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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 51 | Septiembre 1985
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Nicaragua

Se aceleran las estrategias

En las más recientes declaraciones y decisiones del gobierno de Estados Unidos contra Nicaragua se aprecia un giro en la "guerra de imagen" y un aceleramiento en la orientación de la guerra contrrarrevolucionaria.

Equipo Envío

Esta aceleración en la estrategia de desgaste de la revolución sandinista se pudo también apreciar este mes en otros niveles, especialmente en le de la retórica anti-nicaragüense del gobierno de Costa Rica. En este contexto, el reiterado llamamiento al "diálogo" promovido por el Cardenal Obando refuerza el despliegue ideológico-religioso con el que desde abril de 1984 la jerarquía católica viene urgiendo sobre este punto.

Este aceleramiento de la estrategia contrarrevolucionaria es una respuesta a la estrategia del gobierno nicaragüense, que desde hace meses está a la ofensiva, pisando el acelerador en la guerra de defensa, en la respuesta al problema étnico de la Costa Atlántica y en la institucionalización del proceso de cambios a través de la elaboración de la Constitución.


Estados Unidos intenta aceleradamente mejorar la imagen de la contrarrevolución

La campaña que hace unos meses había iniciado el gobierno norteamericano contra Nicaragua centrándose en el tema del terrorismo parece abortada de momento. El maximalismo de las acusaciones y de los castigos propuestos impactaron negativamente y no hallaron el eco que esperaba el Presidente Reagan. El terrorismo como arma de desprestigio es arma de doble filo para la Administración, después de los escándalos del minado de los puertos nicaragüenses y del Manual elaborado por la CIA para orientar la actividad terrorista de los contrarrevolucionarios. La enfermedad del Presidente, que ha desencadenado las especulaciones políticas sobre lo que serán los restantes años de su mandato, puede también haber contribuido al abandono de esta peligrosa vía, estando urgido Reagan en invertir el máximo de su energías en sacar adelante su discutido proyecto de reforma tributaria.

Desde la aprobación de los $27 millones en "ayuda humanitaria" para la contrarrevolución, la Administración Reagan intenta aumentar esa ayuda justificando la actividad de la contrarrevolución. Descartada, por ahora, la vía de presentar a los sandinista como "miserables criminales" y "terrorista", está poniendo nuevamente todo sus esfuerzos en limpiar la imagen de los contrarrevolucionarios de la FDN. En este giro en la "guerra de imagen" hay que ubicar las distintas informaciones que se han sucedido estas últimas semanas:

- La creación por la FDN de una Comisión de Derechos Humanos y la elaboración de un Código de Conducta para sus miembros, iniciativas que recibieron enseguida el beneplácito del Departamento de Estado y que buscan neutralizar la publicidad que en Estados Unidos y en todo el mundo han tenido ya las atrocidades cometidas por los contrarrevolucionarios contra la población civil campesina.

- La renovada proyección internacional de la unidad contrarrevolucionaria, pasando a un primer plano a los dirigentes civiles de la recién creada UNO (Unión Nicaragüense Opositora), el triunvirato Cruz-Robelo-Calero, y organizando en el sur con ARDE y otros grupos pequeños el llamado Bloque Opositor Sureño (BOS) que proyectó también a algunos de los líderes civiles del "Movimiento Rescate" - Alfredo César, Alvaro Jerez con propuestas "político-diplomáticas" hechas a los países de Contadora antes de la reunión de Cartagena.

- El desplazamiento de Steadman Fagoth (MISURA) de la dirigencia mískita por los propios mískitos del Consejo de Ancianos de MISURA ha sido aprovechado para buscar la unificación de los grupos armados mískitos bajo el liderazgo más "civilista " de Brooklyn Rivera (MISURASATA) promoviendo la unidad mískita en una nueva organización, con el apoyo de sectores de la Iglesia Morava de Estados Unidos.

En la nueva orientación de esta "guerra de imagen", los "paladines de la libertad" serán más y más presentados por Estados Unidos como la "resistencia democrática", mientras se tratará de señalar internacionalmente al gobierno de Nicaragua como flagrante violador de los derechos humanos.

El 16 de agosto Reagan firmó, por fin, la concesión de los $27 millones de "ayuda humanitaria" aprobados por el Congreso para la contrarrevolución. la cantidad forma parte del programa global de ayuda al exterior para el próximo año, que tiene un monto total de $24.500 millones, cantidad en la que se incluye ayudas militares a grupos armados violador de los derechos humanos.

Quince días después, Reagan creó la Oficina de Asistencia Humanitaria Nicaragüense como una dependencia del Departamento de Estado para administración y distribuir la ayuda oficial, mientras se publicitan cada vez más abiertamente los canales privados que han ayudado y continúan ayudando a los contrarrevolucionarios, para así restar responsabilidad a la CIA y reforzar la imagen de que por cualquier vía estos grupos se bastan a sí mismo y no están en situación ni de debilidad ni de penuria.

Después de que el Presidente firmara la millonaria ayuda al exterior se hizo público un documento de recomendaciones de la Heritage Fundation en el que la influyente organización de la "nueva derecha" norteamericana proponía:

"Primero, el Presidente debe dejar bien establecido ante su propio gobierno que desea activar su apoyo a las fuerzas democráticas que están combatiendo contra la agresión comunista y tratando de derrocar regímenes... El próximo paso es romper relaciones diplomáticas con regímenes comunistas como los de Afganistán, Nicaragua y Mozambique, y reconocer las fuerzas de oposición no comunistas tan pronto sean capaces de ocupar un pedazo de territorio y formar un gobierno alternativo".

La actual campaña de legitimación - por limpieza de imagen - de la contrarrevolución parece destinada, como ya ha sucedido en otros momentos - aunque ahora con mayor aceleración- a preparar una buena imagen al equipo que conformará este buscando "gobierno alternativo".

A la par, los ataques armados de la contrarrevolución, aunque no han tenido este mes intentos tan espectaculares como los del mes pasado (La Trinidad), continúan orientándose a alcanzar aceleradamente victorias a cualquier precio, golpes de propaganda importantes con los que mejorar la imagen y alcanzar - aun a costa de tácticas suicidas - un "pedazo de territorio". En la actividad contrarrevolucionaria en algunas zonas no sólo se percibe precipitación, sino también falta de adaptación a las nuevas realidades creadas con las respuestas políticas adecuadas dadas por el gobierno como son, por ejemplo, la supresión en algunas zonas campesinas del reclutamiento para el servicio militar - mientras que en esas zonas los contrarrevolucionarios siguen "reclutando" - o sensibles mejorías en le abastecimiento campesino. Es esta aceleración y falta de adecuación a la realidad de la zona lo que lleva a pensar que "la estrategia no está elaborada por los grupos que están en Nicaragua sino que la hacen los estrategas que los dirigen desde Estados Unidos. las órdenes vienen de Washington. Si vinieran de sus jefes aquí, serían otras", como dijo al IHCA un párroco de la zona central del país.

El gobierno revolucionario acelera su ofensiva militar

La aceleración de las estrategias norteamericanas para la contrarrevolución, tanto en su fachada civil en el exterior como en la actividad de los grupos armados que actúan en le interior de Nicaragua, es una respuesta a la acelerada ofensiva militar del ejército sandinista que planteó 1985 como el año del a "derrota estratégica" de la contrarrevolución, profundizando los mecanismos para conseguir ese propósito a lo largo de los meses.

Este mes continuaron los combates en las distintas zonas de guerra. Sumando informes parciales del Ministerio de Defensa nicaragüense, el ejército sandinista causó 516 muertos a la contrarrevolución entre 5 de agosto y el 5 de septiembre, lo que da el alto promedio de 17 muertos diarios.

Algunos de estos combates continuaron contribuyendo a la desarticulación del "Plan Repunte-85" que la FDN lanzó desde junio sobre objetivos estratégicos con el fin de desencadenar una ofensiva generalizada que culminaría con la "liberación" de importantes territorios. Según declaraciones del Cdte. Luis Carrión, máximo responsable de las Regiones I y VI, en donde estaban los objetivos de este "repunte", el 90% de los efectivos de la FDN infiltrada en Nicaragua o presente en Honduras fueron activados para garantizar el éxito de este Plan. Después de las derrotas sufridas, una buena parte de los contrarrevolucionarios ha regresado a Honduras y muchos de los combates actuales se producen entre el ejército sandinista y grupos de entre 60 y 80 hombres que atraviesan la frontera y se internan en el territorio con el fin de abastecer a los restos del grueso de la tropa comprometida en la operación, y ya en retirada.

El apoyo de los helicópteros de la Fuerza Aérea Sandinista está siendo cada vez más decisivo en la derrota de los proyectos contrarrevolucionarios. A la eficacia militar de los helicópteros artillados hay que sumar el efecto sicológico que este aparato produce en los campesinos que por diversas razones apoyan a los contrarrevolucionarios en zonas aisladas de la montaña o se han unido a ellos, convencidos de su superioridad militar. El helicóptero -vigilante-de-los cielos, cercanos y omnipresente, es más eficaz en este sentido que la artillería, invisible lejana y destructiva. El helicóptero favorece el fenómeno del "desalzamiento" por el que los campesinos vinculados a la contrarrevolución pueden abandonar esta actividad acogiéndose a la amnistía. Los helicópteros han sido elementos clave en la desarticulación del "Plan Re-punte"-. Este mes hubo una eficaz actuación de los mismos en la derrota sufrida por la FDN cuando situó entre 1.000 y 1.200 de sus hombres en la Carretera Panamericana para lanzarlos sobre Sébaco, en donde existe un estratégico proyecto agroindustrial. La actuación combinada de infantería y helicópteros causaron a los contrarrevolucionarios 100 muertos en este fallido capítulo del "repunte".

En el sur, el ejército nicaragüense considera ya "cumplido" el objetivo de la "Operación Soberanía" iniciada en junio, pues se ha limpiado toda la frontera de las bases que tenía allí ARDE cortándose así la vía terrestre y marítimas de abastecimiento hacia Nueva Guinea y Bluefields. El 2 de agosto, después de la toma por el ejército nicaragüense de la base de Sarapiquí -segunda en importancia después de La Penca oficiales del ejército sandinista y oficiales de la Guardia Civil costarricense celebraron reuniones en los que los oficiales de Costa Rica se comprometieron a evitar que los contrarrevolucionarios dispersos por distintas zonas fronterizas dispararan contra los sandinistas y se manifestaron abiertos a la posibilidad de un patrullaje conjunto de la frontera. Este mes continuó la Operación Soberanía con el progresivo desalojo de los hombres de ARDE de los 26 kms. de frontera existentes entre El Delta y la desembocadura del río San Juan.

Tras el desalojo masivo de ARDE de toda la frontera se calcula que quedarían actualmente no más de 100 hombres de cohesionar a la contrarrevolución en torno a la FDN, el grupo en quien invierte más dinero, y confianza la Administración norteamericana, se están acelerando en Costa Rica las condiciones para que la FDN desplace definitivamente a ARDE de las actividades armadas en la frontera sur y asuma la dirección de las operaciones de hostigamiento en esta zona.

Este mes y con el objetivo de profundizar su ofensiva, el ejército nicaragüense hizo una nueva convocatoria a los jóvenes para que se presenten al chequeo médico previo al a selección para el reclutamiento al servicio militar. Este es el quinto llamado desde que en 1983 se aprobó la ley de servicio militar y estaba previsto desde comienzos de año. Con los nuevos reclutas se prevé un importante reforzamiento y ampliación de los Batallones de Lucha Irregular (BLI), que son la punta de lanza en la actual guerra de defensa.

Ante estas perspectivas, ante el acelerado proceso de deserciones en las filas contrarrevolucionarias y ante la derrota del último plan estratégico del a FDN, los sandinistas han consolidado una visión optimista sobre el actual curso de la guerra. "Se observa un vuelco en la correlación de fuerza", dice el Comandante Luis Carrión, responsable de las regiones más afectadas por la guerra. "Los contrarrevolucionarios están en un declive estratégico, tratan desesperadamente de no morirse como opción política y militar": así describe la actual coyuntura el Comandante Hugo Torres, Jefe de la Dirección Política del ejército nicaragüense. "El médico llegó tarde. La contrarrevolución se encuentra en un estado del que no tiene ya recuperación". Así resumió la situación, refiriéndose a la última ayuda norteamericana, el Ministro de Defensa, Comandante Humberto Ortega, el de septiembre, en los actos de celebración del 6to. aniversario de la creación del Ejército Popular Sandinista.

Observando las diarias incidencias de la guerra y sin olvidar el alto costo en sufrimiento al que se ha conseguido este vuelco en la correlación de fuerzas, esta visión parece además d e optimista, objetiva realista.


Con cuatro nuevas voces Contadora acelera sus gestiones de paz

Los días 24 y 25 de agosto se realizó en Cartagena de Indias (Colombia) la primera reunión de los 4 Cancilleres de Contadora con los 4 Cancilleres del recién creado Grupo de Apoyo (Argentina, Brasil, Perú, Uruguay). Los resultados de esta reunión, sobre la que se creó una gran expectativa, demostraron el nuevo impulso que estos cuatro países pueden dar y parecen dispuestos a dar para acelerar las gestiones de paz iniciada por Contadora.

En el documento final de "los ocho" se resalta una posición latinoamericanista - frente a la pretensión hegemónica de Estados Unidos, aunque ésta no se nombre expresamente -. Esta posición fue la que dio voz a Contadora y hoy se ve amplificada a ocho voces:

"En Centroamérica se debate hoy cuestiones fundamentales que afectan su desarrollo democrático, libre e independiente. Este conflicto, de no encontrar una solución pacífica y negociada, afectará la estabilidad política y social del conjunto de la América Latina.

Por ello, los cancilleres subrayaron que no se trata de buscar soluciones transitorias ni dejar que pretextos incidentales desvían la atención de los problemas cruciales de la crisis centroamericana. Se trata de encontrar soluciones de fondo y permanentes a los conflictos centrales de la región.

Así mismo manifestaron que los esfuerzos y las acciones de pacificación deben realizarse con una visión de futuro y conforme a los objetivos de solidaridad, independencia y justicia, que han sido aspiración permanente de los pueblos de América Latina. En la búsqueda de esas soluciones, el tiempo es factor fundamental".


Urgidos por el tiempo, los Cancilleres fijan en el documento las tareas que tendrá el Grupo de Apoyo: intercambiar sistemáticamente información; consultar para coordinar acciones diplomáticas ante los gobiernos de Centroamérica, ante los países con vínculos en la región, ante otros gobiernos comprometidos con una solución de paz para Centroamérica y ante los organismos internacionales, especialmente la ONU y la OEA; impulsar la pronto conclusión y firma del Acta de Contadora.

Los ocho coincidieron en que además de la firma del Acta es "indispensable impulsar las demás acciones definidas pro el Grupo de Contadora en su reunión del 21 y 22 de julio". Estas "acciones" ya especificadas entonces por Contadora son fundamentalmente en estos momentos la reanudación del diálogo Estados Unidos-Nicaragua y el inicio de un diálogo bilateral Costa Rica-Nicaragua. El que "los ocho" respalden estas acciones concretas, no incluidas en el Acta pero sí incluidas en el clima que puede hacer posible la paz y la defiende el Acta, es una clara muestra del camino emprendido por Contadora al contar con nuevas voces de apoyo.

Los ocho coincidieron también en descartar el uso de la fuerza para resolver el conflicto centroamericano, en señalar que la raíz del conflicto está en la desigualdad económica y social y en las estructuras injustas que históricamente han caracterizado a los países de la zona y en la necesidad de avanzar simultáneamente en "la pacificación y distensión política " a la par que en "la reactivación económica". En ningún momento el documento señala el debatido tema de los "diálogos de reconciliación interna".

Este marco latinoamericanista y de búsqueda de soluciones a los problemas concretos en el que se han situado "los ocho" no ha agradado a los Estados Unidos. por una parte, ocho países son más difíciles de presionar que cuatro. Por otra, la Administración está empeñada en que la discusión se centre exclusivamente en los aspectos jurídicos del texto del Acta y no en los problemas concretos, segura de que así podrá ir arrancando más y más concesiones a Nicaragua sin que a cambio ésta consiga nada.

La proyección política latinoamericana que grandes países del continente, como son Argentina y Brasil, alcanzan vinculándose activamente a la prestigiada iniciativa de Contadora asegura que la participación de estos países será creativa. Con Perú y Uruguay, todos parecen decididos a hacer algo, a hacer sentir su voz, a involucrarse política y económicamente en el destino de Centroamérica. Este nuevo dinamismo no sólo hace más firme el muro de contención latinoamericana frente a las soluciones de fuerza que propugna el gobierno norteamericano, sino que también ayudará a neutralizar las posturas más pasivas que ya se estaban dando en Contadora.

De la reunión de Cartagena no salió conformada - como Nicaragua esperaba - loa fuerza latinoamericana - militar o política - que asegurara el control de la frontera Costa Rica-Nicaragua. Sin embargo, sí se habló ya sobre Grupo de Apoyo como un mecanismo apto para tareas de verificación y control.

El 3 de septiembre, los cancilleres de Honduras, El Salvador y Costa Rica se reunieron en San José, como ya es habitual después de que una reunión de Contadora da algún paso de avance que cuestiona sus posiciones anti-nicaragüenses. Los 3 países pidieron a Contadora que urja al gobierno de Nicaragua a la realización de un diálogo nacional y a la aceptación de una comisión que evalúe y controle su nivel de armamentos. En esta reunión - que algunos observadores calificaron de "ultimátum a Contadora" - Guatemala asistió como observadora, enviando a su vicecanciller. En la actual coyuntura interna guatemalteca - vísperas electorales, gravísima crisis económica y fuerte resurgimiento de las luchas populares - resulta un interrogante el papel que seguirá jugando este país en el conflicto centroamericano. Hasta el momento, Guatemala había ensayado un papel neutral, sin alinearse con "los 3 centroamericanos" en su clara oposición a Nicaragua. Ahora, Estados Unidos podría aprovechar la crisis para forzar este alineamiento que, evidentemente, dificultaría aún más las gestiones de Contadora.

Para los días 11, 12 y 13 de septiembre Contadora ha convocado a los cancilleres centroamericano a una reunión en Panamá para analizar la situación en la que actualmente se encuentra el Acta de septiembre/94 y "afinarla definitivamente" - en opinión de algunos de los participantes -, y para examinar los últimos acontecimientos en la zona. A esta importante reunión asistirá, por parte de Nicaragua, el Canciller, P. Miguel D'Escoto. Esta será la primera actividad oficial del P. D'Escoto después de su ayuno de 30 días por la paz y como una denuncia de la política terrorista de los Estados Unidos.

A fines de septiembre, en la Asamblea General de la ONU, que celebra en 1985 sus 40 años de creación, el problema Centroamérica será debatido como tema de agenda y 4 nuevas voces latinoamericanas apoyarán en este foro de manera beligerante la iniciativa latinoamericana que representa Contadora. Es evidente que en poco menos de un mes el proceso de paz de Contadora ha experimentado una notable aceleración-

La acelerada pérdida de imagen de Costa Rica

Costa Rica sigue siendo el mejor escenario en el que Estados Unidos puede, en estos momentos, agudizar la presión militar y diplomática sobre Nicaragua.

Por eso, Nicaragua, a la par que aceleró el desalojo de los hombres de ARDE del territorio nicaragüense ha continuado insistiendo en la creación de una zona neutral, desmilitarización, en la frontera entre ambos países. Este mes, el Vicecanciller Víctor Hugo Tinoco describió con detalle cuál es la propuesta concreta del gobierno de Nicaragua.

Se trataría - según la descripción de Tinoco - de establecer a lo largo de los 350 kms. de frontera común, una franja, a ambos lados de la frontera, con un ancho variable entre 3 y 6 kms. según las zonas. En esta franja no existiría ninguna presencia militar ni costarricense ni nicaragüense ni otra que no fuera la de una fuerza internacional de paz creada en el marco de Contadora y que recibiría de ésta el mandato para la vigilancia, observación y patrullaje de la zona. Costa Rica y Nicaragua convendría de común acuerdo en los poderes que se daría a esta fuerza, cuyo número precisarían los técnicos que tiene la ONU en estos asuntos - Tinoco habló de "varios miles" - y que sería financiada con la cooperación internacional, mencionando también para esto posible ayuda de la ONU. La duración de la presencia de esta fuerza, los medios que utilizaría, etc., serían objeto de negociación y de estudio por una comisión creada especialmente para ello.

Según Tinoco, con esta propuesta tanto Nicaragua como Costa Rica ganarían. Esta afirmación no resulta aventurada, tanto más si se tiene en cuenta la insistencia de Costa Rica en manifestar que se siente amenazada por el "expansionismo militar nicaragüense". La racionalidad de la propuesta nicaragüense cuestiona la cerrada actitud que Costa Rica mantiene sobre el tema.

El gobierno de Monge se ha negado totalmente a considerar esta propuesta, no aceptó el diálogo bilateral al que Contadora le llamó en los 10 primeros días de agosto en Panamá, se niega incluso a que la zona fronteriza sea inspeccionada y ha tensado aún más las relaciones con Nicaragua retrasando el placer a la nueva embajadora propuesta por Nicaragua - Claudia Chamorro, hija de Pedro Joaquín Chamorro- y suprimiendo el paso por su territorio de la tradicional "antorcha de la libertad" que cada año cruza las capitales centroamericanas en celebración de las fiestas de la independencia (15 de septiembre).

El gobierno de Costa Rica justifica todas estas actitudes, que están perjudicando internacionalmente su imagen de país "neutral", con el hecho de que Nicaragua no ha reconocido su culpabilidad por los sucesos del 31 de mayo, en los que murieron dos guardias civiles ticos, y no ha pedido excusas por ello. Sobre este incidente, tanto Contadora como la OEA se pronunciaron ya de manera definitiva indicando que los disparos que mató a los ticos vinieron del lado nicaragüense, pero no señalando quién fue el responsable de ellos. Esta resolución del caso no satisfizo a Costa Rica.

Un nuevo incidente puso de manifiesta este mes algunos elementos reveladores de las contradicciones que en Costa Rica causa la presencia contrarrevolucionaria. Se trata del secuestro, durante 29 horas, de un grupo de más de 40 norteamericanos que viajaban por el fronterizo río San Juan en una misión cristiana y simbólica de paz. Los norteamericanos - católicos, evangélicos y judíos - pertenecen a la organización pacifista "Testigos por la Paz", presente desde hace años y de forma permanente con la rotación de sus miembros en zonas de guerra de Nicaragua.

Inspirados en el llamado reciente de sus miembros en zonas de guerra de Nicaragua. Inspirado en le llamado reciente del P. D'Escoto a hace gestos concretos pro la paz, estos norteamericanos - entre ellos había más de 15 periodistas que los acompañaban - decidieron navegar desde el 6 de agosto y durante algunos días por el río en una embarcación a la que llamaron Flotilla de la Paz. Se detendrían en diversos lugares de ambas márgenes del río a cantar y a orar pro la paz. La coordinadora en Managua de los "Testigos" viajó unos días antes de iniciar la travesía a Costa Rica para comunicar al Ministerio de Seguridad sus planes, haciendo publicar también en la prensa un anuncio públicamente en San José que sus hombres dispararían contra cualquier embarcación que circular a por el río y calificó a los "Testigos" como "lobos con piel de oveja".

El 7 de agosto, después de haber iniciado su viaje por el río, la Flotilla fue detenida y secuestrada en territorio costarricense con un disparo por hombres armados que se identificaron como miembros de ARDE obedientes a las órdenes de "El Viejo" (Pastora). En Washington un vocero de ARDE confirmó que los norteamericanos habían sido secuestrados por su organización. El suceso empezó a tener pronta y amplia publicidad en los Estados Unidos, en donde los "Testigos" son muy activos. Esta publicidad y la actitud de ARDE preocupó inmediatamente al Departamento de Estado. Funcionarios diplomáticos norteamericanos en Managua y en San José se movilizaron rápidamente para conocer detalles, actuar e influenciar actitudes y declaraciones en torno al caso.

El gobierno de Nicaragua comunicó al gobierno de Reagan que lo hacía responsable de loa que ocurriera a los norteamericanos. El suceso motivó una comunicación personal por teléfono de Daniel Ortega a Monge. Los hechos ponían una vez más de manifiesto la impune actividad de contrarrevolucionarios en Costa Rica. Dentro de claras contradicciones en las informaciones oficiales y no oficiales norteamericanas, en las que se mostraba el interés de Estados Unidos por resolver cuanto antes el asunto pero no de cualquier forma, se produjo la liberación de los secuestrados, a quienes sus secuestradores informaron en el último momento que ellos no eran miembros de ARDE sino que pertenecían a un "grupo independiente de nicaragüenses anti-comunistas".

La precipitada información revelaba el "golpe de timón" con el Departamento de Estado trató de rectificar el error cometido por ARDE y por Pastora. Pero eso no obvió las contradicciones: el responsable de la acción, miembro de ARDE, Noel Boniche, para el que Nicaragua pidió la extradición, acusándole de una larga lista de delitos cometidos desde hace años -extorsión, contrabando, robo-, dio una rueda de prensa en San José el 13 de agosto justificando el secuestro.

Este suceso, que tuvo mucha persecusión en los Estados Unidos, y otros sucesos que diariamente afectan a los costarricenses - alcaldes de zonas fronterizas están cada vez más preocupados y organizados, hasta con cartas públicas, frente a esta situación- han ido creando un creciente malestar en determinados sectores de la sociedad tica, que prevén con alarma una situación cada vez más delicada si Costa Rica no detiene la actividad contrarrevolucionaria y las presiones norteamericanas. Esta especie de "bochorno nacional" llevó a 4 ex-presidentes ticos (José Figueres, Daniel Oduber, Joaquín Trejos, Rodrigo Carazo) a firmar un documento - "Por el diálogo y por la paz" - en el que proponen un "diálogo interamericano para resolver el problema con nuestros vecinos nicaragüenses".

Otra expresión de este nuevo movimiento que surge en Costa Rica para frenar al endurecimiento de las posiciones anti-nicaragüenses de los sectores más derechistas, fue la misión simbólica de paz que en los últimos días de agosto llevó a cabo José Figueres, viajando en barco por el río San Juan, desde la frontera costarricense hasta San Carlos, en territorio nicaragüense, en donde se encontró con una delegación de Nicaragua que encabezabas el P. Ernesto Cardenal. Figueres inició su viaje con una delegación de 21 diputados, sindicalistas, religiosos y periodistas, pero las autoridades fronterizas costarricenses sólo dejaron pasar a Nicaragua a 6 de estas 21 personas. "Hace mucho tiempo que en los medios de comunicación de Costa Rica no hay ninguna expresión de objetividad", declaró preocupado Figueres en San Carlos.

La preocupación por el endurecimiento en la posición costarricense alcanzó también al General Noriega, Jefe de la Guardia Nacional de Panamá, que desarrolló este mes una nueva actividad mediadora. El 7 de agosto - cuando sucedió el secuestro de los norteamericanos - Noriega estaba en Costa Rica, donde mantuvo conversaciones con Monge sosteniendo que "el diálogo es a mejor arma" y refiriéndose a las presiones "políticas y emocionales" que sufre el presidente tico.

Después de visitar Costa Rica, Noriega estuvo el 14 y 15 de agosto en Nicaragua, en donde expresó su preocupación por un conflicto generalizado en Centroamérica, que afectaría también a Panamá. "Nadie va a ganar esa guerra, todos perdemos", dijo.

El presidente Ortega reiteró a Noriega que Nicaragua estaba lista "en cualquier momento" para dialogar con Costa Rica en Panamá según lo solicitado por Contadora. Después de visitar Nicaragua, Noriega se encontró en el aeropuerto de Tegucigalpa con el Gral. Walter López.

La mediación del General Noriega contribuye a reforzar a Contadora, a reforzar el papel de Panamá en Contadora y reforzar a la Guardia Nacional panameña en la actual crisis política del país canalero. El Gral. Noriega recoge la vieja aspiración torrijista de hacer de Panamá un mediador regional - actitud que es en cierto modo precursora de Contadora -, a la par que, antes la debilidad política del presidente Ardito Barletta, refuerza internamente el papel de la Guardia Nacional proyectándola intencionalmente y ganando en este intento un mayor espacio para negociar con los Estados Unidos su posición en la crisis regional, teniendo en cuenta que en un conflicto centroamericano el Canal sería un espacio estratégico, lógicamente afectado en perjuicio de los intereses panameños.

La mediación de Noriega puede ser un elemento distensionante. Pero las presiones sobre Monge parecen aumentar aceleradamente. Como fruto de estas aceleradas presiones pueden interpretarse las últimas declaraciones del Presidente de Costa Rica el 27 de agosto, después de conocerse los resultados de la reunión de "los ocho" de Contadora en Cartagena.

"Es una vergüenza internacional - dijo Monge -, una vergüenza mundial, que el Grupo de Contadora y la OEA quieran darse cuenta de la actitud agresiva y vulgarmente mentirosa de Nicaragua respecto a Costa Rica... Contadora no es solidaria de Costa Rica pero sí de Nicaragua, cuando este país denuncia que es víctima de una agresión de Estados Unidos". Nunca ningún mandatario del área o de fuera de ella había juzgado tan negativamente la mundialmente reconocida actividad de Contadora. Las intempestivas palabras de Monge sorprendieron. Los cancilleres de Contadora dijeron "respetarlas" pero respondieron a ellas. Consalvi, de Venezuela, se refirió al a "forma absolutamente equilibrada" con la que actuaba Contadora, sin hacer "discriminaciones de ningún tipo". Abadía, de Panamá, afirmó que si Contadora - como había dicho Monge - protegiera o atacara a algún país "no hubiéramos podido aglutinar el respeto y el aval del mundo".

Toda esta reciente y acelerada actitud del gobierno de Costa Rica, de cerrarse totalmente al diálogo con Nicaragua - llegando incluso a ofender a Contadora -, está acelerando la pérdida de credibilidad internacional de una país que ha gozado siempre en América Latina y en el mundo de una sólida imagen de neutralidad, capacidad diplomática y mesura. Desde este posición de retórica beligerante y permisividad con la contrarrevolución, que se traducen en negativa al diálogo con Nicaragua, Costa Rica tiene evidentemente capacidad para desgastar a Contadora, peor el precio de autodesgaste que tiene que pagar por ello es muy alto. Desde que Contadora pidió públicamente el diálogo Nicaragua-Costa Rica, el gobierno de Monge está en evidencia y si sólo se apoya en la retórica anti-nicaragüense sin ofrecer además un proyecto de solución alternativa, irá perdiendo aceleradamente su "guerra de imagen", debilitando así su prestigio en América Latina.

El proceso de coherencia política y partidaria

La estrategia de Nicaragua es acelerar la paz. Mientras se acelera y se intensifica la ofensiva militar y Contadora acelera sus gestiones diplomáticas, se aceleran otras iniciativas que, al consolidar el proyecto revolucionario, permiten también ganar la guerra y acelerar la paz.

En la reestructuración interna del poder que el pueblo confirmó al FSLN en las pasadas elecciones, la Asamblea Sandinista - máximo órgano consultivo del FSLN, integrada por 105 miembros -anunció este mes una serie de cambios en la estructura partidaria del FSLN.

Todos los cambios están orientados a reforzar la capacidad ejecutiva del Estado, de la Dirección Nacional del FSLN y del Presidente, superando la "segmentación y el feudalismo" - según el diagnóstico del documento final de la reunión de la Asamblea-, que se venía dando cuando en algunas zonas, el Estado, el FSLN, el Ejército y el Ministerio de Reforma Agraria implementaban distintas líneas de acción y a distintos ritmos, a veces contradictorios. En esta búsqueda de "fortalecer la unidad política del FSLN y la coherencia en la acción", se nombraron o se ratificaron para cada una de las regiones del país Coordinadores Regionales del FSLN, que serán a la vez los Delegados de la Presidencia en la Región.

De hecho, desde enero, con la toma de posesión del Comandante Daniel Ortega como Presidente de la República, se han ido produciendo una serie de cambios graduales, a nivel ministerial, partidario o diplomáticos, en los cuales se refleja reiteradamente el objetivo de coherencia señalado por Daniel Ortega al iniciar su mandato, coherencia a la que hace insistentemente referencia el FSLN como un elemento indispensable para superar la crisis provocada por la guerra de agresión. Todos los cambios - en nombres y en tareas - muestra la tendencia a la centralización, para unificare la línea de acción, y la línea de interpretación y la línea de implementación, pero no con el objetivo de institucionalizar un "modelo" político sino con el objetivo prioritario y coyuntural de defender el proyecto revolucionario y de causar a la contrarrevolución una derrota estratégica en el menor tiempo posible.

El signo más claro de esta tendencia a la centralización coherente es la unificación en la misma persona de Daniel Ortega del liderazgo del gobierno y del partido. Desde este marco, los cambios ya producidos y los que seguirán sin duda produciéndolas distintas instancias del gobierno local y nacional para fortalecer la unidad interna en la gestión estatal y en la organización partidaria, tarea apenas iniciada por el FSLN.

Esta línea de buscar una mayor coherencia está tocando también a las organizaciones populares. Este mes, los Comités de Defensa Sandinista (CDS), la organización con membresía más heterogénea y la más extendida por todo el país, inició un profundo proceso de revisión y una nueva etapa, después de 7 años de existencia en los que ha cosechado muy desiguales frutos.

Entre las conclusiones de la evaluación aparece claramente diseñada una nueva línea de acción que marcara un giro decisivo en el estilo de los CDS. Estos van a estructurarse como la "unidad mínima" de la democracia participativa, como una organización de carácter comunal - y no partidaria - con la que responder, desde la base y creativamente, a las necesidades y problemas propios y específicos de cada comunidad -y no para cumplir un "chorro de tareas" emanadas desde arriba y no adaptadas a las características de cada lugar, barrio o comarca.-

En la evaluación se hizo énfasis no sólo en la redefinición de la organización y de sus tareas también en el estilo de dirigentes que han de conducir estos nuevos CDS. Deben ser éstos los dirigentes naturales de la comunidad y no aquellos que pudieron haber sido señalados anteriormente sólo por su confiabilidad política. Los CDS tratarán desde ahora de crecer a partir del dirigente que tenga autoridad natural en la comunidad, a partir de las necesidades comunitarias y en torno a las organizaciones comunitarias ya existentes y arraigadas, como podrían ser la asociación de padres de familia de la escuela del barrio, la comunidad cristiana, el grupo de alcohólicos anónimos, etc.

El cambio es importantísimo. Tiende a consolidar el proceso hacia la democracia popular, que es un principio de la revolución y prepara sin duda las elecciones municipales que podrían celebrarse después de la elaboración de la Constitución. Para algunos dirigentes de la revolución, este giro de los CDS es el "equivalente urbano" de lo que ha sido el giro de la política agraria en el campo, del que hablamos en otro artículo de este mismo envío.

El proceso de autonomía en la Costa Atlántica

El proceso de autonomía de la Costa Atlántica sigue adelante. La decisión del gobierno de asumir el desafío étnico ha sido un elemento clave para acelerar la pacificación de la zona. Los cambios profundos que se expresan en la decisión de la revolución de emprender el camino de la autonomía han conseguido, por fin, esa pacificación. En la actualidad ya no hay guerra en la Costa. Tan sólo se puede hablar de escaramuzas aisladas y la mayoría de los miembros, tanto de Misura como de MISURASATA, toman parte con toda libertad en el proceso de autonomía sin que choquen con el ejército sandinista y sin que exista temor ni recelo en las comunidades.

El proceso autonómico, que se inició en diciembre de 1984, fue lento hasta que a fines de mayo se produjo en la crisis en el diálogo que se llevaba a cabo entre el gobierno revolucionario y MISURASATA. A partir de este momento - cuando se palparon las dificultades de Brooklyn Rivera para unirse al proceso - la autonomía se aceleró. Y al comenzar a dar respuesta a las reivindicaciones indígenas, al poner en manos de los pueblos de la Costa esta bandera, el proyecto estratégico de la autonomía mostró sus potencialidades en esta coyuntura: es una herramienta capaz de frenar la guerra y de neutralizar a los dirigentes contrarrevolucionarios indígenas en Nicaragua y en el exterior.

Desde entonces el proceso autonómico sigue una marcha acelerada y puede decirse que semana a semana surgen nuevos elementos que deben ser incluidos en unos correcto análisis de la situación costeña, siendo el balance de conjunto muy nuevo y muy positivo.

Desde los primeros días de agosto se iniciaron en Zelaya Sur los talleres de capacitación para los más de 600 promotores populares que, casa por casa, en cada comunidad y por toda la zona, desarrollan ya la Consulta sobre la autonomía. Para orientar esta masiva consulta existe un documento-guía de "Principios y Políticas", una especie de anteproyecto, elaborado con los aportes de más de 80 personas -casi la totalidad costeños- de la Comisión de Autonomía, que unió a la pequeña Comisión Nacional y a las Comisiones Regionales, formadas por los dirigentes naturales de la Costa -maestros, abogados, pastores y representantes de cada comunidad-.

A la par que esta movilización, continúa desarrollándose en Zelaya Norte aunque con enormes dificultades de transporte, medicinas, alimentación, protección contra los mosquitos, etc., el retorno de las familias mískitas de Tasba Pri a las márgenes del río Coco. Desde comienzos de julio y hasta ahora, han regresado al Coco, a reencontrarse con "Dawan" - el sagrado Espíritu que habita el río - más de 4 mil mískitos de los 16 mil que desean regresar - desde Tasba Pri, Waspán e incluso Honduras - y se están organizando para ello. El retorno al Coco, más deseado por el pueblo mískito que la misma autonomía, es un fruto del proceso de diálogo del gobierno revolucionario con los dirigentes de MISURA, y se desarrollan sin que el ejército sandinista acompañe a los que regresan. En este retorno se expresa la real pacificación que ya se ha conseguido en la Costa.

Después de que este mes el Consejo de Ancianos, de MISURA, máxima autoridad mískita, diera orden de capturar contra Steadman Fagoth, acusándolo de haber secuestrado entre el 8 y el 12 de agosto a algunos miembros del Consejo, con la intención de dar un "golpe de Estado", se hace más patente la importancia del papel que puede jugar Brooklyn Rivera en esta etapa de pacificación. En el exterior, Rivera, bien asesorado, moviéndose inteligentemente y usando un lenguaje indigenista apropiado, ha conseguido una buena imagen entre los grupos indigenistas internacionales que ven en él a una especie de "david" que desafía al "goliat" del Estado y por eso lo apoyan y promueven su liderazgo. Pero esa imagen de liderazgo justo está desmoronándose actualmente entre los mískitos de la Costa que, ansiosos de paz, satisfechos con el regreso al Coco y con la marcha de la autonomía, se hallan cada vez menos representados en los discursos y reivindicaciones que plantea Rivera en los foros internacionales y que están crecientemente desconectados de la realidad actual de la Costa.

Es ya evidente que la aceleración del proceso autónomo ha conseguido desactivar con eficacia las estrategias desestabilizadoras que Estados Unidos había ido articulando y las que podría hoy volver a articular, valiéndose para ello del pretexto de la causa indígena.

El proceso hacia la nueva Constitución

La primera tarea encomendada en las elecciones a la Asamblea Nacional fue la elaboración de la Constitución de la República, como uno de los pasos más importantes en la institucionalización del proceso revolucionario.

El pasado 21 de mayo se conformó la Comisión Especial Constitucional, integrada por 22 representantes de los 7 partidos políticos que participaron en las elecciones e integran la Asamblea Nacional.

El 6 de agosto la Subcomisión de Consulta Nacional -una de las tres que integran la Comisión- convocó a todos los partidos políticos, los parlamentarios y los abstencionistas, y también a todas las organizaciones del país, a que expresaran ampliamente sus criterios sobre los contenidos de la futura Constitución. El 19 de agosto se inició la primera fase de esta consulta, que durará el mes de diciembre y a la que seguirá una segunda fase de "cabildos abiertos" para escuchar los criterios del pueblo en general de una forma más masiva.

A lo largo de todo el mes de agosto -y hasta el 5 de septiembre, día en que el FSLN presentó su posición- los 7 partidos políticos parlamentarios acudieron a la consulta. En algún momento pareció que el PLI no se presentaría, repitiendo con esta abstención la situación creada en las vísperas electorales. Pero no fue así y el PLI, finalmente, también expresó su posición.

Por su parte, los 3 partidos de la Coordinadora, que tienen derecho como otras organizaciones sindicales, gremiales, sociales y religiosas, a presentar sus puntos de vista, parecen decididos a abstenerse de participar, aduciendo las mismas razones que aducían para abstenerse en las elecciones: no hay voluntad sincera en el FSLN, no hay condiciones. El Partido Social Cristiano (PSC), el más numeroso y activo de la Coordinadora, es el que más claramente se ha expresado en este sentido, anunciando su abstención. Mauricio Díaz, dirigente del Partido Popular Socialcristiano (PPSC), presente en la Asamblea, declaró: "Nuestros antiguos compañeros de partido van a convertir un error político (la abstención en las elecciones) en una aberración política (la abstención en la consulta constitucional).

En las exposiciones de los partidos - serias, responsabilidades y consistentes - se hizo evidente el espacio político que han sabido ganarse éstos y la mayor interpelación y flexibilidad que el proceso constitucional está creando entre el FSLN y el respeto de los partidos, consolidando así el marco del pluralismo político.

Antes de iniciarse la Consulta, la Comisión Especial Constitucional discutió y aprobó - sólo con la oposición del Movimiento de Acción Popular Marxista-Leninista (MAP-ML), que consideró prematura la discusión- un primer documento o propuesta, en el que se recogen 8 principios fundamentales que aparecerán en al Constitución. Estos primeros ocho "brochazos", aprobados como base del texto constitucional, son:

"1. Democracia: entendida como la combinación de los conceptos de la libertad e igualdad, tal como lo soñaba Sandino: "Democracia efectiva y justicia social". Es decir, la construcción de una sociedad con participación real del pueblo, donde sea efectivo el derecho a elegir y a ser elegido, los derechos de expresión, organización y manifestación; el derecho a tener un techo digno, a la educación, a la salud, al empleo; en conclusión, el derecho a vivir dignamente.

Una democracia donde todos los sectores políticos, económicos y sociales del país participen en torno a objetivos y metas concretas, se propongan establecer la economía del país para protegerlo de la desnutrición y la guerra, para hacer posible la felicidad del pueblo, erradicar la miseria, el hambre, la desnutrición, el desempleo.

2.- Pluralismo Político: Existencia y participación de todas las organizaciones políticas sin restricciones ideológicas, exceptuando aquellas que pretendan el retorno al somocismos o propugnen por restablecer un sistema político similar.

3. Economía Mixta: es decir, un modelo económico donde existan y se combinen tres tipos de propiedad: estatal, cooperativa y privada, donde las tres tengan como objetivo principal el beneficio del pueblo, sin menoscabo de establecer márgenes de ganancia razonables.

4. No alineamiento: como principio que garantice la independencia de los centros hegemónicos de poder, la coexistencia pacífica activa de todos los Estados, solidarizandonos moralmente con la lucha de los pueblos contra el imperialismo, el colonialismo, el apartheid y el racismo. Expresar además nuestra oposición a la existencia de bloques militares y alianzas, y a la necesidad urgente de una reestructuración de las relaciones internacionales sobre bases justas, estableciendo un nuevo orden económico internacional.

5. Antiimperialismo: tiene como base nuestra lucha por la independencia y la soberanía; por esto reafirmamos nuestro derecho a la autodeterminación y rechazamos las relaciones de intercambio comercial injusto en detrimento de los países latinoamericanos como reservas geopolíticas y la intervención militar, política y económica en contra de los legítimos derechos soberanos de los pueblos.

6. Latinoamericanismo: retomar el ideal de Bolívar y Sandino, de conformar la unidad de los países latinoamericanos, para el fortalecimiento y engradecimiento de nuestros pueblos.

7. Anti-intervencionismo: consignar el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados.

8. Defensa de la Patria: expresado en la participación de todo el pueblo en la defensa de la Nación y en la lucha por mantener la Paz, base indispensable para el desarrollo social y económico del país".

Con las exposiciones de cada uno de los 7 partidos, estos brochazos fueron enriquecidos en múltiples matices según la ideología propia de cada grupo político. Hay que exceptuar al (MAP-ML), que con una actitud calificada de "nihilista" por algunos observadores parlamentarios, se opuso en absoluto a los principios de economía mixta, pluralismo político y no-alineamiento.

Mientras este diálogo hacia la Constitución se desarrolla en un marco pluralista, los partidos de la Coordinadora, al igual que los funcionarios de la Administración norteamericana, continúa señalando la necesidad de otro diálogo: el que incluya a los contrarrevolucionarios y plantee, entre otras cosas, nuevas elecciones. El 13 de agosto, "La Prensa" hizo pública una carta que Violeta Barrios, viuda de Pedro J. Chamorro, había escrito en julio al Secretario General de la OEA. Argumentando en la "flagrante traición" del FSLN a los principios de lucha anti-somocista, doña violeta pedía a la OEA que demandara al gobierno de Nicaragua el cumplimiento de lo que entonces prometió. Y añadía: El primer paso para hacerle frente a esta crítica situación sería convocar a un Diálogo Nacional para echar las bases de una efectiva reconciliación, concluyendo así su carta: Dejo pues en manos de ustedes la responsabilidad de implementar mi petición, porque sería fatal cruzarse de brazos y no hacer nada efectivo, pues alguien llenará ese vacío y entonces no habrá nada que reclamar. En declaraciones públicas, el Presidente Ortega opinó que otras personas habían redactado esa carta a doña Violeta y ella no había hecho más que firmarla sin saber bien lo que firmaba.

El más activo de los promotores de este "diálogo" continúa siendo el Cardenal Miguel Obando. El Arzobispo de Managua sigue llevando adelante una intensa actividad de visitas pastorales a ciudades, pueblos y comarcas, especialmente las de su Arquidiócesis, priorizando a los pueblos de la meseta de Masaya y Carazo, zona cuyos problemas sociales describe con detalle otro artículo de este mismo ENVIO.

En sus visitas -las llegadas les llaman en la zona- el Cardenal insiste siempre en la necesidad de un diálogo, de una reconciliación nacional. Este mensaje, que tiene un sentido y una intencionalidad claramente políticas y que resulta coincidente con los planteamientos de la Administración norteamericana, no lo ubica el Cardenal más allá del ámbito de lo moral, de lo ético. Por eso, una gran mayoría de los fieles que acuden a recibirlo con alegría, atraídos por una tradición religiosa de respeto a la autoridad eclesiástica, no entienden sus palabras sobre el "diálogo" como una posición política ni sacan de ellas consecuencias claras en el terreno del debate y los comportamientos políticos.

A pesar de estos límites -que hay en las palabras del Cardenal y en la interpretación que de ellas hacen quienes le escuchan- se observa una acelerada intención del Cardenal y de sus más cercanos colaboradores en la Arquidiócesis de convertir a la jerarquía en los abanderados del mensaje sobre el diálogo nacional. Quizá la más explícita formalización de esta intención se dio precisamente fuera de las visitas pastorales y con ocasión del debate constitucional.

El 5 de septiembre, al presentar el Presidente Ortega la posición del FSLN sobre la Constitución, hizo también un análisis de la situación que, en lo relacionado a la descripción del plan norteamericano de destruir la revolución, decía, entre otras cosas:

"El plan norteamericano supone la utilización de grupos políticos, prensa, jerarcas de la Iglesia y empresarios, como fuerzas internas complementarias de la agresión militar. Estos grupos tienen la misión de abrir el frente político interno.

El plan norteamericano desconoce todo posible diálogo o negociación con Nicaragua o por mediación del Grupo Contadora.

Al plan norteamericano le interesa promover la propuesta de diálogo con la contrarrevolución, para avanzar en lo que sería una maniobra desgastadora, que vendría a sumarse a su propósito de destruir la Revolución nicaragüense".


La formulación del Presidente, por hacerse en un momento tan solemne, no dejaba de tener novedad. La inclusión tan explícita de los jerarcas de la Iglesia en el plan norteamericano y la caracterización del diálogo como "maniobra de desgaste" son elementos significativos en el discurso de la revolución en esta hora crítica. Ese mismo día y de manera confrontativa que lo habitual "La Prensa" lanzaba un gran titular de primerísima plana: "El Cardenal Obando insiste: La clave para la paz es el diálogo nacional.". Por primera vez Obando respondía tan rápida y tan directamente al planteamiento del gobierno:

"Ante las disposiciones negativas que el Frente Sandinista ha declarado para negarse a conversar con contrarrevolucionarios, incluso repetidas ayer por el Comandante Daniel Ortega, el Arzobispo de Managua, dijo: "Pienso que cuando el diálogo se descarta en estos momentos tan difíciles y delicados, se abren las puertas a la violencia, y la violencia engendra el odio, la destrucción y la muerte".

En estos momentos, todo indica que el Cardenal, con el apoyo del Vaticano, seguirá insistiendo en este tema para lo cual seguirá acelerando el despliegue pastoral que inició con su Cardenalato.

A lo largo de este mes, otro obispo, el brasileño Dom Pedro Casaldáliga, recorrió gran parte del país visitando especialmente a las comunidades cristianas y a los agentes de pastoral que trabajan en zonas de guerra. El etilo de Mons. Casaldáliga, muy directo, franco y sencillo, ha resultado para muchos cristianos nicaragüenses una novedosa sorpresa y ha significado una fuente de esperanza.

Los obispos nicaragüenses de las diócesis visitadas por Casaldáliga -todas, menos la de la Costa Atlántica- no quisieron recibirlo e incluso presionaron a algunos de sus sacerdotes para que tampoco lo recibieran. El mensaje de Casaldáliga en esta gira -que es continuación de la insurrección evangélica iniciada con el ayuno del P. D'Escoto- hace énfasis en el papel clave que en el mundo entero le toca jugar hoy a Nicaragua y a su Iglesia, en la necesidad de asumir con esperanzas el actual conflicto inter-eclesial y de enfrentar con decisión y confianza el dolor y las privaciones de la guerra, pensando en la felicidad de las generaciones futuras.

Este mes, además de la guerra, el pueblo de Nicaragua tuvo que enfrentar otros serios problemas, que afectan a la vida y al futuro. Un gran desafío son las consecuencias de la sequía de un invierno con lluvias muy desiguales. Esta sequía -calificada de "desastre" por el Ministro de Reforma Agraria- causó serias pérdidas en las cosechas de primera de granos básicos, afectando a unas 10 mil familias campesinas en su economía y en su alimentación. Con la falta de lluvias se perdió, a nivel nacional, el 45% de la cosecha de maíz, el 38% de la frijol, el 30% de la de sorgo y el 21% de la de millón, calculándose en unos 400 millones de córdobas las pérdidas. En menor medida también fueron afectadas por esta sequía de los primeros meses del invierno el algodón, el azúcar y el arroz.

El otro serio desafío que se está enfrentando es el de la epidemia de "dengue" enfermedad tropical causada por la picadura de un mosquito, que ha afectado ya a 500 mil habitantes de los 900 mil que tiene actualmente Managua y que podría evolucionar hacia una epidemia de otra variedad de dengue, altamente peligrosa y mortal: el dengue hemorrágico. El gobierno revolucionario hizo una fuerte inversión en la adquisición de los medios sanitarios que garanticen la neutralización de esta epidemia. 20 mil brigadistas organizados por el Ministerio de Salud dedicaron dos fines de semana de este mes a eliminar basureros, a limpiar la ciudad y a visitar una a una las casas, centros de trabajo, mercados, etc. de toda Managua para aplicar el "abate" que elimina el mosquito y sus larvas.

Con la demanda de Nicaragua en La Haya se puede acelerar la paz

El 12 de septiembre se inicia en La Haya (Holanda) la fase más importante y definitiva de la audiencia de la Corte Internacional de Justicia sobre la denuncia que Nicaragua hace el gobierno de Estados Unidos acusándolo de una agresión militar que viola los principios del derecho internacional. El dictamen de este tribunal debe producirse en el término máximo de 60 días después de cerrada la audiencia, aunque puede preverse que Estados Unidos tratará modificar los plazos de este período para que no coincida la sentencia con la celebración de la Asamblea General de la ONU o con la celebración que en noviembre tendrá en Luxemburgo la Comunidad Económica Europea con los países de Contadora y de Centroamérica.

Después del minado de los puertos nicaragüenses por obra de la CIA, Nicaragua presentó el 9 de abril de 1984 su demanda ante la Corte Internacional de Justicia. Tres días antes, y sabiendo que esta demanda sería presentada, el Secretario de Estado norteamericano, George Shultz, declaró que Estados Unidos suspendía unilateralmente y por dos años su conocimiento de la competencia de la Corte Internacional para conocer de las controversias con cualquier estado centroamericano.

La decisión de Estados Unidos causó estupor por su incoherencia. La Corte, urgida por la demanda de Nicaragua y valorando jurídicamente la gravedad del caso, emitió ya el 10 de mayo de aquel mismo año unas primeras medidas provisionales en las que se señalaba a Estados Unidos que pusiera fin inmediatamente al minado de los puertos, señalando también que la independencia política de Nicaragua fuera respetada y no se viera comprometida "por actividades militares y paramilitares que están prohibidas por los principios del derecho internacional".

La primera de estas medidas fue aprobada por unanimidad, incluyendo el voto del juez norteamericano de la Corte. En la segunda media, este magistrado norteamericano votó en contra. A partir del mes de mayo, Estados Unidos comenzó a alegar la incompetencia de la Corte en ese tema y la improcedencia de la demanda nicaragüense. Pero el 26 de noviembre de 1984 la Corte, en una decisión histórica, precedida e un interesante debate desde el punto de vista político-jurídico internacional, admitió su competencia para conocer del caso y reconoció procedente la demanda de Nicaragua. Como resultado de esta decisión, Estados Unidos volvió a causar el estupor internacional retirándose de los debates de la Corte alegando que ésta "está decidida a fallar a favor de Nicaragua en este caso" y que las pruebas norteamericanas para justificar las presiones militares contra Nicaragua provienen de "fuentes de inteligencia altamente sensibles" que no podrían airearse en presencia de algunos magistrados de la Corte, como serían los soviéticos.

Nicaragua lleva ahora a La Haya a cuatro testigos de cargo: dos nicaragüenses y dos norteamericanos. El Comandante Luis Carrión, que expondrá las características de la guerra impuesta a Nicaragua; el Ministro de Finanzas, William Hüpper, que hará el balance de los costos económicos de la agresión, David McMichael, ex-funcionario de inteligencia de la CIA en El Salvador (1981-83), que analizará las pruebas usadas por Estados Unidos para justificar la guerra y que están en relación, fundamentalmente, con el supuesto suministro nicaragüense de armas al FMLN de El Salvador, y Michael Glenon, profesor de Derecho y ex-consejero de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, que documentará las actividades cometidas por los contrarrevolucionarios contra la población civil.

Nicaragua planteará a la Corte ser indemnizada por los costos materiales de esta agresión. Con el fin de convertir este acontecimiento internacional en un instrumento de movilización popular interna, el Presidente Ortega anunció el 20 de agosto que se creará próximamente en Nicaragua una Comisión de Reclamos, presidida por el Ministro de Justicia, a la que cualquier ciudadano afectado por la agresión podrá acudir para denunciar los daños sufridos y para que caso por caso, se evalúe las indemnizaciones personales.

Al hablar de la indemnización reclamada y de esta Comisión, el Comandante Daniel Ortega precisó que no se trataba de un proyecto simbólico o iluso. "Confiamos -dijo- en el pueblo norteamericano, en sus valores, en sus principios. Y, por tanto, si esta Administración no acepta la jurisdicción de la Corte y se niega a indemnizarnos, vendrá otra Administración que reconocerá el orden jurídico internacional y el fallo de la Corte e indemnizará al pueblo nicaragüense. La Comisión de Reclamos no está fundada en falsas expectativas sino en esta confianza en el pueblo norteamericano".

Después de 39 años de existencia, la Corte Internacional de Justicia, máximo tribunal del mundo, se enfrenta a un caso que acaparará la atención internacional. Desde que el pasado enero el gobierno de Estados Unidos, que había recurrido anteriormente en varias ocasiones a la jurisdicción de la Corte, anunció que se retiraba del debate, puede suponerse que no reconocerá su fallo.

A pesar de todo, el procedimiento no se ha visto interrumpido en ninguno de sus pasos y con certeza casi absoluta el fallo será favorable a las demandas de Nicaragua. Las incidencias de esta audiencia y la casi segura victoria nicaragüense en la Corte tendrán con toda probabilidad repercusiones importantes en la opinión pública internacional y norteamericana, en el Congreso de Estados Unidos, en Contadora y en todas las Cancillerías en las que se sigue con preocupación la crisis centroamericana. Lo fundamental del fallo de La Haya será el señalar que el conflicto nicaragüense no es de naturaleza interna, no es una guerra civil - como lo pretenden presentar la Administración norteamericana, algunas fuerzas de oposición en Nicaragua y la jerarquía nicaragüense -, sino que tiene una dimensión internacional y es el resultado de la política intervencionista norteamericana.

Desde este punto de vista, el fallo de La Haya puede ser una importante herramienta jurídica con la que acelerar la paz. El gobierno de Estados Unidos, aunque haya decidido abandonar el banquillo de la corte, tendrá que implementar aceleradamente una nada sencilla estrategia con la que sortear el descrédito internacional de haber sido señalado como culpable. La mejor de las estrategias sería comenzar a rectificar la voluntad agresiva y la opción por las soluciones militares e iniciar un camino que culmine con la decisión de convivir respetuosamente con el régimen de la nueva Nicaragua.


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