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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 65 | Noviembre 1986
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Nicaragua

Nueva Constitución un debate pluralista

Desde el 16 de septiembre los siete partidos políticos presentes en la Asamblea Nacional de Nicaragua debaten, en larguísimas sesiones diarias, cada uno de los artículos de la nueva Constitución de Nicaragua.

Equipo Envío

Más de la tercera parte de los 198 artículos del texto constitucional han sido aprobados ya por los legisladores nicaragüenses.

Los debates que se desarrollan en la Asamblea expresan el pluralismo político vigente en Nicaragua y que es el telón de fondo en el que tiene que entenderse la Constitución que está próxima a nacer.

Envío entrevistó a cuatro dirigentes políticos que participan activamente en estos debates. Por el FSLN, fuerza política mayoritaria, a Rafael Solís, Secretario de la Asamblea Nacional. Como representante de las posiciones derechistas, a Clemente Guido, dirigente del Partido Conservador Demócrata (PPSC) y Vice-presidente de la Asamblea Nacional. Más al centro, a Mauricio Díaz, dirigente del Partido Popular Socialcristiano (PPSC). Como voz de la extrema izquierda, a Carlos Cuadra, Secretario del Movimiento de Acción Popular Marxista-Leninista.

Quedan fuera del espectro que hoy ofrecemos las posiciones de liberales, comunistas y socialistas que enfocaremos en otra ocasión. A pesar de esta limitación, el marco pluralista queda suficientemente explicitado en las opiniones de los entrevistados.

La naturaleza de la nueva Constitución

ENVÍO - ¿Qué valoración global le merece a su partido el texto constitucional que está siendo debatido? ¿Y cómo juzga el procedimiento y los diferentes pasos dados en la elaboración de la Constitución?

Rafael Solís, FSLN

"El proyecto que estamos discutiendo tiene algo de liberal. Especialmente, en lo referente a la organización del Estado. Se sigue un modelo clásico de la época del liberalismo, cuando Montesquieu y otros clásicos del liberalismo francés diseñaron la estructura del Estado, dividiéndolo en un Poder Ejecutivo, un Poder Legislativo y un Poder Judicial. Se siguen los modelos de las Constituciones liberales de América Latina.

Pero hay otra serie de aspectos revolucionarios incorporados al texto. Por ejemplo, los derechos a la transformación económica que ya se han hecho en Nicaragua, como la nacionalización de la banca, el comercio exterior y los recursos naturales. O la posición sobre la defensa. No hay en el proyecto aquella cuestión clásica de un ejército supuestamente apolítico que, incluso en muchos países latinoamericanos, no tienen derecho al voto. Se ha incorporado una posición integral de la defensa, en la que el pueblo es la columna vertebral. Esto es revolucionario, no está en ninguna constitución liberal de América Latina. En lo referente a los derechos sociales también se puede hablar de una Constitución revolucionaria. No es de carácter socialista. Pero si es revolucionaria, con la originalidad de la revolución nicaragüense.

Nosotros creemos que esta Constitución sólo tendrá plena vigencia en la totalidad de sus artículos aprobada, quizá en noviembre, habrá que ver que artículos quedan suspendidos mientras dura la guerra.

No serán muchos. Ahora, sólo están suspendidos 8 artículos del Estatuto de Derechos y Garantías: los que tienen que ver con actividades políticas, términos de detención, informaciones sometidas a censura previa, etc. Aunque la aplicación de estas restricciones se está haciendo con una gran flexibilidad.

Respecto del procedimiento es obvio que queremos discutir y aprobar la Constitución con la participación de todos los partidos políticos. Pero el proyecto tiene algunos puntos que difícilmente van a quedar aprobados por consenso. Nos interesa lograr el máximo consenso, pero sin ceder en cuestiones que para nosotros tienen carácter de principio".

Mauricio Díaz, PPSC

"En el actual proyecto se percibe la voluntad política y la mano interesada del FSLN como partido mayoritario en la Asamblea Nacional. Nosotros tenemos un proyecto propio de Constitución política, completo y debidamente articulado. Hemos impreso en "El Nuevo Diario" 90 mil copias para que nuestro pueblo lo conozca. A pesar de eso, en la Asamblea Nacional participamos, luchando por introducir parte de nuestro propio proyecto, como propuesta alternativas o, en última instancia, como propuesta, complementarias al articulado actual.

Aunque los sandinistas están tratando de que las normas que se vayan recogiendo en la Constitución sean, como se dice en Derechos, un marco abierto de posibilidades de interpretación, yo digo que cada uno de las normas no puede ser una especie de cera o de chicle, que se estira y se encoge. Nosotros queremos definiciones y a esto los sandinistas se han resistido. Esta Constitución tiene que servir para definir qué tipo de revolución es ésta. No es una Constitución para un país cualquiera, sino para un país que vive un proceso revolucionario. Y la opinión pública, la nacional y la mundial, lo que quiere saber es qué tipo de revolución es ésta: si es una revolución que respeta los procedimientos democráticos o si no los toma en cuenta.

La reserva que nosotros tenemos en torno a esta Constitución es si va a ser aplicada algún día. Probablemente, diez días después que los aprobemos, quedaran suspendidos todos los derechos por el Estado de Emergencia. Con lo que caemos en la lógica de la administración norteamericana y no en la nuestra propia.

Respecto del procedimiento, vemos que, a diferencia del período legislativo ordinario, en donde el FSLN ha venido haciendo uso de su mayoría mecánica en el seno de la Asamblea Nacional, el proceso constitucional ha sido diferente. El FSLN ha buscado como romper el aislamiento en el que ha estado inmerso en la propia Asamblea, tratando que importantes sectores sociales se vinculen a esta fase de discusión aportando ideas sobre el contenido de la carta fundamental. Los Cabildos Abiertos fueron un intento de darle mayor participación a nuestro pueblo. Con ellos se intentó democratizar la misma Asamblea Nacional, estableciendo canales de comunicación directos con los sectores más importantes.

Pero esta Consulta no logró que se rompiera la apatía que en torno a la discusión política existe en Nicaragua. Los que participaron en los Cabildos no representan ni un 10% de los que concurrieron a las elecciones en 1984.

De todas formas, hemos percibido que en los debates del pleno de la Asamblea sobre la Constitución, el FSLN ha venido buscando como flexibilizar sus posiciones y abrirse más a los criterios de los otros partidos políticos. Si se sigue trabajando con esta visión abierta y flexible, reafirmamos nuestro compromiso de ir hasta la etapa final de la discusión. Por otra parte, demandamos un referéndum nacional como fase final del proceso de elaboración de la Constitución. Ahí se verá si el pueblo vota a favor o en contra de lo que aprobemos en la Asamblea".

Clemente Guido, PCD

"Para nosotros, este proyecto peca no por lo que dice sino por lo que no dice. En el se está manteniendo el estado totalitario que actualmente existe. Estamos luchando para que la Constitución haga la separación esencial entre Estado y Partido. Porque el Estado totalitario se manifiesta en la confusión que hay entre el Estado y el Partido y en el partidismo que hay en el Ejército. La Construcción debe separarlos.

El FSLN tiene un dominio tan complejo que en la Asamblea sólo los sandinistas o el Presidente de la República pueden presentar leyes y lograr que pasen. El año pasado, el PCD fue el partido que, después del FSLN, presentó más proyectos de ley, pero de éstos sólo pudimos pasar proyectos de personería jurídica y un proyecto de ley sobre sanciones a los funcionarios deshonestos.

La abstención nuestra, tanto en la discusión o en la aprobación de la Constitución, es legítima. Los partidos políticos europeos que están en minoría en sus países tienen el derecho a retirarse de las discusiones de una ley si no están de acuerdo con ella. Es su única manera de decir ante el pueblo que esa ley no le conviene. pero es éste un derecho que los sandinistas no entienden".

Carlos Cuadra, MAP-ML

"Nosotros caracterizamos el proyecto de Constitución como liberal-burgués. Liberal, porque recoge los principios y doctrinas constitucionales que son propios del liberalismo, tanto en el ordenamiento del Estado, como en la formulación de los principios individuales del ciudadano, como en las definiciones de Estado, nación, pueblo, etc. Todo tiene un alto contenido ideológico y doctrinario liberal. Lo consideramos burgués porque garantiza la propiedad privada porque deposita el poder en todos los ciudadanos nicaragüenses , pretendiendo una alianza o conciliación de clases, un pacto social que, desde el punto de vista político, es uno de los principios propios de las constituciones liberales. La búsqueda de consenso por parte del FSLN refleja esta búsqueda de una conciliación de clases.

A pesar de el sandinismo habla de realismo en la Constitución, la Constitución es tan poco realista y tan poco ubicada en la coyuntura histórica que, una vez aprobada, la van a suspender por el Estado de Emergencia, aunque no sea totalmente sino parcialmente. Vamos a tardar más en discutir el proyecto que en ver suspendida la Constitución. Esto demuestra que no responde ni las necesidades de las masas ni a las del proceso revolucionario. Nosotros, en todo caso, nunca hemos levantado la bandera antisandinista sino la antiburguesa, Rechazamos las propuestas del sandinismo en la medida en la que son propuestas de conciliación de clases.

Hemos caracterizado siempre a la dirección política del FSLN como una dirección política del FSLN como una dirección con posiciones pequeño-burguesas, ampliamente influenciada por la doctrina socialdemócrata. Los partidos de la burguesía no tienen contradicciones de fondo o de principios con las formulaciones que hace el FSLN. Tienen diferencias de matices. Y tienen, sobre todo, una especie de terror por la inestabilidad que presenta el FSLN, dadas sus características pequeño-burguesas. Temen que el FSLN no pueda contener una ofensiva revolucionaria de las masas que ponga en peligro realmente la dominación burguesa en Nicaragua lo que falta es "clima". no es más que la inestabilidad emocional de la burguesía cuando ve el poder en manos de la pequeña burguesía y teme las vaivenes propios de este sector.

Toda esta situación ha hecho que nosotros no tengamos una posición de colaboración en la elaboración de la Constitución. Más bien hemos presentado un plan de lucha en contra del proceso de institucionalización y en contra de esta Constitución. Esto no nos inhibe de utilizar el espacio político de la Asamblea y de expresar en ella nuestras concretas.

Queremos así educar a las masas en los principios revolucionarios que se podrían formular y conseguir cuando cambie la correlación de fuerzas en la Asamblea a favor del proletariado. Y buscamos introducir en el actual proyecto algunas de las reivindicaciones del proletariado para que la Constitución no sea un freno sino que abra posibilidades para su avance".

ENVÍO - ¿Cómo valora su partido los conceptos que sobre la defensa y sobre el ejército aparecen en el texto constitucional, incluyendo el nombre particular de Ejército Popular Sandinista que tendrán las Fuerzas Armadas de Nicaragua?

Rafael Solís, FSLN

"El tema del ejército es uno de los temas más sensibles. Nos parece que será difícil, y aun negativo, ceder y quitar el nombre al Ejército Sandinista. En el artículo correspondiente se dice que ese nombre es un homenaje al General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino. No es cierto que el Ejército se llame así por el FSLN.

Los conservadores están planteando artículos prohibitivos. Por ejemplo, que se diga que en las Fuerzas Armadas no puede haber ningún tipo de instrucción política. Pero ni nuestros oficiales ni nuestros soldados pueden se autómatas, personas ajenas al resto de la sociedad nicaragüense. Si es el mismo pueblo el que está armado y el que está participando en una actividad fundamental para el país, la defensa, no tenemos por qué negar a este pueblo armado la instrucción política. Ya hemos dicho y explicado, que esta instrucción no es marxista-leninista, sino que es fundamentalmente una información histórica. Durante una época, yo mismo fui responsable de la Dirección Política del Ejército y la mayoría de los programas de estudio, entonces y ahora, tiene que ver sobre todo con la historia de Nicaragua, aunque hay aspectos del materialismo histórico que se ven, como se ven también en la universidad, pero es falso afirmar que estemos formando oficiales o soldados marxistas-leninistas.

Lo que sí es cierto es que nuestro ejército no está mostrándose como una fuerza activa en la vida política del país como sucede en otros países en donde las Fuerzas Armadas conspiran, participan en intentos de golpes de Estado, etc. Aquí participan directamente en la defensa, pero no andan involucrados en actividades políticas.

Para nosotros es difícil cambiar las posiciones integrales que sobre la defensa contiene el proyecto. El pueblo aparece en la Constitución como el elemento fundamental, la columna vertebral del ejército. Y ese es punto básico de la revolución nicaragüense".

Mauricio Díaz, PPSC

"El concepto que se tiene del Ejército como sandinista es un concepto absolutamente sectario. Simple y sencillamente, una constitución en donde se hable del Ejército Popular Sandinista es el mejor regalo que le podemos hacer al Presidente de los Estados Unidos para que siga en su campaña antisandinista y antinicaragüense.

Yo creo que todo el esfuerzo porque la Constitución no sea partidista se caerá si los sandinistas insisten en el nombre de Ejército Popular Sandinista en el nombre de Ejército Popular sandinista. Si esto es así, los partidos no van a aprobar la Constitución. Para mí, los Estados Unidos se siguen equivocando frente al sandinismo. SON su peor enemigo, pero a la vez el mejor aliado del FSLN. Con sus acciones, justifican las medidas de excepción del sandinismo y el desarrollo del propio proyecto partidario del FSLN, la militarización galopante que vive Nicaragua. Corremos así el riesgo de transformarnos en una especie de Estado-cuartel. El gran dilema de esta Constitución es ese: ¿va a servir para frenar un poco la guerra? Yo tengo muchísimas reservas sobre esto.

A este país no le queda más alternativa que engrasarse cada vez más y más con la comunidad económica y militar de Europa oriental. La estrategia de Estados Unidos logrará como fruto que Nicaragua se vea realmente metida en un momento determinado en el paquete de la confrontación Este-Oeste. Yo no estoy en contra del apoyo de los países socialistas. Ciertamente, si los sandinistas no se armaran con las armas que les da el Pacto de Varsovia, nuestro país, estaría en manos de la FDN, eso está claro. Y la FDN no es opción para la democratización de este país, todo lo contrario. Ahí murió Eduardo Frei, esperando que Pinochet le regresara el poder a los civiles... Nosotros sabemos que algo igual o peor se podría dar en Nicaragua. Estamos en contra de la FDN y estamos en contra de la opción contrarrevolucionaria".

Clemente Guido, PCD

"Para evitar todo estatus totalitario, hay que evita toda confusión entre Estado y Partido. Ahora, esta confusión, este status totalitario se manifiesta en el partidismo del Ejército. Puede usted entrar en cualquier, oficina del gobierno y encontrará la bandera del FSLN junto a la bandera nacional. En cualquier dependencia del Ejército, lo mismo. Va a cualquier ceremonia militar y allí está la bandera del FSLN. Y eso se ve no la televisión y en los periódicos. La Constitución debe separarlos, debe prohibirlo. El ciudadano debe poder reclamar que se separen, para que haya un verdadera democracia.

Yo estoy de acuerdo en que si está en el poder un sistema de derechas, el ejército defiende ese sistema de derechas y si es un sistema de izquierdas. Eso no se discute. Lo que yo discuto es que el ejército pertenezca a un partido. Otra cosa pensaría si me demostraran que el ejército actual de los Estados Unidos es republicano, que el ejército de Francia fue hasta hace poco socialista... ¿Es así? Pues aquí el Ejército, se tiene que ser del FSLN. En un país verdaderamente democrático, el Ejército defiende al sistema no al partido. El ejército de Argentina no pertenece al partido del presidente Alfonsin. El ejército de Inglaterra defiende la monarquía, no al Partido Conservador de Gran Bretaña. Y el ejército de Estados Unidos defiende a la derecha de los Estados Unidos pero no pertenece al Partido Republicano.

Mi opinión, respecto a la guerra en Nicaragua, es que se trata de una guerra civil contra el gobierno sandinistas, No es una guerra conata Nicaragua. No es una guerra entre una nación. Los contrarrevolucionarios son nicaragüenses, apoyados o no por un gobierno extranjero, pero son nicaragüenses los que vienen con el objetivo de derribar al Frente Sandinista. Y eso se llama guerra civil".

Carlos Cuadra, MAP-ML

"La agresión está montada. Y si no hay una capacidad de hacer participar a las masas organizadamente en la defensa, con claridad política, como lo hicieron contra Somoza, no habrá posibilidad de derrotar la agresión.

No es cierto que nosotros estemos planteando un radicalismo a ultranza. Lo que propugnamos es una definición política del poder, un avance de las masas. Porque ha habido regresión. De aquellos embriones de poder de las masas surgidas en el 79 hoy sólo quedan cascarones burocratizados. Y con eso se abren posibilidades para que la agresión triunfe en Nicaragua, para que se desarticule la defensa militar".

ENVÍO - ¿Cuáles son las posiciones de su partido frente a la economía mixta? ¿Qué perspectivas le ve a este principio de la revolución recogido en la Constitución?

Rafael Solís, FSLN

"La economía mixta es piedra anula de esta revolución. Actualmente, el sector privado es fuerte dentro de la economía, sobre todo en productos de agroexportación como el café, el algodón y el azúcar, en donde tienen más del 75% en los volúmenes exportables y en la producción misma. También en productos de consumo básico como maíz, frijoles, arroz, los productores privados tienen una participación determinante. En otros campos el estado es mayoritario. EN todo lo que se refiere a los recursos naturales: madera, pesca, etc.

Para esta revolución, ubicada temporal y geográficamente en esta área del mundo, el principio de economía mixta, siendo realistas, tiene que ser una cuestión fundamental. Y lo es. No es ni una cuestión temporal ni una cuestión táctica, como han querido sospechar algunos partidos políticos. Ahora se trata de desarrollar más la economía mixta. Es necesario que el sector privado que produce eficientemente se desarrolle más. Y después, comenzaremos a discutir o a pensar en avanzar hacia otras formas de producción. La base de cualquier proyecto socialista reside precisamente en las posibilidades reales que existen en un país para poder llevarlo a cabo".

Mauricio Díaz, PPSC

"La lucha nuestra debe ser por establecer el principio de economía mixta como el principio rector de la economía nacional. No como un proyecto táctico, sino como el proyecto estratégico de la revolución".

Clemente Guido, PCD

"Nuestro concepto de economía mixta no se define claramente en la Constitución. Nosotros creemos que la economía mixta significa que debe haber una amplia colaboración entre la iniciativa privada y la iniciativa estatal. Y que la iniciativa estatal debe ser verdaderamente mixta. Es decir, que en ella participen la estatal y la privada. Para nosotros, pues, debe haber dos tipos de propiedad: la privada y la mixta (estatal-privada)".

Carlos Cuadra, MAP-ML

"La economía mixta que propone el FSLN y que aparece en la Constitución garantiza las relaciones capitalistas de producción. El hecho de que el Estados pase a asumir funciones activas en el proceso de producción no implica la eliminación de las injustas relaciones de producción existentes en Nicaragua. También en Estados Unidos existe una economía mixta, porque el Estado asume posiciones frente al proceso productivo. Esto ocurre también en países como Francia, en los países con gobiernos socialdemócratas, etc.

El desarrollo del capitalismo monopolista requiere del Estado como elemento rector y como garantizador de la explotación capitalista. Lo más grave en Nicaragua es que ese señala la búsqueda de la convivencia de las diversas formas de propiedad que existen como algo característica, de principios".

ENVÍO - ¿Qué piensan los partidos de la política internacional de la revolución sandinista? ¿Y del Movimiento de los No Alineados, en cuyos principios se funda en muchas ocasiones esa política?

Rafael Solís, FSLN

"El No Alineamiento debe entenderse en sentido revolucionario. Como un Movimiento que pugna por una serie de principios revolucionarios: el anticolonialismo, el antiimperialismo, la lucha contra el apartheid, la lucha contra el racismo... Estos son los fundamentos aceptados por unanimidad entre los No Alineados.

La cuestión de la "equidistancia" con relación a los Estados Unidos y la URSS, la separación de los dos bloques existentes en el mundo no es una cuestión de principios para el Movimiento de los NO-AL.

Dentro de su misma heterogeneidad caben países que están más inclinados a los Estados Unidos o a la Unión Soviética. En los NO-AL hay países asiáticos y africanos que mantienen posiciones muy favorables hacia los países de Europa Occidental, que fueron antes su metrópoli, y hacia los Estados Unidos. Otros se inclinan hacia la Unión Soviética. En esto, nosotros no hemos querido asumir posiciones de Partido, sino que hemos tratado de defender el No Alineamiento dentro de una concepción revolucionaria, sin meternos en la cuestión Este-Oeste".

Mauricio Díaz, PPSC

"En medio de la agresión norteamericana, contrarrevolucionaria, sucede con este principio lo mismo que con la economía mixta. En esta situación, cuando Nicaragua depende hoy más que nunca de las armas del Pacto de Varsovia y de los recursos económicos y financieros de los países socialistas, ¿qué no-alineamiento se puede tener? Evidentemente, Europa Occidental continúa apoyando a Nicaragua pero es en una proporción mucho menor que el resto de los países del campo socialista. ¿Hay posibilidad real de que el principio del No Alineamiento tenga vigencia en este país agredido? Por eso es que tenemos reservas sobre si esta Constitución va a ser aplicable algún día.

Pienso que por las relaciones del gobierno nicaragüense con los países socialistas, Nicaragua ha tenido que pagar un precio demasiado alto. Y a cambio de casi nada. Sus votos en la ONU, por ejemplo han tenido un alto precio.

Creo que en la reciente política internacional es inteligente la medida del gobierno sandinista de proponer el control de armas ofensivas y maniobras militares en el área centroamericana. Pero es claro que los Estados Unidos jamás va aceptar eso en su traspatio. Aceptarlo significaría renunciar a su esencia de país imperial en el área".

Carlos Cuadra, MAP-ML

"El movimiento NO-AL es más de carácter económico. En él se han aglutinado una serie de países para buscar la forma de plantear sus propios problemas de manera conjunta y lograr algunos beneficios de los países más desarrollados. El NO-AL sería nocivo para Nicaragua si con él se trata de esconder el verdadero origen del enfrentamiento que existe a nivel internacional entre los Estados y los países y que no es sólo la guerra, sino también la lucha de clases que se manifiesta en términos concretos de enfrentamientos por la búsqueda de hegemonía de mercados, Por otra parte, el pueblo nicaragüense apoya la lucha en contra del imperialismo y no puede manifestarse como No Alineado en esta lucha.

En cuanto a la política internacional del gobierno, creemos que el gobierno sandinista ha mostrado una gran habilidad. Pero rechazamos la pretensión del FSLN de elevar a principios las maniobras internacionales de aprovechamiento de las contradicciones interburguesas o interimperialistas a nivel internacional. Convertir estas maniobras en el fundamento de la política exterior de Nicaragua es un error. No es concebible, por ejemplo, que se llame "hermano" a Herrera Campins o a Carlos Andrés Pérez, confundiendo con amigos a los que son enemigos de la revolución. Una cosa es la habilidad política y otra convertir las contradicciones actuales, las maniobras y las tácticas, en principios".

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