son grandes exageraciones, otras son exageraciones de menor proporción y algunas acusaciones son realidad. Yo diría que este informe sólo contiene un 15% de verdad en sus justas proporciones. Yo diría también que Nietschmann ha sido utilizado dentro de planes contrarrevolucionarios. De alguna manera, su caso podría ser un poquito parecido al del obispo: una identificación emotiva con los mískitos y de ahí, todo lo que se le cuenta lo acepta como una verdad, sin juicio, sin la habilidad de distinguir y de dar proporción. El se ha dejado manipular. Esto demuestra que a nivel profesional no es tan hábil. Demuestra claramente que nunca ha llegado a conocer la mentalidad mískita. El mískito, quizá más que otros pueblos, hace de la realidad algo relativo y la acomoda, de buena fe y espontáneamente, a su propio juicio o al juicio de quien lo escucha. Si Nietschmann, como profesional, no ha sabido captar esto es que realmente no se había familiarizado bien con la mentalidad indígena.

Más pequeña que una chavala de cuatro años

ENVÍO:

Para concluir, ¿cuál creen ustedes que es el desafío principal que tiene la revolución frente al pueblo mískito?

SAMBOLA:

Uno de los retos mayores es buscar la mayor participación del pueblo mískito -y costeño- en el desarrollo global del país y de la zona. Es un trabajo de ir poco a poco y desde las bases. En eso estamos. Creo que está ayudando mucho el que algunos mískitos puedan ir a estudiar a la zona Pacífica y a otros países. Eso va abriendo su mente, ven otra realidad y al regresar, su marco de referencia ya puede superar lo localista. No se trata de casos aislados sino de todo un proyecto. Esto ayudará a fomentar la participación.

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