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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 340 | Julio 2010
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Nicaragua

La Liga Nacional en los días del Mundial

Aunque Nicaragua ha sido reino tradicional del Beisbol, también nuestro país quedó atrapado por la fiebre que contagia el Futbol, deporte rey del planeta. Distraída Nicaragua con esa pasión universal, el Presidente Ortega siguió jugando sucio. Sus últimos goles han sido golpes desde el Estado contra las alcaldías. ¿Todo en función de la Liga Nacional-Electoral de noviembre de 2011?

Equipo Nitlápan-Envío

Unos días antes de que culminara la Copa Mundial de Futbol la crisis institucional nicaragüense continuaba donde la dejamos antes de que escucháramos barritar las vuvuzelas en Sudáfrica. El afán reeleccionista de Daniel Ortega, violentando la Constitución, y el fervor de sus hinchas haciéndole coro, se mantenía. La prolongación, por decreto presidencial -también inconstitucional- en sus cargos de dos docenas de altos funcionarios, se mantenía. La insistencia del partido de gobierno en reelegir en sus cargos a ocho de los diez magistrados electorales, responsables del fraude electoral de noviembre 2008, se mantenía. Y el partido de gobierno se mantenía sin lograr aún los 56 votos que necesita, no sólo para elegir a los de su lista, sino para coronarse campeón con el golazo decisivo de su proyecto: la reforma de la Constitución “para cambiar el sistema”, como dice su barra.

GOLPES DESDE EL ESTADO

Cuando se preparaba el Mundial, y mientras iban quedando unos equipos seleccionados y otros eliminados, la crisis institucional se agravó con sistemáticos golpes desde el Estado central contra el Poder local: destituciones de alcaldes y vicealcaldes con atropelladas e ilegales maniobras del partido de gobierno que violentan la Constitución de la República, la Ley de Participación Ciudadana y la Ley de Municipios.

Entre mayo y junio, y con operativos dirigidos por secretarios políticos del partido de gobierno y ejecutadas arbitrariamente por concejales de ese partido -con complicidad de concejales del PLC-, fueron despojados de sus cargos edilicios tres alcaldes, tres vicealcaldes y cuatro concejales. Los municipios afectados en esta primera ola de golpes desde el Estado fueron Dolores, Jinotepe, Wiwilí, Ciudad Sandino y Boaco. Además, chantajeado a saber cómo, el alcalde liberal de Granada apareció repentinamente en la acera del partido de gobierno. También se han ido cruzando a esa acera y en distintos momentos otros 56 concejales de partidos de oposición en distintos municipios del país. “Se multiplicarán como los panes…Han entendido el sentido cristiano del proyecto que impulsamos”: así lo explica Nelson Artola, operador político del FSLN, quien dirige las estratagemas valiéndose, entre otras armas, de los recursos para proyectos municipales que él administra en el FISE que él dirige.

REGLAS DE JUEGO CAMBIADAS

Las reglas del juego electoral fueron violentadas gravemente por un documentado fraude en los comicios municipales de noviembre de 2008. Ahora, estas destituciones, seguidas de la imposición de ediles sustitutos -se espera que sigan más-, violando todos los procedimientos legales, rematan aquella operación. Y para que no quedara duda de que se trata de un golpe desde el Estado, Rosario Murillo, esposa de Ortega -quien controla actualmente el partido de gobierno- emitió desde su oficina en la Presidencia una “ordenanza” estableciendo las diez funciones que desde ahora deben tener los vicealcaldes en donde gobierna el FSLN. Otro atropello a la Ley de Municipios.

Después de destruir por el pacto con Alemán la cúpula y los pilares de la institucionalidad nacional, Ortega se dedica ahora a destruir los cimientos de la frágil democracia nacional, pasando por encima de la autonomía municipal y frenando el proceso de descentralización del Estado, probado en todo el mundo como garantía de mayor eficiencia de los funcionarios y de más eficaz control de los ciudadanos por la cercanía que existe entre autoridades y población. Acentuando el verticalismo y el centralismo, buscando concentrar el máximo poder antes de jugar la final en las elecciones nacionales de noviembre de 2011, Ortega continúa cambiando las reglas del juego a su favor.

LES SACARON TARJETA

Las autoridades municipales destituidas coinciden en que las despojaron de sus cargos porque les exigían respaldar la reelección de Ortega, supeditar recursos financieros y personales del municipio a los planes de los secretarios políticos del partido de gobierno y garantizar sus territorios para la campaña reeleccionista de Ortega. Por su resistencia o negativa les sacaron tarjeta roja.

En Dolores la maniobra expresó las contradicciones que crean en el partido de gobierno quienes lo controlan, ofreciendo prebendas a cambio de sumisión. Más de lo uno si hay más de lo otro. El alcalde de Dolores, militante histórico del partido de gobierno, vio como otra facción de su partido pegaba fuego a la alcaldía y la quemaba parcialmente ante la pasividad de la Policía en vísperas de su ilegal destitución. Lo acusaron de ineficiencia. Así lo explica él: “A mí me pasaron la cuenta porque no soy sumiso. El alcalde se debe al pueblo, a quienes depositaron su confianza con cada voto. No debemos ser borregos de los políticos de la Secretaría del Frente, que no me dieron su venia porque no los dejé hacer lo que querían en la alcaldía”.

En Jinotepe el operativo relámpago de destitución se debió también a las crecientes luchas intestinas en el partido de gobierno. El vicealcalde despojado de su cargo lo explica así: “Yo considero que la disciplina no es sumisión total. Ahora parece que ya no existe la crítica y la autocrítica dentro de mi partido”.

En Wiwilí fueron destituidos alcalde y vicealcalde, éstos liberales del PLC. En su caso, la maniobra incluyó lo que en otros casos de diputados y políticos está incluyendo: ofrecer dinero. Así lo explica el destituido edil: “No hay una sola razón de ley para que me destituyeran, en una sesión amañada a la que no fui convocado…Antes me llamaron del Frente para decirme que si renunciaba me iban a entregar dos millones de córdobas (unos 20 mil dólares), pero yo no acepté porque respeto a mi pueblo…Tengo pruebas, tengo una grabación”.

En Ciudad Sandino, la razón fueron también las pugnas entre militantes del partido de gobierno, aireadas en los medios desde 2009. En este caso, el enardecido alcalde destituido dio nombres y apellidos de los “conspiradores” que lo sacaron del cargo -Nelson Artola uno de ellos-, y éste, a su vez, lo acusó de “ladrón”. La población respaldó al alcalde defenestrado durante varios días. Quedó decepcionada cuando en los días siguientes el “ladrón” destituido optó, biblia en mano y en un programa televisado, por la “reconciliación” y el perdón y fue re-contratado por la instancia de fomento municipal de la mano de Artola, uno de los “conspiradores”.

¿POR QUÉ ESTAS DESTITUCIONES?

Según algunos, los golpes contra las alcaldías buscan alinearlas a todas bajo el poder de los secretarios políticos del partido de gobierno para asegurarse votos en 2011. Según otros, se trata de irse asegurando abstención por la vía de la frustración que produce sentir que unos votan y después otros los botan, que la voluntad popular no cuenta, que el gobierno no es de todos, sino sólo de los del partido de gobierno…

Más allá de las estrategias pre-electorales, lo ocurrido con los golpes contra los municipios es alarmante. La descentralización municipal y la apuesta por la democracia local han tenido notables avances en el país desde hace años. A esa construcción colaboró el FSLN en la oposición: la Ley de Municipios y la Ley de Participación Ciudadana tuvieron huellas rojinegras.

Antes de las viciadas elecciones municipales de 2008, también los procesos electorales municipales, separados de los nacionales, contribuían a la construcción de la democracia local. La organización, la participación y los esfuerzos hechos desde los territorios para vincular a las autoridades con la ciudadanía eran sin duda uno de los rasgos más esperanzadores del proceso de democratización nacional.

Si el fraude de 2008 fue una estocada a ese proceso, la estrategia actual de copar todas las alcaldías para ponerlas bajo el control del partido de gobierno es la peor de las señales. Frenan este proceso y conforman un escenario inquietante: más allá de las tácticas pre-electorales, caminamos a la construcción de un régimen autoritario con democracia restringida.

BARQUERO METE UN GOL

En medio de la perplejidad y la frustración ante esta nueva ilegalidad, Hugo Barquero animó a la tribuna metiendo un gol en la portería oficialista. El caso de Boaco y la destitución de su alcalde es emblemático. Boaco fue la única cabecera departamental que logró, en noviembre de 2008 y gracias a la movilización popular de los votantes, tanto urbanos como de las comunidades rurales, que se expresaron en las calles durante varios días, revertir el fraude electoral que el partido de gobierno diseñó para “ganar” también allí. Con fraude documentado, el FSLN logró “ganar” en cinco de las catorce cabeceras departamentales y en la capital.

Boaco es territorio tradicionalmente antisandinista. Ganó la alcaldía el médico y finquero Hugo Barquero, del grupo liberal de Montealegre. La maniobra nocturna que culminó en su destitución relámpago el 22 de junio para imponer en el cargo al vicealcalde, del grupo liberal de Alemán, generó la resistencia del alcalde, que se atrincheró en sus oficinas durante una semana y motivó la resistencia en las calles de la población que lo apoya. Develó el desgrane que experimenta el PLC, expresado en la complicidad del grupo de Alemán en estas maniobras.

Evidenció de forma más clara la parcialidad de la Policía Nacional: un impresionante despliegue de tropas antimotines respaldando al alcalde impuesto por el partido de gobierno, enfrentándose a la población y sacando a la fuerza al alcalde destituido de sus oficinas. Puso en movimiento a miembros de la ex-Resistencia, con arraigo en la zona. Desató una guerra de recursos y resoluciones legales: los emitidos por liberales amparando a Barquero y restituyéndolo en su cargo y los emitidos por sandinistas deshaciendo lo que otros rehacían, mostrándonos los escombros a los que el pacto ha reducido los tribunales del país.

También se vio en Boaco lo que ocurrió en todos los casos anteriores: después del golpe desde el Estado contra los alcaldes, el Consejo Supremo Electoral juramentó de inmediato, violando la ley, a los nuevos ediles impuestos por el partido de gobierno, revelándose así como la “mano visible” de este mercado caótico en el que se han convertido las disputas políticas nicaragüenses.

Es claro que para la final de la Copa presidencial en noviembre de 2011 los árbitros -los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral- están bajo sospecha.

TODO ES ILEGAL

Las destituciones de alcaldes se añaden a la ilegalidad reinante. La ilegitimidad que esto genera al partido de gobierno no parece inmutarlo. “El fin justifica los medios” parece ser la consigna que estampan en sus camisetas.

El diputado socialcristiano, aliado del FSLN, Agustín Jarquín, quien preside en el Parlamento la Comisión de Población, Desarrollo y Municipios, lo tuvo que admitir: “Es claro el atropello a la ley… Es categórico que en estos casos no hubo ninguna causal de destitución de las que se establecen en la ley y no se respetó el procedimiento, pues el Consejo Supremo Electoral (CSE) ha juramentado a los nuevos alcaldes en procesos viciados de nulidad… Un proceder irresponsable”. Y sobre la ordenanza impuesta por Murillo para los vicealcaldes dijo más: “Partiendo de lo que dice la ley, con esta nueva normativa prácticamente se está ejecutando un golpe de Estado a los alcaldes”.

Sin embargo, de los dichos a los hechos siempre hay muchos trechos y los esfuerzos del diputado Jarquín para revertir estas ilegalidades han sido lentos y calculados. Los cuestionamientos verbales de cada vez más funcionarios a las ilegalidades que comete el partido de gobierno abundan, pero serán cada día más irrelevantes si no van acompañados de otros gestos simbólicos, que movilicen a la gente. El caso del alcalde de Boaco, Hugo Barquero, resistiendo siete días sin salir de sus oficinas y hablando de una forma siempre constructiva, pero firme, y el de la población boaqueña negándose a pagar los impuestos municipales al alcalde impuesto, es un buen ejemplo de la conjunción necesaria entre palabra y acción ejemplar. En el país real la retórica sobre lo bien o mal que funciona el país legal no tiene eco si los retóricos no son coherentes y arriesgan algo más que discursos.

TODO ES COSTOSO

La inestabilidad municipal que están creando los operativos del partido de gobierno tiene y tendrá también consecuencias económicas. Son muchos los municipios donde los recursos de la cooperación internacional financian proyectos de desarrollo. Hasta el momento, representantes de los países donantes sólo han expresado su “preocupación” por lo que están viendo.

Para algunos, esto “se veía venir”. En abril, antes de las destituciones en cadena, la agencia de cooperación alemana GTZ decidió concluir desde el 1 de julio los programas de apoyo a la descentralización que desarrollaba en 40 municipios de cinco departamentos del país. El gobierno alemán decidió cancelar el componente de desarrollo municipal de su programa de gobernabilidad y desarrollo local, en el que invertía unos 5 millones de euros en la formación de capacidades de los líderes locales en la atención a la ciudadanía, porque la Presidencia le exigió que esos recursos no se entregaran directamente a las alcaldías, sino que fueran centralizados en el INIFOM, dependiente del Ejecutivo. Lo consideraron inaceptable. Pero al gobierno no le importó: entre centralizar y perder recursos, su opción es el centralismo.

Alemania era uno de los países que integraba el hoy ya disuelto Grupo de Apoyo Presupuestario, que dejó de financiar, con unos 100 millones de dólares el presupuesto nacional después del fraude electoral de 2008. A mitad de junio, éstas fueron las declaraciones de la embajadora de Alemania en Nicaragua, Betina Kern: “No veo que Alemania pueda dar apoyo presupuestario en el corto plazo, no veo las condiciones. El tema del apoyo presupuestario para nosotros está cancelado”. Igualmente así lo decidió Alemania con la ejecución de proyectos a través de las alcaldías: “El gobierno no quiso que nosotros colaboráramos directamente con las alcaldías. Y si no podemos colaborar directamente, para nosotros no tiene interés, no es eficaz”.

TRES JEFES DE EQUIPO

Mientras se celebran estos juegos municipales, violando reglas y con árbitros comprados, todo gira en torno a las alineaciones para 2011. Las primeras definiciones presentan claramente a tres capitanes de equipo, inscritos para la contienda presidencial: Daniel Ortega, Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre.

Despuntó Daniel Ortega, quien va por la reelección, violando la disposición constitucional que se lo prohíbe doblemente: porque es Presidente y porque ya lo ha sido dos veces. A cabezazos, se abrió paso en el terreno de juego Arnoldo Alemán, declarando ser el único capaz de vencer a Ortega, a pesar de que todas las encuestas le indican que es el único candidato de los que están visibles en el área al que Ortega le ganaría fácilmente. Novato en el juego, Eduardo Montealegre afirma que él le gana a los dos.

Para una mayoría de nicaragüenses la candidatura de Ortega es factor de inestabilidad y de temor y para casi esa misma mayoría, la de Alemán es factor de desunión y de abstención. Aun para muchos de los seguidores de ambos, los dos son factor de desencanto y cansancio: hastía ver la misma película repetida…

ORTEGA – ALEMÁN

Daniel Ortega ganó en 2006 con el 38%. El piso electoral del FSLN es sólido, pero su piso es también su techo y hoy se percibe un desgaste en el apoyo al partido de gobierno. ¿En cuánto se ha reducido la barra brava del FSLN en estos tres años por el autoritarismo con el que este partido intenta controlarlo todo en el país?

En la situación actual es obvio que un buen candidato con un buen programa, que lograra unir a toda la oposición y que presentara ideas, lanzara propuestas y construyera un discurso que despertara a la población de su decepción y de sus miedos, que la esperanzara, provocaría una votación masiva. Nicaragua es un país con tradicional “fe electoral. Una votación masiva haría más difícil el fraude que prepara Ortega, quien sólo juega para ganar. La abstención está a su favor.

En esta Liga Nacional hay más opositores que oposición. Y son bastantes los opositores que aspiran a capitanear ellos la escuadra de la oposición y fabulan con que son presidenciables ganadores. Es obvio que sólo un bloque de oposición unida vence a Ortega. De momento, el juego Alemán-Ortega es el que con más seguridad aparece en la pizarra. Otro juego, el que aglutine a toda la oposición -o a la mayoría de la oposición- aislando a Alemán para enfrentar a Ortega con éxito no se ve aún posible.

ALEMÁN – MONTEALEGRE

Los liberales del PLC y los liberales del MVE (jefeados por Alemán y Montealegre) han estado “trabajando por la unidad” para integrar un único equipo desde hace meses. La terquedad de Alemán en ser él quien dirija el equipo, y las vacilaciones políticas de Montealegre para lograr jugar él en esa misma posición, han llevado al fracaso el proceso de la unidad liberal. Por los egos de los dos dirigentes. Por las ambiciones de quienes rodean a ambos dirigentes: ¿quién de ellos les asegura más puestos en la repartición de cargos? Fundamentalmente, por una incultura política generalizada, en donde se ha perdido el sentido del servicio público y sólo se aspira a ser político para seguirlo siendo y así vivir y medrar a costa del botín del Estado.

Alemán está cada vez más desprestigiado. Aunque todo mundo admite que es “una realidad política con la que hay que contar”, crece el número de quienes piensan que esa realidad avergüenza y que hay que cercarla con presiones de todo tipo hasta hacerla desaparecer. No es tarea fácil: el pacto le ha garantizado a Alemán y a sus allegados durante una década importantes cuotas de poder en todo el Estado, especialmente en el Poder Judicial, en donde se dirimen grandes negocios. Alemán no está dispuesto ni a perderlas ni a cederlas al liberalismo montealegrista. Mantenerse como gran rival de Ortega es lo que le garantiza conservarlas.

¿EN QUÉ EQUIPO JUGAR?

Eduardo Montealegre se proclamó candidato presidencial desde inicios de junio. Ha ido perdiendo apoyo por sus titubeos de amateur político. Se le ha visto vacilante durante meses ante su encrucijada. O pagar el alto costo político de acercarse a Alemán y unirse al PLC aprovechando su maquinaria organizativa y su plataforma aceptando sus condiciones y ofertas. O arriesgarse a la aventura de ponerse al frente de un conjunto más plural de opositores, dejando a Alemán y al PLC solos para construir un liderazgo diferente a los de la película repetida…

Para atraerlo a su redil, Alemán le ofreció a Montealegre ir con él en fórmula como vicepresidente, elegir a la mitad de los diputados que irán en las listas del PLC, darle la mitad de los 25 cargos vacantes hoy en juego, y hasta dirigir el PLC. ¿Por qué no acepta todo eso Montealegre? Porque sabe que en un campeonato donde Ortega se enfrentara únicamente a un equipo encabezado por Alemán ganaría Ortega y la abstención se dispararía. En ese partido la victoria de Ortega es segura. Y hasta lograría una mayoría absoluta de diputados. Montealegre terminaría de hundirse, pero Alemán saldría a flote: siempre tendría cargos para repartir entre su gente porque Ortega se los concedería, como recompensa por una enésima re-edición del pacto.

Si Montealegre decidiera correr el riesgo de encabezar la “gran unidad opositora” que enfrente a Ortega -si es que lo admiten en ella-, se aventuraría, entre otras cosas, a que los tribunales que domina Ortega le abran juicio por el manipuladísimo caso de los bonos CENI.

Con las instituciones prácticamente dominadas por Ortega y por lo que aún queda de una década de pacto prebendario (control de tribunales, del Poder Electoral, de la Contraloría, de la Fiscalía), cualquier maniobra “legal” es hoy posible para eliminar adversarios y sacarlos del terreno de juego. Lo estamos viendo ahora en los mini-operativos contra los alcaldes. Y antes del juego decisivo, si es que llegamos a él, cualquier mega-operativo será parte del arsenal presidencial.

PRIMARIAS INTERPARTIDARIAS: UN JUEGO EXTRA

Para dirimir la rivalidad entre los liberales que aún siguen a Alemán y los que aún apuestan por Montealegre lleva meses rondando entre cierto sector de la clase política la iniciativa de celebrar un juego extra copa: unas elecciones primarias interpartidarias, a las que concurrirían Alemán y Montealegre y otros partidos y candidatos que aspiren a encabezar la unidad de “todos contra Ortega”. Toda la población que quiera participar votaría y decidiría quién dirige al equipo opositor. Y quienes pierdan este partido se comprometen a apoyar al vencedor.

Organizar esta inédita consulta a nivel nacional, de la que no existen precedentes en el país, es un proceso complejo en capacidad organizativa, prolongado en tiempo y costoso en recursos. Se han calculado 2 millones de dólares.

También es un proceso aventurado. Las preguntas, sospechas y dudas surgen enseguida: ¿A partir de qué padrón se organizarían las votaciones? ¿Del oficial, que está sin depurar y en manos de un Poder Electoral totalmente controlado por Ortega? ¿Quién tiene la experiencia y el personal para un proceso de ese tamaño? ¿Quién garantiza que el partido de gobierno no enviará a sus disciplinados militantes a copar las urnas y a votar en masa por Alemán, el candidato que más le conviene a Ortega enfrentar en noviembre 2011?

Se trata de una iniciativa tan gelatinosa y está todo en la Liga aún tan indeciso que esas primarias han ido cambiando de forma y de fondo continuamente. También de fecha. Sus promotores las han postergado hasta marzo de 2011. Lo más probable es que este partido no se juegue nunca y no haya sido más que una de las muchas trampas movidas por el pacto.

¿UN TERCER EQUIPO?

En tan empantanado campo de juego, con Ortega haciendo de las suyas, Alemán empecinado en no retirarse del juego y la elasticidad de Montealegre, apareció en mayo un nuevo grupo, la Alianza Patriótica. La ha promovido el Movimiento Renovador Sandinista con parte de la Resistencia y de liberales del PLI y otros sectores políticos. Su objetivo es doble: “todos contra Ortega” y “todos sin Alemán”.

Apuntan a una unidad comprometida a desmontar los estragos del pacto y a reunir a la izquierda y a la derecha no autoritarias para enfrentar al autoritarismo de derecha (Alemán) y al de izquierda (Ortega). Cuando les dicen que son una “tercera vía”, afirman que son “la única vía”, ya que elegir entre el equipo de Ortega y el equipo de Alemán es votar por más de lo mismo, es votar por el pacto, es elegir entre las dos caras de una misma moneda conocida.

Este grupo en ciernes no tiene casilla Y nadie se presenta como su jefe de equipo. Dicen que lo primero no es el candidato sino el programa, que más importa el qué, que el quién. Que lo crucial es el qué hacer después de Ortega. A pesar de estos vacíos, lógicos por las fechas en las que aún estamos, en encuestas en los medios y en pasillos políticos y diplomáticos se escucha la fórmula que algunos árbitros externos desearían ver encabezando este equipo: Eduardo Montealegre-Edmundo Jarquín.

¿UNA COPA
ENTRE TRES EQUIPOS?

Edmundo Jarquín es el actual coordinador del MRS y fue candidato presidencial del MRS en 2006, después del extraño fallecimiento de Herty Lewi¬tes en julio de aquel año. El MRS logró entonces unos 200 mil votos, lo que significó un crecimiento significativo de la propuesta sandinista anti-orteguista, razón por la que el PLC y el partido de Ortega se aliaron dos años después para despojar de su personalidad jurídica al MRS valiéndose de la “mano visible” del Consejo Supremo Electoral para así impedirle participar en los comicios municipales. El control de las alcaldías por los dos partidos del pacto era un objetivo compartido. Forzar el bipartidismo explica la complicidad de Alemán en el fraude municipal del 2008.

Si la Liga Nacional-Electoral se jugara entre tres equipos, el de Ortega, el de Alemán y este otro nuevo equipo de colores más plurales, con esa fórmula o con otra más atractiva, Ortega podría ganar, pero tal vez no conseguiría la mayoría parlamentaria a la que aspira “para cambiar el sistema”. Y es muy posible que el equipo de Alemán quedara relegado a un tercer lugar.

También es posible que esa fórmula, si es realmente unitaria y plural y si hace una buena propuesta, pudiera derrotar a Ortega. Todas las encuestas son consistentes en mostrar que más de la mitad de los nicaragüenses no se identifican ni con el FSLN controlado por Ortega ni con el PLC controlado por Alemán. Se consideran “independientes” pero no encuentran el cauce en donde colocar hoy simpatías y mañana votos.

¿GOL DE ORTEGA FUERA
DE LA CANCHA?

Prever cómo será el juego final en las elecciones presidenciales de 2011 es hoy, a menos de año y medio de la contienda, un arduo ejercicio de imaginación. Aunque Daniel Ortega cuenta hasta ahora con la ventaja de tener de su parte al árbitro económico -el gran capital-, que hasta ahora se siente más seguro si Ortega gobierna desde arriba y no desde abajo, la acelerada voracidad política y también económica con las que está actuando el Presidente y su entorno podría modificar la percepción del gran empresariado nacional.

Esto y la ilegitimidad y la ilegalidad en que se está montando el proyecto orteguista, además del miedo que expresan las maniobras de control crecientes, permite también imaginar un cambio drástico del terreno de juego y un sorpresivo gol de Daniel Ortega para evitar la celebración de las elecciones presidenciales.

Lo que está totalmente claro es que Ortega proyecta perpetuarse en el poder y continuar indefinidamente al frente del gobierno. Lo que no está tan claro es que quiera correr ningún riesgo que se lo impida. Someterse al escrutinio electoral puede ser ese riesgo. El fraude en las municipales de 2008 tendrá en alerta nacional e internacional a muchos ojos. ¿Otro fraude en 2011, ante la lupa internacional y ante la posibilidad de expresiones de violencia generalizadas que se salgan de control? ¿Varios Boacos a la vez? (“Si hay reelección hay insurrección” dicen ya algunos) ¿Unos comicios con las mismas desacreditadas autoridades electorales o similares?

¿REPETIR ESA JUGADA?

Evaluando qué costo político era mayor, perder o robar, el partido de gobierno decidió robar las elecciones municipales hace dos años. ¿Repetir aquella operación? Ya quemaron esa carta. Además, es más fácil el fraude en las municipales, que son 153 votaciones independientes, que en las nacionales, especialmente si la participación es masiva. La sombra del fraude en las municipales de 2008 ronda la cancha oficial.

Por otra parte, la desesperación con que Ortega busca tener 56 votos a favor de sus planes en la Asamblea resulta difícil de explicar solamente porque 56 son necesarios para elegir a los altos funcionarios en cargos que legalmente están vacantes, aunque siguen ocupados al margen de la ley por autoridades leales a Ortega o a Alemán.

Los ofrecimientos de millones de dólares -para eso sirve también el dinero que Chávez le regala a Ortega- y los chantajes con todo tipo de amenazas y de prebendas que están haciendo los operadores políticos del partido de gobierno para conseguir esos 56 votos para completar los tres-cuatro votos que faltan ¿se explican sólo por la elección de los funcionarios?

También son necesarios 56 votos para reformar parcialmente la Constitución. Y algunos más, 62, para una reforma constitucional de fondo. ¿Le bastará a Ortega una reforma parcial, sólo para borrar de ella la prohibición de la reelección que le afecta? ¿Solamente para eso tanto dinero y tantas energías? ¿No será el plan de Ortega reformar totalmente la Constitución para prolongar su período y convocar a una Constituyente…o para quedar manos libres y organizar un “Consejo de Estado” como el de los años 80, como ya lo sugirió a los grandes empresarios privados en mayo, sugerencia que recibieron irresponsablemente entre risas de complacencia o de impotencia?

¿No serán los golpes desde el Estado contra las alcaldías que no están alineadas totalmente con el proyecto de Ortega preámbulos para un plan así, que suspendería el juego final de la Copa y nos colocaría en otro terreno?

“EL PEOR HURACÁN”

A su regreso de Ginebra, en donde presentó ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas a nombre de Nicaragua un informe alterno al informe oficial -que no reflejaba ni el país real ni el país legal-, Vilma Núñez, Presidenta del CENIDH (Centro Nicaragüense de Derechos Humanos) se encontró con la puesta en marcha del proceso de demolición de los poderes municipales.

Contundentes sus declaraciones, que resumen el caótico campo de juego nacional: “Ortega es como el peor de los huracanes que han pasado sobre Nicaragua. Está arrasando con todo. Lo hizo con el Poder Judicial, con magistrados arengando turbas contra el Poder Legislativo. Lo hizo con el Poder Electoral, dejándolo a su medida. Pasa sobre el Poder Legislativo con decretos que no le competen o imponiendo funcionarios sin ser ratificados por los diputados, tal como está establecido. Ahora, donde el partido de gobierno no ganó las elecciones municipales está destituyendo a los alcaldes. También vemos a una Asamblea Nacional que dejó de ser el foro de discusión política por excelencia y se ha convertido en el centro de negocios sucios más grande del país”.

JUGANDO EN UN NO – PAÍS

“Daniel Ortega no sólo ha roto la institucionalidad, también está destruyendo a las personas, comprando voluntades. Es un espectáculo denigrante del que muy pocos diputados han podido salvarse: los diputados del Movimiento Renovador Sandinista y algunos contados en la bancada de Vamos con Eduardo”.

“Esto nos está llevando a la situación de no-país, donde no existe institucionalidad, con Poderes del Estado en crisis, útiles solamente para una familia presidencial, en un gobierno plagado de autoritarismo, nepotismo y corrupción. Incluso una monarquía tiene sus límites, controles y capacidades de acción, pero aquí vivimos una situación inédita en la historia de Nicaragua, donde la Constitución de la República está destruida, sin necesidad de la bota militar, sino a través del control de las instituciones. Sin independencia de Poderes no hay seguridad jurídica y sin seguridad jurídica no se garantizan los derechos humanos. Ortega está arrinconando al pueblo nicaragüense y cuando llegue el momento en que no tenga salida, pueden ocurrir situaciones que nadie quiere”.

31 AÑOS DESPUÉS

Así estamos a inicios de julio, administrando las incertidumbres de lo que nos depare la Liga Nacional, ya acabada la pasión distractiva del Mundial y cuando ya la jabulani sea una pieza en los museos del deporte. Así estamos, cuando se cumplen 31 años de una revolución que metió tremendo gol de esperanza en buena parte de América Latina y el mundo, inspirando a mucha gente en muchos lugares durante muchos años a ser mejores. Era aquel un mundo muy diferente al actual, que se ha quedado más ciego con la muerte de José Saramago.

Hace ahora dos años, en ocasión de una causa judicial contra Ernesto Cardenal -una más de las arbitrariedades del gobierno, que convierte en política de Estado envidias, venganzas y caprichos personales-, Saramago le recomendó al Presidente de Nicaragua “que se mire en un espejo y me diga qué es lo que encontrará en él”. Naturalmente no hubo respuesta y seguramente tampoco espejo. El Nóbel de Literatura se contestó, conociendo lo que ocurría ya entonces en Nicaragua, aún antes del fraude electoral de 2008. Se respondió así Saramago: Ortega es “indigno de su propio pasado…y una vez más una revolución ha sido traicionada desde dentro”.

Así estamos, a 31 años del comienzo de aquella revolución, ensayando, desde donde podemos, la lucidez que Saramago nos enseñó en uno de sus brillantes textos. Aprendiendo que jugar bien el juego que nos saque de la limitada cancha de la Liga actual es cuestión de largo plazo.

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