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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 17 | Noviembre 1982
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Nicaragua

El retiro de la bananera Standard Fruit: ¿Una agresión concientizadora?

"Un curso de alta miseria me hizo doctor", dice una canción nicaragüense. "La miseria que hemos venido sufriendo nos ha hecho técnicos en el trabajo y aquí seguimos adelante con la moral en alto". Luis, dirigente del sindicato bananero, explica cómo la producción ha continuado después que la Standard se retiró.

Equipo Envío

Después del retiro de la Standard, Nicaragua continúa exportando bananos -ahora directamente- a la Costa Pacífica de los EU. En las plantaciones, trabajadores, voluntarios y técnicos recién capacitados, dedican tiempo y cuidados especiales para asegurar una producción de alta calidad. Toda la actividad reviste características de una campaña semejante a la Alfabetización o Salud y como éstas, desarrolla un gran sentido de unidad, arduo trabajo y la satisfacción de haber dado respuesta a una situación de interés nacional.

La Standard se retira de Nicaragua

El 25 de octubre pasado, Marcos Castillo, Director de la Empresa Bananera o de Occidente (EMBANOC), fue notificado telefónicamente desde California, que la Standard Fruit había decidido retirarse de Nicaragua, rompiendo así el acuerdo que había firmado con el gobierno nicaragüense el 11 de enero de 1981 en San Francisco, California. Con la Standard se irían también la mayoría de los técnicos de la Compañía que trabajan en las bananeras.

El así llamado "acuerdo de San Francisco" establecía un período de transición de 5 años y al finalizar éste, los activos de la Standard y la administración de las bananeras pasarían a EMBANOC, la empresa nacional recién creada. Nicaragua por su parte reconoció lo que la sociedad adeudaba a la Standard y las inversiones hechas por ésta y aceptó la deducción de 50 centavos de dólar por cada caja que se exportara para el pago de estos conceptos. La Standard se comprometía a suministrar asistencia técnica en el marco de una transferencia tecnológica y por cuyo concepto Nicaragua pagaría 25 centavos de dólar también por cada caja exportada. A su vez, la compañía comercializaría la fruta por el período establecido.

La decisión unilateral de Standard, tomada en una época de caída de la demanda del banano, dejó prácticamente a Nicaragua sin posibilidad de comercializar la fruta, con el riego de que los 3,500 trabajadores y más de 20,000 personas que dependen económicamente de la actividad bananera, perdieran su medio de vida.

Si bien la Standard adujo razones económicas para justificar su retiro de Nicaragua, el gobierno estima que la decisión tiene también carácter político. El hecho de que continúe operando en países en los que el banano es de inferior calidad y las pérdidas son mayores, es una buena prueba de ello.

Nicaragua inicia la exportación directa

La situación dejada por la Standard requería un esfuerzo común. Directivos de la Central Sandinista de Trabajadores, EMBANOC, INRA y el Ministerio de Comercio Exterior, sostuvieron reuniones encaminadas a la búsqueda de soluciones. Al mismo tiempo se informaba de todo esto, por distintos canales, a los trabajadores. El 28 de octubre el Ministro de Agricultura, Cte. Jaime Wheelock visitó las plantaciones para conversar con los trabajadores y asegurarles que la producción continuaría con el mismo ritmo, explicando también que parte de la fruta se comercializaría a nivel interno a precios regulados. Planteó la necesidad de reforzar las medidas de vigilancia para prevenir cualquier sabotaje. En esos mismos días el Ministro de Comercio Exterior, Alejandro Martínez Cuenca, viajó a EEUU para negociar la comercialización de la fruta.

Jorge, uno de los trabajadores en la plantación de la finca "ELISA" nos explicó:

"El primer embarque era un embarque piloto y tenía que salir nítido. Nosotros éramos conscientes que allí se iba a reflejar la calidad del guineo que se estaba empacando, la capacidad de la nueva empresa. Nos esmeramos tanto que superamos la calidad. Fue un esfuerzo conjunto de trabajadores bananeros, Juventud Sandinista, los nuevos técnicos, esfuerzo del Estado... Teníamos que jugarlo todo, era la alimentación de nuestros hijos, el salario...".

El 9 de noviembre, Nicaragua comenzó la exportación directa a 17 compañías compradoras de banano en la Costa pacífica de California, con un embarque de 83,000 cajas, producto calificado de excelente calidad. En declaraciones a la prensa local el Cte. Wheelock, señaló que las compañías bananeras United Fruit, Standard Fruit y el Monte, trataron de bloquear la entrada del producto nicaragüense mediante una saturación en el mercado. United Fruit llegaba con 250,000 cajas de Costa Rica, Panamá y Ecuador; Del Monte y Standard Fruit con 170,000 y 190,000 cajas respectivamente de Ecuador. No obstante, en esta ocasión Nicaragua vendió su fruta a un promedio de 5 dólares por caja cuando las compañías antes mencionadas apenas llegaban a recibir por caja 3 dólares.

Entre los días 22 y 25 de noviembre, se envió el segundo embarque a través de la línea naviera "Reefer Express" con la que se firmó un contrato de un año para transportar la fruta. Esto permitirá a Nicaragua comercializar un promedio de 120,000 cajas semanales asegurándose así la actividad permanente de los trabajadores del banano.

El Vicepresidente de Panamá acusa a multinacionales

Las compañías United Fruit, Standard Fruit y Del Monte han reportado pérdidas sustanciales en los últimos meses debido a la saturación del mercado. En el último informe trimestral, la Standard manifestó que sus pérdidas ascendían a 63 millones de dólares de los que entre el 40 y 50% correspondería a la producción bananera. Según fuentes informativas confiables, la Standard tiene entre sus planes, reducir sus operaciones en la producción del banano con el fin de asegurarse de nuevo la rentabilidad del producto.

Daniel Slutzty, responsable de los Asesores de la OEA en MID-INRA, especialista en multinacionales bananeras en Centroamérica, señala que los precios del banano oscilan cíclicamente: bajos precios en los meses de junio a noviembre, para subir de nuevo en los meses de enero a mayo. Esto parece ser la causa de las pérdidas que las compañías refieren. Añadió que las multinacionales, habían tenido ganancias significativas en la primera época del año en la que el banano alcanzó el precio de 15 dólares por caja en el mercado internacional. Actualmente la Standard está tratando de reducir la oferta para reducir también el lapso de precios bajos.

En la novena reunión de los países exportadores del banano que dio inicio el sábado 27 de noviembre, el Vicepresidente de Panamá, Jorge Illueca, acusó a las multinacionales bananeras de agredir a Centroamérica con una guerra de precios, y presiones económicas que provocarían desempleo, mayor empobrecimiento, y peligrosa desestabilización. Ante la amenaza de la Unted Brands de reducir su producción en Panamá, el gobierno de ese país anunció que no permitirá a la compañía tomar una decisión unilateral de este tipo. El Sr. Illueca, calificó el reciente retiro de la Standard de Nicaragua, como una decisión política agresiva, irracional e injusta.

Importancia de la producción bananera para Nicaragua

El hecho de que la producción bananera asegura empleo permanente y es generadora de divisas, hacen de la misma un medio de producción de carácter nacional, (el banano es uno de los pocos cultivos que se cosecha todo el año). Para la región representa el medio de vida de aproximadamente el 20% de la población. El retiro e la Standard ocurre en un momento en el que la región está golpeada por el desempleo ocasionado por las lluvias de mayo y la sequía posterior, que redujeron la siembra de algodón de 180,000 manzanas a 112,000 y los cultivos que lo han sustituido no requieren la misma mano de obra.

El banano es un producto de alta rentabilidad para Nicaragua, tomando como base la extensión de tierra que ocupa. En relación con el algodón genera el 20% de divisas en el 3% del área.

La Standard ha afirmado que los precios internacionales que reciben por el banano no cubre los costos de producción y comercialización. Al respecto, Chico Lacayo Director Regional de INRA en Chinandega afirmó que es difícil hacer un análisis objetivo sobre los costos, dado que los insumos y la tecnología eran proporcionadas por la misma Standard. A corto plazo se podrá tener una estimación correcta de la situación en este aspecto.

La forma sorpresiva e imprevista del retiro de la Standard de Nicaragua, impidió la transferencia tecnológica acordada. Esto significa que al retirarse la Standard, Nicaragua quedaba sin la tecnología requerida para producir un banano de calidad. No obstante, los recientes embarques han demostrado que la empresa nacional EMBANOC cuenta con la capacitación suficiente al respecto. Significa también que Nicaragua no tiene precio fijo garantizado por lo que tendrá que competir directamente con las multinacionales en el mercado norteamericano. El futuro de las exportaciones dependerá, por una parte, de la calidad de la fruta que se exporte y por otra de cómo se resuelva lo que se ha llamado "la guerra Bananera". Standard Fruit ya ha anunciado que intentará sacar a Nicaragua del mercado.

Actualmente los Ministerios de Agricultura y Comercio Exterior están estudiando varias posibilidades que den una salida en caso de presentarse dificultades especiales en ese campo. La diversificación del mercado hacia Europa y Japón, la sustitución del consumo del plátano por banano, la industrialización del mismo, a sí como la sustitución de parte del banano por otros cultivos como el tabaco, son algunas de las alternativas que se están considerando.

Historia de las bananeras en Nicaragua

Las primeras plantaciones de banano en Centroamérica se establecieron por los años 1880 y representaron la primera gran inversión agrícola en la región. Hacia 1914, EEUU tenía el 60% de inversión directa en América Central, principalmente en las bananeras de Honduras, Costa Rica, Guatemala y Panamá. Estos cuatro países se incorporaron económicamente al mercado mundial a través de la exportación de banano. Las multinacionales tenían una influencia significativa en el desarrollo político, económico y social de esos países. En Nicaragua, la Standard tenía algunas plantaciones en la Costa Atlántica en los años 1922 a 1940 pero sin gran repercusión económica al interior del país. Mientras en esa época Honduras exportaba 30 millones de racimos por año Nicaragua apenas exportaba 3 millones.

A partir del año 60 las multinacionales se involucraron en el desarrollo de la banca y la industria lo que determinó aún más, las características sociales y políticas de esos países. En Nicaragua las inversiones se limitaron casi exclusivamente a lo relativo a los implementos requeridos por la producción bananera. La Standard tenía acciones en una fábrica de plásticos y cartones y en la compañía local de Aceites "Corona" pero en ningún caso significa una inversión relevante. Tenía también acciones en una fábrica de plásticos y cartones y en la compañía local de aceites "Corona".

El Instituto Histórico Centroamericano entrevistó al Sr. Tobic, primer gerente de la Standard en Nicaragua y ahora Vicepresidente de EMBANOC. El Sr. Tobic, relata la llegada de las primeras compañías bananeras a Nicaragua:

"En el año 1960 comenzó la explotación bananera por la Compañía United Fruit con la siembra de 20 fincas particulares. Simultáneamente, se operaba un cambio en la tecnología bananera a nivel mundial. Standard introduce en Honduras el cartón como envase lo que permitía incorporar al mercado otras variedades de banano más delicado y más cotizado. En el marco de la competencia, United se vio obligada a cambiar su sistema de producción, hecho que no pudo soportar a causa de la poca calidad de la tierra elegida y por carecer de tecnología apropiada. Es así como en el año 1965, deciden abandonar la producción en Nicaragua. Una vez retirada la United Fruit, el Instituto de Fomento Nacional, (INFONAC), intentó continuar con la producción pero sin éxito. En 1969 con una cuantiosa pérdida acumulada, comenzó negociaciones con la Standard. Esta compañía, previo estudio de la situación de infraestructura disponible en las zonas bananeras y previo análisis del clima político, decidió aceptar la propuesta en abril de 1970. Con la llegada de Standard se constituyen las Sociedades. Estas sociedades estaban formadas por el terrateniente que participaba con el 80% de las acciones, y por la Standard que tenía el 20%. El financiamiento para la inversión fue negociado directamente por la Standard con el Banco de América. La Standard salía como garante del préstamo, y a cambio se reservaba el derecho de administrar las fincas hasta tanto se salvara la deuda".

Características de estas Sociedades

Francisco Lacayo explica el mecanismo utilizado por la Standard para controlar la sociedad: dividió el 20% de las acciones que tenía con el abogado de la compañía, reservándose para sí el 15% y pasando el 5% al abogado. Lo que en realidad hizo fue dividir el voto. dado que las decisiones se tomaban por número de miembros y no por el número de acciones, la Standard, aunque era socio minoritario, salía favorecida en caso de efectuarse alguna votación y tenía el control absoluto de la sociedad en su aspecto productivo y administrativo. Fijaba las condiciones de los contratos laborales, proveía de asistencia técnica y vendía a la sociedad todos los insumos necesarios para la producción; también se encargaba de negociar el financiamiento para la actividad de la sociedad.

Esta sociedad estaba diseñada de tal forma que nunca llegaría a ser rentable. Tenía estipulada una cantidad fija por cada caja que exportaba. A la sociedad como tal le interesaba exportar fruta de alta calidad y en grandes cantidades, pero el interés de la Standard era otro: llevar fruta al mercado en función de la demanda, lo que le permitía mantener el margen de ganancias que tenía como comercializadora. Tel terrateniente local no se interesaba en estos aspectos. Su ingreso real provenía del alquiler de las plantaciones y de un porcentaje que recibía por cada caja exportada. Al mismo tiempo disponía, como una concesión, de la comercialización interna de la llamada "fruta de rechazo" (banano que por no llenar los requisitos exigidos de calidad no podía ser exportado).

La sociedad era una figura jurídica que permitía a la Standard controlar la producción según sus intereses bajo la cobertura de operar por medio de "productores nacionales". Dadas las características de estas sociedades, la Standard y el terrateniente no podían tener ganancias al mismo tiempo que la sociedad acumulaba pérdidas y contraía deudas.

Al salir la Standard, EMBANOC y los dueños de la tierra de mutuo acuerdo decidieron que EMBANOC asumiera la administración de las plantaciones así como la comercialización de la fruta de rechazo, cuyo monto está destinado a cubrir las deudas que la sociedad tiene el Sistema Financiero Nacional. Las relaciones futuras entre EMBANOC y los terratenientes, serán definidas cuando se haya estabilizado el mercado. La prioridad inmediata para ambos es asegurarlo.

Una visita a las plantaciones

Para la Standard y los dueños de las fincas, el trabajador bananero significó muy poco a la hora de calcular los costos de producción. Desde la salida de la Standard se operó un cambio sustancial. Los trabajadores se han convertido en los protagonistas de una lucha que tiene como objetivo inmediato asegurar una producción de alta calidad y lo están logrando. Realizamos una vista a las plantaciones bananeras los días 21 y 22 de noviembre en el momento en que los trabajadores preparaban el segundo embarque. En todas las fincas la versión era la misma: "en las últimas semanas han aumentado los niveles de producción y ha mejorado la ciudad".

El banano es una fruta muy delicada que puede dañarse fácilmente en cualquier momento del proceso de corte, selección, empaque, etc. Una vez cortado el racimo de la planta, se traslada cuidadosamente sobre el hombre de un trabajador hasta el cable vía (sistema mecánico combinado con tracción manual utilizado para el transporte del banano hasta la planta empacadora en lotes de 25 racimos).

Cuando los racimos llegan al lugar de selección dentro de la planta empacadora, se inicia un riguroso análisis para determinar su calidad (medida, peso, lavado, fumigado...) cualquier descuido en este proceso se refleja en la ciudad de la fruta. Mientras ellos nos enseñaban el proceso de selección, un grupo de jóvenes llegó en una camioneta y por un momento toda la atención se concentró en ellos. Salvador, uno del grupo nos dijo: "Hoy estábamos en clase cuando nos informaron que se necesitaban estudiantes para ayudar en las plantaciones bananeras. El banano genera divisas, no es justo que nos quedemos en nuestras casas mientras el país enfrenta esta situación. Queremos que la producción siga adelante".

Se percibe un ambiente de distensión, camaradería y buen humor entre los trabajadores de las plantaciones. El hecho de que ya no están los supervisores de Standard, parece que ha contribuido a ello. Es general el comentario de que los supervisores de Standard rechazaban la fruta por cualquier razón aplicando criterios arbitrarios en la selección. Marcos Castillo, señalaba que en los últimos meses la Standard aplicaba criterios muy estrictos, desconociendo así un aspecto del acuerdo en el que se comprometía a comprar toda la fruta que reuniera los requisitos mínimos de exportación. Como es obvio, la producción había descendido a 40,000 mil cajas semanales de un promedio de 120,000 que se calcula exportará Nicaragua.

Los trabajadores contemplaban impotentes el rechazo injustificado de a fruta. Ernesto, dirigente local del sindicato explica: "Lo que estaba haciendo la Standard era boicoteándonos. ¿Qué hacían los técnicos y supervisores? vivir sobre los trabajadores: Esto no sirve, esto es malo... ellos botaron la mitad de la cosecha con esos pretextos. Un día tuvimos una discusión con uno de ellos. Ve hermano, le digo, vos sos nicaragüense como somos nosotros. Por qué te comportás así? - Bueno dice, yo tengo que cumplir con lo que la Standard ordena-. Lo que hacían era desestabilizar la economía del país, pero ahora somos nosotros los que estamos controlando la situación.

Condiciones de vida en las plantaciones

En la entrada de la finca "El Paraíso" se destaca una construcción semejante a un pequeño castillo medieval. en frente, a unos treinta metros, unos quince niños descalzos subalimentados se divierten jugando en el polvo. El dueño deja su "castillo" y un amable chofer le abre la puerta del carro. Una muchachita cubre con la mano en la boca de su hermana indicándole que haga silencio hasta que el carro pase. Al lado opuesto se divisan una especie de establos de lata. Junto a éstos, unos estantes de madera deteriorada, semejantes a un gran armario dividido en compartimentos, hacen las veces de vivienda para los trabajadores que permanecen habitualmente en la finca.

Aprovechando una reunión que un grupo de dirigentes sindicales tenía en Chinandega, conversamos con ellos. Richard, uno del grupo, resumió así las demandas más urgentes: "Tenemos tres prioridades: alimentación, vivienda y atención médica, No se puede pedir a una persona mal alimentada y con mala atención médica un rendimiento superior a su capacidad física, sería destruirla. En la medida en que vamos dando respuesta a esas demandas, en esa medida irá en aumento la producción y en la medida en que el ritmo de producción se intensifique, tenemos que exigir más mejoras sociales". Continuó diciendo que la atención médica y la dieta alimenticia ha mejorado últimamente. La dieta incluye además de arroz y frijoles, carne, vegetales, fruta y productos lácteos. EMBANOC subsidia el 50% de los costos de comida. También cubre los costos médicos del trabajador, su cónyuge y de los hijos menores de 6 años y ha comenzado un programa de mejoramiento habitacional.

EMBANOC cuenta con un departamento de recursos humanos que atiende los aspectos de entrenamiento y seguridad laboral. Marcelo, el director del Departamento pasa gran parte de su tiempo en las plantaciones y es el responsable de estudiar las condiciones de vida y trabajo y de definir, en coordinación con el Ministerio del Trabajo y los sindicatos, las prioridades. Señaló que la educación en medidas de seguridad, el uso de máscaras y guantes para prevenir los efectos tóxicos de los pesticidas, así como el uso de botas de hule para las mujeres que lavan la fruta, son algunas de las necesidades más urgentes. Las plantaciones actualmente sintetizan la lucha esperanzadora entre las sombras de ayer y la luz que empieza a despuntar.

Comentarios

No es nada nuevo el que una multinacional decida cerrar sus operaciones en un país por consideraciones de carácter económico. Las multinacionales no se distinguen precisamente por su responsabilidad con los pueblos que les sirven como base de operaciones para sus intereses lucrativos. En el caso de la Standard, los factores económicos no explican suficientemente la decisión de retirarse abruptamente de Nicaragua si bien se han dado esas razones. El hecho de que continúen operando en Costa Rica donde los trabajadores sostuvieron una huelga de casi dos semanas y se mantenga también en Honduras y Ecuador donde la Standard está sufriendo pérdidas sustanciales, son índices que avalan nuestras sospechas. La decisión parece obedecer a otras razones que en todo caso serían coherentes con la política de Reagan para la región: estabilizar Costa Rica, fortalecer a Honduras y desestabilizar Nicaragua.

La decisión de Standard de romper su contrato con Nicaragua no se puede interpretar aisladamente de las presiones económicas, diplomáticas y militares que se agravan e intensifican cada día. Los datos de que se dispone confirman que Diciembre será un mes crítico en el que Nicaragua tendrá que redoblar esfuerzos en la defensa contra las unidades contrarrevolucionarias que operan desde Honduras financiados por los EEUU. En este mismo mes, Nicaragua tendrá que pagar 40 millones de dólares en concepto de deuda externa lo que representa un gran esfuerzo en el marco de la situación económica nacional. La Administración Reagan ha presionado a los bancos privados e instituciones financieras internacionales para impedir que den préstamos a Nicaragua.

El retiro de la Standard podría haber significado desempleo con el consiguiente descontento político y pérdida de divisas. Aunque la situación no se solventará definitivamente hasta que Nicaragua asegure su mercado en el exterior, los acuerdos con los terratenientes en el marco de la economía mixta y la comercialización directa de la fruta, son soluciones que ha corto plazo han dado resultado. La naturaleza de los ataques y la naturaleza de las respuestas de Nicaragua a éstos, van a determinar en parte, la característica de la nueva Nicaragua que se va construyendo.

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