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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 146 | Marzo 1994
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Costa Rica

Figueres: Queremos un desarrollo "a la tica"

"Necesitamos que el Estado garantice a todos igualdad de oportunidades para una salud de primera, educación de excelencia y crédito para el desarrollo".

Equipo del Semanario Universidad Costa Rica

El triunfo electoral de José María Figueres, del partido de liberación nacional, abre nuevas perspectivas en la región: es un nuevo revés para el modelo neoliberal en Centroamérica, después del que representó la elección de Carlos Roberto Reina en Honduras.

Dos semanas antes de resultar vencedor en unas elecciones muy reñidas, Figueres brindó una extensa e interesante entrevista a nuestros colegas del semanario Universidad, de la Universidad de Costa Rica. Dos días después de ser elegido, el nuevo Presidente se sometió a otra larga entrevista de Universidad. Seleccionamos las partes de esas entrevistas que más pueden hacernos reflexionar en Nicaragua, donde actúa el más reciente y el más dogmático de los gobiernos neoliberales del área. (Los párrafos que aparecen entre asteriscos pertenecen a la segunda entrevista y completan ideas ya aparecidas en la primera).

De los neoliberales heredamos pobreza

UNIVERSIDAD

¿Cuál es su posición ante la socialdemocracia como fuerza política y doctrinaria?

FIGUERES

Liberación Nacional es un partido de orientación socialdemócrata, pero a la tica. Hago esa distinción porque hoy más que nunca, ante las grandes transformaciones y grandes cambios que vemos en el mundo, no podemos darnos el lujo de ser dogmáticos, sino más bien prácticos y buscar en un país pequeño, pobre, como tristemente lo somos, cuál es el mejor camino y la mejor combinación de elementos para que sigamos en un desarrollo a la tica.

Siempre hemos buscado más un camino a la tica que uno socialdemócrata o de otro corte ideológico. Los ideales y los principios no cambian, lo que debe variar es la manera de aplicarlos y ponerlos en funcionamiento, porque los costarricenses y nuestras necesidades también han cambiado, por eso los problemas son diferentes. Entonces, puede haber un lineamiento concreto en la lucha contra la pobreza, que es nuestra principal responsabilidad dado que, me parece, es el problema mayor que heredamos de las políticas neoliberales. Nuestra responsabilidad está en que, fieles a ese principio con que nació Liberación, busquemos nuevas maneras de combatir ese proceso de empobrecimiento que golpea a la clase media, y aun más a los que menos tienen.

¿El milagro chileno?

UNIVERSIDAD

Usted ha hecho una acusación firme a sus adversarios de que son neoliberales. ¿Cuál es su posición en política económica y frente al Fondo Monetario Internacional al manifestarse como antineoliberal? ¿Cómo explica que haya sido su partido el que iniciara los programas de ajuste estructural y que los economistas que impulsaron esa política, durante los gobiernos de Luis Alberto Monge y Oscar Arias, sean ahora sus asesores más próximos?

FIGUERES

Esas son como cinco preguntas en una sola. Mantengo lo que he dicho: que nuestros adversarios son neoliberales, que ese camino dogmático, que ha concentrado la riqueza y aumentado la pobreza, no es el camino que queremos para Costa Rica. Frente a eso, nuestro camino es muy diferente, ya que debemos avanzar sobre tres ejes. Primero, un programa social donde lo social y lo económico sean dos caras de la misma moneda. Segundo, un programa de reconversión industrial que nos permita pasar de la apertura comercial hacia una verdadera integración con el mundo. Y tercero, una reforma del Estado que no sea un programa de privatizaciones ni de movilidad laboral. Esto, independientemente de si el Estado debe ser más o menos grande. Lo importante es hacerlo más eficiente, ágil y más concertador.

Me parece que cuando hablamos de los programas de ajuste que ha propuesto Liberación Nacional y los comparamos con el que negoció el gobierno actual con los organismos internacionales, hay dos profundas diferencias. Primero, la situación en el país es completamente diferente. Acordémonos que cuando se inicia la administración de don Luis Alberto Monge con el Programa de Ajuste Estructural I (PAE I), el país salía de la peor crisis económica que ha vivido en la segunda mitad de este siglo: sin reservas monetarias, con elevadas devaluaciones y pérdida del poder adquisitivo.

Lo que se buscaba con ese programa era estabilizar la economía para ponerla a crecer. En el gobierno de don Oscar Arias vinimos con el PAE II y se buscaba iniciar el proceso de apertura, mediante el fomento de la exportaciones no tradicionales como mecanismo para mejorar los balances macroeconómicos y aumentar las exportaciones. En ese programa vemos un alto contenido social en lo que es refuerzo de los programas de vivienda y el inicio de una reconversión industrial. Pero la situación que se vive hoy frente al PAE III es muy diferente. En aquella época no teníamos divisas, hoy tenemos casi 900 millones de dólares. Y como Costa Rica no tiene una capacidad ilimitada de endeudamiento, debe cuidar en qué se endeuda, y cómo utiliza las divisas que tiene.

*En cuanto a la deuda externa, habíamos logrado reducirla de 4 mil millones de dólares a 3 mil millones en la administración Arias, pero con los empréstitos firmados en este gobierno, casi estamos otra vez en los 4 mil millones. Esto es una razón más para no estar con el PAE III.*

La segunda gran diferencia es que en los PAE I y II, la condicionalidad fue mucho menor que en el tercero. Más importante aún, en esos dos primeros se aprobaron las cláusulas y luego las condiciones. Este gobierno hizo lo contrario, casi que firmó un cheque en blanco. Primero se aprobó el programa y luego 17 proyectos de ley y otras reformas que conformaban una larguísima lista de diferentes condicionalidades. Por eso Liberación Nacional no se ha opuesto por dogmatismo. En 1992 planteamos una propuesta alternativa a los PAE con alto contenido social y que tenía una parte para la transformación productiva del país, para la reconversión industrial y agrícola, y la reforma del Estado.

Pero el gobierno se cerró a no dialogar ni negociar y en los esfuerzos que hemos hecho por adelantar esas propuestas liberacionistas, el gobierno no ha querido negociar con nosotros por dogmatismo. Reitero mi posición de que tal y como se negoció el PAE III actual, no lo aprobamos con los votos de Liberación Nacional.

En julio pasado, en un viaje que hice con Leonardo Garnier, Fernando Herrero y Fernando Naranjo a conversar con los organismos financieros, les dijimos al FMI y al Banco Mundial que no estábamos con eso tal y como se había negociado. Creo que ello no tiene por qué agriar las relaciones con las entidades. Aspiro a que con ellas tengamos, igual que con los otros organismos multilaterales, una franca y sincera relación donde las ayudas sean de beneficio para Costa Rica y en la misma orientación del "camino a la tica."

Queremos una integración inteligente

UNIVERSIDAD

La tendencia neoliberal es una tendencia macroeconómica que se impone en el mundo. ¿Cómo un eventual gobierno suyo pretende salir de ese camino y al mismo tiempo trabajar la otra tendencia que es la integración? ¿Cómo conciliar estas dos posiciones?

FIGUERES

Veo, dichosamente, que la corriente neoliberal va en retroceso. Los ejemplos que nos ponen como éxito de políticas neoliberales se está viendo que no son verdaderos. El tan cacareado milagro chileno no es tal, cuando la mitad de los chilenos viven en la pobreza y se desbarató su sistema de seguridad social y salud. Ahora tienen uno para los ricos que es el mejor y otro para los pobres, que deben llevar incluso las sábanas a los hospitales.

El otro ejemplo es México, que tiene hoy muchos problemas que no son obra de la casualidad. Debemos estar claros de que el objetivo de los neoliberales, de alcanzar desarrollo económico, no sirve si ese desarrollo no es accesible a toda la población.

Los promedios son muy engañosos. Me acuerdo de un ejemplo de don Pepe: decía que un hombre podía tener la cabeza metida en un horno a 350 grados centígrados y al mismo tiempo los pies en una maqueta de hielo. Y si usted le pone el termómetro en el ombligo, probablemente tendrá la temperatura promedio que requiere el cuerpo humano. Pero ese hombre se está muriendo. Eso es lo que pasa cuando los neoliberales nos hablan de crecimiento económico.

*Los neoliberales consideran que con el fomento de la competencia y con la apertura de los mercados, los precios se regulan. Pero en economías pequeñas como la nuestra, con mercados imperfectos, los oligopolios pueden controlar las reglas del mercado.*

No estoy a favor de un Estado paternalista que cumplió en su tiempo un papel muy importante para el desarrollo costarricense. Hoy éste debe ser eficiente y concertador, porque siempre habrá grupos de presión que quieran comerse una tajada más grande del pastel. Más bien debemos evolucionar, aprovechar la corriente de globalización de las economías y las culturas, en proceso irreversible mediante la informática y la tecnología. Debemos buscar una integración inteligente con el mundo, donde Costa Rica escoja su estrategia de integración, pero no con base en salarios bajos, o como producto únicamente de la apertura comercial por un lado y las devaluaciones por el otro,

Promoveremos la integración basada en la tecnología y eficiencia y en la transformación del aparato productivo para que podamos exportar productos con mayor valor agregado y con eso mejorar el bienestar económico de la población. La integración debe abarcar el campo cultural, porque este proceso de globalización hace que vengan a nuestro país corrientes culturales de muchos otros países. Muchas de esas corrientes chocan con nuestra idiosincrasia y modo de ser. En eso debemos fortalecer los valores culturales del tico.

*En los últimos años nos olvidamos de Centroamérica. Quisimos competir en el mundo. Pero el péndulo está regresando. Creo en un trabajo de hermanos con los demás países del área. Ya he tenido conversaciones con el Licenciado Carlos Roberto Reina, de Honduras, con dirigentes políticos de Nicaragua y creo que con los cambios en El Salvador y Panamá, en los próximos meses podremos fortalecer un equipo regional. Entre nosotros reforzaremos los lazos comerciales y económicos, cuidando que no se fundamenten en el pago de salarios bajos porque eso nos pone en situaciones de desventaja.*

El objetivo final de una integración inteligente con el mundo debe ser lograr un desarrollo sostenible en el largo plazo. Costa Rica en el pasado fue un ejemplo de desarrollo social y económico. En el futuro debe ser siempre otro lindo ejemplo de desarrollo social con un crecimiento económico sostenible, con respeto a los recursos naturales - elemento nuevo que no tomamos en cuenta en el pasado - y al ser humano costarricense. Para ser sostenible en estos dos aspectos, debemos reforzar la inversión social en salud y en educación, lo que nos permitirá tener un ciudadano cada vez más abierto en su mentalidad a las transformaciones del mundo para aprovecharlas de forma más inteligente y vivir mejor.

Mejor salud y educación

UNIVERSIDAD

Sobre este mismo tema del plan neoliberal, ¿podría precisar qué cambios haría en su gobierno, específicamente en los rubros de gasto e inversión?

FIGUERES

No nos podemos quedar sólo con buenos balances macroeconómicos. A diferencia de esta posición neoliberal, debemos tener micropolíticas definidas que nos ayuden a avanzar en el campo de la reconversión industrial, donde se requiere un sinergismo entre la investigación y la tecnología que tienen las universidades y el sector productivo nacional. Se requiere de micropolíticas que permitan la modernización del Estado sin privatizaciones. Hay que darle a las instituciones una mentalidad de desarrollo. Se requiere de micropolíticas de incentivos a la producción nacional y a la exportación de nuestros productos.

*Vamos al gobierno reconociendo la importancia de la pequeña propiedad en el sistema político, social y económico. Esa pequeña propiedad la defenderemos a toda costa. Esto significa que el sector agropecuario volverá a ser rentable y permitirá al pequeño y mediano productor asegurar a su familia la estabilidad que merece.*

Además de eso, lejos de desarticular el Estado con la movilidad laboral, nosotros lo concebimos como promotor del desarrollo nacional. Esto nos lleva a buscar una reforma del Estado muy diferente a la propuesta neoliberal. Debemos ver institución por institución y programa por programa y evaluar si los objetivos planteados son válidos o no, si se han cumplido, y luego hacer los cambios requeridos, cerrar o ampliar programas.

Creo que es muy importante reforzar la inversión social. No podemos cometer el pecado de pensar que primero nos vamos a desarrollar económicamente y después vamos a ponernos al día en el campo social o ambiental. Creo que en lo social debemos poner mayor énfasis en el futuro, porque existe un rezago importante y sin ello no lograremos el desarrollo económico deseado.

UNIVERSIDAD

Uno de los requisitos que pide el FMI es la reducción del gasto público. Sin embargo, usted propone una serie de reformas en salud y educación que requieren aumento de personal. ¿No piensa que esto se vería frustrado con la negociación del PAE III?

FIGUERES

Por supuesto que mantener una política fiscal austera es un objetivo que persiguen todos los gobiernos. En la casa en que se gasta más de lo que se gana, no se va por el mejor camino del éxito financiero. Pero esa austeridad fiscal no puede, bajo ninguna condición, venir a costo de sacrificar la salud, porque ello incide en lo económico. Tal vez nadie ha cuantificado, y si lo ha hecho no conozco la cifra, lo que pierde el país por incapacidades o accidentes en el trabajo por la falta de capacitación. Estoy seguro de que es mucho mayor de lo que debemos invertir en salud.

Pienso que en salud no se trata de más recursos, sino de reorientar la manera como se utilizan. Hoy, producto del programa de movilidad laboral, se han cerrado los puestos de salud en las zonas rurales. Por eso hemos vuelto a tener malaria, sarampión y dengue. No se invirtieron 35 millones de colones en el programa de revacunación, que nos habría ahorrado la epidemia de sarampión. Y después se tuvo que gastar más de 200 millones de colones en combatir el sarampión. En el campo de la salud tenemos dos objetivos fundamentales. Retomar la salud preventiva para cumplir con aquello de que "es bueno curarse pero sería mucho mejor no enfermarse", y además atender el problema de las filas en la consulta externa de la CCSS, lo cual más bien tiene que ver con la administración del sistema.

Por eso proponemos variar la concepción, para desconcentrar la atención. Sacarla de hospitales y clínicas y meterla en comunidades y en familias. Queremos dividir el país en 800 pequeñas regiones con poblaciones de 3 mil a 5 mil personas cada una, donde un puesto de salud, con un médico, una doctora, una enfermera, personal administrativo, atiendan al paciente sin que éste tenga que ir a la clínica. En este campo es necesario invertir más porque hace falta. En la década de los 70 Costa Rica invirtió 30% en educación y ahora solo 20%. Tener programas muy ambiciosos para mejorar la calidad de enseñanza requiere de una inversión paulatina, porque no tenemos todos los recursos y si los tuviéramos tampoco los podríamos asimilar de golpe. Se requiere de una inversión adicional a costa de otras áreas.

¿Qué Estado queremos?

UNIVERSIDAD

En esta administración se ha incentivado la inversión extranjera. En una administración suya, ¿bajo qué condiciones realizará esta inversión?

FIGUERES

La inversión extranjera es necesaria para el país. No podemos desarrollarnos como una isla y en ese sentido necesitamos inversión, tanto extranjera como nacional, y ambas deben tener los mismos incentivos y claridad en las reglas del juego. Lo peor es cambiar las reglas para que el empresario, de camino, no sepa para dónde va. Deseamos fomentar la inversión con alto componente de tecnología, que traiga procesos productivos y oportunidades de trabajo todavía inexistentes en el país. No me hace mucha gracia que vengan extranjeros a comprar fincas de café, porque en café nosotros más bien damos clases. Pero sí en procesos productivos que refuercen lo que es el conocimiento y el aprendizaje y que abran posibilidades de trabajo para profesionales. Creo en inversión con puestos de trabajo bien pagados. Por eso se debe buscar una mejor integración de la producción nacional, para darle mayor valor agregado a lo que producimos.

En el caso del café, tenemos 150 años de producirlo y producimos hoy el 2% del café del mundo, pese a ser muy eficientes y a tener un producto de buena calidad. Ahora debemos empacarlo, molerlo, sacarlo en sacos pequeños, como lo hace ya Coocique, que agrupa a cooperativas de Guanacaste. Ese café logra mejores precios que los que se obtienen en la Meseta Central.

UNIVERSIDAD

Usted ha hablado de eficiencia del Estado y de justicia social. Pero, ¿cómo alcanzar eso sin reducción estatal, si recordamos que en 1990 hubo 60 mil millones de colones de evasión en impuestos de aduana, ventas, territorial y renta?

FIGUERES

Esta discusión de si el Estado debe ser más pequeño me parece que es un tanto estéril. Lo que queremos es un Estado eficiente y ágil que nos dé los mejores servicios en un costo y tiempo menores. Siempre habrá grupos de presión que pidan una mejor parte. Por eso el Estado debe concertar para que resguardemos una sociedad de igualdad de oportunidades sin caer en el paternalismo. Más bien, que cada costarricense tenga igual acceso a lo mínimo. Eso les permitiría un despegue y que con esfuerzo y trabajo, cada quien llegue hasta donde pueda. Todos tenemos metas diferentes en la vida y desplegamos esfuerzos diferentes en nuestro trabajo. Por eso necesitamos que el Estado garantice a todos igualdad de oportunidades para una salud de primera, educación de excelencia y crédito para el desarrollo. Estas tres variables son puntos de despegue.

*La reforma del Estado tampoco se puede limitar a la privatización. Aquí no se trata sólo de privatizar. Lo que pasa es que algunos querían privatizar las telecomunicaciones y eso no será porque el ICE es una institución modelo y debemos hacerla más eficiente. Querían también privatizar los seguros y aquí ningún estudio demuestra que la empresa privada mejoraría la calidad, atención y cobertura en el campo de los seguros. La reforma del Estado también implica el aumento en la eficiencia estatal que permita más inversión nacional y extranjera, para crear puestos nuevos de trabajo.*

Por otro lado, la reforma tributaria es tema de todos los gobiernos de turno como medida para tener mayores fondos. Esta administración nos recetó un paquete tributario y después la eliminación de exoneraciones, que fue en realidad otro paquete disfrazado, ya que le quitó exenciones a los materiales de construcción y a los combustibles.

Más que un paquete, necesitamos una reforma donde se simplifique la estructura de los impuestos. Tenemos más de 100 impuestos, muchos de los cuales nos cuesta más cobrarlos que lo que recaudamos. No importa si son 4 ó 56 impuestos, pero que sean fáciles de cobrar, de controlar y progresivos, para volver a la costumbre de que quien tiene más, pague como tal y el que tiene menos, pague menos. Además, debe tipificarse la evasión fiscal como delito castigado con la cárcel, tal y como lo han hecho otros países.

Es hora de la Universidad

UNIVERSIDAD

Su partido ha sido uno de los propulsores del dsarrollo sostenible. En vista del daño ecológico causado por algunos proyectos megaturísticos, ¿cuáles son sus planes para evitar el deterioro del ambiente?

FIGUERES

Mencioné que el cuido y buen uso de los recursos naturales es un elemento nuevo de la educación en el desarrollo y en el proceso productivo nacional que todos tenemos la obligación de incorporar como parte de la vida diaria. Esto requiere de educación y de cultura. Y parte del problema ambiental se ubica aquí.

En el campo del turismo debe también buscarse un camino "a la tica". Dichosamente, ser pequeños es una ventaja estratégica, pues no necesitamos 15 millones de turistas al año como España, para tener un impacto positivo en la economía nacional. Nosotros, con menos turistas, tenemos un gran impacto. Por eso debemos ser selectivos. No compitamos con México ni con el Caribe de sol y playa. Más bien, abramos un nicho en el mercado ecológico que tiene mayor valor agregado y que es más respetuoso de nuestras costumbres culturales y nuestra manera de ser. Hay campo para inversiones al estilo europeo, para pequeños y medianos hoteles familiares con una red centralizada de reservaciones. Ello le daría vida a esos albergues familiares donde demos oportunidad a los costarricenses de participar como trabajadores y propietarios, y donde seamos muy estrictos en todo lo referente al medio ambiente.

He visto con buenos ojos que en los últimos años, las universidades estatales han salido del campus y están con muchas ganas de participar en otros aspectos de la vida nacional. Esto es constructivo y debe fortalecerse. Los centros de educación superior deben estar presentes en todos los aspectos de la vida nacional. Ante los avances de la información y la tecnología, que nos hacen accesibles patrones culturales de otros países, las universidades deben hacer equipo con otros sectores sociales para rescatar lo nuestro. Es necesario tener la mente abierta para apreciar lo que viene de fuera, pero también hay que distinguir lo nuestro y en qué aspectos lo que es nuestro es superior a lo que nos llega. Una sociedad debe tener su idiosincrasia, y esto lo estamos perdiendo. La integración con el mundo no debe significar la pérdida de nuestra identidad.

Por otra parte, si queremos aumentar los salarios de los costarricenses necesitamos ser más eficientes y esto requiere de mayor tecnología. Por eso la investigación es clave. En Costa Rica utilizamos menos del 10% de lo que destinan a este rubro los países industrializados. En los centros de investigación de las universidades del Estado tenemos concentrada la mayor parte del talento humano que nos puede ayudar en estos procesos.

Sin embargo, ha faltado una mayor compenetración entre la investigación universitaria y la producción nacional. Con respeto, pero preocupado, digo que algunas investigaciones que se hacen en el país, costeadas por fondos extranjeros, tienden más a satisfacer los requerimientos de las fuentes de los fondos, que su vinculación con lo que necesita el país. Es necesario diseñar políticas que permitan al sector productivo nacional y al sector privado aportar sus recursos para corregir esto.

Las empresas y los productores no deben seguir pensando que las investigaciones de las universidades sean gratuitas, tienen un costo que debe pagarse. Debemos buscar incentivos para que las empresas paguen y fomentar en las universidades la búsqueda del sector empresarial que financie parte de los programas de investigación.

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