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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 64 | Octubre 1986
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Nicaragua

Preparativos militares entre contradicciones

Tensa calma, a la esfera del agravamiento militar que va a provocar la decisión del gobierno de Estados Unidos no de entregar 100 millones de dólares a la contrarrevolución.

Equipo Envío

La dinámica normal -y también actividades extraordinarias- del proceso revolucionario atraviesan este período de tensa calma, no exenta de contradicciones, añadiendo nuevos obstáculos a los planes de guerra del gobierno de Estados Unidos. Mientras se alarga el compás de espera de la escalada militar hubo una intensa actividad en Nicaragua. En el campo de las relaciones internacionales se produjo en este mes el más largo viaje del Presidente Daniel Ortega al exterior y la revolución reafirmó sus vínculos con el Movimiento de los No-Alineados. Por otro lado, revivió una vez más la iniciativa de Contadora. En el campo de la política interna, se iniciaron los debates en la Asamblea Nacional para la aprobación de la nueva Constitución y también los diálogos bilaterales del FSLN con todos los partidos opositores. También dio comienzo al diálogo del gobierno revolucionario con la jerarquía de la Iglesia Católica.

En Estados Unidos:
un pequeño paso atrás y un grito de denuncia

La voluntad política mayoritaria del gobierno norteamericano se expresó ya y es la de destruir la revolución sandinista por la presión militar contrarrevolucionaria. Los legisladores opuestos a esta política -en su mayoría demócratas- quisieron expresar nuevamente un cierto distanciamiento de ella, dando un pequeño paso atrás en la legitimación de la propuesta de guerra de Reagan.

Lo hicieron obstaculizando hasta última hora los detalles jurídicos que faltaban para que los $100 millones se materializaran definitivamente en manos de los contrarrevolucionarios. Ante la posibilidad de un empantanamiento de la ley, Reagan intervino urgiendo a los legisladores a completar el proceso. Por fin, éste se llevó a término. Esta polémica ley concluye con la firma del presidente y a fines de octubre los fondos están a disposición de los contrarrevolucionarios.

Pero el distanciamiento mayor lo expresaron prorrogando hasta 1987 una ley que está vigente desde 1984 y que prohibe a la CIA entregar a los contrarrevolucionarios dinero de sus fondos de contingencia. También podrían salir definitivamente del "paquete de los $100 millones" los $300 millones que se añadieron a éste para los 4 países centroamericanos aliados de los Estados Unidos.

Estas trabas conseguidas por los legisladores opuestos a Reagan para "lavar su conciencia" no impedirán que la CIA, de forma encubierta, entregue a los contrarrevolucionarios dinero "lavado". Es decir, dinero proveniente de organizaciones privadas de fachada, fondos que son "no rastreables" por el Congreso. Según las declaraciones de los mismos dirigentes contrarrevolucionarios al conocer el revés causado a la CIA, la Central de Inteligencia les facilitará de esta forma "encubierta" hasta $400 millones para sus viajes, sistemas de comunicación y de inteligencia y diferentes actividades políticas.

Tampoco suponen estas trabas que hay algún cambio en lo que es lo más esencial y lo más grave de la opción de la Administración Reagan: entregar a la CIA el timón conductor de la guerra contrarrevolucionaria.

Un grito de alerta sobre la extrema peligrosidad de esta situación lo dieron este mes 4 veteranos de guerra -3 de la guerra de Vietnam, 1 de la II Guerra Mundial-, en ayuno en las escalinatas del Capitolio de Washington desde el 1 y el 15 de septiembre. Con esta dramática acción, acogida fríamente por los grandes medios de comunicación de Estados Unidos, los veteranos pretenden movilizar de una u otra forma al 62% de la opinión pública norteamericana, que se ha manifestado sostenidamente opuesta a la política Reagan hacia Nicaragua, pero que permanece pasiva o se siente imponente ante la dinámica de los acontecimientos. La movilización de este sector -que es débil y voluble- no es nada fácil, especialmente en esta coyuntura de expectativa tensa.

El 22 de septiembre los 4 ayunantes fueron a New York, donde estaba recién abierta la 41 Asamblea General de la ONU, con una Declaración de Paz. Desde su ayuno, los veteranos de guerra emitieron también un comunicado en el que destaca la referencia a los países de Contadora y del Grupo de Apoyo: "Les hacemos un llamado para que emprendan acciones inmediatas para salvar vidas en Nicaragua, aun a riesgo de que el gobierno de Estados Unidos tome represalias".

Las seis mentiras de Estados Unidos

Otros grupos de solidaridad, coordinadas en una acción conjunta, que pretende también movilizar masivamente a la opinión pública, promueven las Jornadas "Basta ya de mentiras sobre Centroamérica" (7 de octubre -7 noviembre). Han señalado las 6 principales mentiras con que la Administración pretende justificar su política de guerra en Centroamérica y se proponen desenmascararlas en conferencias de prensa, vigilias, visitas a los congresistas, cartas, campos pagados, acciones callejeras, etc.

Las "6 mentiras" son

1) Que la política norteamericana promueve la democracia en Centroamérica.
2) Que la política norteamericana es una respuesta a la amenaza de la URSS en Centroamérica.
3) Que la política norteamericana produce una mejoría en los derechos humanos en Centroamérica.

4) Que el gobierno norteamericano no se prepara para un mayor involucramiento en Centroamérica.

5) Que la política norteamericana en Centroamérica está de acuerdo con el derecho internacional.
6) Que la política norteamericana apoya el proceso de Contadora.

En el área centroamericana:
continúan los preparativos militares

La voluntad política hacia la guerra y el proceso de militarización prevalecen. Los datos de este mes lo confirman.

- A pesar de las iniciales negativas de los gobiernos de área a que se entrenara a los contrarrevolucionarios en sus países, este entrenamiento ya se está llevando a cabo. Se tienen noticias de "contras" entenados en Puerto Rico, en la Base Sherman (Colón, Panamá) -con lo que se están violando los Tratados Torrijos-Carter- y en diversos puntos del territorio hondureño. Comandos de Fuerzas Especiales (Boinas Verdes) norteamericanos llegaron a la base de Palmerola (Honduras) con esta misión. También se declararon en virtual estado de emergencia todas las instalaciones militares de Estados Unidos en Centroamérica y se decretaron severas medidas de seguridad en los campamentos contrarrevolucionarios de Honduras. "No se puede ser pobre y digno", es ya el lema-respuesta con el que el presidente hondureño viene justificando estas situaciones de total entrega a la política norteamericana.*

Esto tiene sus contradicciones:

Entrenar a los contrarrevolucionarios en el uso eficaz del nuevo armamento sofisticado que se pondrá en sus manos no es una tarea sencilla ni mucho menos rápida. Si se incorporaran mercenarios latinos residentes en Estados Unidos y con alguna experiencia militar acumulada, esto supondría un mayor involucramiento de norteamericanos en la guerra. En la eficacia del entrenamiento es tan importante la calidad de los entrenadores como la capacidad de los entrenados. La contradicción entre la actual capacidad de los contrarrevolucionarios y los resultados a corto plazo que necesita la Administración no parece fácil de resolver.

- La organización contrarrevolucionaria cívico-militar que apoya Estados Unidos, la UNO (Unión Nicaragüense Opositora), dirigida por el triunvirato Calero-Robelo-Cruz, ha sido "militarizada", otorgándose máximos poderes a un Consejo Militar de la FDN compuesto por 30 ex-guardias somocistas que dirigen Adolfo Calero y Enrique Bermúdez, ex-coronel de la guardia somocista.

Esto tiene sus contradicciones:

Militarizar las estructuras de la contrarrevolución, restando espacios de poder a las figuras civiles -Cruz y Calero- es una opción que puede acelerar los planes de la Administración norteamericana hacia la escalada de la guerra pero que crea contradicciones en la siempre frágil unidad de "la contra" y perjudica su ya desgastada imagen. Cruz y Robelo se han manifestado opuestos a esta nueva estructura, que concentra tanto poder en Calero y en connotados somocistas.

- La Fuerza Aérea Hondureña ha sido reforzada, con vistas a una eventual escalada, en la que se incluirían muy probablemente o ataques aéreos convencionales o bombardeos de tipo "quirúrgico", como los llamaban los norteamericanos. El gobierno de los Estados Unidos le habría entregado este mes, como donación un número no determinado de aviones de combate F-5 Tigre II.

El vicepresidente de Honduras, Jaime Rosenthal, lo expresaba así en una reciente intervención radial: "Honduras es un peón de Estados Unidos... pero esto no debe dar pena a nadie... porque sin Estados Unidos el país no puede progresar". Según reiteradas denuncias de campesinos hondureños, los contrarrevolucionarios controlan totalmente 450 kilómetros cuadrados del territorio hondureño en el Departamento de El Paraíso, habiendo afectado la vida de 2.660 caficultores de esa zona y ocasionándoles pérdidas por unos $50 millones.

Estos aviones tienen una autonomía de vuelo de 3.175 kms., más del doble de la distancia entre Managua y Tegucigalpa. Puede cargar hasta 7 mil libras de bombas y están equipados para transportar 6 misiles aire-aire, 4 misiles aire-tierra y 9 bombas guiadas del tipo MK-82. El gobierno hondureño también recibió 3 helicópteros UH-IN de uso general y 3 aviones Hércules C-130 de transporte.

- Esto tiene sus contradicciones: Porque es evidente que dentro del contexto de las últimas discusiones que sobre armamentos en la región se llevaron a cabo en el margen de las gestiones de Contadora, la entrega y la recepción de estos aviones, que son claramente un armamento ofensivo, evidencian la falta de voluntad, tanto del gobierno de Honduras, para contribuir a una solución negociada. Esta contradicción desgasta aún más la credibilidad internacional del gobierno hondureño. Por otra parte, la continua militarización de Honduras no deja de crear tensiones en las fuerzas armadas del país. Este mes, una profunda crisis en la cúpula militar, que ha afectado a más de una docena de altos mandos, es la última manifestación de estas tensiones entre los militares que apoyan las opciones radicales de la política norteamericana y los que quieren evitar a toda costa una guerra contra Nicaragua, tensiones a las que hay que sumar las contradicciones y corrupciones que genera el flujo de dólares que llega al país para sostener a los contrarrevolucioanrios.

- El compromiso de Costa Rica en el apoyo de la guerra contrarrevolucionaria se puso en mayor evidencia este mes al descubrirse una gran pista aérea construída recientemente a unos 35 kms. de la frontera con Nicaragua. En la construcción de este aeropuerto habrían participado norteamericanos. La pista ya ha estado en uso para el aterrisaje de aviones que abastecen con armas y alimentos a los grupos contrarrevolucionarios infiltrados en Nicaragua.

- Estados Unidos necesita territorial y políticamente de Nicaragua.

Esto tiene sus contradicciones:

El pasado 28 de julio, Nicaragua demandó a Costa Rica y a Honduras ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por el apoyo que dan en sus territorios a los grupos contrarrevolucionarios y a la guerra que estos llevan adelante, guerra ya condenada por la Corte en su reciente fallo. En el mes de octubre será la primera comparecencia de Costa Rica y de Nicaragua ante el Tribunal. Se discutirán entonces los plazos en los que Nicaragua debe presentar su acusación formal y los que tendrá Costa Rica para contestarla. Es evidente que la creciente y cada vez menos oculta militarización de los dos países vecinos de Nicaragua crea complejas contradicciones en ellos y desgasta a sus gobiernos, tanto en el campo internacional como frente a la oposición interna.*

- Además de todos estos datos concretos, continúan las amenazas del gobierno norteamericano contra el de Nicaragua. El 8 de septiembre, el embajador de Nicaragua en Estados Unidos, Carlos Tünnermann, fue citado por William Walker, adjunto del subsecretario para Asuntos Interamericanos, para "informarle" que la inteligencia de Estados Unidos estaba al tanto del involucramiento de Nicaragua en planes de ataque contra diplomáticos norteamericanos en Centroamérica y en el resto de América Latina... En las sesiones de la 41 Asamblea General de la ONU, el Presidente Reagan, sin hacer ninguna referencia a la sentencia de La Haya, que es el Tribunal de ese organismo internacional, repitió sus habituales criticas y amenazas contra Nicaragua.

Intensa actividad para defender la nación:
se estrechan los vínculos con el Tercer Mundo y resucita Contadora

En esta coyuntura de tensa calma, la marcha misma del proceso revolucionario -tanto en las actividades normales de avance como en hitos que marcan saltos cualitativos- se transforma en un arma para la defensa de la nación. Este mes, dos acontecimientos, marcan hitos: la presencia de Nicaragua entre los No-Alineados y el nuevo diálogo del gobierno sandinista con la jerarquía de la Iglesia Católica. El otro acontecimiento -el debate legislativo del borrador de la nueva Constitución- pertenece al normal proceso de institucionalización de la revolución.

La escalada militar requiere de un creciente aislamiento de Nicaragua y de importantes fracturas en los vínculos internacionales que han ido construyendo en estos años la revolución sandinista. Conseguir esto no ha resultado nunca fácil a la Administración norteamericana.

Este mes se produjo el viaje más largo y complejo emprendido por el Presidente de Nicaragua desde el triunfo revolucionario. De esta visita, en su aspecto más relevante -la participación de Nicaragua en la VII Cumbre de los No-Alineados en Harare (Zimbabwe) y la candidatura de Nicaragua para ser sede de la IX Cumbre en 1989, proposición que se mantiene y que fue bien acogida- hablamos ampliamente en el número anterior de ENVIO.

En el viaje, en busca de solidaridad política y económica, el presidente Ortega invirtió 28 días. En Europa visitó Yugoslavia; en Africa, Burkina Faso, Ghana, Congo y Zimbabwe; en Asia, India, China Popular y Corea Democrática. El viaje terminó con una visita a la República Democrática Alemana.

Tres de los presidentes de estas naciones fueron condecorados con la máxima distinsión que otorga el gobierno revolucionario -la Orden Augusto C. Sandino-, en reconocimiento al apoyo material y moral que dan a Nicaragua -y también el que Nicaragua espera de ellos-: Rajiv Gandhi (India) Kim II Sung (Corea) y Erich Honnecker (RDA).

El viaje rindió frutos inmediatos de solidaridad con la donación de China, India y la RDA de miles de toneladas de granos básicos (maíz y trigo) y con la firma de acuerdos, nuevos o renovados, de cooperación económica y comercial con estos países.

En la gira destaca la visita del Presidente de Nicaragua a la China Popular. "Es la parte mas importante del viaje del Presidente, por la importancia de China en el mundo y porque en este país está abriendo sus puertas a Nicaragua", según declaraciones del embajador de Nicaragua en Pekin.

Nicaragua estableció relaciones diplomáticas con China Popular en diciembre de 1985. Aquel mismo visitó China el Canciller nicaragüense, Miguel D'Escoto y el Ministro de Cooperación Externa, Comandante Henry Ruiz. Al mes siguiente, la visita fue del Ministro de la Secretaría de Planificación, Dionisio Marenco.

En esta última visita, Nicaragua recibió de China un préstamo por $20 millones, en términos preferenciales y sin intereses. Se firmaron también entre los dos países 3 convenios: para el abastecimiento de productos de primera necesidad, par el envío de mercadería china y para la integración de una comisión mixta científico-técnica en el campo agrícola, industrial, forestal y energético. Se firmó también un protocolo de intercambio mercantil, por el que Nicaragua podrá exportar a China sus productos.

Además de esta cooperación económica, Nicaragua recibió de China una clara solidaridad política. "China demostrará que es amiga de Nicaragua -afirmó, con ocasión de la visita de Ortega, Hu Yaobang, presidente del Partido Comunista China-. China y Nicaragua deben apoyarse y cooperar política y económicamente".

China ha apoyado oficialmente y en varias ocasiones clave la autodeterminación de Nicaragua, la gestión de Contadora y ha criticado sin ambigüedades la política de Estados Unidos en el área y contra Nicaragua. Estas declaraciones tienen singular significado si se tiene en cuenta que aislar a Nicaragua es un asunto estratégico para Estados Unidos, con los países europeos, son el principal socio comercial de China. Todo hace indicar que la apertura que China busca hacia América Latina pasa hoy por Centroamérica, y concretamente por Nicaragua. Esta alianza Sur-Sur, la alianza de un pequeño país emergente con una gran potencia emergente es un dato a tener en cuenta en el actual balance de las relaciones internacionales.

Es difícil aislar a Nicaragua. Y es difícil matar a Contadora. A esta positiva gira del Presidente nicaragüense hay que sumar la trinchera que se reabre en el terreno internacional con la nueva "resurrección" de Contadora.

Después de la aprobación por el Congreso norteamericano de los $100 millones para la contrarrevolución y del absoluto desconocimiento del fallo de La Haya por parte del gobierno de Estados Unidos, Contadora entró en una nueva crisis de su conocido ciclo de altibajos. Algún medio de prensa internacional juzgó apresuradamente que se trataba ya de una "enfermedad terminal".

Pero la dinámica nacionalista que caracteriza esta hora de América Latina y los mismos intereses nacionales de cada uno de los 8 países del Grupo de Contadora y del de Apoyo no permiten a estas naciones darse por vencidas. Están obligadas moral y políticamente a dar señales de vida, por más que la actitud de los Estados Unidos es cada vez mas ofensiva e intimidatoria frente a los gobiernos de los países que participan en esta gestión de paz.

El 15 de septiembre, Día de la Independencia Centroamericana, paso sin que se firmara el Acta de Contadora. Este había sido uno de los puntos de la Propuesta de Chicago lanzada un mes antes por el presidente nicaragüense. Una semana después, el 22 de septiembre, los 8 cancilleres de Contadora y del Grupo de Apoyo se reunieron en Nueva York, a donde acudieron para participar en ola Asamblea General de la ONU. Las declaraciones hechas por algunos de ellos sobre la crisis centroamericana tenían un dramatismo más acentuado que nunca. Estaba justificado en la misma realidad, pero también resultaba indispensable para poder lanzar la gestión pacificadora y resucitar como alternativa al conflicto.

"La paz es aún posible"

Después de diez días de declaraciones dramáticas y de conversaciones privadas en las que era unánime la conciencia de que algo había que hacer, aunque no tanta en lo que había hacer, los 8 cancilleres elaboraron un documento que entregaron al Secretario de la ONU. Se titula "La paz es aún posible en Centroamérica". El documento, que recoge el tono de urgencia dramática y alerta al mundo sobre la gravedad de la situación, contiene dos conceptos, no nuevos del todo pero sí muy importantes en esta coyuntura:

- El problema de Centroamérica es un problema de toda América Latina.

- El pretexto de la seguridad y de la democracia no debe de emplearse para violar el principio de la autodeterminación nacional.

Con este documento, los Cancilleres han empezado a resucitar a Contadora, aunque no está claro con qué iniciativa piensan ponerla en pie de nuevo y superar el empantanamiento en el que está la firma del Acta.

Llevar a todos los foros internacionales y a todos los países la denuncia de la guerra de Estados Unidos contra Nicaragua es uno de los objetivos permanentes de la política internacional de la revolución. Si desde hace años ha sido así, esto es aún más prioritario en estos graves momentos. Construir trincheras de solidaridad y de conciencia internacional que detengan la escalada militar es una urgencia de la coyuntura, que exige a toda costa el mantenerse en un constante movimiento, por más larga que sea la tensa calma de expectativa. En esa necesidad de mantenerse activos coinciden plenamente Nicaragua y Contadora. La inamovilidad acerca la guerra. La actividad diplomática permanente la revela, la retrasa y la puede detener.

Se inicia el debate constitucional

Después de cerrarse el proceso de consulta popular en los Cabildos Abiertos,* la Comisión Dictaminadora de la Asamblea Nacional, responsable de la redacción del proyecto de Constitución, en la que han participado -aunque con eventuales ausencias- 22 representantes de los 7 partidos políticos, incorporó durante este mes los aportes del pueblo y trabajó en la redacción de un nuevo borrador, que redujo el número de artículos a 198.

El 16 de septiembre empezó solemnemente en la Asamblea Legislativa el debate, artículo por artículo, de este borrador, proceso que debe culminar con la proclamación de la nueva Constitución, a más tardar el 21 de febrero de 1987.**

Llegar al inicio del debate con la presencia de todos los partidos políticos no fue tarea fácil. Cinco partidos de la oposición condicionaron en carta enviada al FSLN el 1 de septiembre su participación en los debates a la realización de un "diálogo nacional" interpartidario, lo que significaba la posposición del debate. Entre los 6 partidos opositores, sólo el Partido Marxista-Leninista se abstuvo de plantear esta condición.

El FSLN, que cuenta con la mayoría parlamentaria (61 de los 96 diputados), rechazó el retraso del debate y tampoco aceptó la "condición" de los partidos, sugiriéndoles a cambio rondas de conversaciones bilaterales con cada uno de ellos y también diálogos multilaterales para lograr un mayor consenso, pero sin que se suspendiera o retrasara el proceso constitucional.

Los partidos aceptaron la contrapropuesta y todos están participando en los debates. A la par, el FSLN inició pláticas bilaterales con cada uno de los partidos, siendo los conservadores los que mostraron más exigencias y más discrepancias respecto al proyecto constitucional. Estos diálogos bilaterales no se agotarán en una sola ronda. Tampoco la oposición que busca mayores espacios de poder e influencia ha quedado del todo satisfecha con la actual solución.***

Hay que tener en cuenta que estos "retiros" y "retornos" han sido una táctica permanente de los partidos de oposición durante todos estos años, en busca de espacios de influencia, de cuotas de poder político y de reafirmación de su peso social. A cada amenaza de retiro sigue un retorno, a cambio de diálogos en los que se negocian algunos aspectos del desarrollo del pluralismo político. Es lo que los conservadores llaman "nuestra guerra de guerrilla institucional", que se ha llevado a cabo siempre en un clima de libertad. Es de esperar que estos habituales cortocircuitos abundarán en el camino hacia la firma de la Constitución, que no será en nada sencillo.

La próxima fase del proceso de institucionalización del poder revolucionario será la celebración de elecciones municipales. Dada la legislación previa que se requiere para este paso -nueva ley de municipalidades-, lo más pronto que podrían celebrarse las municipales es a finales de 1987.

Larguísimas sesiones y partipación beligerante de los partidos

Hasta el momento, el debate constitucional en la Asamblea está desarrollándose en larguísimas sesiones y con la participación beligerante de todos los partidos. Tiene amplia cobertura en los medios de comunicación y como observadores acuden a la Asamblea distintos sectores populares, incluidos estudiantes de las escuelas.

El FSLN ha insistido siempre en que este mismo debate constitucional es una buena manera de "dialogar". Así lo argumentó esta vez el Comandante Carlos Nuñez, Presidente de la Asamblea Nacional: "Hemos creído que una forma de diálogo es precisamente el debate constitucional porque estamos discutiendo los pilares sobre los cuales va a descansar la democracia y el régimen económico, político y social de Nicaragua. Al elaborar la Constitución, ¿con qué nos encontramos? Con que vamos a tocar todas las características políticas, ideológicas, espirituales, materiales, económicas, sociales, de defensa y organización de la sociedad. Todos esos puntos van a ser debatidos, discutidos y vamos a tener que conversar, intercambiar criterios, persuadirnos unos a otros. Es cierto que nos vamos a acalorar, las polémicas van a ser intensas, vamos a tratar de moderar los debates, a veces descansar para ver si encontramos salidas. Es que estamos tocando todo el andamiaje de la sociedad, todos los principios y postulados y la filosofía del nuevo Estado revolucionario. Por eso es que yo afirmo que (los partidos) no pueden apartarse, no pueden obviar ese rol histórico que les corresponde como nicaragüenses y, como ciudadanos, como personas honestas. No pueden abrir la puerta de la historia, salir por ella y pasar al olvido cuando se está definiendo el ordenamiento de la sociedad. También eso es una forma de diálogo, de discusión, de polémica y de aprendizaje político. No diré que saldremos un poco más sabios, pero yo si creo que saldremos un poco más aprendidos, como dicen los campesinos".

Para los partidos de oposición esto no es tan claro. Y a pesar del acaloramiento de los debates en la Asamblea y de los avances que pueden representar los diálogos bilaterales, se cuestionan sobre el grado de flexibilidad del FSLN para introducir cambios en este segundo texto del proyecto. El debate constitucional es una buena ocasión para que los partidos expresen sus disidencias y luchen por sacar adelante sus posiciones. Sin embargo, la polarización política que ha provocado la guerra contra Nicaragua, unida a la misma debilidad que arrastran los partidos, como herencia del mísero panorama político que prevaleció durante el somocismo, hace que estas disensiones no lleguen a estructurarse en una sola alternativa opositora, consistente y unida.

La misma dinámica del debate está produciendo nuevas tensiones al interior de los partidos. Las divisiones entre los conservadores son ya una constante histórica, también después de la revolución, también ahora. Las fracciones entre los liberales, que llegaron a un punto culminante en el momento de las elecciones, han tomado ahora un nuevo cuerpo con la creación del Movimiento Pro Democratización del PLI, que dirige el Dr. Eduardo Coronado, manteniendo Virgilio Godoy sus posiciones de obstrucción al proceso de institucionalización y de búsqueda de coordinación con los partidos extraparlamentarios. También se han dado este mes signos de tensión en el Partido Popular Socialcristiano.

Es una realidad que para los grupos contrarrevolucionarios poco importan los partidos de oposición presentes en la Asamblea Nacional de Nicaragua y que para la Administración Reagan el tema de "un diálogo nacional" con la inclusión de los contrarrevolucionarios está siendo relegado a un segundo plano para priorizar la preparación de acciones militares directas orientadas hacia la desestabilización y al derrocamiento del gobierno de Nicaragua en el corto plazo. Aunque el debate constitucional, con la participación de todos los partidos, no disuadaría a la Administración Reagan de su proyectada escalada militar frente a los aliados de Estados Unidos, una Constitución de consenso si puede ser un importante carta con la que cuestionar las opciones bélicas que tome el gobierno norteamericano en nombre de la "democracia".

Se inicia el diálogo Iglesia-Estado

El 27 de septiembre -y en un clima de gran expectativa nacional e internacional se reanudó el diálogo del gobierno revolucionario con la jerarquía de la Iglesia Católica.

Desde octubre de 1985 estas sesiones de diálogo -que también con gran expectativa se habían iniciado en diciembre de 1984, después de las elecciones- se habían suspendido.

Este año de silencio no fue de tregua sino más bien de agravamiento de las tensiones. A la habitual política de confrontación planteada por sectores eclesiásticos de la Arquidiócesis de Managua, el gobierno revolucionario respondió con dureza. La intervención de las instalaciones de COPROSA, centro asistencial de la Arquidiócesis donde se imprimía el periódico "Iglesia" (octubre/85), y el cierre de la Radio Católica de Managua (diciembre/85) fueron las dos respuestas más radicales del gobierno, hasta la expulsión de Mons. Vega (julio/86), con la que concluye un largo período de ataques y contra ataques.

A pesar de todo eso, el diálogo se ha reanudado. Su misma reanudación, a pesar de las gotas de alta tensión alcanzadas, es un índice de que algo esta cambiando en la política vaticana hacia Nicaragua.

Según el bien informado vaticanista italiano Giancarlo Zízola, este cambio en la estrategia vaticana podría incluso traducirse en una mediación papal para lograr el diálogo Reagan-Ortega. "El Presidente de los Estados Unidos debe hablar con el Presidente de Nicaragua sandinista" declaro a 'Panorama' el nuevo nuncio apóstolico en Managua.

Y para obtener este resultado tiene un plan preciso", titula su artículo Zízola, y al interior del artículo recoge estas declaraciones del nuevo Nuncio, Pablo Giglio: "El Presidente Reagan debe aceptar hablar con Daniel Ortega. Hasta el momento, la objeción al dialogo no viene de Nicaragua sino de Reagan. La Iglesia podría actuar, intentando todos los caminos, para crear las condiciones para que este diálogo pueda llevarse a cabo, aun cuando las dificultades son muchos y las posibilidades objetivas que existen son escasas. Es evidente que los Estados Unidos no desean un régimen como el sandinista a las puertas de su casa, pero quizá todavía el Presidente Reagan no se da cuenta que una intervención en Nicaragua comportaría consecuencias aun más graves que las provocadas en Grenada o Libia. Por otra parte, la Iglesia debe interpretar las ansias del pueblo. Y es el pueblo el que sufre y el que anhela la paz. Si la Iglesia, cuya misión no es política, ve que su acción espiritual puede servir para acercar puntos de vistas alejados, ciertamente no se sustraerá a su deber".

Por parte del gobierno de Nicaragua, hay apertura a esta iniciativa vaticana. En el mismo artículo, el vicepresidente de Nicaragua declara: "Estamos dispuestos a un diálogo entre el Presidente Daniel Ortega y el Presidente Reagan convocado por Su Santidad".

Desde este marco de política vaticana se puede entender fácilmente que el diálogo que se reanudó en Managua el 27 de septiembre -y del que hubo ya una segunda sesión el día 30- no es una simple continuación de los diálogos llevados a cabo en 1985. El nuevo clima en el Vaticano, que se materializa en el envío a Nicaragua de este nuevo Nuncio, y la grave coyuntura que vive el país marcan claras diferencias.

De las dos primeras sesiones del diálogo salió la decisión de elaborar un común "acuerdo global" que sirva de marco para normalizar las relaciones Iglesia-Estado de forma permanente. Aunque se discutirán también en el dialogo asuntos coyunturales pendientes, de parte y parte, el gobierno busca fundamentalmente en estas conversaciones establecer este marco referencial más amplio.

"Método comprobado para derribar gobiernos"

La reanudación de estas conversaciones Iglesia-Estado, con la perspectiva de la normalización de unas relaciones siempre conflictivas, representa un importante paso para la defensa de la revolución. Si esta normalización logra ir concretizándose y se producen gestos de buena voluntad por ambas partes, la Administración norteamericana habría perdido una de sus mas usadas razones para justificar la guerra contrarrevolucionaria: la supuesta persecución de la Iglesia de Nicaragua. Esta pérdida le dificultaría, sin duda, aun más la posibilidad de una acción militar directa.

Este mes el Director de la CIA, William Casey, sin ningún pudor, afirmó que Estados Unidos tiene un "método comprobado para derribar gobiernos", señalando que ese método ya está en marcha en Nicaragua". Se trata -explicó- de la combinación de presiones militares contrarrevolucionarias con una campaña internacional de aislamiento del gobierno sandinista reforzada con el accionar político interno de los nicaragüenses que disienten del sandinismo. La coyuntura de este mes muestra que la justa combinación de estos tres factores provoca complejas contradicciones a la Administración y que, aun priorizando cada vez más el factor de las presiones militares, el previsible escalamiento de éstas tampoco está exento de obstáculos y contradicciones para el gobierno norteamericano.

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