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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 446 | Mayo 2019
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El Salvador

Las deudas del FMLN en la hora de una transición llena de interrogantes

Después de diez años en el Ejecutivo las deudas que deja pendientes el FMLN son graves, tratándose de un partido que dice ser revolucionario. ¿Qué traerá el nuevo gobierno? Su prioridad es una reforma fiscal integral. Los acontecimientos de la transición permiten prever meses de confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo, mayor que la que hubo cuando ARENA o el FMLN eran oposición. Ahora, ambos partidos serán oposición a Bukele.

Luis Antonio Monterrosa

Las elecciones presidenciales del 3 de febrero de 2019 pusieron fin a una década del FMLN en la administración del Poder Ejecutivo de El Salvador.

Con la victoria del FMLN en las elecciones presidenciales de 2009 y con la llegada de Mauricio Funes a la Presidencia inició una experiencia que puso a prueba las nuevas capacidades de un movimiento guerrillero que durante más de una década enfrentó a un ejército, sostenido por Estados Unidos con un millón de dólares diarios en los momentos más álgidos de la guerra civil, y que, con los acuerdos de paz, se convirtió en partido político.

DEL ENTUSIASMO A LA DECEPCIÓN


La transición a la vida política en 1992 no le fue fácil al FMLN. Perdió consecutivamente tres elecciones presidenciales, mientras en la Asamblea Legislativa pudo mantener presencia, aunque nunca alcanzó una mayoría significativa de diputados. En 2009 el partido se abrió por fin a la posibilidad de lanzar un candidato presidencial que no fuera “pura sangre”, requisito que siempre priorizó el líder histórico del FMLN Schafik Handal, fallecido en 2006.

En 2009 el periodista Mauricio Funes hizo posible que el FMLN llegara al gobierno. Después de Funes, Sánchez Cerén permitió al FMLN una década de continuarlo siendo. Diez años fueron un buen tiempo para poner en práctica su propuesta de transformación social. Pero el alto nivel de entusiasmo popular con que inició ese proceso se fue traduciendo en desánimo con el correr de los años hasta convertirse en una clara decepción en las elecciones de 2019.

DEUDA NÚMERO UNO: TRANSFORMACIÓN DE LA ECONOMÍA Y DESIGUALDAD


En diez años los dos gobiernos del FMLN no pudieron hacer ningún cambio estructural, ni siquiera reformista, en los fundamentos de la economía salvadoreña. Trabajaron condiciones de mercado para los productos agrícolas, incentivaron las microempresas y emprendimientos, también el asocio público-privado. Y en el año 2018 intentaron impulsar Zonas Económicas Especiales, un esfuerzo ampliamente criticado por su perfil privatizador y neoliberal. Sin embargo, no modificaron en nada el eje de acumulación de capital que ha crecido en el país alrededor del sector servicios. Y mucho menos lograron modificar la estructura de impuestos a través de un pacto fiscal, que ha estado colocado sobre la mesa desde hace años. La realidad demostró que el FMLN se acomodó a convivir con el gran capital.

Es una realidad que el número de pobres ha venido descendiendo en los últimos quince años en El Salvador. Incluso, las estadísticas muestran un Índice de Gini que proyecta una menor desigualdad. Pero, ¿ha sido esto fruto de una transformación económica? Dejando aparte las dudas sobre las estadísticas oficiales y los distintos métodos de medición de la pobreza, los economistas concuerdan en un real descenso de la pobreza en el país, aunque no tan pronunciado como sería necesario. Sin embargo, esto no ha significado que la sobrevivencia económica haya dejado de ser la preocupación fundamental de la mayoría de la población salvadoreña. Tampoco ha significado que la desigualdad haya dejado de ser un problema real en un país donde conviven familias en condición paupérrima con multimillonarios de la lista Forbes.

Ciertamente la cantidad de pobres ha disminuido, pero no por las estrategias de desarrollo económico o por la transformación de las estructuras económicas tradicionales. Ha disminuido por el sostén que representan para la economía las remesas que un millón y medio de salvadoreños envía a sus familias desde Estados Unidos. El modelo económico continúa basado en la exportación de una abundante mano de obra que devuelve al país recursos financieros importantes a través de las remesas, que a su vez son las que alimentan los negocios del sector financiero y del sector inmobiliario.

Que el FMLN se haya acomodado a convivir con el gran capital sin modificar en nada este modelo no era lo que la gente esperaba de un partido que se preciaba de ser revolucionario y antisistema.

DEUDA NÚMERO 2: VIOLENCIA Y DELINCUENCIA


Los programas Mano Dura y Super Mano Dura que ARENA ejecutó en los años previos a la llegada en 2009 a la Presidencia del FMLN para enfrentar a las maras, colocaban el acento en la represión como respuesta a la violencia y a la delincuencia y venían mostrando ser ineficientes para detenerlas. Más bien las agudizaban.

La llegada del FMLN al gobierno creó expectativas de que se ensayarían formas alternativas para enfrentar estos problemas sociales, alejadas de los tradicionales esquemas basados en el incremento de la represión policial.

Se habló de programas de inserción, de reforma carcelaria, de justicia restaurativa, de relanzar esquemas comunitarios para la Policía, mientras se reforzaban programas específicos de intervención en la comunidad, acercándole servicios básicos y educación. Pero todos los esfuerzos anunciados palidecieron pronto. Y renacieron los programas represivos contra la juventud, lo que erosionó el escaso prestigio de la Policía Nacional Civil, mientras el Ejército iba progresivamente asumiendo protagonismo en la seguridad pública. Incluso, vimos lo inesperado: un general del Ejército al frente del Ministerio de Justicia y Seguridad y otro general al frente de la Dirección de la Policía Nacional Civil.

Si bien la Tregua de 2012 produjo resultados que ningún otro programa había alcanzado en términos de reducción del número de homicidios, no sólo este proceso abortó. También se desprestigió, a pesar de los buenos oficios de funcionarios de la OEA y de la Iglesia. Y algunos operadores del programa terminaron siendo enjuiciados. Después, escalaron métodos represivos, que terminaron por marcar con graves sospechas a la Policía: contaba con grupos no oficiales de exterminio y preparaba unidades especiales, similares a las del combate contrainsurgente, con la Sección Táctica Operativa (STO) de las Delegaciones o del Batallón de los Jaguares.

Al finalizar ahora la década de gobierno del FMLN ni se mitigó sustancialmente la violencia ni la delincuencia, ni el Estado logró desprenderse de los esquemas represivos que siempre comienzan por sospechar de las comunidades pobres y de la juventud pobre. Esto causó una mella superdura y un severo desgaste en la imagen de un partido que se proclama popular y revolucionario.

DEUDA NÚMERO 3: EDUCACIÓN DE CALIDAD


Tras la reforma educativa de los años 90, los gobiernos neoliberales de ARENA llegaron a alcanzar más del 90% de cobertura en educación primaria, nivel que el partido de la derecha consideró más que suficiente para el país, mientras limitaba la inversión en infraestructura y en la calidad de la educación.

Al llegar el FMLN al gobierno se esperaba una auténtica revolución educativa, máxime cuando en 2009 asumió como Ministro de Educación el Vicepresidente de Funes, Salvador Sánchez Cerén, formado en la Escuela Normal de Maestros , comandante guerrillero, quien sería después Presidente de la República (2014 -2019).

El Plan Social Educativo con el que arrancó el primer gobierno del FMLN quiso recolocar la escuela como actor social importante rescatando su dimensión comunitaria, proponiendo que el docente no fuese sólo un instructor de aula, sino un agente de cambio en su comunidad. Sin embargo, este plan fue encontrando innumerables limitaciones en el cuerpo docente y en los funcionarios y técnicos responsables de propiciar el cambio. Finalmente, el gobierno trasladó el acento que había puesto en la gestión magisterial a algunos programas sociales: alimentación escolar gratuita, entrega gratuita de uniformes, zapatos e insumos escolares y eliminación de pagos en la secundaria. Mientras las clases populares agradecían estas ayudas, la clase media nunca las respaldó.

Los gobiernos del FMLN nunca aumentaron la cobertura en secundaria, que no pasó del 30-35%. Tampoco se introdujeron mejoras sustantivas en la calidad de la educación y todo se limitó a hacer sostenibles esos programas sociales. El resultado final es negativo: ni se mejoró la formación ni las condiciones de vida del gremio magisterial ni se amplió la cobertura educativa, especialmente en secundaria. Tampoco mejoró la calidad de la educación. Diez años después de dos gobiernos del FMLN, conseguir en El Salvador una educación de calidad sigue siendo caro, carísimo, por la escasa calidad de la educación pública y gratuita.

Sin calidad educativa para la mayoría, nuestro país pierde no sólo la posibilidad de lograr un justo desarrollo, sino la de mejorar las condiciones de vida de la población, lo que es esencial para enfrentar estructuralmente el problema de la violencia.

DEUDA NÚMERO 4: RECONCILIACIÓN Y JUSTICIA


Los acuerdos que en 1992 pusieron fin a la guerra civil aseguraron una transformación política importante y la creación de nuevas instituciones de perfil democrático, como la Procuraduría de Derechos Humanos. Incluso, suponían transformaciones cruciales, cualitativa y cuantitativamente, en las Fuerzas Armadas. Sin embargo, el decreto de amnistía “total e irrestricta”, que cubrió todos los hechos ocurridos durante los años de la guerra, siempre fue visto como una puñalada certera en el corazón de los acuerdos de paz, al convertirse en un obstáculo legal para llegar a la verdad y a la justicia y así, a la reconciliación nacional.

Mientras estuvo en la oposición, el FMLN reclamó la anulación del decreto de amnistía. Pero lo olvidó cuando llegó al gobierno en 2009. Es probable que lo hizo al establecerse un pacto entre las partes que estuvieron enfrentadas: no tocar a unos ni a otros para no desestabilizar a otros y a unos... Después de todo, prominentes políticos de ARENA y del FMLN, enfrentados durante la guerra, participaban ahora en el mismo sistema con sus ventajas...

Fue sólo hasta 2014, cuando la Sala de lo Constitucional de la Corte resolvió una antigua demanda y declaró inconstitucional la ley de “reconciliación nacional”, que había protegido a diversos dirigentes políticos, que comenzaron a reabrirse casos de masacres del Ejército, una de las más famosas la de El Mozote (Morazán). A la vez, también empezaron a blandirse acusaciones contra dirigentes del FMLN.

En ese momento, con el FMLN en la Presidencia, hubo una estupenda oportunidad para iniciar un proceso de justicia que promoviera una auténtica reconciliación. Modalidades alternas y creativas estaban a la orden para iniciar un proceso así, que dependía en última instancia del Poder Legislativo, al que la Corte Suprema de Justicia ordenó actuar. Sin embargo, el FMLN dejó pasar cinco años esperando que la amnistía persistiera y que su anulación quedara en el olvido.

DEUDA NÚMERO 5: JUSTICIA Y PROBIDAD


Uno de los primeros cambios simbólicos de la gestión del FMLN en 2009 fue cambiarle el nombre al Ministerio de Seguridad y Justicia. Lo llamó Ministerio de Justicia y Seguridad, resaltando que la justicia sería prioritaria, por encima de la seguridad.

En todas las oficinas gubernamentales se inició un proceso para descubrir las diversas tramas de la corrupción, desde los sobresueldos pagados a ciertos funcionarios hasta los generosos porcentajes de comisión pagados por otorgar ciertos contratos. Las imágenes del Ministro de Obras Públicas descargando cajas cargadas de documentación con la que probar las denuncias por corrupción en las instancias judiciales se convirtió en un icono de la lucha contra la corrupción iniciada por el FMLN.

Sin embargo, concluido el primer gobierno del FMLN, una de las más queridas funcionarias, la Ministra de Salud Isabel Rodríguez, confirmó que ella también había recibido sobresueldos mensuales. “Me molestaba -dijo-, pero lo asumía como parte del sueldo”. Hasta donde se sabe, muchas de las prácticas de los gobiernos de ARENA -sobresueldos, uso de partidas secretas, salarios jugosos, prebendas y gastos de representación de diversa cuantía-, continuaron vigentes durante los diez años del gobierno del FMLN.

Un caso emblemático fue el de Sigfrido Reyes, quien tras dejar la presidencia del Poder Legislativo, fue nombrado en un organismo promotor de exportaciones con un salario de 7 mil dólares, mientras se le seguía una investigación por enriquecimiento ilícito. Otro caso fue el de José Luis Merino, responsable de las cuestionadas operaciones de Alba Petróleos en El Salvador, quien fue nombrado Viceministro con estatus diplomático para protegerlo ante diversas investigaciones en curso.

En definitiva, como los describió el periodista Giovanni Galeas, “los cuadros del FMLN se hicieron gordos, hipertensos, como gatos que ya no cazan”.

UNA IMAGEN PARA EL RECUERDO: EL FMLN ABUCHEADO


El 19 de marzo de 2019 la Comisión de la Asamblea Legislativa encargada de la discusión de la Ley de Aguas concedió pre-aprobación a un artículo donde se concedía la presencia de la Empresa Privada en el Consejo Directivo del futuro ente contralor de este servicio básico.

Los reclamos y protestas contra la privatización del agua volvieron a despertar con fuerza. Un nutrido grupo de estudiantes de la Universidad Nacional se encaminó hacia la sede del Legislativo. Unidades de la Policía Nacional Civil detuvieron la marcha con una valla de policías antimotines. Ante los manifestantes aparecieron, entre otros, históricos dirigentes del FMLN ahora diputados: Nidia Díaz -tan conocida por su relato “Nunca estuve sola”-, Schafik Handal-hijo del famoso dirigente-, Damián Alegría… Querían explicarles a los estudiantes qué estaba pasando en la Asamblea y de qué lado estaban ellos. Pero los jóvenes terminaron abucheándolos, con un clamor paradigmático: “¡Si no hicieron nada en diez años, ¿qué van a hacer ahora?!”

INICIA LA TRANSICIÓN: ENCUENTREN A BUKELE


A punto de que el FMLN abandone la Presidencia, lo que fue una constante durante la campaña electoral continuó siendo rutina: la persistente y polémica presencia de Nayib Bukele en las redes sociales.

Pasada la euforia del triunfo de Bukele, aún quedaban dudas sobre el perfil del nuevo gobierno, alimentadas por las ansias que despertaron gestos, jugadas sobre el tablero, entre novatadas y amagos de jugadas maestras de los diversos grupos para posicionarse lo mejor posible en el nuevo mapa político.

Los diversos grupos políticos apostaron a formar parte de la composición del nuevo gobierno. Bukele anunció que a los nuevos funcionarios no se les tendría en cuenta su origen partidario, sino su idoneidad y probidad. También hubo apuestas para posibles alianzas, tanto en el ámbito legislativo, donde Bukele tendrá escasa representación, como en los apoyos a proyectos y a contratos con el nuevo gobierno. No sólo se ha tenido en cuenta el corto plazo. Los diversos grupos políticos también han actuado pensando ya en las próximas elecciones legislativas, sabiendo que de cómo se posicionen en los próximos dos años dependerá con qué correlación, favorable o no, caminará el nuevo gobierno.

El reclamo fundamental a Bukele en las semanas posteriores a su elección fue la de su presencia, no sólo mediática, en los pasos claves de la transición. No se hizo pública la comisión del gobierno entrante que ha de coordinar el traspaso del gobierno, aunque sí se supo de equipos evaluando las diversas instancias ministeriales.

DIME CON QUIÉN TE REÚNES…


No todo fue ausencia y pasividad. Se conocieron diversos encuentros a nivel diplomático y a nivel internacional. Nayib Bukele se reunió con la embajadora de Estados Unidos, encuentro que suscitó las normales suspicacias. También se reunió con representantes de la Unión Europea. También hubo reuniones sectoriales, que no contaron siempre con la presencia de Bukele, lo usual en cualquier transición de gobierno. En las últimas semanas de abril, los gremios empresariales de la ANEP confesaron haberse reunido ya con emisarios de Bukele.

En el ámbito internacional, a mediados de marzo Bukele realizó una breve visita a México, donde se reunió con el Presidente López Obrador. También visitó Estados Unidos, donde se reunió con funcionarios del Departamento de Estado y del BID y donde pronunció un discurso en la Heritage Foundation. La visita a esta fundación, una de las más conservadoras de Estados Unidos, apoyo fundamental del Presidente Trump en la tarea de “drenaje de pantano”, no pasó desapercibida. Los de la Heritage han sido coincidentes con Bukele en frases como la que dice “Cuando nadie roba, sí alcanza”, aunque de significado distinto en realidades tan diversas como la estadounidense y la salvadoreña. Con la visita a la Heritage, Bukele vio una oportunidad para apaciguar desconfianzas de los sectores más extremistas.

Se le pedía a Bukele abandonar el estrellato de candidato presidencial para asumir un tono más balanceado y propio de un futuro Jefe de Estado. Ese balance quiso darlo limando asperezas con Estados Unidos y conciliando oportunidades con el México de López Obrador.

¿CHINA O TAIWAN?


En su discurso en la Heritage, y después de la ruptura del gobierno de El Salvador con Taiwan para establecer relaciones diplomáticas con China,Bukele pareció poner en duda el mantener las relaciones con China si no fueran respetuosas con nuestro país. En su discurso, ese mensaje se leyó como una respuesta a la presión de Estados Unidos y también a los sectores salvadoreños interesados en regresar a las relaciones con Taiwán -la Corte Suprema de Justicia ha admitido una demanda interpuesta por el poderoso sector azucarero en contra de la terminación del tratado de libre comercio con Taiwán-.

La embajada de China en El Salvador ha puesto en marcha un proceso de entendimiento con el nuevo gobierno, no sólo invitando a funcionarios del Legislativo a China, también visitando diversas instituciones locales y reuniéndose con personajes cercanos a Bukele.

DISPUTAS QUE ACOMPAÑAN LA TRANSICIÓN


En la transición de gobierno hubo dos frentes de lucha abiertos: en el Ejecutivo y en el Legislativo. En el Ejecutivo, porque habiendo prometido el Presidente saliente y el entrante una transición transparente y ordenada, circularon con diversa intensidad denuncias en torno a decisiones inapropiadas, algunas de ellas denunciadas por Bukele en las redes sociales. Los funcionarios del gobierno saliente y el FMLN desmintieron las acusaciones. Sin embargo, cuando el río suena…

Las denuncias se referían al traspaso del personal de confianza del gobierno saliente -que puede ser removido en la transición- a plazas cubiertas por el presupuesto oficial, plazas de las que sería difícil, cuando no imposible, removerlas, si no es por renuncia. Uno de estos casos fue el de Erlinda Handal, Viceministra de Ciencia y Tecnología, nombrada Viceministra interina (de marzo a mayo), mientras se juntaban dos plazas técnicas para sumar su salario como “técnica especialista”. Sin que nadie pueda arremeter contra las capacidades científicas de la hija del dirigente histórico del FMLN, se criticó fundamentalmente el procedimiento. Finalmente, Handal anunció su salida definitiva del gobierno el 31 de mayo. Con todo, este caso pasó a confirmar otros rumores sobre similares configuraciones de este tipo de plazas.

En la Asamblea Legislativa se iniciaron mediciones de fuerza. Se había aprobado en el Legislativo el incremento en dos puntos de la contribución del presupuesto a las municipalidades, muy a pesar de las recomendaciones del Ministro de Hacienda saliente, por la inestabilidad que esto introduciría en el presupuesto de 2020. Aunque la Corporación de Municipalidades se declaró victoriosa con el incremento, el gobierno entrante no vio en esa medida más que una jugada destinada a generar inestabilidad financiera al nuevo gobierno.

UNA ESCARAMUZA REVELADORA


También ha habido disputa con el Presidente del Legislativo. Empecinado éste en la construcción del nuevo edificio legislativo, dañado el antiguo por diversos terremotos, pero todavía en funciones, comenzó a acelerar los procesos para gastar los 32 millones concedidos por el BCIE años atrás para este proyecto.

Bukele propuso la construcción con la mitad de ese crédito, para dedicar la otra mitad a infraestructura escolar. Aunque la discusión se centró en la posibilidad o no de modificar los términos del crédito, unos y otros quedaron en ridículo. Bukele, por desconocimiento de los procedimientos institucionales y los otros, por negarse a invertir en educación. Al final, no fue más que una breve escaramuza que anuncialo que nos espera en los próximos dos años hasta que las elecciones legislativas aclaren más el nuevo escenario político. El primer resultado de esta disputa contribuyó a que aparecieran fisuras en el FMLN y en ARENA.

EL MAYOR BACHE DE BUKELE ES EL PRESUPUESTO


La producción de propuestas legislativas en materia presupuestaria alcanzó en los meses de la transición un ritmo que supera a todo lo que se hizo antes. La alianza inaugurada en la Asamblea Legislativa entre Arena y el FMLN, que se extenderá al menos hasta 2021, cuando se celebren nuevas elecciones legislativas, abre muchos interrogantes.

La propuesta de aumento del presupuesto a la Fiscalía General de la República fue antecedida por la ampliación de la cobertura del Instituto de Seguridad Social a hijos e hijas de cotizantes hasta que cumplan los 18 años; por el aumento del 8% al 10% del presupuesto que las municipalidades reciben del Ejecutivo; y por la ampliación de los beneficios a hijos e hijas de ex-combatientes del FMLN y de la Fuerzas Armadas,

El presidente electo Bukele recibió estas decisiones afirmando que el FMLN y Arena estaban legislando para complicarle la gestión a su gobierno. El nuevo Presidente se encontrará con estos compromisos presupuestarios aprobados. Las finanzas públicas de El Salvador son el mayor bache en el terreno en el que le tocará jugar. Y así era aún antes de estas decisiones presupuestarias. El gobierno que inicia el 1 de junio se encontrará con muchos compromisos, todos prioritarios, y con pocos recursos para responder… pero debería cumplirse lo prometido: “Cuando nadie roba… sí alcanza”.

El endeudamiento público se estima en 45% del PIB. La atención a la deuda pasó del 16.6% del presupuesto en 2015 al 27.2% en el aprobado para 2019. Al añadir la atención a la deuda previsional, el endeudamiento alcanza el 64% del PIB, un componente que, por su origen y naturaleza, tiende a aumentar y a permanecer en el tiempo. El bache tiene las dimensiones de cráter. Y la economía de El Salvador no ha crecido más que un 2% en promedio en las últimas dos décadas, el país está dolarizado, y la evasión fiscal se estima entre 1 mil 200 y 1 mil 500 millones de dólares anuales. No hay mucho de dónde agarrar para tapar ese cráter.

LA PRIORIDAD DE BUKELE


Los acontecimientos de la transición permiten prever 23 meses de confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo, mayor que la que hubo cuando Arena o el FMLN eran oposición. Ahora, ambos serán oposición.

Bukele tiene un margen de acción, precisamente por eso. Cuenta con la independencia necesaria para realizar la reforma fiscal integral que los dos gobiernos que le precedieron no pudieron llevar adelante. Y, contrario a lo que el FMI ha propuesto, podría modificar el IVA hacia una aplicación diferenciada y también incluir el impuesto predial. Esta reforma fiscal es la prioridad de su gestión. De lo que logre depende cómo terminará su gestión en 2024.

RENOVACIÓN Y RUPTURA EN ARENA ...


Tras la derrota de ARENA y el FMLN en las elecciones del 3 de febrero, teniendo ambos partidos grandes expectativas de que ganarían, la necesidad de renovar las cúpulas partidarias se fue convirtiendo rápidamente en reclamos de la militancia. Al silencio inicial de las dirigencias, siguió el ofrecimiento para adelantar elecciones internas en ambos partidos, asumiendo así los costos de la derrota.

En ARENA se reclama recuperar al partido de manos de la cúpula empresarial que habría impuesto a Calleja como candidato. Se reclama también la democratización de las decisiones clave. Una nueva reforma de los estatutos permitiría que funcionarios en activo pudiesen competir por cargos de dirección, reforma reclamada por algunos diputados, especialmente por Alejandro Muyshondt, alcalde de San Salvador. Y si bien ARENA ha intentado mantener la unidad, a pesar de la derrota, algunas diputadas y diputados no sólo han mostrado su descontento con la dirigencia y sus decisiones, sino que se han permitido disentir. Incluso, cuatro de ellos se mostraron favorables a la propuesta de Bukele de redirigir a la educación los fondos destinados a la construcción del nuevo edificio legislativo. Lo que se ve venir es una muy probable ruptura.

... Y EN EL FMLN


En el FMLN el silencio de su secretario general Medardo González duró un poco más que el de ARENA. Finalmente, el dirigente terminó aceptando la derrota y anunciando el adelanto de elecciones internas, mientras aconsejaba a la actual comisión política no presentar candidatura para puestos de dirección. Esa recomendación incluía al Vicepresidente saliente Óscar Ortiz, quien ya había anunciado su interés en dirigir la reingeniería del partido. Voces en contra no se hicieron esperar, como la de Miguel Pereira, alcalde de la oriental ciudad de San Miguel. No está aún claro quiénes podrían ser los posibles nuevos dirigentes del FMLN.

En ambos partidos derrotados, el mayor temor de sus militantes es que por fin haya renovación… pero con los mismos de siempre.

¿CUÁL SERÁEL ESTILO DEL NUEVO GOBIERNO?


Entre las disputas y la construcción de alianzas, persiste la duda sobre el perfil y el espíritu del nuevo gobierno. La ausencia de información durante las semanas siguientes a las elecciones no hizo más que aumentar las ansias y desarrollar más frustración y expectativas. Dos hechos que se pueden constituir en ejemplos de un estilo de gobierno generaron una especial polémica.

El primero se dio como resultado de las protestas estudiantiles en la discusión de la Ley de Aguas. Ese día dos jóvenes que se manifestaban fueron capturados por la Policía. A través de su twitter, Nayib Bukele se opuso a la detención y exigió a la Policía su liberación, dándole dos horas de plazo para hacerlo. Finalmente, los estudiantes fueron procesados en libertad, pero el caso suscitó polémica. Por un lado, unos vieron el lado prepotente del Presidente electo y su intromisión en otra institución (¿Cómo se le ocurre demandar a la Policía la suspensión de un proceso…?) Por otro lado, otros vieron una novedad positiva (Por fin alguien se preocupa por las detenciones y por los abusos que comete la Policía…).

El otro caso polémico se dio en un campo de batalla no habitual hasta entonces. El Vicerrector de Proyección Social de la UCA, Omar Serrano, publicó el 16 de marzo un artículo de opinión en la página web institucional de la Universidad, que después reprodujo Facebook. El texto, titulado “¿Qué cabe esperar del nuevo gobierno?”, señalaba algunos puntos críticos en la comunicación de Bukele y su equipo de transición. Mediante el mecanismo de denuncia que Facebook dispone para suprimir publicaciones ofensivas a partir del número de denuncias que recibe, un número importante de usuarios (¿o troles?) presentaron un reclamo contra el texto, aduciendo que su contenido era nocivo. Finalmente, Facebook lo suprimió.

PREGUNTAS VITALES EN VÍSPERAS DEL 1 DE JUNIO


¿Serán ahora las redes sociales un campo más de la batalla política? ¿Serán ciudadanos o troles quienes medirán el pulso del nuevo gobierno? ¿Se procesarán en las redes las críticas al nuevo gobierno y al nuevo Presidente? ¿Traerá seriamente el nuevo gobierno nuevas ideas o será más de lo mismo?

¿Nos encaminaremos a una etapa de apertura y transparencia o persistirá el sempiterno bloqueo de la información pública? ¿Se gobernará para una nueva élite o para la misma élite tradicional, ahora con ropajes populistas? ¿Presenciaremos importantes transformaciones políticas, sociales y económicas, más allá de la propaganda mediática y la demagogia? Son preguntas vitales.

PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE SOCIOLOGÍA Y CIENCIAS POLÍTICAS DE LA UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA JOSÉ SIMEÓN CAÑAS DE EL SALVADOR.

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