Envío Digital
 

Revista Envío
Edificio Nitlapán,
2do. piso
Universidad Centroamericana
UCA

Apartado A-194
Managua, Nicaragua

Teléfono:
(505) 22782557

Fax:
(505) 22781402

Email:
info@envio.org.ni

Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 187 | Octubre 1997
Inicio Escribanos Archivo Suscribase

Anuncio

El Salvador

El "fin" de ARENA y el futuro del FMLN

El desgaste de ARENA ha sido acelerado, sus divisiones son cada vez más evidentes y un escandaloso fraude financiero ensucia hoy a sus más altos dirigentes. En esta situación, al FMLN, que mantiene espacios, se le abren nuevos espacios. Podrá ocuparlos con éxito si sabe resolver su gran dilema.

Ismael Moreno, SJ

Todos coinciden, aunque no todos lo dicen en voz alta: el 21 de septiembre marcó el final del gobierno de Armando Calderón Sol, aunque él siga siendo el Presidente de El Salvador hasta mediados de 1999. ¿Qué pasó ese domingo 21 de septiembre? El partido gobernante, la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) decidió enfrentar su grave y creciente crisis interna eligiendo en su Asamblea General al ex Presidente Alfredo Cristiani como Presidente del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA) del partido. A Cristiani se le encomienda frenar el desprestigio del partido en su nada transparente administración del gobierno, agudizado en semanas recientes con escandalosos fraudes financieros. También confía ARENA en Cristiani para poner en marcha la campaña que concluirá en las elecciones presidenciales de 1999. ARENA busca detener su desgaste como partido y obstaculizar los avances de su histórico enemigo, el FMLN.

A partir del 21 de septiembre, las decisiones fundamentales del gobierno las tomará el sector de ARENA que, con Cristiani a la cabeza, responsabiliza a Calderón Sol y a los salientes dirigentes del COENA de la crisis arenera, de los desaciertos en la conducción del gobierno y del auge que viene tomando la izquierda política, representada por el FMLN. Pero, la elección de Cristiani, en vez de augurar una respuesta a la crisis con ciertos márgenes de éxito, reúne todas las condiciones para prever la profundización de los factores que le dieron origen. Cristiani no es solución a la crisis de ARENA porque él es un problema central en la crisis.

¿Crisis terminal en ARENA?

ARENA, el partido que en septiembre de 1981 fundó el sanguinario Roberto D'Abuisson, el asesino de Monseñor Romero, el partido que durante la década de la guerra actuó como brazo político de los militares que buscaron acabar con la guerrilla, se encuentra en los estertores propios de una crisis terminal.

Todos coinciden: ARENA ya dio todo lo que tenía que dar como institución política de la derecha salvadoreña. Y la derecha comienza a perfilar otras expresiones políticas que actualicen sus intereses. ARENA fue un partido para la guerra. Y de la guerra no se ha sabido recuperar. Mientras su himno sigue siendo el mismo, el que convoca a "derrotar al comunismo", sus dirigentes se tienen que sentar con el FMLN a negociar los temas de interés nacional. La derecha quedó tan afectada por su compromiso con la guerra que hasta sus propuestas económicas no acaban de liberarse del lastre de una visión de confrontación bélica y de insensatos enfrentamientos verbales.

ARENA: tres sectores en pugna

Al menos son tres los sectores de la derecha que están enfrentados al interior de ARENA. Uno es el encabezado por Calderón Sol, que está siendo desplazado de las decisiones políticas. Se trata de un grupo de políticos y empresarios que, víctimas de sus ambiciones económicas, se ahogaron en la corrupción y el tráfico de influencias. Las fechorías de este sector han quedado aún más al desnudo desde mediados de 1997, cuando se hizo público el fraude millonario de varias financieras que, sacando ventaja de la debilidad institucional de los sistemas de justicia y de seguridad que existen en el país, desviaron los fondos de centenares de ahorrantes hacia diversas empresas cuyos propietarios son altos funcionarios del gobierno.

Un segundo sector es el que encabeza Alfredo Cristiani, directamente vinculado con el grupo en el gobierno, pero que ha ido dirigiendo su interés hacia el control del sector financiero y hacia el manejo de redes políticas que le permitan controlar los rubros económicos más rentables del país: telecomunicaciones, líneas aéreas y aeropuertos. Este sector supo aprovechar las negociaciones que culminaron en los acuerdos de paz para hacerse con los hilos de la economía del país. Mientras Cristiani mantenía su discurso de paz y se reunía con la ONU y el FMLN para lograr acuerdos que pusieran fin a la guerra, sus manos se movían hábiles en la banca y en negocios que le permitieran sacar el máximo provecho de esa paz. Al final, no sólo resultó ser el "Presidente de la paz", sino también el banquero más poderoso del país.

El tercero de los sectores en pugna dentro de ARENA es el de los empresarios de la derecha más dura, los que conservan la más genuina tradición de aquello que en toda Centroamérica se conoció como el poder de "las catorce familias". Este grupo relaciona directamente la gestión de Calderón Sol con la política económica de Cristiani. Nunca le perdonarán a Cristiani el haber negociado con el FMLN, atribuyen a este "pecado" el auge que va adquiriendo la izquierda y lo responsabilizan desde ahora de un eventual triunfo del FMLN en las próximas elecciones. Habiendo sido este grupo dueño absoluto de la vida económica del país durante tantos años, no aceptan que un sector modernizante, como el de Cristiani, se haya aprovechado de su paso por el gobierno para terminar controlando los resortes económicos de El Salvador. Este sector no duda en utilizar sus medios de comunicación los mismos que utilizaron contra la izquierda para criticar a Cristiani y compañía, a quien llaman "la derecha mercantilista".

Así piensan los duros de ARENA

Bastó que se oficializara el cargo de Cristiani en la presidencia del máximo órgano de dirección de ARENA para que al día siguiente lunes 22 de septiembre el empresario y ex Superintendente de la modernización del Estado, Alfredo Mena Lagos, aprovechara su columna de opinión en el rotativo El Diario de Hoy para hacer públicas las pugnas al interior de los poderosos grupos económicos de El Salvador. "Ahora que la situación interna de ARENA se ha definido más claramente escribió se despeja el panorama político de El Salvador. Al asumir Alfredo Cristiani la presidencia del COENA, es evidente que la derecha mercantilista se ha tomado el partido y que las posibilidades de un cambio real en su conducción política se ven eliminadas". El mismo Mena Lagos se encargó de definir en una entrevista televisiva este nuevo concepto: "la derecha mercantilista se caracteriza por poner adelante y primordialmente sus intereses sectoriales, empresariales o personales por encima de los intereses de la nación. Yo creo que un empresario tiene todo el derecho y la obligación de defender sus intereses y sus posturas, lo que a mí me parece inaceptable es que se utilice un aparato político para hacerlo".

En su columna de opinión, Mena Lagos precisa sus valoraciones respecto a los hombres de la derecha mercantilista: "Estos individuos son los mismos que se repartieron los bancos en una privatización amañada en sus inicios; los que impiden el ingreso de más líneas aéreas, especialmente en el mercado centroamericano; los que quieren entregarle el manejo del aeropuerto a las líneas aéreas locales; los que quieren mantener en secreto los contratos de generación eléctrica y bloquear nuevos proyectos locales; los que se oponen sistemáticamente a la liberalización del comercio; los que no quieren una verdadera independencia del Banco Central de Reserva; los que se resisten a los cambios estructurales que no permitan las licitaciones amañadas; los que se oponen a la descentralización; los que pretenden que las leyes y estructuras deben estar al servicio de una nueva oligarquía económica, y son los mismos que le están entregando el país a la izquierda con su accionar político, repudiado por el pueblo en las últimas elecciones".

Escándalo financiero

"Finsepro le presta para que compre su vehículo en menos de 48 horas" se leía en grandes rótulos en las principales arterias del Gran San Salvador antes de julio de este año. Al margen de esos anuncios, nadie que no estuviese ligado al capital financiero conocía de la existencia de Finsepro Insepro. Después de julio, el país entero identifica a estos gemelos con el fraude y con el tráfico de influencias más grande que se haya conocido nunca en El Salvador. A la par de la presentación en público de las fraudulentas financieras, salieron también a la luz los nombres de familias "distinguidas": los Mathies Regalado, los Guirola y otros. Aparecían como piezas de la alta delincuencia organizada que saquea el país y que extiende sus redes por las colonias marginales del Gran San Salvador, las oficinas públicas, los grandes edificios del sistema financiero y las exclusivas zonas residenciales de la capital.

"Se roban entre ellos"

Nadie escapa de la delincuencia en El Salvador. Ahora, los fraudes millonarios que se han ido haciendo públicos desde mediados del año han descubierto a los mayores delincuentes: unos oligarcas que, entusiasmados por las fabulosas ganancias que les posibilita la especulación financiera, no sólo han continuado acumulando capital a costa de la calamidad de las mayorías salvadoreñas, sino que han terminado robándose unos a otros. "Si eso hacen entre ellos dijo una anciana de una de las muchas colonias marginales de San Salvador , ¿qué no habrán hecho en contra de nosotros los pobres, y qué no seguirán haciendo?"

Tres meses después de hacerse público el fraude de las financieras Finsepro Insepro, cuyo monto sobrepasa los 300 millones de dólares, fueron a la cárcel Roberto Mathies Hill, joven empresario presidente de Finsepro y responsable del sector empresarial de ARENA; el ex Superintendente del sistema financiero, Francisco Rodríguez Laucel; Mario Galdámez, que además de fungir como gerente general de Finsepro, era el gerente de una empresa automotriz y el vaso comunicante con otras empresas hacia las que se desviaban ilegalmente los fondos que los ahorrantes depositaban en las financieras. El padre de Mathies Hill, el prominente empresario Roberto Mathies Regalado, está prófugo, aunque desde su escondite envía manifiestos a los medios de comunicación y organiza planes para asegurar un final feliz al escándalo en el que se encuentra involucrado. La cárcel para algunos de los responsables parece haber sido una exigencia hecha por los sectores de la derecha involucrados en los fraudes con el fin de proteger la vida de quienes dieron la cara pública y también, para que las declaraciones hechas por los encarcelados no adquieran fuerza legal sobre quienes, teniendo altas responsabilidades en la trama de corrupción, siguen teniendo importantes influencias y puestos de decisión tanto en la banca, como en el comercio y en la administración pública.

Manchados hasta el cuello

En la historia de El Salvador, nunca tan pocos habían logrado tanta acumulación de capital como en estos años. Y de todos los sectores económicos, el sector financiero es el único que sigue creciendo y creciendo. La economía salvadoreña de estos años se puede definir como el boom de la gran especulación financiera. Ahora se han conocido determinados fraudes financieros, pero todos los analistas coinciden en que hay muchas más ilegalidades de las que se saben y de las que se podrán saber, porque la fiebre de la especulación envuelve todas las esferas económicas. Es cuestión de seguirle la pista a quienes tienen mayor injerencia y poder en los bancos para saber quiénes son los que definen el rumbo del país.

El gobierno de Calderón Sol está manchado por el fraude hasta el cuello. Todo indica que, pese a que el Presidente del Banco Central de Reserva aseguró en la interpelación que le hizo la Asamblea Legislativa que no conoció del caso sino hasta la víspera de que éste saliera a la luz, tanto él como el Presidente de la República tenían conocimiento de este fraude al menos desde comienzos de 1997. Y todo indica que no sólo no hicieron frente al fraude, sino que sostuvieron varias reuniones con el fin de poner en marcha una estrategia para encubrirlo con medidas económicas extraordinarias que evitaran el escándalo. Les preocupaba el descrédito de connotados miembros de las "sagradas" familias salvadoreñas y les atemorizaba el que esto redundara en más desgaste para ARENA, para sus máximos dirigentes y para el propio Presidente de la República.

Interpelación excepcional

El escándalo financiero llevó a la Asamblea Legislativa con el voto de todos los diputados de la oposición a hacer uso, por primera vez, de la herramienta constitucional extraordinaria de la interpelación. En El Salvador, la interpelación es un recurso excepcional que se usa cuando no se logran, por otros medios, respuestas convincentes para los problemas nacionales graves. La Asamblea interpeló al Presidente del Banco Central de reserva (BCR), Roberto Orellana Milla, considerado el arquitecto de la política económica de ARENA desde 1989, cuando asumió la Presidencia del BCR.

Luego de 20 horas de interrogatorios y debates, la interpelación dejó evidentes indicios de las irregularidades del sistema financiero y de la preocupación del Presidente del BCR por ocultar la verdad, amparado en un discurso lleno de conceptos técnicos.

Destituido...y ratificado

Después de la interpelación, la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa para Asuntos Financieros hizo comparecer al ex Superintendente del sistema financiero, Francisco Rodríguez Laucel, quien contradijo en aspectos sustantivos a Orellana Milla, especialmente en lo relacionado con el conocimiento previo que Orellana Milla tenía del fraude financiero. La comparecencia de este ex funcionario gubernamental fue determinante para que la Asamblea acordara el 4 de septiembre, y con el voto de todos los partidos de oposición, recomendar al Presidente de la República la destitución del Presidente del BCR, por incapaz y por mentiroso.

Tras la convulsión que generó esta decisión del Poder Legislativo en los círculos políticos ligados a la banca y al sector de ARENA de la "derecha mercantilista", el Presidente Calderón Sol decidió no acatar la recomendación de los parlamentarios y, con el apoyo unánime del Consejo de Ministros, ratificó a Orellana Milla en la Presidencia del BCR. Destituir al arquitecto de la política económica de ARENA suponía aceptar el fracaso de la misma y exponer al partido al severo proceso de la verdad y a un peligroso ajuste de cuentas. Consecuentemente, suponía que ARENA entrara aún más desgastada a la campaña electoral. Ratificarlo en su puesto suponía continuar encubriendo la verdad y alimentando la impunidad como norma de gobierno. En cualquiera de las opciones, era inevitable el descrédito y el desgaste partidario y gubernamental. Calderón Sol se decidió, como siempre, por el camino trillado y ratificó al Presidente del BCR.

Lo que quedó al desnudo

Con la interpelación al Presidente del BCR se clarificó que el sistema financiero es, como el conjunto de la institucionalidad del país, muy frágil, de fácil manipulación, al no contar con mecanismos de control que garanticen su buen funcionamiento. No hay ninguna duda de que el Presidente del BCR conocía perfectamente la corrupción que campeaba en el sistema financiero. Pero no dudó, seguramente con el apoyo de otros altos personeros del gobierno, en ocultar la realidad o en guardar silencio para no afectar a la cúpula empresarial financiera que conduce hoy los destinos políticos de El Salvador.

A pesar de todo, la interpelación al Presidente del BCR, como afirma el semanario Proceso de la Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador, "puso al descubierto muchos de los males que padece la labor de los políticos, sus inconsistencias a la hora de defender proyectos políticos, y su falta de claridad al adoptar posturas ante los problemas nacionales. Quedó demostrado el sistemático control de la información y el involucramiento en el tráfico de influencias de los más notables hombres de la administración pública salvadoreña, cuya lista sigue un rumbo seguro hasta llegar al Señor Presidente de la República".

No falta el humor guanaco

La malicia de los salvadoreños no faltó y corren los chistes por barrios y colonias. "Estoy pobre dice uno que es paupérrimo y nunca tuvo para ahorrar, en la destartalada puerta de un mesón de un barrio marginal de San Salvador , me arruiné porque todos mis ahorros los deposité en Finsepro". Alguna microempresa de artesanías ya sacó a las calles las primeras camisetas con imágenes alusivas a la corrupción financiera y a los grandes corruptos.Y, por fin, los Regalado, los Guirola y los Mathies Hill, célebres por sus fortunas y por ser "familias de bien", son materia prima para chistes groseros y de doble sentido.

Violencia: epidemia nacional

Los diversos estudios que se han hecho sobre la violencia en El Salvador, sobre la inseguridad que se respira a cada paso y a diario en el país, indican que la violencia no es sólo herencia de la guerra y consecuencia de la pobreza. Es una realidad más compleja. Estudios de organismos gubernamentales y no gubernamentales sugieren que la guerra fue un fenómeno violento detrás del cual se ocultaban otras muchas expresiones mortales de una incultura de violencia generalizada y nacional.

75 mil muertos dejaron doce años de guerra. Unos 6 mil 250 muertos por año, lo que representa unos 125 muertos por cada 100 mil habitantes. Se contaron las víctimas de la guerra. ¿Y los muertos por otras violencias? De 1991 92, el último año de la guerra, cuando ya habían disminuido drásticamente los combates, es el primer informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En él ya se incluyeron también las víctimas de otras violencias. Ese año hubo 9 mil 850 muertos, 197 víctimas por cada 100 mil habitantes. Los datos ya indicaban la complejidad del asunto.

En la actualidad, y a distancia de la guerra, los estudios más conservadores hablan de un promedio de más de 140 muertos por violencia por cada 100 mil habitantes, lo que sitúa a El Salvador en uno de los primeros lugares del mundo en muertes violentas. Según un estudio realizado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la UCA, unas 60 mil personas fueron agredidas por arma de fuego en 1996, 35 mil fueron heridas con arma blanca. 150 mil fueron víctimas de atracos. Esto quiere decir que un 20% de los adultos del Gran San Salvador han sido, de una u otra forma, víctimas de la violencia. Con razón, la OPS habla de la violencia en El Salvador como una verdadera, extendida y prolongada "epidemia".

Esta epidemia significa muertos, heridos, un miedo generalizado, y también un serio desgaste económico para el país. No existen datos precisos del costo económico de la violencia, pero el estudio de la UCA recoge un informe parcial y de cifras conservadoras del Ministerio de Salud, en el que se afirma que en 1996 se gastaron cerca de 19 millones de dólares en atender emergencias generadas por la violencia de los fines de semana en los principales centros asistenciales del Gran San Salvador.

Violencia que brota del corazón

Según el estudio del IUDOP, hecho público en septiembre, la delincuencia es un factor muy importante en la generación de violencia. Pero no es el único. Existen otros. Algunos, presentes en el seno de la familia y en el corazón de la gente. En El Salvador no sólo se producen actos de violencia. Existe una actitud de violencia en el corazón de los salvadoreños. Un 5% de los encuestados por la UCA admitió haber golpeado a otra persona, un 7% dijo haber insultado a otra persona, más del 6% aceptó haber recibido bofetadas de su pareja, el 8% de las mujeres dijeron haber sido golpeadas o abofeteadas por su compañero al menos una vez en el último año.

El estudio muestra que las víctimas más frecuentes de la violencia dentro del hogar son los niños. El 80.5% de los encuestados afirmó haber sido castigado físicamente cuando era menor de edad, 3 de cada 10 encuestados castigaron físicamente, con las manos, a alguno de sus niños en el último mes y el 13.1% dijo haberlo castigado utilizando algún objeto.

El estudio investigó también las actitudes de la población en relación con la violencia. 6 de cada 10 salvadoreños estaría de acuerdo o aprobaría que se mate a los violadores, casi 7 de cada 10 aprueba o entiende que alguien mate a otro que asusta frecuentemente a una comunidad, más de 6 de cada 10 aprobaría o al menos entendería las "limpiezas sociales": matar a la "gente indeseable". 6 de cada 10 están de acuerdo en que se mate por defender a la familia y más de 4 de cada 10 estarían dispuestos a matar por defender su propiedad.

¿Qué hacer ante la violencia?

Concluye el estudio del IUDOP diciendo que "el combate de la violencia no sólo pasa por la reforma de las leyes penales, pasa también por cuestiones más prácticas: por el control en la portación de armas y en el consumo de alcohol y drogas; por el fortalecimiento de los aparatos de justicia y seguridad y por la atención psicosocial de la población afectada por la guerra, algo que aún no se ha hecho". Sobre todo, ha de pasar por un programa nacional de "esfuerzos continuados", en el que estén involucrados todos los sectores sociales decididos a enfrentar esta epidemia hasta erradicarla, hasta sanar a la sociedad, permitiendo que surjan las actitudes de una verdadera y permanente cultura de la paz.

El FMLN y sus retos

En los últimos meses, el FMLN ha debido afrontar su mayor reto al interior de la Asamblea Legislativa. Y es en la Asamblea en donde se han visto con mayor claridad sus fuerzas y también sus debilidades. El FMLN ha logrado poner sobre el tapete legislativo varios temas nacionales candentes, y ha logrado convocar a los diputados de los otros partidos de oposición para ganar algunas importantes batallas. La primera batalla ganada fue lograr la derogación de la ley de privatización de ANTEL, aprobada por la anterior legislatura, aunque después ARENA logró su objetivo: que la Asamblea retomara el tema y finalmente, que aprobara la venta de la empresa de telecomunicaciones, considerada el mayor activo del Estado.

Las discusiones generadas en torno a ANTEL demostraron que la nueva composición del Legislativo han inaugurado un cambio sustancial en el debate parlamentario, que supera las anteriores componendas y el habitual formalismo de votar para aprobar sin discutir. Los primeros debates en torno a la privatización de las telecomunicaciones abrieron un nuevo camino: las votaciones y los acuerdos legislativos requerirán a partir de ahora de discusiones abiertas que desembocarán en una u otra meta según sea la capacidad de los dos partidos mayoritarios de convencer a los minoritarios.

El haber aglutinado a la oposición legislativa para pedir la interpelación del Presidente del BCR y, más aún, el haber logrado los votos para recomendar al Presidente de la República su destitución, ha sido sin duda alguna, la mayor derrota que el FMLN le ha infringido al partido ARENA en el Legislativo.

Pero esto no es suficiente. El FMLN comienza a experimentar síntomas de luchas internas en la medida en que se acerca la fecha de la elección de nuevas autoridades en la dirección del partido. Para reemplazar a Leonel González, quien está por finalizar su segundo período en la presidencia del FMLN lo que estatutariamente lo imposibilita para un tercer período , el Frente no cuenta con figuras nuevas que tengan un nítido y aceptado liderazgo para las diversas corrientes internas. Y los que cuentan con una trayectoria histórica reconocida enfrentarían el rechazo de algún sector si resultan electos.

El dilema central del FMLN

El FMLN, principal fuerza política de oposición y de izquierda en el país, con una cuota de poder significativa en la Asamblea Legislativa y en las alcaldías más importantes, sigue teniendo ante sí un dilema central: o encara los desafíos salvadoreños a partir de sus propias fuerzas, de sus concepciones y de sus históricos dirigentes, o amplía su abanico para converger con las fuerzas de otros sectores sociales no vinculadas ni militante ni políticamente a la historia y a la vida del Frente, pero sí interesadas y preocupadas en buscar respuesta a los grandes problemas nacionales. Mientras el FMLN se empeñe en mantener sus propias estrategias y criterios de análisis y en prolongar excesivamente en sus cargos a dirigentes controvertidos y desgastados por sus incoherencias personales, difícilmente podrá encarar con éxito los nuevos y complejos desafíos nacionales. En la apertura y la escucha al sentir, pensar y participar de otros sectores sociales, en la seriedad de sus propuestas y en la credibilidad y transparencia de sus dirigentes, tanto en su vida pública como en su vida privada, está el secreto que garantizará el crecimiento y vitalidad del FMLN como verdadera fuerza de izquierda.

Un reciente estudio que realizó la UCA de San Salvador sobre gobernabilidad en el país, muestra que los salvadoreños en su conjunto creen cada vez menos en las propuestas de los políticos y en el uso que éstos hacen de los instrumentos de gobierno.

FMLN: una agenda obligada

Más de la mitad de los encuestados no sólo no tiene preferencias políticas, sino que se muestra o indiferente o renuente ante la actividad de los políticos. Aunque el estudio establece que en la actualidad se valora más a la Asamblea Legislativa sobre los otros poderes del Estado, un importante porcentaje de la población está convencida de que sus demandas están escasamente representadas por los diputados. De lo que no deja duda el estudio es del consenso de la población en que el mayor reto del Poder Legislativo es escuchar las demandas de los diversos sectores de la sociedad salvadoreña.

Las grandes preocupaciones de los salvadoreños así se demuestra en la encuesta son la inseguridad ciudadana, la situación económica y la corrupción, en sus muy variadas expresiones. Si éstas son las principales preocupaciones de la gente en El Salvador, y si su mayor demanda es que diputados y funcionarios gubernamentales se ocupen de ellas, tanto en el Legislativo como en los municipios, entonces la agenda obligada para los partidos políticos no puede estar más clara. Si el FMLN, como expresión de la izquierda salvadoreña, quiere realmente acortar la distancia que separa a sus dirigentes y a sus programas de una gente mayoritariamente apática y desencantada de la política y de los políticos, tendrá que retomar estas inquietudes y convertirlas ya en su agenda de trabajo.

Queda claro que el FMLN tiene futuro y también tiene agenda para mucho tiempo.

Imprimir texto   

Enviar texto

Arriba
 
 
<< Nro. anterior   Nro. siguiente >>

En este mismo numero:

Nicaragua
Un acuerdo asediado por desacuerdos

Nicaragua
El problema de la propiedad y el de los propietarios

El Salvador
El "fin" de ARENA y el futuro del FMLN

Haití
Lavalas: dos caminos divergentes

Guatemala
Izquierda: ¿pasado sin presente y con futuro?

Centroamérica
Contadora y Esquipulas 10 años después

Nicaragua
Noticias del mes
Envío Revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica
GüeGüe: Hospedaje y Desarrollo Web