Envío Digital
 

Revista Envío
Edificio Nitlapán,
2do. piso
Universidad Centroamericana
UCA

Apartado A-194
Managua, Nicaragua

Teléfono:
(505) 22782557

Fax:
(505) 22781402

Email:
info@envio.org.ni

Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 6 | Noviembre 1981
Inicio Escribanos Archivo Suscribase

Anuncio

Centroamérica

La difícil situación de refugiados

Los refugiados buscan refugio desesperadamente, huyen de horrores tan graves que es preferible dejar la familia y las pocas posesiones. Tratan de encontrar, con gran riesgo, un rincón, en cualquier parte, donde haya por lo menos, un mínimo de seguridad.

Equipo Envío

Desgraciadamente, en América Central, hoy ese refugio muchas veces se convierte en sí mismo en nueva causa de temor y de persecución y, algunas veces, de muerte. Por eso, el creciente número de refugiados y su difícil situación, es uno de los factores que más unen a los países de América Central.

Unas estimaciones hechas sobre el número de refugiados salvadoreños dan estas cifras: Entre 70-140 mil en México; 7 mil en Belice; 1 mil en Panamá; 27 mil en Honduras; 10 mil en Costa Rica y 20 mil en Nicaragua. Los refugiados guatemaltecos se localizan más en Honduras y México y su número aumenta con el crecimiento de violencia que se da en su país. Aquí, en Nicaragua, hay aproximadamente 100 guatemaltecos. Todos viven entre el pueblo nicaragüense y no están registrados oficialmente en el Ministerio de Bienestar Social, aunque es este Ministerio el encargado de realizar planes para atender a estas personas.

Nicaragua es uno de los pocos países que han ratificado los acuerdos de la ONU sobre refugiados. Sólo una pequeña fracción de refugiados vive en los campamentos establecidos por el Gobierno. Los otros se encuentran a lo largo del país. El Ministerio de bienestar Social atiende las necesidades de unos 4,000 refugiados dentro y fuera de los campamentos. Los fondos para esta asistencia vienen principalmente de ACNUR -Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados-, otras donaciones de grupos religiosos y solidarios en el mundo, inclusive OXFAM/AMERICA y la Iglesia Unida de Canadá. Cuando preguntamos en la Oficina para Refugiados del Ministerio sobre la supuesta ayuda de USAID (Agencia para Desarrollo Internacional de los Estados Unidos), nos dijeron que no utilizan los fondos de AID para refugiados por varias razones. Al principio, la oferta de AID no consistía en dar nuevos fondos para el programa de refugiados, sino en dirigir los fondos existentes que fueron dados para el pueblo nicaragüense, hacia el programa de los refugiados. El Ministerio decidió que no era correcto quitar la ayuda de los nicaragüenses, los cuales tienen bastantes problemas en sí mismos, para emplearlos en otros programa. Hubo también objeciones por parte de representantes de los refugiados quienes sentían que sería una gran ironía si los Estados Unidos financian el genocidio en El Salvador por un lado y dan asistencia a los que huyen de ese genocidio, por otro.

Hay programas extensivos en todos los campamentos de Nicaragua. Estos incluyen programas de alfabetización, educación para niños en edad escolar, asistencia médica y social, cooperativas y cocinas comunales bajo la supervisión de dietéticos para asegurar un adecuado programa nutricional. También los refugiados van a participar en el corte de café y en la recogida del algodón de forma voluntaria. Así, no solamente reciben beneficio financiero, sino que comienzan a integrarse en la sociedad nicaragüense.

Una conversación con la Coordinadora Nacional de la Iglesia Popular de El Salvador

El pueblo salvadoreño, como el de Nicaragua, es un pueblo sumamente religioso. Su Fe es parte integral de sus vidas. Muchas veces, su compromiso en la lucha de su país por la justicia, a comenzado por su concientización en Comunidades Cristianas de Base. Las necesidades religiosas de los refugiados salvadoreños son atendidas en Nicaragua, en parte, por la organización CONIP (Coordinadora Nacional de la Iglesia Popular). Como mencionábamos en un envío previo, el término "Iglesia Popular" no es usado por ningún grupo nicaragüense, pero no es lo mismo en El Salvador y CONIP está formada por gente salvadoreña.

En su mayoría son laicos, algunos religiosos, religiosas, seminaristas y sacerdotes. El grupo surgió de las Comunidades de Base en El Salvador y muchos de ellos que trabajan con los refugiados aquí, eran catequistas o Delegados de la Palabra en El Salvador. Según José, Director de CONIP en Managua, su trabajo consiste en formar comunidades Eclesiales de Base, evangelizar a los refugiados, crear grupos de reflexión, estimular la concientización de la gente para que en el momento en que puedan regresar a su país "vayan con una visión clara de lo que es contribuir una Nueva Sociedad basada en la justicia, la fraternidad, la libertad y la igualdad".

José enfatizó que CONIP no es un partido político y que sólo actúa como observador dentro del FDR. Sin embargo, hay personas en CONIP que son a la vez miembros de las organizaciones de masas y es así que participan en el FDR; algunos han decidido participar activamente en el FMLN "porque -dijo José- tiene el apoyo de la mayoría de campesinos, obreros, profesionales y maestros en El salvador". Le preguntamos si ve factible y como solución a los problemas existentes en el país, las elecciones propuestas. Dijo que "además del hecho de que ni siquiera los mismos EE.UU. y los Gobiernos que proponen esas elecciones creen en ellas, tampoco el pueblo cree en ellas, porque el pueblo ha sido engañado infinidad de veces y más claramente en 1972 y 1977". Añadió que los mismos que hoy están llamando a elecciones, sobre todo el Coronel Abdul Gutiérrez y el Coronel García, son los que planificaron y dirigieron el fraude en 1977".

Le preguntamos sobre el bienestar emocional de los refugiados y nos dijo que a pesar del tremendo trauma que han pasado, la pérdida de familiares por la violencia de su país y la necesidad de abandonar lo poco que tenían para huir, generalmente se sienten optimistas. Ansían y esperan el día en que puedan volver a su país y participar en la construcción de la "nueva sociedad".

Visita a un campamento de refugiados salvadoreños

San Ramón, es un grupo pequeño de edificios situado a dos kms. de la ciudad de Estelí. Consiste en un centro moderno parroquial usado por la Diócesis de Estelí para retiros y talleres y, detrás de esto, los edificios de una antigua finca de tabaco comprada por la Iglesia hace unos años. En estos edificios es donde funciona el hogar de 85 refugiados salvadoreños.

Las condiciones en el campamento, que tiene más o menos su capacidad, son bastante buenas, desde cualquier punto de vista en América Central. Los refugiados, viven en tres grandes edificios de ladrillo que tienen de 35 a 40 pies de altura. Estos edificios se dividen en cuartos de 20 por 30 pies. Grupos de familias de 8 a 20 personas ocupan estos cuartos. Cada cuarto tiene una o dos hamacas y unas tijeras (catres de madera y lona) hechas en la cooperativa de carpintería de los refugiados en Estelí. Con dinero del Ministerio de Bienestar Social, los refugiados han ido instalando suelos de cemento. Se obtiene agua de un pozo cercano. Hay electricidad en todos los edificios.

Un cuarto edificio, también de ladrillo, se ha dividido en un gran comedor, sala de reuniones, una cocina, una bodega y una pequeña aula para las clases. la comida viene de ACNUR a través del Ministerio de Bienestar Social. Es abundante y sabrosa y es preparada comunalmente por las mujeres salvadoreñas. La dieta incluye cantidades adecuadas de huevos, leche, frijoles, maíz para tortillas vegetales y carne.

Un médico visita el campamento semanalmente. Los refugiados generalmente, gozan de buena salud en San Ramón. El campamento se localiza en las montañas norteñas y las noches son más frescas que a las que estaban acostumbrados, por eso, una de sus preocupaciones fuertes era la ropa. Se han recibido grandes cantidades de ropa de grupos de Iglesias y solidaridad de los Estados Unidos y de Cuba. El problema sigue existiendo, por ser ropa ligera.

Existen aproximadamente 250 refugiados más en los barrios de Estelí. En el campamento viven los más pobres de los que han llegado. Son personas que no pudieron salir con dinero, ni posesiones, o familias en las que el hombre fue asesinado o se quedó en El Salvador. Entonces, de los 85 refugiados que viven en el campamento solamente ay seis hombres, con 48 niños y 31 mujeres. Casi todos son del Departamento de Morazán. A medida que se enteraban que había aquí en lugar en el que podían recibir ayuda, se iban viniendo.

Estas personas han llegado de diferentes maneras. Unos llegaron el transbordador entre Nicaragua y El Salvador que se paró hace ocho meses por las tensas relaciones existentes entre los dos países. Actualmente, lanchas más pequeñas continúan haciendo los viajes entre estos dos países que no tienen frontera común. Algunos vienen por avión, otros han llegado por tierra a través de Honduras. La gran mayoría han salido de El Salvador ilegalmente, con nombres falsos. De los que están aquí, no hubieran podido salir si hubiera declarado que su destino era Nicaragua. Muchos salieron con visas por una semana para visitar amigos o familias en Costa Rica o Panamá. Y hay familias cuyos miembros salieron uno a uno para encontrarse aquí.

Según declaraciones de los refugiados, existen cuatro razones principales para su salida. Primero, trabajan con la Iglesia en El Salvador. Uno de ellos es catequista que fue arrestado y torturado. El y su familia lograron escapar, aunque en diferentes ocasiones. Hay una viejita de 75 años con su familia. Su nieto, un sacerdote, estaba "tratando de abrir los ojos a la gente" y por eso lo mataron. A su hijo lo mataron luego simplemente por ser pariente del cura. El resto de la familia comprendió entonces que tenían que salir o también serían asesinados. Los dos sacerdotes que hacen trabajo pastoral entre los refugiados en el campamento de Estelí son también refugiados. Después de muchas amenazas de muerte y dos atentados, salieron de El Salvador hace tres meses a petición de sus mismos fieles. Historias como estas, de persecución por trabajar con la Iglesia, se repiten en muchos de los refugiados.

Un segundo grupo son amigos o parientes de ellos que fueron asesinados, la mayoría de las veces, sin razón alguna. Las fuerzas de seguridad recorren los pueblos preguntando a las gentes si han ayudado o visto a la guerrilla. Por supuesto, contestan que no. en su frustración, los militares empiezan a matar al azar. En ocasiones un "oreja" les ha dicho a las autoridades que una persona es "sospechosa" o tiene "simpatías" y entonces lo matan. Hay un sinnúmero de historias de matanzas indiscriminadas, inclusive de mujeres y niños.

Un tercer grupo son familias de los guerrilleros. Una mujer de 22 años está aquí con sus tres niños pequeños. Los mandó su esposo de 36 años y él se metió en la guerrilla. Muchos otros de los que están aquí tienen sus hermanos, padres o hijos luchando.

El cuarto grupo son los que participaron en cualquier tipo de organización de masas, sea religiosa, económica, política, sindical o educacional. Una mujer había ayudado en la formación de un grupo de concientización en su comarca en la cual la gente se reunía para analizar sus experiencias y situaciones. Esto con su catolicismo activo, les trajo amenazas de muerte. Otro pueblito, por estarse organizando, fue el blanco de matanzas y bombardeos.

hay numerosos reportajes, sin confirmar, entre los refugiados sobre el uso de napalm y gases tóxicos. Un hombre había participado activamente en la formación de un sindicato independiente en la fábrica que trabajaba. El sindicato luego fue controlado por el gobierno y supuestamente conectado a la CIA. El también recibió amenazas.

La formación de cooperativas entre los refugiados es algo nuevo en los campamentos. Las mujeres forman grupos de cinco que se alteran haciendo los quehaceres como cocinar y cuidar a los niños en edad pre-escolar. Hay clases de alfabetización dadas por otros refugiados. Los hombres trabajan juntos durante el día en la preparación de los terrenos donde cultivan frijoles. Esperan adquirir más terreno. Los jóvenes, bajo la dirección de uno de los hombres instalan los pisos de cemento. Cuando terminen, empezaran a hacer hamacas para vender, con materiales dados por el Gobierno. En Estelí, el Gobierno les ha ayudado a abrir cooperativas de carpintería y ropa. Con estas cooperativa, los problemas de falta de dinero y tiempo ocioso, se han visto resueltos.

Los refugiados han organizado un comité coordinador, encargado de facilitar el transporte entre el campamento y la ciudad, supervisa las actividades de la comunidad y resuelve las dificultades que se presentan. Es curioso destacar cómo en las distintas actividades de organización aquí reciben todo el apoyo y por el contrario, por realizar tales actividades en El Salvador, es que tuvieron que huir.

El testimonio más impresionante de la vida de los refugiados en Nicaragua lo recibimos en una reunión una noche, durante nuestra visita al campamento de San Ramón. Un músico que compuso la música para la Misa Salvadoreña mientras trabajaba con Mons. Romero, llegó después de visitar otros campamentos de Nicaragua. Todos en el campamento, las viejitas arrugadas, los bebés, los niños y los pocos hombres se juntaron en uno de los edificios. Era una noche de cantos y de charla tanto para el músico como para los refugiados.

Las canciones y la charla no es precisamente de diversión, algo como para pasar el tiempo y escapar de la realidad. Lo que cantaban y decían salía de sus corazones y de la experiencia de refugiados: el recuerdo de sus mártires, su vida antes en El Salvador y ahora en Nicaragua, y sus esperanzas para un Nuevo Salvador al que todos quieren regresar. Nos dimos cuenta que estos refugiados no están llenos de desesperación, sino llenos de esperanza. Están perfectamente enterados de lo que ocurre en su país y cada mañana se reúnen cerca de la radio para escuchar "Radio Venceremos" (emisora clandestina del FMLN). Han creado, con la ayuda de otros y del Dios que está presente en ellos, un hogar confortable. Su vida de comunidad se refleja en sus canciones, su trabajo y, de manera especial, en su sincera bienvenida y acogida a los visitantes.

Entrevistas con refugiados

Adela es una maestra salvadoreña de unos treinta años. Es muy dinámica y siempre preocupada por ayudar a los demás en sus necesidades, especialmente a los niños.

Los guatemaltecos con quienes hablamos eran: Carlos O., un obrero que hablaba con ímpetu de la situación de los obreros en Guatemala, Salvador R. un joven maestro, alto delgado muy reservado; y Augusto S. un mecánico de unos 40 años, cuya profundidad y seriedad nos impresionaron inmediatamente. El ha sobrevivido dos atentados y todavía tiene en su cuerpo fragmentos de las balas. Todas estas personas pertenecieron a sindicatos y partidos políticos y huyeron hacia Nicaragua después de recibir varias amenazas de muerte por parte de las organizaciones derechistas paramilitares. Como puede atestiguar Augusto, se sabe que en El Salvador y Guatemala se cumplen estas amenazas. Una noche les visitamos para escucharles y comparar las sociedades de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, comparar algunos aspectos de sus circunstancias políticas, económicas y sociales. Son gente común, no son líderes políticos ni científicos, sino voces espontáneas de la comunidad guatemalteca y salvadoreña.

Las conversaciones no pretenden ser amplias ni profundas. Hablamos sobre los temas siguientes: composición de las distintas sociedades; el desarrollo de los últimos cinco años; la situación política; el crecimiento y desarrollo de la lucha en el pueblo guatemalteco; y el influjo de la situación mundial actual en la lucha de los pueblos centroamericanos, por falta de espacio, presentamos solamente extractos de dicha conversación.

P. ¿Nos explican un poco la composición de sus sociedades, las clases y sectores sociales más importantes?

Carlos:

En los últimos veinte años en Guatemala el mismo desarrollo económico reacondicionó las clases sociales. La burguesía guatemalteca compuesta aproximadamente por el 2% de la población, está dividida en varios bloques como el agroexportador, que es el sector que ha gobernado nuestro país desde hace bastante tiempo, y en los últimos diez años gran parte del Ejército han pasado a formar parte de la burguesía guatemalteca. Otras clases, como son las capas medidas en las que se integran los profesionales, los trabajadores de servicios, y luego la mayor parte de la población el proletariado como clase antagónica a la burguesía, que no está organizada masivamente.

La mayor parte de la población radica en las áreas rurales. El campesinado también tiene sus variantes porque existe el campesino pobre y el campesino terrateniente. Además de esto, en las fincas existe el mozo, el colono. Haciendo comparación con Nicaragua, la burguesía guatemalteca en los últimos veinte años ha tenido una estructura bien unitaria, cosa que en Nicaragua no se da porque la burguesía nicaragüense creció bajo el amparo de la dinastía somocista.

Adela:

En El Salvador, el aspecto económico es bien determinante. Existe una parte de burguesía criolla-financiera, agro exportadora y la oligarquía burguesa terrateniente. Y es una característica bien marcada en la realidad salvadoreña que las mismas personas son dueñas de las tierras, de los Bancos, de la industria, y, además son los que dominan las exportaciones. Esta clase está compuesta por un número reducido de personas. Es una burguesía criolla aliada directamente al Imperialismo norteamericano. No es una burguesía independiente, sino que es 100% dependiente.

La clase trabajadora es la clase opuesta, porque sus intereses son completamente contrarios. El proletariado forma la menor parte y el campesinado la mayor. La población rural en El Salvador es aproximadamente del 60% Allí tenemos el campesino pobre, el desposeído de todos los medios de producción que tiene que trabajar en una forma asalariada para el sostenimiento de sus familias. Por otro lado, tenemos el campesino medio y al campesino rico. En la ciudad está el trabajador, el que se llama propiamente proletario, o sea, el trabajador industrial. Tenemos además, la clase media formada por estudiantes, maestros e intelectuales. Pero la clase media generalmente, es una clase vacilante en la toma de decisiones importantes.

La burguesía en Nicaragua no era propiamente una burguesía que se había ido formando, sino que era una fracción dependiente del poder somocista, lo cual permite, que en el momento de la revolución parte de la burguesía se alíe al proceso revolucionario y a las organizaciones revolucionarias, cosa que en El Salvador no se ve ni se espera ver dado que son dos clases completamente opuestas.

En El Salvador, la burguesía está compuesta por 14 familias, que son las dueñas de las 2.3 partes del país y las que explotan a toda la población trabajadora. En cuanto al proletariado, El Salvador tiene un mejor nivel de vida que si lo comparamos con Nicaragua debido a que está más industrializado.

P. ¿Y la composición étnica?

Augusto:

En Guatemala ocurre un fenómeno y es que el 95% del campesinado pertenece a la raza indígena dividida en sus respectivas nacionalidades.

Adela:

En El Salvador hay un porcentaje reducido de indígenas pero forman parte, sobre todo, de la clase trabajadora y de la clase organizada.

P. En cuanto a la situación económica de Centroamérica, son bien conocidas las graves crisis de Costa Rica, Nicaragua y Honduras. ¿Cómo andan las economías de Guatemala y El Salvador?

Carlos:

En los últimos diez años ha habido un estancamiento debido principalmente a las características políticas el área.

La economía principalmente de Guatemala, se basa en dos rubros: el agrícola y el industrial. Desde principios de siglo se dio un desarrollo agrícola bastante importante. El crecimiento o desarrollo económico de los últimos años está influido, a partir de la década de los 60, por los factores siguientes: el impulso que le dio la política intervencionista de los EE.UU. a través de la Alianza par el Progreso con inversiones en el área centroamericana a nivel del Mercado Común, y la diversificación en el sector agrícola de muchos productos como la caña.

Es a partir de 1970 que los países centroamericanos (entre ellos los más beneficiados por el Mercado Común Centroamericano han sido Guatemala y El Salvador) inician un rumbo ascendente de desarrollo económico, aunque con grandes altibajos. Ello es debido a la inyección de inversiones estadounidenses a través de firmas norteamericanas que aparecen como entidades, fábricas e instituciones, con nombres centroamericanos o latinos, pero su origen real es estadounidense.

En 1976 sucede un fenómeno importante que es el terremoto. Muchos consideran que las inversiones se estacaron en este momento por la situación de emergencia que se produjo. Sin embargo, algunos economistas expresan que sólo fue un fenómeno momentáneo ya que los sectores de la construcción gracias a las inversiones y ayuda del exterior, incrementaron el desarrollo de la industria de construcción, elevando los niveles del Producto Interno Bruto en ese año y de forma ascendente hasta 1978. A partir de este año se produce, debido a la situación política, un nuevo estancamiento y posteriormente un descenso del PIB. Esto ha sido motivado también por la Revolución Sandinista que dejó en la burguesía un sabor muy amargo, porque se dieron cuenta que la situación no era tan próspera como ellos habían previsto. Este descenso del PIB se va agravando hasta 1980. para 1981 se espera nuevo descenso, que puede llegar a niveles de cero en términos reales.

La bonanza económica que había tenido el país anteriormente se debe sobre todo a la tremenda explotación de los trabajadores industriales y del campo. A nadie se escapa que el 82% de la tierra cultivable está en manos del 5% de los terratenientes. Creo que es importante señalar que Guatemala, así como lo fue Nicaragua en alguna ocasión a causa del oro, es una zona geográfica estratégica prioritaria para el Imperialismo norteamericano por sus grandes yacimientos de petróleo, por la existencia de grandes cantidades de níquel, cobre y otros metales importantes para las economías industrializadas. Por eso consideramos que EE.UU. va a tratar por todos los medios posibles de impedir que la revolución se dé en estos países, porque cualquier revolución que sea consecuente defenderá los intereses del país.

Adela: El Salvador es un país exportador. Su base económica está fundamentada en el cultivo del café, a pesar de que en los años 60 se implementó el cultivo del algodón. Este cultivo no iba de acuerdo con las necesidades propias del país, sino que dependía del desarrollo del Imperialismo a nivel internacional.

Los Estados Unidos se vieron obligados a implantar estos cultivos en los países centroamericanos porque ya no podían contar con los de Cuba. Todo esto influyó en que se cultivara la caña de azúcar y el algodón y ya no fuera solamente el café el producto principal. Por otro lado, tenemos el desarrollo industrial. Hasta el 75 la economía del país se mantuvo estable, pero del 75 al 80 se produjo un gran descenso. En 1980 se ha dado otro estancamiento y en la actualidad no sólo no existe estancamiento, sino un descenso tal que ha producido un déficit de unos 600 millones de dólares en divisas.

Y no hay ninguna esperanza de que la economía se levante, el imperialismo trata de mantenerla en el punto donde se encuentra, pero cada día va decayendo más porque el movimiento revolucionario la va desgastando, va golpeando al sector industrial, que es el que más afecta el desarrollo económico. Si hacemos una comparación con la deuda externa, la de Nicaragua es mucho más alta, pero hay una razón lógica y es que en el momento del triunfo las arcas nacionales quedaron completamente vacías y entonces tuvo que endeudarse o hacer préstamos en una dimensión más amplia, para poder iniciar o reiniciar la economía.

P. Los gobiernos actuales de Guatemala y El Salvador, pretenden hacer elecciones en el próximo año ¿Cómo surgió la crisis política en el caso de Guatemala?

Carlos:

Guatemala ha sido un pueblo paciente, un pueblo que ha creído que existía la legalidad, aunque la que domina es la legalidad burguesa. Anteriormente consideró el pueblo guatemalteco que a través de las elecciones podría tomar el poder...

Salvador: En 1974 se vio claramente el fraude electoral; a partir de entonces, en cada nueva elección el porcentaje ha ido bajando. Tanto es así que en las últimas elecciones municipales el año pasado, el porcentaje de votantes bajó a manos del 9% de la población. Se espera que en estas elecciones del 82 el porcentaje será inferior al 5% de la población activa.

Carlos:

El Ejército y los partidos de la burguesía ya tiene a su candidato. O sea, el próximo Presidente de Guatemala ya está elegido. Pero existe también otro partido, la Democracia Cristiana. En este momento no se conoce aún su candidato, sin embargo, las declaraciones que han dado parece que sí pretenden participar en las elecciones. Sin embargo, existen dos partidos más que hacen la oposición legal en Guatemala, uno legalmente inscrito y otro decididamente cortado por el régimen gobernante y el sistema, al que no se le da ningún espacio político, el Partido Social Demócrata, por lo tanto éste se ha integrado en la lucha del pueblo guatemalteco.

P. En Guatemala un alto porcentaje de población está integrada en partidos, sindicatos, movimientos armados, etc., pese a la tremenda represión de los gobiernos militares. ¿Cómo surgieron estas organizaciones de masas?

Salvador: Después de una huelga que se dio en el sindicato de Coca Cola se formó un comité de solidaridad en apoyo a la lucha de los trabajadores de la embotelladora. El 30 de marzo de 1976 se formó el comité nacional de unidad sindical, que va a dirigir desde este momento todas las luchas reivindicativas políticas y sociales de los trabajadores del país. En 1978 apareció el Comité de Unidad Campesina (CUC) que se integró al Comité Nacional de Unidad Sindical con lo cual se logró tener la alianza de los trabajadores de la ciudad con los del campo. En 1979 se formó el Frente Democrático Contra la Represión, que ya no va a aglutinar solamente a los trabajadores del país, sino también a otros sectores como por ejemplo, la universidad, tanto a nivel profesores como estudiantes, también a los partidos políticos progresistas como el PSD. En 1981 apareció también el "Frente Popular 31 de Enero" y ellos son miembros, todos, a través de las organizaciones, del Frente Democrático Contra la Represión, al que se suman los cristianos comprometidos con el proceso revolucionario de Guatemala.

Carlos:

En las actuales circunstancias, el carácter contra la represión del Frente Democrático deja de tener vigencia. Y es así como las organizaciones de masas que lo conforman han decidido crear un Frente Político más amplio que el Frente Democrático Contra la Represión, para luchar no ya contra la represión, sino políticamente contra el gobierno de Romero Lucas. es así que en estos momentos, en el territorio guatemalteco, se está haciendo a través de las organizaciones de masas, el intento de una unidad nacional que enfrente al gobierno de Lucas García...

En la actualidad, están en actividad cuatro organizaciones político-militares que conforman la unidad nacional. Ahorita de los 22 Departamentos, estas organizaciones tiene actividades intensas en 19 de ellos. Se espera que a finales de año se puede tener completamente ocupado el territorio de la República. Es importante mencionar el tremendo esfuerzo de estas organizaciones por conseguir la unidad completa. Dicha unidad, significa tener un mando único, situación que todavía no se ha dado en otras revoluciones a excepción del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que sí tenía un mando único que era la Dirección Nacional del Frente.

P. Como última pregunta, queremos saber algo sobre las consecuencias de la actual situación mundial para Guatemala y sobre todo para El Salvador.

Augusto:

Ha surgido una fuerte corriente abanderada en estos momentos por la Internacional Socialista y junto con el reciente triunfo de Miterrand en el gobierno francés, ha venido a desequilibrar los planes imperialistas previstos para los próximos años. La situación salvadoreña últimamente se ha visto muy favorecida por las valientes y consecuentes declaraciones de los gobiernos de México y Francia. Y eso influya también en la situación actual de Guatemala y Nicaragua. El Imperialismo ya no es hegemónico, ni lo será más, porque hay corrientes contrapuestas a sus intereses, como lo muestra la Internacional Socialista.

Adela: En las Naciones Unidas a través del Comandante nicaragüense Daniel Ortega, el FDR-FMLN presentó la propuesta de una solución política al problema -salvadoreño para evitar un derramamiento mayor de sangre de nuestro pueblo. Esta propuesta ha sido rechazada por la Junta Militar democristana y el Imperialismo norteamericano. La Junta lo hizo al rechazar la propuesta de Panamá como país sede de la mediación, y el imperialismo a través del representante permanente que tienen en las Naciones Unidas. Si uno no acepta una propuesta política, en realidad significa que teme a dicha propuesta, porque sabe que no es un sector del pueblo salvadoreño el que está luchando por su liberación, sino que es un pueblo completo levantando en armas.

Vemos que la Administración Reagan está perdiendo apoyo inclusive dentro de su mismo país. El pueblo norteamericano ha tomado conciencia y la va tomando cada día más. Es digno de admiración cómo está luchando contra el enemigo que tiene internamente y en beneficio de los demás pueblos. Y es que entre pueblo y pueblo no hay desunión. Entre los pueblos no existen fronteras. Aprovechamos esta oportunidad para pedirle a cada uno de los pueblos del mundo y a los gobiernos, que brinden su solidaridad para que podamos ver, a corto plazo, a estos pueblos que están sangrando, LIBERADOS TOTALMENTE.

Testimonio de niños salvadoreños refugiados

Diana (11 años) y Carlos (12 años) viven en Nicaragua desde hace seis meses. Ambos son nacidos en el Departamento de Chalatenango (El Salvador). Sus padres son maestros organizados en ANDES -Asociación Nacional de Educadores de El Salvador- El 23 de abril de este año con ocasión de un viaje de la madre de Diana y Carlos, fue capturada en Guatemala. Cuando el padre tuvo noticia de ello mandó a los niños con una señora a Nicaragua, y él se retiró a la clandestinidad, pues es demasiado conocido que en los últimos dos años se han matado a centenares de maestros. A pesar de las numerosas apelaciones al gobierno guatemalteco Diana y Carlos no saben nada del destino de su madre desde el 23 de abril.

Al principio, los niños estaban un poco tímidos a pesar de que estuvimos solos con ellos. Sin embargo, pasados unos minutos nos sorprendió la calidad y madurez de las respuestas en niños de esta edad. Ello nos muestra uno de los efectos más tristes de la guerra el convertir a los niños en adultos.

P. ¿En qué o cómo trabajaba su mamá en El Salvador?

Diana:

Mi mamá era maestra y pertenecía a ANDES. En El Salvador están asesinando a bastantes maestras, nuestra mamá trabajó en Chalatenango en un cantón que se llama Chapas, después pasó a trabajar en Concepción. Después, ya cuando nosotros estábamos ubicados en San Salvador. Nuestra mamá como estaba trabajando en ANDES cuando ya la crisis se puso más peligrosa, fue a buscar y ver qué condiciones encontraba en Guatemala. Ahí se ve cómo están organizados los mismos gobiernos y cómo el gobierno guatemalteco supo o capturó a mi mamá por una misma coordinación, o cómo al igual que el gobierno de El Salvador está asesinado maestros, asimismo lo está haciendo el gobierno de Guatemala.

P. Entonces, ¿ustedes piensan que solamente el trabajo de su mamá como maestra era suficiente para ser capturada?

Carlos:

No. O sea, en El Salvador no interesa que sea maestra organizada o que trabajes bastante en las organizaciones. Allí les da lo mismo. Con sólo ser maestro pueden asesinar a uno.

P. Pero ¿su madre pudo entrar en Guatemala sin problemas, fue capturada en el país mismo?

Carlos:

Entró legalmente, pero están apuntando a los profesores y masacrándolos. Anduvo viendo las distintas situaciones que se encontraban. Entonces, al ver que era maestra y que era salvadoreña, y como podemos ver la situación, pues una persona sea maestra o no sólo que sea salvadoreña es capturada. También podemos ver que en las aduanas los tienen fichados y controlados para donde pasan y así podemos ver que el gobierno los anda vigilando, o sea, anda detrás de ellos. Así es como se dan cuenta si andan en Honduras, Guatemala u otro país, porque tienen que pasar por las aduanas y entonces los fichan.

P. Puedes explicar un poco sobre lo que está pasando ahorita en El Salvador, especialmente qué tipo de represión sufren o cómo es la vida que la gente vive días tras día.

Diana:

Bueno, en El Salvador, no hay tranquilidad, no hay paz, no hay nada, o sea, hay represión. Por ejemplo, las noticias. Allá las noticias de cosas que están sucediendo en las áreas rurales o en otros lugares de El Salvador, no son trasladadas a la capital o a ciudades. El pueblo es totalmente ignorante de las cosas que están sucediendo en el mismo país. Por ejemplo, en El Salvador es malo ponerse a cantar una canción de protesta porque uno puede ser capturado y seguidamente desaparecido.

Carlos:

Ahorita en el país están sucediendo varias cosas. Por ejemplo, digamos hoy capturan a veinte, mañana aparecen decapitados, torturados y sólo por la cabeza se les conoce que son esas personas. Están cayendo como unos cincuenta por día.

Diana:

En El Salvador la represión ha ido tan lejos que a la gente la están decapitando en los barrios y después les van a tirar a la carretera, pero se averigua que no han sido asesinados allí porque no hay rastros de sangre.

P. ¿Qué hacen sus compañeros de clase donde Uds. vivieron? ¿Qué hacen ahorita? ¿Siguen yendo a clase?

Carlos:

Van arriesgadamente, hay unos que se han ido para los Estados Unidos o México porque se pueden ver que en estos momentos no se puede estar estudiando. O si no se van a México se van a Guatemala o para los refugios de aquí o de Honduras. En estos momentos estar estudiando es algo como si uno estuviera desvalorando la vida, porque la vida es una riqueza, un cerebro que sirva para otras cosas allí lo matan.

Diana:

Estar estudiando en estos momentos es como estar negando lo que está pasando en El Salvador.

P. ¿Qué les parece ahora Nicaragua? ¿Ustedes van a clase aquí o cómo es su vida en Nicaragua?

Carlos:

Es muy buena porque estamos yendo a clases, nos ayudan Bienestar Social, tenemos bastante gente que nos pueden ayudar. Entonces estamos muy bien en Nicaragua.

Diana:

Nos gusta Nicaragua por todo lo que está sucediendo aquí es lo mejor que han tenido por eso nosotros también queremos estar libres como Nicaragua y no sufrir más represión, ni más miseria. O sea, Nicaragua es lo que nosotros queremos, lo que ha hecho Nicaragua es lo que nosotros queremos hacer.

Carlos:

Nosotros ansiamos que llegue el día en que triunfemos porque ya está cercano el que triunfemos, y que vayamos así como ello están aquí: yendo a la escuela, visitarlas sin problemas y hacer como los profesores que en la noche pueden estar en la calle y no les pasa nada, porque ya es un país libre.

P. ¿Salir de noche no es posible ahora en El Salvador?

Carlos:

Quien sale a las siete de la noche o a las nueve es muerto.

P. Ustedes no viven en un centro de refugiados en Nicaragua, viven en la ciudad, pero han ido a los centros refugiados. ¿Qué les parece?

Diana:

Sí los centros de refugiados son bastante mejor que los que hay en Honduras o en otros países que no son libres, porque el pueblo nicaragüense y el Frente Sandinista han ayudado mucho a los refugiados salvadoreños dándoles alimentación, vivienda y muchas cosas que en otros países no se ven.

Carlos:

Hemos visitado los refugiados de León y Chinandega y allí se ve que no sólo comen arroz y frijoles, sino también carne, huevos y leche. No están tan mal, se lo agradecemos al Frente Sandinista y al pueblo nicaragüense.

P. Uds. han hablado de la intervención en su país. ¿Pueden explicar un poco cual es la idea que tiene el pueblo salvadoreño sobre la función de los Estados Unidos en su país?

Carlos:

Podemos ver que la burguesía piensa que van a detener la guerrilla. Pero de lo que estamos conscientes es que va a triunfar el pueblo, porque el pueblo siente la represión, la miseria, entonces se levantan en armas para ver triunfar a El Salvador. Ojalá que llegue pronto ese día para que podemos ver liberado a El Salvador.

Diana:

El Imperialismo puede meter todas sus manos, se pueden meter enteros en El Salvador, pero los sacaremos, aun tiene que llegar el día en que el Imperialismo sea derrotado por segunda vez como lo fue en Vietnam.

P. Pero ustedes han visto, por ejemplo, soldados norteamericanos, tanques, etc.? Qué es lo que motiva esta impresión tan fuerte de la intervención allá?

Carlos:

Podemos ver que todas las armas que están allí son del Imperialismo. Los tanques, las ametralladoras y los aviones. En los aviones caben como unos veinticinco soldados y ves a esos aviones atacar los poblados y como acaban con todos ellos y con la gente humilde de los montes.

Diana:

Como decía todas las armas son de ellos pero hay mucha gente que son testigos de cómo muchos boinas verdes vienen desembarcando de los Estados Unidos para intervenir en el país. También mandan otros equipos para la Junta pero eso no es capaz de derrotar a un pueblo que se levanta contra un gobierno opresor. El pueblo salvadoreño pide solidaridad mundial para que el Imperialismo salga de El Salvador y una vez fuera, será fácil derrotar a la Junta, pues sola no es capaz de aguantar ni tres días más.

Los refugiados en Honduras

La situación de los refugiados en Honduras merece especial atención. Siendo el país más pobre de Centroamérica, Honduras ha recibido la mayor cantidad de refugiados salvadoreños. Se calcula en unos 27 mil los que están en ese país. 18 mil están registrados por ACNUR. Según un informe de 1981 de las Naciones Unidas, el 40% de estos refugiados son mujeres, el otro 40% son niños y un 20% de hombres. El sacerdote capuchino Earl Gallagher dice que el denominador común de este grupo es el miedo y el problema médico mayor, entre ellos, es la tensión así como los problemas relacionados con ella.

El gobierno de Honduras nunca ha ratificado los acuerdos de las Naciones Unidas sobre refugiados, entonces no tiene ningún estatus legal ni protección alguna. Llegan traumatizados por las atrocidades que les forzaron a salir de El Salvador, desnutridos y agotados después de largos y furtivos viajes hasta llegar al "otro lado". Una vez allí, descubren que la situación sigue siendo precaria. Son sometidos a hostigamientos continuos y amenazas por parte de los militares hondureños. Con frecuencia, especialmente en el caso de los jóvenes, son entregados a las tropas salvadoreñas y los matan o desaparecen.

Los campamentos son administrados bajo ACNUR por gente de CEDEN, CARITAS y Visión Mundial. Se han recibido muchas quejas de los refugiados sobre este último grupo por sus tácticas agresivas con ellos y su alegada unión con los militares hondureños. Hay casos documentados de gente de CEDEN Y CARITAS que han sido detenidos y golpeados y en agosto pasado cinco personas de CEDEN fueron expulsadas del país.

La situación en los campamentos es de total marginación. La virtud tiene 2 mil 400 refugiados solamente en el campamento y mas de 11 mil en el área. Hay serios peligros para la salud motivado por excrementos de animales, letrinas inadecuadas y un río contaminado por excrementos y detergentes usados para lavar la ropa. Falta el agua potable, hay excesivo calor en las tiendas, existe falta de higiene personal entre la gente que no está acostumbrada a vivir en grupos. Se dan serios problemas psicológicos resultante de los traumas que han vivido. Enfermedades comunes incluyen la malaria, problemas gastrointestinales, anemia, desnutrición, hepatitis, conjuntivitis e infecciones respiratorias. Entre abril y mayo de 1981 75 niños murieron por causas de desnutrición. Hay una media de 22 muertes por mes, según informe del Comité de Derechos Humanos de El Salvador en Inglaterra.

En Colomoncagua, la situación es un poco mejor y el clima es más fresco que en La Virtud. Sin embargo, los refugiados parecen prisioneros. Tienen que obtener permiso escrito para ir de un campamento a otro. Se les prohibe ir más allá de 50 metros del campamento. El río donde lavan la ropa las mujeres y las letrinas están alejados. La gente no puede salir del campamento después de las 6 de la tarde en parejas, es una de las reglas más espantosas bajo estas circunstancias. Durante la noche, se escuchan tiros al aire de los soldados hondureños muy de cerca. Parece ser una de sus tácticas para mantener el miedo.

Desde el 26 de octubre existe un toque de queda y estado de sitio cerca de La Virtud. En Julio de 1981 como unos 1,200 Guardias Nacionales Salvadoreños llegaron cerca de los refugiados e hicieron allí su campamento. En Julio hubo acusaciones de parte de oficiales hondureños, respaldadas por el Embajador de Estados Unidos Jack Binns, diciendo que el 50% de la alimentación se la mandaban a la guerrilla. Esto fue negado fuertemente por oficiales de la ONU. Parece ser que esta acusación era para preparar un plan, ya anunciado, de trasladar a todos los refugiados fuera de la frontera, por lo menos a 50 kms. más adentro de Honduras, en campamentos controlados directamente por militares hondureños. La razón dada fue "por razones delicadas de seguridad y control".

Cuando salió esta propuesta, la gente de ACNUR protestó y dijo que no estaban de acuerdo con el plan, y además, no tenían dinero para financiar esto. Recientemente esta posición ha cambiado, ACNUR ha dicho últimamente que va a financiar el traslado y los oficiales hondureños alegan la aceptación del plan de parte de los refugiados.

Existen testimonios de gran desacuerdo por parte de los refugiados sobre el propósito. Es tan fuerte este sentimiento que muchos han salido de los campamentos para volver a El Salvador y correr el riesgo de una muerte casi cierta, en vez de moverse. No quieren estar en campamentos controlados por los militares y a merced de Hondureño. Hay fuertes temores de que una vez fuera de la supervisión y observación internacional, haya matanzas masivas en los refugiados. Existe una fuerte convicción en la gente de que la verdadera razón para el traslado es prevenir la observación de las maniobras de detrás de la frontera. La gente quiere estar allí donde pueda denunciar la atrocidades cometidas en el área por militares hondureños y salvadoreños con sus "asesores" de los Estados Unidos.

Las necesidades de los refugiados en Honduras son grandes. Necesitan ayuda financiera y más todavía necesitan solidaridad del exterior para impedir el traslado propuesto. También necesitan protestas fuertes en los Estados Unidos contra el aumento de ayuda militar no sólo en El Salvador, sino en Honduras. Como dice el P. Gallagher: "La solución no es ayuda militar. El problema de América Central es falta de alimentos, de justicia, de dignidad. Y la ayuda militar de los Estados Unidos se podría usar mejor para encontrar soluciones a estos problemas".

Imprimir texto   

Enviar texto

Arriba
 
 
<< Nro. anterior   Nro. siguiente >>

En este mismo numero:

Nicaragua
Situación política desde la declaración del Estado de Emergencia

Nicaragua
Juicio contra COSEP y CAUS por violar Ley de Emergencia Económica Social

Nicaragua
Desaforo en el Consejo de Estado

Nicaragua
La voz de Nicaragua en la Conferencia Norte-Sur

Centroamérica
La difícil situación de refugiados

Nicaragua
Noticias del mes
Envío Revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica
GüeGüe: Hospedaje y Desarrollo Web