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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 329 | Agosto 2009
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Honduras

Golpe a golpe, paso a paso, día a día

Entre tantos macroanálisis y reflexiones geopolíticas sobre el golpe de Estado en Honduras, estas pequeñas crónicas, escritas día a día, paso a paso, y llenas de preguntas nos dan el color, el olor y el sabor de quienes dentro de Honduras han vivido el primer mes de esta crisis, que ha despertado la atención del mundo y de América Latina y que expresa la fragilidad de la democracia en Centroamérica.

Alejandro Fernández

29 DE JUNIO:
¿SÓLO UNOS DÍAS?

La primera impresión que tuve al llegar a Honduras esta mañana fue la de serenidad. Luego el día se ha ido encargando de devolverme panoramas mucho más sombríos. En el aeropuerto de San Pedro Sula los rostros de la gente no mostraban una preocupación especial ni se advertían a simple vista síntomas externos de la tensión que experimenta el país. Apenas dos docenas de militares distribuidos a través de las puertas principales, en actitud despreocupada y en posición de descanso, hablando con los taxistas o pensando en las musarañas. Es un golpe caribeño, no hay esa marcialidad que uno advierte en otras latitudes…

Quizás el nuevo gobierno es bien consciente de esa máxima, tantas veces repetida en Honduras, de que nada serio dura más de un par de días, que la gente se cansa rápido, que la ciudadanía es perezosa y terminará por aceptar la nueva situación. El cerco informativo es claro y muy eficaz, y contribuye notablemente a esta aparente normalidad... Enrique Ortez, el nuevo canciller, hombre sagaz y curtido en mil batallas da en CNN una impresión patética. Sin argumentos ante las preguntas de la periodista, aparece como un gorila apertrechado tras sus convicciones golpistas. Me sorprende. ¿Será un gobierno tan débil que caerá por su propio peso en unos días? ¿O estará hecho para durar y para llevarse por delante a quien quiera oponérsele? Es la duda que a uno le asalta al día de hoy. ¿Es una nueva payasada que supera con mucho las del propio Zelaya? ¿Estarán Micheletti y su esposa Xiomara tras su minuto de gloria revanchista y efímera, después de haber perdido todo su caudal político en las últimas primarias? ¿O estamos ante un cambio de rumbo sustancial que nos sumergirá en una etapa en la que las garantías constitucionales experimentaran un retroceso de varias décadas?...

El aislamiento de la comunidad internacional puede ser un punto decisivo, pero la presión de Chávez, teñida de amenazas, más parece que encastillará a los golpistas hasta volver a resucitar, como ya han hecho, los fantasmas de la “amenaza comunista”. Este gobierno recoge lo más rancio del bipartidismo tradicional en la expectativa de que el pueblo hondureño es el de siempre. ¿Lo es? No lo parece. Hay señales que muestran una gran dignidad y capacidad de resistencia, pero es cierto que las divisiones son profundas.
¿Conseguirán estos golpistas unirnos a todos? Hay tres grandes grupos: los que se han creído todo ese asunto de que Zelaya derivaba hacia el autoritarismo y el Socialismo del Siglo 21 y se sienten aliviados por ver cómo se alejan en el horizonte los Castro y los Ortega.

Ésos están con el golpe aun sin ser necesariamente gente malintencionada políticamente. Un segundo grupo son lo que creen que con Zelaya se va una especie de Che Guevara. Son los más activos, sin duda, y los más implicados en estas primeras horas. También pueden ser peligrosos si pierden la perspectiva de lo que se está jugando, que es mucho más que la defensa irracional de la confusión ideológica de un gobierno que ha resultado ser el peor de la democracia. Está un tercer grupo, en el que uno se integraría sin mayor dificultad. Los que creemos que Zelaya ha sido una calamidad, pero no tenemos dudas de que Micheletti es una calamidad muy superior, tanto por su persona, como por lo que representa, como por la forma en que ha llegado a donde está. Dentro de unos minutos comienza el toque de queda. Va de nueve de la noche a seis de la mañana. No se sabe muy bien para qué, pero intimida. Quizás es simplemente eso...

Da la impresión de que vivimos momentos decisivos. Esto va a ser un parto difícil, pero si se derroca este gobierno, la democracia puede volver a ser una esperanza. Quizás reverdezca. Si esto se queda así, sabe Dios lo que nos espera. Como mínimo, muchos años más de estéril bipartidismo y una cultura política anclada en el siglo 19.

30 DE JUNIO:
¿ES HILAR MUY FINO?

Esta mañana, en la ciudad
de El Progreso, el ejército cambió su estrategia de no confrontación y cargó decididamente contra los manifestantes que, como ayer, ocupaban el Puente de la Amistad. Entre los directamente afectados por la represión policial se encuentra Marcelino Martínez, un histórico líder progreseño de los derechos humanos y Angélica Benítez, compañera de César Ham. También fue detenida Dunia Montoya, luchadora por los derechos laborales de las mujeres maquiladoras desde hace más de una década, y otro joven comunicador del grupo de COMUN. La violencia se ha desatado, aunque aún con cierto control. Ahora cabe esperar si el movimiento popular se replegará, se mantendrá en la resistencia pacífica o se iniciará una escalada de violencia…

En Tegucigalpa, Micheletti dio un discurso frente a cientos de seguidores en el parque central. Apareció acompañado de un importante contingente de militares y no tuvo pena alguna en levantar su puño unido al del jefe de las Fuerzas Armadas. Produce indigestión escucharlo, lo que quizás es un síntoma más de que nos hallamos ante un golpista de raigambre…

Conviene distinguir entre las acciones del presidente Zelaya, que ha sido irresponsable y despótico, bordeando caprichosamente la legalidad vigente y manipulando las conciencias desde los privilegios del poder, y la institucionalidad que lo ampara, haciendo inconcebible su secuestro, que hoy es el de todos nosotros, aún de aquellos de los que no caen en la cuenta de la gravedad del asunto. Esa sería la gran línea argumental de toda ofensiva de resistencia interna y de diplomacia externa. Quizás es hilar muy fino para una ciudadanía con muy poca “densidad democrática”, como dicen los expertos, pero ahí estriba el drama que vive Honduras...

¿NOS EQUIVOCAMOS?

Produce lástima y frustración la pobre lectura política que personajes de reconocido prestigio en el país, como Ramón Custodio, el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, están haciendo. Da miedo pensar que él es el Ombudsman de la nación. ¿Qué pasará si la represión se recrudece? Calificar el secuestro del presidente como el acatamiento de una orden judicial dentro de la legalidad, produce vergüenza ajena y conduce a reflexionar sobre el escaso desarrollo democrático de esta nación tras casi treinta años de democracia formal. ¿Cómo Ramón Custodio, defensor de los derechos humanos durante los años 80, es capaz de amparar semejante aberración jurídica?

En el futuro habrá que repensar todo lo invertido por la cooperación internacional en el fortalecimiento de las instituciones democráticas y en el desarrollo de ciudadanía. ¿Nos hemos equivocado en el enfoque? ¿Hemos apostado poco o hemos apostado mal? Me temo que sin un contrato pedagógico de más largo alcance, que implique a la enseñanza pública y a sus docentes, las ONG locales o extranjeras poco podrán aportar para fomentar la ciudadanía activa en Honduras…

¿QUIÉN ES MICHELETTI?

¿Quién es Roberto Micheletti? ¿Quién es este gris personaje político hondureño que este domingo salió inesperadamente del anonimato para competir con Michael Jackson por las primeras portadas de los telediarios de todo el mundo? Su más que dudoso mérito consiste en haberse convertido en presidente interino tras el primer golpe militar sucedido en este pequeño país en 37 años. Procedente de una familia inmigrante de estirpe italiana, que a principios del siglo pasado se estableció en El Progreso, corazón del enclave bananero, Don Roberto, como se le conoce en la ciudad, es el prototipo del caudillo que fragua su capital político en largos años de clientelismo político, y su capital económico en el monopolio de los buses que comunican esta población con la capital industrial del país, San Pedro Sula. Las malas lenguas relacionan además su fortuna personal con la expropiación ilegal
de tierras que sucedió a la expulsión de los salvadoreños tras la tristemente célebre Guerra del Futbol en 1969.

En las elecciones internas del pasado mes de noviembre partía como favorito para hacerse con la candidatura del Partido Liberal. Cosechó un fracaso estrepitoso y se negó a reconocer al vencedor hasta que, en una negociación vergonzante, el vencedor le permitió meter a sus derrotados candidatos a diputados de nuevo en la contienda, a pesar de haber perdido en las urnas. Que este hombre nos grite hoy a la cara ¡Democracia! como un iluminado, produce escalofríos...

Hace poco más de un año, en medio de la protesta y encomiable huelga de los fiscales jóvenes contra la corrupción, que Micheletti manejó con extraordinaria soberbia y desprecio hacia la legalidad, un periodista le asestó de repente: “¿Es cierto que es usted un animal político?” Micheletti, que no ha leído mucho en su vida, y menos a Aristóteles, creyó que estaba siendo insultado y respondió tajante: “¡Usted es un animal periodista!” Este es el hombre que está liderando este despropósito. Sobre su lomo, aún sin quererlo, vamos a la deriva siete millones de hondureños deriva.

1 DE JULIO:
¿POR EL BIEN PÚBLICO?

Arrecia desde primeras horas de la mañana una campaña orquestada en los medios de comunicación donde se señala de corrupción a funcionarios del gobierno anterior y se anuncia su detención. Con inusitada celeridad, el Tribunal Superior de Cuentas, el Ministerio Público y algunos Jueces están actuando contra algunos de los funcionarios que se lucraron ilegalmente junto a Zelaya. Uno de ellos es Marcelo Chimirri, primer ministro de comunicaciones del gobierno Zelaya, quien hace 18 meses fue defenestrado en una operación en la que la policía allanó su propio domicilio. Así han sido algunos de los ministros estrella de Mel. Otro de sus colaboradores más cercanos, el titular de exteriores, Milton Jiménez, fue suspendido de su cargo tras pelearse a golpes con un policía que quiso detenerlo por conducir por las calles de Tegucigalpa en estado de ebriedad. La imagen de Mel Zelaya en pijama, su aspecto de hombre civilizado víctima de la barbarie, que nos muestra estos días la televisión, no debería hacernos olvidar los despropósitos de su pintoresco equipo de gobierno.

Es más que probable que sean ciertas las acusaciones que se vierten hoy sobre sus funcionarios, y hasta se queden cortas, pero es el perverso revanchismo de los vencedores sobre los vencidos el que está operando y no la búsqueda del bien público. El Estado es en Honduras un botín que la plutocracia se resiste a compartir. Si de algo pecó Zelaya no fue de realizar un giro ideológico, sino de querer quedarse con todo el pastel, que habitualmente se reparten las grandes familias hondureñas en el último año de gobierno a través de un sistema bipartidista que se las sabe todas. En este gobierno golpista hay seguramente más corruptos por metro cuadrado que en ningún otro.

¿Y EL CARDENAL?

Empieza a preocupar a la ciudadanía que va a pasar con el “bloqueo”. El Banco Mundial y el BID han cancelado los préstamos y la comunidad de cooperantes está también pensando en bloquear sus desembolsos... La crisis económica golpeó a Honduras duramente en los meses anteriores, afectando directamente a sus dos principales fuentes de divisas: las remesas y la inversión maquilera. Zelaya agravó la situación económica con medidas populistas y arbitrarias, desviando la atención de los verdaderos problemas nacionales con la polémica iniciativa de la Cuarta Urna. Así que ahora, con un gobierno de facto, plagado de incompetentes, y las sanciones económicas de la comunidad internacional, la situación se puede volver catastrófica para miles de familias hondureñas. Ellas son las auténticas víctimas, una vez más, de una de las clases políticas más inmovilistas del continente…

Destaca el silencio del Cardenal Rodríguez, absolutamente inadmisible a estas alturas. Una vez más, como ocurrió hace un año durante la huelga de los fiscales, el Cardenal venerado y respetado fuera de sus fronteras, vuelve a decepcionar amargamente a su grey, con sus silencios calculados...

En horas de la tarde surge la peor noticia del día. El Congreso aprueba un decreto que consagra el Estado de Sitio, con la anuencia de cuatro de los cinco partidos políticos con representación parlamentaria. Se restringen los derechos constitucionales: en las próximas horas el ejército podrá entrar en el domicilio de alguien y detenerlo por más de 72 horas sin violentar la ley…

Hoy la manifestación en Tegucigalpa en contra del gobierno de facto agrupó a más de cinco mil personas, lo que en Honduras puede considerarse una multitud de manifestantes. La resistencia interna, lejos de amilanarse, está creciendo…

2 DE JULIO:
¿DESPERTAR DEL LETARGO?

Esta mañana, tras la primera noche con las garantías constitucionales suspendidas, continúan las manifestaciones. Por un lado, los golpistas han convocado a una marcha por “la democracia y la paz” en San Pedro Sula. Regalan camisetas, ofrecen dinero o extorsionan a funcionarios para que acudan. Por otra parte, se suceden las manifestaciones de resistencia en el mismo San Pedro y en El Progreso. Hay decenas de personas detenidas. También se habla de cientos de órdenes de captura y se confirma que se están reclutando jóvenes para ingresar a los batallones. Es como si la represión estuviera expandiendo sus tentáculos, pero no acaba de explotar. Lo terrible es que en cualquier momento puede hacerlo, estando al frente este hombre a quien le sudan las manos ostensiblemente cuando algún corresponsal extranjero le hace más de dos preguntas seguidas.

Viendo en la tele la manifestación organizada por los golpistas, que son las únicas que se pueden ver en televisión, uno no puede evitar sonrojarse. Es todo tan previsiblemente obvio y rancio que aterroriza. Las banderas blanquiazules, las apelaciones a la patria imperecedera, la denuncia del complot extranjero, el anticomunismo, el agradecimiento a las fuerzas armadas, la Biblia…

Las concentraciones realizadas a base de comprar voluntades son la norma en Honduras. Hace poco más de un mes, Zelaya hacía lo mismo para promocionar su Cuarta Urna. Ése es el estilo de hacer política que los dos grandes partidos han impuesto durante décadas y que habrá que desmontar algún día. Quizás este sea el momento histórico que esperábamos para que este pueblo despierte de su letargo secular. Una condición aparente para un futuro con esperanza es que este gobierno de facto no se consolide. Pero tampoco serviría de nada que Zelaya volviera convertido en héroe. Si hace dos meses entonaba con Los Tigres del Norte “Soy el Jefe de Jefes”, ¿qué sería capaz de hacer ahora?

¿PARADOJA O ESPEJISMO?

La manifestación en Tegucigalpa esta tarde ha sido más numerosa que la de ayer. Unas 10 mil personas. Los que resisten al golpe han marchado hoy en completo orden por las calles de la capital. El comportamiento de esta parte del pueblo resulta ejemplar. Es posible que Mel, con su espectacular subida del salario mínimo, con sus happening con los indígenas en casa presidencial y con sus desplantes a los de su propia clase social y política, haya levantado la esperanza de muchos. ¿Podrá la historia tejer estas paradojas? ¿Es posible que un político acabado, que se aferra a un populismo barato para salvarse de la debacle, ponga en marcha a una ciudadanía con autonomía propia? ¿O será otro espejismo entre tantos que a uno le asaltan a lo largo de estas jornadas intensas y confusas?...

Los medios de comunicación están alimentando el peor de los discursos. Los insultos más procaces, las descalificaciones sin argumentos, la apelación fácil a los instintos atávicos…

No resulta fácil saber de qué mofarse o qué tomarse en serio en estas circunstancias. Allan McDonald, un brillante caricaturista hondureño que fue detenido este lunes en su domicilio, maltratado y posteriormente liberado, suele decir que hacer dibujo político en Honduras es contar chistes. La crónica política tampoco puede alejarse de este tono. Tristemente, todo el mundo ha escuchado ya al canciller Ortez Colindres diciendo que a El Salvador no hay que hacerle caso “porque no vale la pena hablar de un país tan chiquito, en el que no se puede jugar al fútbol porque la pelota se cae a otro país”. Aunque con los grandes tampoco se cohíbe y definió a Barack Obama, como “ese negrito que no sabe nada de nada”…

3 DE JULIO:
¿HACIA DÓNDE IBA MEL?

Los analistas confirman que el país se aproxima hacia un narcoestado, donde los cárteles de la droga están ampliamente infiltrados entre los congresistas y militares y financian a los partidos. El golpe militar no ha sido más que el triste epígono de un prolongado deterioro de la vida republicana al que condujeron los políticos y las élites económicas, que en Honduras resultan ser la misma cosa. Mel Zelaya no ha dejado nunca de pertenecer a esta plutocracia, por mucho que hoy sus detractores lo vinculen con Chávez y con Castro, merced a una diplomacia de los abrazos vacía de contenidos, pero llamativa en las formas. Sus fotos con Fidel en La Habana fueron presentadas en rueda de prensa en casa de gobierno, en un show mediático que debió de levantar ampollas entre los sectores más derechistas de la sociedad hondureña.

A pesar de todas las acusaciones de izquierdismo que hoy se hacen contra el presidente, conviene tener en cuenta que durante sus dos primeros años de gobierno, Zelaya no dio signos de escuchar las demandas de los sectores populares. Solamente entró en la órbita de los miembros del ALBA cuando vislumbró en este espacio político internacional una oportunidad de desviar la atención sobre sus fracasos internos.

¿Hacia donde caminaba realmente Mel con su Cuarta Urna? ¿Cuál era su estrategia a medio y largo plazo? Uno se inclina a pensar que no caminaba hacia ningún sitio en especial, sino que tan sólo deambulaba de un lado a otro, mientras ganaba tiempo hasta noviembre y negociaba, como es la costumbre en la vida política hondureña, una salida del gobierno “honrosa”, cubriendo sus espaldas y las de sus colaboradores ante posibles acciones de la justicia en el futuro...

¿BILLY JOYA DE NUEVO AQUÍ?

Las jornadas resultan extraordinariamente largas en estas condiciones. La tensión es tanta y las noticias se suceden en tal cantidad, que al final del día uno se encuentra agotado... La rueda de prensa que Insulza celebró al final de la tarde frustra las expectativas más optimistas. Visiblemente molesto, el secretario de la OEA confirma que no hay diálogo posible y que lo más previsible es el aislamiento internacional de Honduras al negarse los golpistas a retractarse de sus posiciones…

Fracasadas las negociaciones, si el gobierno se enroca en sus posiciones, podría agudizarse dramáticamente la represión en un intento desesperado por acallar la oposición. Cuesta creer esta última posibilidad en pleno 2009, pero más insólito resulta que Micheletti haya incluido en su equipo de gobierno al ex-capitán Billy Joya, integrante del batallón 3-16 entre 1984 y 1991. Este escuadrón de la muerte, tristemente célebre en Honduras, fue responsable de las peores violaciones a los derechos humanos, incluidos secuestros y asesinatos, perpetrados por el ejército durante la década perdida. Billy Joya, que estuvo prófugo en España, y consiguió burlar a la justicia, es desde ayer asesor especial del nuevo presidente. La capacidad de Micheletti para hacerse rodear de colaboradores siniestros y su torpeza para manejar la situación saltan a la vista, haciendo difícil cualquier negociación...

4 DE JULIO:
HABLÓ EL CARDENAL

La tensión política ha subido aún unos peldaños. Hoy es la primera fiesta nacional de Estados Unidos en que la clase dominante no acude a los jardines de la embajada norteamericana para brindar por la independencia del país del norte…

Las palabras más desalentadoras de la jornada nos llegan de boca de quien durante la última década ha sido reconocido unánimemente como una de las voces más respetadas de Honduras e incluso del continente. Seis días ha tardado el arzobispo de Tegucigalpa en “salir del armario”. Y lo ha hecho para avalar el golpe de estado en su esencia y en sus formas. Sus palabras no dejan lugar a la ambigüedad, al afirmar que “las instituciones del Estado democrático están en vigencia y que sus ejecutorias en materia jurídico-legal han sido apegadas a derecho”. Su comunicado fue retransmitido varias veces en cadena nacional, un espacio pagado e impuesto por el Estado y al que todos los medios de comunicación, sin excepción, tienen la obligación de conectarse.

Las palabras del Cardenal han caído como un balde de agua fría sobre la población que se opone al golpe, aunque también han espoleado los ánimos, alimentando una polarización sin precedentes en la historia reciente de Honduras. Ahora ya no caben dudas: el régimen de facto se enroca y no cabe esperar un giro de los acontecimientos en virtud del diálogo. El Cardenal no volverá nunca a ser el carismático personaje al que escuchaban con respeto siete millones de hondureños, admirado en el mundo entero por su discurso político ponderado e impecablemente democrático. Quizás esa dudosa virtud tienen las crisis: desenmascarar a quienes ya no podrán seguir nadando entre dos aguas.

HONDURAS NO SERÁ LA MISMA

Tampoco Honduras volverá a ser la misma. Las manifestaciones en la calle que hoy se han producido han sido multitudinarias. Habría que remontarse al año 1954, con la gran huelga bananera, para establecer un paralelo histórico. En Tegucigalpa, la afluencia a las manifestaciones no ha cesado de incrementarse desde el pasado martes. Algo similar se puede decir de San Pedro Sula, capital industrial del país, y de El Progreso. En esta última ciudad, cuna de Roberto Micheletti, se han escuchado las consignas más duras contra el presidente de facto, evidenciando la poca popularidad del que ha sido durante 28 años diputado vitalicio del Congreso de la República, utilizando su cargo para crear en esta ciudad una red clientelista que hace de la democracia una quimera...

Impresiona: la banda sonora de los partidarios de Micheletti en su manifestación de ayer era una vieja canción de indudable mal gusto: “No hay otro pueblo más macho que el pueblo catracho, del cual vengo yo”.

En horas de la noche, todos estamos esperando las noticias de CNN, que es en estos días nuestra ventana televisiva al mundo, la que nos permite romper en parte el cerco informativo en que nos encontramos. La OEA está reunida y nuestra expectación puesta en su resolución tras el informe de Insulza. Pero la mayor expectación la genera, como es lógico, la anunciada llegada de Zelaya a Honduras prevista para mañana. En las actuales condiciones, los disturbios que este acontecimiento podría conllevar son sencillamente impredecibles. Todos coincidimos en un temor común. Honduras es hoy un polvorín, con un ejército perfectamente preparado para intervenir, con un asesor militar del gobierno adiestrado en los años más duros del militarismo anticomunista, con un presidente que pierde los papeles con una facilidad pasmosa, con una población que día a día crece en su coraje y que se siente manipulada al tiempo que inusitadamente fuerte. Si alguien arroja un fósforo a este polvorín, nadie sabe qué puede pasar. Lo que sabemos es que las listas negras de ciudadanos “agitadores” han empezado a circular por las postas de policía…

5 DE JULIO:
¿PODEMOS SOÑAR?

Ocurrió lo que se temía. Un grupo de militares disparó contra la multitud en un momento de especial tensión, mientras se esperaba la llegada del Presidente depuesto en las inmediaciones de la terminal aérea. Un joven de 19 años, que había viajado desde un departamento interior para la marcha de hoy, es la primera víctima mortal que deja el golpe militar en Honduras…

Un malicioso dicho hondureño afirma que en este país el plomo flota y el corcho se hunde. Efectivamente, la historia nacional está plagada de paradojas y este domingo vivimos una que pasará a los anales de la historia local: Zelaya, ciudadano sobre el que pesan graves acusaciones judiciales y una orden de captura, no sólo no es perseguido, sino que se rechaza su entrada en el país. Resulta evidente que el gobierno provisional no busca evitar la confrontación por razones humanitarias, sino que se siente cada vez más inseguro ante el creciente descontento de un importante sector de la población.

A estas horas, Mel ha recuperado su característico sombrero y de esta guisa da una rueda de prensa en San Salvador. Le acompañan cuatro presidentes y el secretario Insulza. Es el colofón a una jornada laberíntica, más propia de un thriller de Hollywood que de la vida institucional de un estado moderno.

En la tarde de este domingo, casi simultáneamente, sucedieron tantos acontecimientos relevantes, que resultaba muy difícil estar atento a todos los frentes... Analizar en su complejidad todo lo ocurrido en esta tarde llevará varios días. Pero es posible vislumbrar que los golpistas han perdido hoy terreno y su gobierno sale debilitado de este fin de semana. En la rueda de prensa que su gabinete brindó esta tarde, Micheletti perdió la calma ostensiblemente con una periodista que puso en cuestión que se le pudiera llamar presidente electo. Colindres salió al quite y nos regaló de nuevo una prolija e incomprensible reflexión más propia de Cantinflas que de un canciller...

Mañana, por noveno día consecutivo, la población que resiste el golpe se reunirá en horas de la mañana para volver a marchar sobre la capital. Sin duda, nadie esperaba que las acciones de los militares y los golpistas fueran a tener una respuesta tan intensa, organizada y, sobre todo, tan prolongada, por parte de una población hondureña que se ha caracterizado históricamente por una cierta pasividad en su participación en la vida pública. Pero muchas tendencias parecen quebrarse en esta semana. La única que tristemente se perpetúa es la absoluta incapacidad de la clase política hondureña para avanzar en un diálogo constructivo y su escasísimo talante democrático. Zelaya y Micheletti, con dos estilos muy diferentes, son dos caras de una misma moneda. Pero un día más hay que decir que la restitución del primero es condición “sine qua non” para entablar un diálogo nacional del más amplio alcance, que nos permita superar la partidocracia actual y soñar con una Honduras diferente.

6 DE JULIO:
¿ES ÉSTE RAMÓN CUSTODIO?

Aunque el cansancio empieza a hacer mella, comienza con marchas pacíficas la segunda semana de resistencia en un país parcialmente paralizado. Los centros educativos siguen cerrados, los aeropuertos no operarán hoy ni mañana, los restaurantes lucen vacíos y se mantienen serias restricciones a las libertades constitucionales de las personas...

Converso con algunas personas que estuvieron presentes ayer en las inmediaciones de la terminal aérea de Toncontín. Coinciden en definir esta marcha como la más numerosa que se ha dado en la historia reciente de Honduras. Afirman que la población mantuvo una actitud pacífica en todo momento. Los incidentes que provocaron disparos de la policía y la muerte de un joven de 19 años, se originaron cuando un manifestante devolvió una bomba lacrimógena lanzada previamente por los militares hacia un grupo que azotaba las vallas metálicas que protegen la única pista de aterrizaje del aeropuerto. Nadie duda que esa bala mortal saliera de la trinchera de los uniformados. Dada la poca información aun recabada, no sería razonable concluir a estas alturas quien fue directamente responsable de este lamentable hecho. Pero, de momento, la menos razonable de las actitudes es justamente la que ha tomado el Dr. Custodio, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.

Si el Cardenal Rodríguez ya se había ganado un sitial de honor en nuestra historia nacional de la infamia, Ramón Custodio sobrepasa los límites de lo verosímil. Sus declaraciones hoy apuntan a responsabilizar a los protestantes descontentos por la muerte acaecida, sugiriendo que este hecho pudo ser consecuencia de un plan urdido por los partidarios de Mel para hacer caer sobre el gobierno de facto la condena internacional. Custodio fue en otro tiempo, como también el Cardenal Rodríguez, una personalidad casi intocable en Honduras gracias a su rectitud moral. A pesar de su mal desempeño como Comisionado, con una reelección más que cuestionable de mano del bipartidismo dominante, todavía pesaba más sobre su imagen la importante labor desarrollada en pro de los derechos humanos durante la década de los 80. Pero lo sucedido estos días, con su apoyo explícito a la delirante teoría de la “sucesión constitucional”, convierte a Custodio en cómplice directo de este despropósito...

¿PODREMOS ESTA VEZ?

Esta mañana viajaba a Washington una comisión del gobierno de facto, integrada por varias personalidades, todas ellas vinculadas a la oligarquía que controla el país. Uno de ellos, Leónidas Rosa Bautista fue Fiscal General del Estado hasta el pasado mes de marzo. Durante su gestión, ocho fiscales y decenas de ciudadanos comunes mantuvieron una huelga de hambre de 38 días. Protestaban contra la conducta irregular de Rosa Bautista, quien una y otra vez archivó gravísimos casos de corrupción que involucraban a importantes empresarios y políticos del país, impidiendo que pudieran ser juzgados por sus delitos. Micheletti se alineó entonces con el fiscal, quien ahora tratará de devolverle el favor...

¿Podrá el movimiento popular articular una respuesta que trascienda la lucha contra la barbarie militarista? ¿Profundizará este movimiento de rechazo en las causas reales de esta grave crisis de las instituciones democráticas o quedará atrapado en la falsa dinámica de un enfrentamiento entre caudillos? La reciente historia nos muestra lo difícil que le resulta al pueblo hondureño capitalizar a su favor los tremendos errores en que incurre la élite corrupta e inepta, incapaz de adecuar sus movimientos a un Estado de Derecho...

Un oyente decía hoy en Radio Progreso. “De entre todas las pestes que hemos tenido en Honduras, ninguna ha sido como ésta”. Es cierto. Y males de estas dimensiones no se resuelven con remedios de urgencia. Si no nos abocamos a enfrentar valientemente las causas que están en el origen de este golpe de Estado, nos veremos condenados a repetir la historia una y otra vez. No deberíamos permitir que nuestros hijos hereden esta sinrazón.

7 DE JULIO:
NO TENÍA QUE MORIR

Polache es un joven cantautor hondureño que, con un estilo fresco y un lenguaje muy popular, saltó a la fama el pasado año. Su disco “Hablo español”, lo convirtió en el trovador más reconocido del país en poco tiempo. Contiene una canción que dice “Mira a Honduras con otros ojos”. Está sonando en todas las marchas estos días, tanto las de la resistencia como las de apoyo a Micheletti. Quizás por eso Polache ha querido dejar clara su posición. El día de hoy salía del país con su familia, condenando el golpe, y dejando una carta en la que lamenta el caos, la intolerancia y la desesperanza a la que nos ha arrastrado esta crisis.

Otro cantautor nacional, el vocalista de Pez Luna, me comenta entristecido su sensación más íntima ante los acontecimientos del domingo pasado: “Ese muchacho nunca tenía que haber muerto”. Es cierto, en Honduras hay decenas de asesinatos cada fin de semana, la falta de expectativas de vida digna nos ha conducido a ser uno los países más violentos del mundo. Pero la muerte de Isy Obed ha sido diferente y tiene otro sentido. El ejército nunca debió disparar, los golpistas nunca debieron romper el orden, Zelaya nunca debió sobrepasar su mandato constitucional. Todos ellos son actores irresponsables de un país que camina hacia el abismo, mientras que millones de hondureños humildes ponen los sufrimientos, el sacrificio y hasta la sangre con una dignidad admirable.

¿CÓMO SOBREVIVIR?

Filadelfo Martínez, analista nacional independiente, traza hoy en una entrevista radial un futuro desolador. A su juicio, nadie está considerando en su auténtica magnitud y gravedad la crisis económica que se nos viene encima. Ni el gobierno de facto, ni los medios de comunicación, ni el movimiento popular. En un país que sobrevive en buena medida de la mendicidad internacional, pronto no habrá dinero ni para medicinas, ni para escuelas ni para sostener la producción agrícola.

Y es que Zelaya, que se encontró con la situación financiera más saneada de los últimos años, como consecuencia en parte de la parcial condonación de la deuda externa, dilapidó los bienes del Estado en una administración caótica, tan corrupta o más que las anteriores. Concentrado en su proyecto populista de la Cuarta Urna, no había diseñado ni plan anti-crisis ni nada semejante. Este año 2009 ni siquiera se habían aprobado los presupuestos generales. Si el gobierno de facto se consolida y el aislamiento se confirma, probablemente habrá que devaluar el lempira. Es la única medida posible para mantener o atraer nuevas inversiones como las de empresas maquileras. Pero en un país en que gran parte de las necesidades cotidianas dependen de los bienes que se importan, la devaluación agudizará la escasez de productos básicos, que ya ahoga al 80% de la población.

En Tegucigalpa volvieron a coexistir dos marchas. Por televisión, como cada día, sólo podemos ver una de ellas. En el parque central miles de partidarios del gobierno de facto se concentraron nuevamente, en un acto muy bien orquestado y con actuaciones musicales, para proclamar que se ha derrotado no sólo a Zelaya sino también al totalitarismo chavista. El venezolano es el chivo expiatorio predilecto, incluso para el Cardenal Rodríguez, que hoy evidenció estar perdiendo la paciencia en un programa de televisión: “Que se vaya a Venezuela y nos deje en paz”...

En la manifestación diaria que realiza la ciudadanía para exigir el regreso de Zelaya participa hoy la esposa del mandatario depuesto. El joven fallecido está muy presente en el recuerdo de todos, así como las palabras de su padre, que prometió regresar a las marchas en la capital tras dar sepultura a su hijo: “Si abandonamos la lucha, heredaremos a nuestros hijos solo harapos”.

En horas de la tarde surge la mejor noticia en muchos días. Estados Unidos ha propuesto al ex-presidente costarricense Oscar Arias como mediador. Ambos presidentes, el depuesto y el de facto, han anunciado su presencia en Costa Rica el jueves para iniciar el diálogo. Un dialogo que precisa que ambos grupos retrocedan en sus posiciones intransigentes. De otro modo, todos saldríamos perdiendo…

8 DE JULIO:
POLARIZACIÓN EXTREMA

Honduras vive hoy un compás de espera. Las marchas han sido menos numerosas y más anodinas que días atrás. Sin duda hace mella el cansancio que suponen once días ininterrumpidos de resistencia en las calles. La tensión disminuye notablemente mientras la población espera la reunión que mantendrán en Costa Rica los dos presidentes catrachos con el Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias. El país sigue moviéndose a medio gas.

Con el descenso de la marea de sucesos queda nuevamente al descubierto una escena nacional polarizada al extremo, como la que ya se daba previamente a la acción de fuerza de los militares. Los que hace un mes se oponían a la consulta de Zelaya y hoy son partidarios del golpe dicen que no hay nada que negociar y que esta lección que se ha dado al chavismo y al mundo no tiene marcha atrás. Los que antes defendían y ahora añoran a Zelaya consideran que lo único negociable es la salida de los golpistas. Existen también quienes, adversando la trayectoria política de Mel, están contra el golpe de Estado y piensan que en esta crisis ambos tienen su cuota de responsabilidad y, por consiguiente, ambos tendrían que perder una importante cuota de su poder. También cuentan aquellos que se están hartando de este sinvivir y ya piensan en buscar el camino de la migración.

El toque de queda comenzará hoy a las 11 de la noche, concluyendo a las 4.30 de mañana. El horario de éste fluctúa cada día caprichosamente como si de la cotización del dólar se tratase…

¿UNA TERCERA VÍA?

Existe moderado optimismo en torno a que Zelaya y Micheletti puedan mañana en San José desentrampar la situación. Los más viejos dicen que en Honduras no hay crisis que dure más de una semana. Algunos creen que en poco tiempo veremos a los dos líderes regresar de la mano, apaciguar a sus seguidores y volver a comer en el mismo plato. Matías Funes, ex-candidato presidencial de la izquierdista UD, y una de las cabezas políticas mejor amuebladas del país, decía hoy que lo que nos espera en San José es simplemente un acuerdo entre cúpulas. Ése es el mayor temor que hoy asalta a quienes no creen que Mel Zelaya sea otra cosa que un caudillo muy tradicional, que nunca se preocupó de otra cosa que de sus intereses privados. Algunos ciudadanos se indignan ante estos argumentos. Para ellos, Mel Zelaya es un revolucionario auténtico y no permitirá que Micheletti salga impune de esta aventura.

Lo cierto es que en esta ocasión no resulta fácil imaginarse un escenario tan idílico en que la clase política salga indemne de este despropósito. No hay que olvidar que este golpe militar tiene sus peculiaridades. El golpe no sólo lo dio un grupo fáctico con apoyo del ejército, sino prácticamente todo el establishment político, mediático y económico, incluyendo el resto de poderes del Estado. Es complicado imaginarse a Zelaya sentado otra vez en la silla presidencial, rodeado de sus ministros, después de todo lo que se ha dicho sobre él en estos días en los medios. Tampoco resulta sencillo imaginarse a Zelaya de vuelta en el país, retirado del ejercicio político, y a este gobierno golpista, tan débil y desprestigiado, conduciendo la nave del Estado hasta las próximas elecciones. ¿Cuál podría ser la tercera vía que dejara a todos satisfechos? ¿Unas elecciones anticipadas? ¿Un tercero en discordia?

En cualquier caso será un mal acuerdo si se limita a poner de nuevo en sintonía a los dos personajes centrales de esta trama y a los grupos de poder que ellos representan. Un acuerdo que permitiera sacar algo positivo de esta crisis sería aquel que dedujera responsabilidades a la clase política que nos ha llevado a este punto y que permitiera sentar las bases de una nueva forma de hacer política en Honduras, sin dejar por fuera a las grandes mayorías y a las organizaciones que los representan. ¿Están la sociedad civil y el movimiento popular preparados para jugar este rol histórico?

9 DE JULIO:
¿LO LOGRARÁ ARIAS?

Honduras es hoy un país paralizado, con todas las miradas puestas en San José de Costa Rica. Hace 22 años Oscar Arias fue el principal artífice de los acuerdos de Esquipulas, que dieron inicio a un largo proceso que llevaría a la solución de los conflictos armados en Centroamérica. Aparentemente, esta vez el envite parece más sencillo para un mediador con estas credenciales. Pero no es descartable que salga trasquilado, como le sucedió a Insulza hace días, al toparse con una falta de motivación evidente para atenerse a razones democráticas. Las razones de la clase política hondureña son otras. Sentar a dos caudillos políticos de la oligarquía bipartidista más antigua de América frente a frente no es moco de pavo…

La involución de tintes ideológicos continúa lenta pero inexorable. Hoy salieron del país 85 pedagogos cubanos que estaban en Honduras en una misión que ya dura algunos años, en tareas de alfabetización de adultos. Las misiones cubanas llegaron aquí tras el huracán Mitch y han convivido con tres gobiernos. No son una consecuencia de las simpatías de Zelaya por el castrismo, pero al nuevo canciller Flores Bermúdez le ha parecido imprescindible dejar claro quiénes son los enemigos de Honduras.

PATRICIA Y LA PATASTERA

La televisión nos retransmite la llegada de Mel Zelaya a San José, con su característico sombrero vaquero, acompañado de su equipo negociador, encabezado por Patricia Rodas. Hija de un célebre caudillo liberal, ella es para muchos observadores la responsable de la deriva del presidente hacia el chavismo. Su padre, Modesto Rodas Alvarado, sufrió exilio en otro golpe militar y murió cuando se perfilaba como presidente, en 1979. Patricia fue en su juventud militante marxista y colaboró con la revolución sandinista en los años 80. Estuvo vinculada a la izquierda clandestina hondureña hasta que a mediados de los 90, acompañada de otros compañeros de viaje, se incorporó al partido de su padre tratando de provocar un vuelco ideológico desde dentro. Inopinadamente, este grupito encontró su gran oportunidad en una alianza preelectoral sellada con Mel Zelaya, quien lejos de veleidades subversivas fue educado para dirigir una hacienda ganadera en las tierras de Olancho. El viejo Jose Manuel, su padre, fue señalado como uno de los responsables directos de la Masacre de los Horcones en 1975. En la hacienda propiedad de los Zelaya fueron asesinadas 14 personas, entre campesinos y sacerdotes, que luchaban por acceso a la tierra.

Esta extraña alianza entre el vástago del ganadero y la hija del caudillo ha dado lugar a lo que un analista con gran sentido del humor bautizó como la “patastera ideológica” de este gobierno. Patastera es en Honduras la planta trepadora que produce patastes, con unas ramas que se enredan una sobre la otra sin que uno sepa bien de dónde vienen ni a dónde van. Algo así le ocurrió a este grupo de camaradas que, con Patricia Rodas a la cabeza, han hecho gala de un izquierdismo de cafetín, que en nada ha mejorado la vida de las grandes mayorías…

10 DE JULIO:
YA HAY CANSANCIO

Finaliza el encuentro en Costa Rica sin que se resuelva absolutamente nada. Este diálogo o negociación, que hasta la denominación está en liza, ha resultado ser tan pintoresco y bizarro como el resto de las circunstancias que han rodeado este golpe de estado.

Convocados por Hillary Clinton, Roberto Micheletti y Mel Zelaya llegaron ayer jueves a San José, pero ni siquiera se encontraron. Hablaron por separado con el mediador Arias y se fueron por donde habían venido. Quedaron desgranando sus argumentos dos delegaciones de subalternos, polarizadas al extremo, en un evidente diálogo de sordos. Ninguno de los que han participado en estas pláticas ha demostrado la menor voluntad de mover pieza en un asunto tan trascendente que tiene a todo un país en ascuas. Así las cosas, hoy jueves levantaron la mesa con la promesa de continuar el diálogo, pero sin que se ponga día ni lugar. Muchos temen que el tiempo corre a favor de los golpistas.

Tampoco ayudaron mucho las palabras de Chávez denunciando este mediodía, cuando todavía la mesa de negociación estaba activa, que todo esto es un “aborto” de Washington y que bien había hecho Zelaya de salir corriendo antes de caer en la trampa. Aun cuando los hechos estén dando la razón a quienes dudan de la validez de este mecanismo ideado por la administración norteamericana, no creemos que las declaraciones de Chávez aporten nada a la solución del conflicto. Más bien alimentan la polarización sobre una dicotomía que en esencia es falsa, puesto que aquí no se enfrentan dos ideologías o formas de interpretar el mundo de manera diferente, sino dos familias de una misma clase política que han llevado al país a una situación de calamidad nacional. Y, sobre todo, las palabras de Chávez ofrecen argumentos a quienes como el Cardenal Rodríguez han convertido al mandatario venezolano en su chivo expiatorio.

La decepción es notoria en las calles de Honduras. La población está cansada de esta situación que ya se prolonga por 12 días. Pero el hartazgo no conduce hasta el momento a la apatía. Hoy volvieron a cortarse carreteras a la salida de Tegucigalpa y en El Progreso se organizó una de las marchas más numerosas desde que su ilustre vecino, Micheletti, alcanzara el poder por la fuerza de las armas.

¿LA CONSTITUCIÓN?

Félix Molina, corresponsal de Radio Progreso en Costa Rica, decía hoy que Honduras ya nunca será la misma después del 28 de junio. No hay duda de que estas semanas se recordarán como un parteaguas en la historia reciente de la República. Pero falta saber que habremos perdido y qué habremos ganado cuando todo ello haya terminado. Produce estupor la reiteración del gobierno de facto, manteniéndose en su discurso sobre la defensa de la democracia y la Constitución. Nadie, ni el más ingenuo de los hondureños, desconoce la poca importancia que la carta magna ha tenido siempre para esta clase política. Plutarco Castellanos fue un presidente del Congreso Nacional que pasó a la posteridad por afirmar que “la Constitución es pura babosada”. Y Rodrigo Castillo, otro vicepresidente del Legislativo, afirmaba en la década de los 80 que “la Constitución hay que violarla cuantas veces sea necesario”.
Y no sólo lo afirmaron, sino que lo pusieron en práctica una y otra vez.

En un país con un providencialismo tan acusado, para algunos lo más útil que se puede hacer en momentos como éstos es ponerse a rezar. En Vida Abundante, la iglesia evangélica más influyente del país, se realizó ayer una jornada de 12 horas de oración, en la que participaron los dos candidatos a la presidencia, Elvin Santos y Pepe Lobo. El obispo auxiliar de Tegucigalpa también anunciaba una jornada de oración de los católicos para este fin de semana. Los principales líderes religiosos del país se han situado sin dubitaciones del lado de los golpistas, aduciendo que el presidente electo nos conducía hacia el Socialismo del Siglo 21, contrario a nuestras tradiciones y a nuestros valores espirituales más profundos. Obviamente, no todos los fieles se sienten identificados con sus líderes. Llama la atención escuchar estos días a muchos católicos criticar duramente a su Cardenal, cosa casi inimaginable hace apenas unas semanas. ¿Será ésta una buena noticia o un síntoma preocupante? ¿La polarización ha salpicado a la Iglesia o la gente ha perdido el miedo a pensar por sí misma?

16 DE JULIO:
ILUSIÓN DE CAMBIOS

A 18 días del golpe de Estado, el país sigue viviendo en la más absoluta incertidumbre. La escasa cultura democrática que atesoran las instituciones hondureñas y sus actores principales contribuye a generar un ambiente donde toda salida es posible. La polarización que vive el país es evidente, aunque admite diversas lecturas. Es terriblemente cierta si atendemos a criterios más emocionales y subyacentes. Con los que piden el regreso de Zelaya a la casa presidencial, están todos aquellos que, ingenuamente o no, vieron en el “comandante vaquero” un espejismo: la encarnación de un cambio real y un rechazo frontal a la politiquería que ha sumido a este país en una permanente situación de calamidad social. La demanda de la Cuarta Urna estaba hecha, en muchos casos,
por puro descontento e ilusión por el cambio.

A estas alturas todos los escenarios que se contemplaban hace una semana siguen siendo posibles, al tiempo que otros nuevos se abren. Ayer tarde corría el rumor por Tegucigalpa de que Zelaya entraría por un punto ciego al país y reconquistaría el poder merced al apoyo de oficiales descontentos del ejército Hoy se habla de que Micheletti está dispuesto a dejar su poltrona en beneficio de una tercera vía, una muestra de la debilidad del político progreseño incluso frente a sus aliados golpistas.

Cada vez menos gente parece creer en que las soluciones vengan de San José de Costa Rica... Ningún representante europeo reconoce hoy en día a funcionarios del actual gobierno. Una representante de una agencia internacional de cooperación me confesaba ayer que la actividad en su oficina ha caído a mínimos históricos. Mano sobre mano, esperan acontecimientos sin apenas poder mover ficha.

Cada jornada hay nuevos detenidos y circulan rumores sobre ciudadanos cercanos a Zelaya que han recibido vejaciones en sus domicilios por elementos del ejército. Al menos tres dirigentes populares han sido asesinados en estos últimos días, acrecentando los temores de una radicalización de la violencia. Lamentablemente, en un país en el que las muertes violentas son moneda corriente, no resulta fácil determinar con certeza que estas ejecuciones tengan un trasfondo político. Con un Ministerio Público y un Comisionado de Derechos Humanos completamente alineados con el gobierno usurpador, será difícil de ahora en adelante afirmar nada categóricamente en relación a la responsabilidad de los crímenes.

¿SE HUNDE EL BARCO?

En esta situación de indefensión absoluta de la ciudadanía, toda involución es posible y será fácilmente argumentada desde la teoría de la conspiración externa y la infiltración de elementos extranjeros con aviesas intenciones. Ayer miércoles, en el programa “Frente a Frente” de Renato Álvarez, se invitó a un conocido líder de la oposición venezolana, quien nos explicó los pasos que el gobierno de Chávez supuestamente dio, y todavía está queriendo dar, para implantar su proyecto socialista en Honduras. Renato, el periodista más denostado del país en estos días, vuelve una y otra vez sobre la tesis surrealista de que Honduras ha dado una lección a América Latina y al mundo, al rechazar nuestra población lo que no pudieron hacer los venezolanos, bolivianos o nicaragüenses. Ahora resulta que Honduras es líder mundial en modos democráticos.

Pero los amantes de las teorías bizarras y estrambóticas están de enhoramala. Desde el martes se quedaron huérfanos del personaje más delirante de las últimas semanas. El abogado Ortez Colindres pasó como una exhalación por dos ministerios en un período récord de 15 días. Después de ser sustituido en la cancillería y desplazado hacia la cartera de gobernación, ayer martes presentó la dimisión. Deja tras de sí una estela de frases célebres, rosario de insensateces que pasarán al acervo nacional de curiosidades y a videos jocosos en Youtube, entre los que destaca sobremanera su ocurrencia de referirse al presidente Obama como “aquel negrito del batey”. Hay quien maliciosamente afirma que un hombre tan curtido como él no dejaría esta nave si no avizorara su hundimiento...

Las mayores manifestaciones de descontento se esperan a partir de mañana viernes. Las organizaciones sindicales, a través de sus tres grandes centrales, llaman a una huelga general…

No es fácil soportar la tercera semana de huelga de los maestros. La población, notablemente dividida, no cesa de llamar a las emisoras radiales y a los canales de televisión para mostrar su enojo a las organizaciones magisteriales. Cuando parecía que la presión sobre ellos era mayor, la ministra de finanzas, Gabriela Núñez, anunció que se les pagará su salario mañana mismo, tres días antes de lo habitual, dejando claro a los educadores que el nuevo gobierno defenderá sus derechos adquiridos. Cuando muchos esperaban una reacción mucho más dura, la declaración aparece como otra muestra de debilidad y una desesperada estrategia para romper la unidad gremial.

¿Y LA IZQUIERDA?

Es imposible leer todos los correos electrónicos que a diario llegan como fruto de las redes internas que se han creado entre la población desafecta al régimen de facto. Son centenares de mensajes con reflexiones de todo tipo. Internet juega un papel primordial frente al cerco informativo montado por los poderes económicos que controlan los medios de comunicación. Entre tanta información cibernética algunos mensajes rozan la intolerancia. Es normal que así sea en un ambiente tan crispado, pero ciertos sectores de izquierda siguen alimentando un enfrentamiento con todos aquellos que no comparten sus tesis. Muchos hondureños, cada día más, quieren la vuelta al régimen constitucional, pero reconocen la desastrosa administración económica llevada a cabo por Zelaya. Flaco favor se hace a la promoción de los sectores populares negando las evidencias…

La salida a esta crisis que nos permitiría entrar en una nueva época sería la que estableciera responsabilidades políticas y penales, tanto para el gobierno de Zelaya como para los golpistas. ¿Por qué no aprovechar este impulso de ciudadanía activa para establecer un correctivo con los dirigentes políticos que le roban al Estado, negándole un futuro digno a la población? Sin un esfuerzo en esa dirección la crisis no habría servido para nada. A la izquierda hondureña, que nunca ha gobernado, le sobran resabios dogmáticos y le falta claridad sobre cómo convertirse en una alternativa real para las grandes mayorías...

Las paredes de las principales vías públicas de Tegucigalpa dan fe del malestar. Desacostumbradas a las pintas políticas en las dos últimas décadas, lucen ahora extrañamente engalanadas con los insultos más graves y las alusiones más irónicas contra personajes que tan solo hace un par de meses parecían intocables. El Cardenal Rodríguez, uno de los grandes perdedores de estos días, es denominado por algunos como un nuevo Judas, y acusado de golpista y asesino. El empresario Ferrari, principal empresario de los medios de comunicación y presidente del equipo de futbol más popular del país, aparece dibujado como un cerdito en cientos de paredes junto a los calificativos más procaces. El defensor de los derechos humanos Ramón Custodio, el pastor Evelio Reyes o el periodista Renato Álvarez son otros de los villanos más notorios según el sentir popular. Si estas torres han caído, qué otras no podrán caer mañana. Ojalá reconstruir una sociedad fuera tan sencillo como derribar sus mitos y sustituirlos por otros nuevos.

22 DE JULIO:
¿FUNCIONA LA PROPAGANDA?

Cuando uno entra en San Pedro Sula, viniendo de la ciudad de El Progreso, inevitablemente se topa con un enorme cartelón en el que sobresale el rostro feliz de un campesino y una frase supuestamente lanzada al aire por éste, agradeciéndole a Roberto Micheletti haberle devuelto la paz y la democracia a Honduras.

Es un signo más de la campaña mediática más intensa que ha conocido este país para convencer a la ciudadanía de la bondad de un producto. ¿Lo están consiguiendo? ¿Se cree la población los argumentos del gobierno de facto?
A juzgar por la masiva manifestación de camisas blancas (partidarios del gobierno interino) que recorrió este mediodía las calles de Teguciglapa, se podría decir que la publicidad a favor de los golpistas está funcionando. Aunque habría que matizar.

En la mayoría de los casos, la población necesita otro empujón para salir a la calle a manifestarse a favor de esta presunta “democracia”. Para cualquiera que conozca cómo se manejan las relaciones al interior de un parque industrial, no cuesta imaginarse lo sencillo que es para un empresario enviar a todas las obreras a marchar bajo el sol tropical, so pena de despido. Tampoco es difícil ponerse en los zapatos de un grupo de campesinos a quienes se les ofrece bus, comida y dos jornales para ir a caminar por la capital, agitando banderitas blanquiazules. Pero este modo de hacer política, no lo ha inventado Micheletti. Se estila en Honduras desde siempre. Lo practicó Zelaya hace tan sólo unas semanas y volverá a llevarse a cabo para las concentraciones de las próximas elecciones generales, si esta crisis política no lo remedia.

El subdesarrollo político en que se ha mantenido a la población hondureña, en su mitad todavía rural, es un lastre enorme para sacar partido de la situación actual y empezar a construir una nueva democracia.

Un amigo de Las Vegas, en el municipio de Victoria, me contaba hace unos días que en su comunidad hay muchas personas que se creen a pies juntillas que con Mel en el poder, pronto habría que compartir la casa, la milpa y hasta los hijos, a quienes supuestamente el mandatario “mandaría a traer” dentro de poco. El fantasma del comunismo ya no funciona en buena parte del planeta, pero aún obtiene réditos políticos en Honduras...

Ésta es la tónica general del 90% de los medios de comunicación y esto es lo que se encuentra continuamente la inmensa mayoría de la hondureñidad cuando compra un periódico, enciende la televisión o enchufa la radio. En estas condiciones resulta sorprendente y alentador que las marchas de los que se oponen a Micheletti y reclaman el regreso al orden constitucional sigan siendo aparentemente mayoritarias...

Aparentemente todo está en calma. No es ciertamente un país que se prepare para una guerra civil, como advirtió Oscar Arias. Si uno se va a un centro comercial, es fácil olvidarse de la presión que sufre el país. Probablemente es un pueblo tan acostumbrado a vivir en la incertidumbre, que nada lo conmueve excesivamente.

¿Y LOS EMPRESARIOS?

¿Cómo enfrentará la gran empresa la crisis que se nos avecina? Seguramente con problemas y pérdidas de beneficios, pero la burguesía hondureña nunca se ha caracterizado por tener un plan de país y ceñirse a él con disciplina. El sector empresarial ordeña las vacas gordas con extremada avaricia y a la llegada de las vacas flacas se va de vacaciones a Miami. Sus inversiones tienen también algo de provisional. En cambio, la pequeña y mediana empresa, sin posibilidades de reinventar sus negocios, lo pasará muy mal. El retroceso económico al que nos abocamos se avizora dramático.

Tampoco hay que olvidar que entre un sector cada vez más amplio de la oligarquía dominante, a la que adscribiríamos una buena parte de la clase política, los negocios ilegales ocupan un apartado importante en su cartera de beneficios. El tráfico de armas, el narcotráfico o el crimen organizado no están en recesión ni entrarán en ella con las amenazas de la comunidad internacional de suspender ayudas y créditos. Es una de las tragedias de esta Honduras: los que tienen los medios para hacerla crecer no la quieren; y los que la quieren sobreviven en un estado de penuria permanente.

Resulta tonificante escuchar a Gustavo Cardoza en Radio Progreso. Esta radio ha sacado en los últimos años una buena hornada de periodistas valiosos. Ellos ganan infinitamente menos que cualquier reportero de la capital, pero los aventajan en profesionalismo y, por supuesto, en honradez. Esta emisora es una prueba, como tantas otras que se diseminan por la geografía catracha, de lo que los hondureños y hondureñas son capaces de hacer cuando no se les ponen obstáculos.

¿SERÁ UN PARTEAGUAS?

Y para obstáculos los que pone la clase política. Lleva más de un siglo poniendo palos a la rueda del desarrollo e impidiendo una ciudadanía activa. Y sigue poniéndolos este miércoles en la mesa de negociación de San José. La verdadera ciudadanía está secuestrada por el caudillismo más ramplón. Micheletti y Zelaya son los dos representantes más recientes de esta estirpe de personajes siniestros, más dañinos que las plagas de Egipto. ¿Serán los últimos? ¿Se convertirán estos hechos en un parteaguas en la historia de Honduras? Habría que ser demasiado optimista para afirmarlo, pero muchas cosas interesantes se están produciendo estos días, y sería deseable que tras esta tempestad hubiera calma suficiente para el debate y la reflexión serena. El país no necesita una vía rápida y falsa, sino un camino lento pero firme hacia una democracia social.

Ya en horas de la noche llegan las noticias sombrías de San José. Oscar Arias hizo un esfuerzo por equilibrar su propuesta pero no parece haber encaminado un auténtico diálogo. El tono en que Rixi Moncada, portavoz de la delegación de Zelaya, se dirige a los periodistas no deja lugar a dudas. No habrá acuerdo. El gobierno de facto no aceptará nunca el retorno de Zelaya. Lo que sí hace, en un ejercicio de cinismo asombroso digno de mejores escenarios, es acusar a Zelaya de haber dado al traste con las negociaciones.

Es una práctica muy habitual de los políticos hondureños. Estos días hemos visto más de una vez a periodistas internacionales perder la calma. Un estilo que combina elementos de Cantinflas con habilidades de Maquiavelo. Pregúnteseles lo que se les pregunte, responden lo que les viene en gana sin perder la calma...

Resulta indignante el poco interés de ambas delegaciones por evitar un conflicto mayor. Zelaya y los suyos lo hicieron antes del golpe. Ahora, en estúpida e insultante correspondencia, lo hacen los del gobierno de facto. Manipulan una y otra vez la información tratando de confundir a sus adversarios. Queda claro que de esta clase política no es posible esperar nada más. O la ciudadanía toma nota de lo que está pasando y se hace cargo de su propio destino, o nuestros hijos crecerán en un campo de minas aun mayor que el que hoy nos acecha.

Los acontecimientos de esta tarde nos dejan otra vez a la intemperie, enfrentados al vacio. ¿Acogerá la población el llamado a la huelga general aun con más decisión después de esta última burla? ¿Reaccionará molesto el pueblo o se resignará a convivir con este régimen absurdo? Nadie lo puede saber a ciencia cierta. A estas horas, en Honduras, cualquier cosa puede ocurrir. Así de volátil está la nación. Los políticos nos han llevado a un callejón sin salida con una actitud irresponsable que merece el mayor de los repudios. ¿Se canalizará este malestar en pequeños acontecimientos que nos permitan recuperar la esperanza? Sólo algo peor que esto podíamos llegar a presenciar, un rebrote de violencia incontrolada que ponga el país patas arriba. Ojalá que la sensatez prevalezca entre el pueblo, ya que no es cualidad de sus políticos.

25 DE JULIO:
¿POR QUÉ NO ENTRÓ ZELAYA?

La tragicomedia política hondureña alcanzó este viernes otro de sus puntos mas álgidos. El extraño episodio protagonizado por Mel Zelaya, entrando y saliendo de territorio hondureño, tuvo a todo el país pendiente de las pantallas televisivas como si de una final futbolística se tratara. O quizás sería más propio compararlo con el episodio final de una telenovela. Ante los micrófonos de periodistas instalados cerca de la tortuosa frontera de Las Manos, la madre de Mel Zelaya hablaba con pasión del buen carácter de su querido hijo, la esposa del mandatario depuesto clamaba afligida por volver a ver su marido, mientras el general de las Fuerzas Armadas le ofrecía a Xiomara Castro un helicóptero para volar a Nicaragua. Desde casa presidencial se lanzaban una y otra vez amenazas de detención que no llegaban nunca a concretarse. Todo un culebrón, que resta credibilidad tanto a Mel como a Micheletti. Un ex-vicepresidente tico dijo a CNN entre asombrado y enojado: “No son capaces de negociar en serio pero tampoco de pelear en serio”. Escueto pero acertado análisis de la situación.

¿Por qué Zelaya no se quedó dentro del país después de haber traspasado la frontera? ¿Por qué la policía no detuvo a Mel, sobre el que pesan varias órdenes de captura? Siempre se podrá esgrimir el argumento de evitar un baño de sangre, pero resulta evidente que estas dos facciones de la oligarquía política tradicional, que amagan sin llegar a golpearse, se tienen más miedo que otra cosa. Todos tienen cola que les pisen. La estrambótica escena de ayer es la fotografía fija de una forma de hacer política que ha tocado fondo. La institucionalidad hondureña evidencia graves signos de descomposición en esta nación, abocada a la peor crisis económica y social desde el huracán Mitch…

“TONTERAS DE MAJADEROS”

Importantes arterias de la capital están cortadas por el ejército, provocando un caos aún mayor que el habitual en la desamparada Tegucigalpa. Una es la que pasa por delante de la casa presidencial, que ayer noche se encontraba completamente militarizada. La otra es el bulevar Morazán, centro neurálgico de la ciudad, donde cientos de personas se congregaron hasta la medianoche, desafiando el toque de queda para defender Radio Globo ante un inminente cierre. Es uno de los pocos medios que se ha quedado solo defendiendo los derechos constitucionales del Presidente Zelaya. Otros son el diario “Tiempo”, el Canal 36, del conocido periodista Esdras Amado López, y Radio Progreso.

Las radios locales reciben continuamente llamadas de hondureños y hondureñas que expresan su opinión. Da la impresión de que cada ciudadano tiene un criterio formado y nadie se quiere quedar sin expresarlo. Algunas son sorprendentes, como el de una señora que asegura que Mel Zelaya regresará de la mano de Jesucristo y protegido por un ejército de querubines. Ya es sabido que el hondureño es un pueblo sumamente religioso, pero este providencialismo deja perplejo al más fanático. La religión está sirviendo también para manipular conciencias en pro de una u otra facción enfrentadas. La Iglesia Católica perdió una gran oportunidad de demostrar la autoridad ética que la población le presuponía. Ahora sabemos que antes de que el Cardenal hiciera sus polémicas declaraciones, otro importante jerarca católico, el obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, vinculado al Opus Dei, llegó a casa presidencial para conversar con Micheletti, en un claro ejercicio de reconocimiento tácito del gobierno golpista. No es de descartar que el catolicismo salga muy debilitado tras esta crisis.

Hoy sábado, el toque de queda en el departamento de El Paraíso va de 6 de la mañana a 6 de la tarde, en lo que seguramente resulta un hecho insólito en la historia democrática de América Latina. Pero no parece que los simpatizantes de Zelaya le hagan mucho caso a las prohibiciones gubernamentales. Un dirigente de patronatos, en marcha con otros centenares de pobladores hacia la frontera oriental del país, se mostraba así de enfático con la prohibición de circular: “No haremos caso a las tonteras de estos majaderos”.

Al otro lado de la frontera, en la localidad nicaragüense de Ocotal, el presidente electo Mel Zelaya continúa con su pantomima. ¿Es ésta tan espontánea como parece o responde a un cuidado cálculo mediático? Al mediodía del sábado ha llegado nuevamente a la frontera donde ha levantado un campamento con cientos de seguidores, tensando la cuerda una vez más y elevando su discurso incendiario y populista.

TERROR EN LA FRONTERA

Se ha confirmado la triste noticia de un nuevo muerto, con evidentes signos de tortura. Se trata de un joven de 25 años, que se había desplazado al departamento fronterizo desde Tegucigalpa. El cuerpo mostraba 35 puñaladas. Uno se pregunta si es un hecho aislado perpetrado por algunos soldados que se ponen nerviosos o es también un hecho fríamente calculado de quienes han estudiado en la Escuela de las Américas cómo amedrentar a una población que se levanta. Gilda Rivera, con quien me encuentro en horas de la noche, lo tiene muy claro. Para ella, secuestrada en los años 80 por el escuadrón 3-16, dirigido por Billy Joya, asesor del actual gabinete de gobierno, es un signo inequívoco de la escalada de terror que está en marcha…

Otra forma de alimentar el miedo es el bloqueo absoluto a quien a estas horas someten a centenares de personas, que se han desplazado a la frontera nicaragüense para encontrarse con Mel Zelaya. Atrapados en un cerco militar que no permite la llegada de agua y víveres, estos ciudadanos se disponen a resistir la noche.

Al filo de las 9 de la noche, las autoridades impuestas vuelven por enésima vez a la carga con una cadena nacional. Nos anuncian que el toque de queda se extiende en El Paraíso y cuatro municipios de Choluteca, entre las seis de la mañana y las seis de la tarde. El oriente del Honduras convertido en una cárcel gigantesca para evitar que Mel Zelaya haga efectivo su llamado a “una insurrección”. En medio de este complicado laberinto, conviene no olvidar que a lo que estamos asistiendo es a una lucha intestina entre dos caudillos agónicos, ebrios de poder y megalomanía, que nada tiene que ver con la democracia real a la que aspira este pueblo. Otra cosa es que para defender aquella, amargas ironías del estado de derecho, es conveniente y hasta imprescindible que aquel que triunfó en las últimas elecciones sustituya en la silla presidencial a quien la alcanzó de forma espuria, con ayuda de las armas.

27 DE JULIO:
CUMPLIMOS UN MES

El novelista Julio Escoto, uno de los pocos intelectuales hondureños dignos de ese calificativo, reflexionaba este lunes en un artículo publicado por “El Heraldo” sobre las carencias de esta clase política. Para el autor sampedrano, quien se ha declarado inequívocamente contra el golpe de estado, la derecha es la oscuridad, la izquierda la afonía, y a todos sin excepción les hace falta lucidez y frescura...

De paso a Valle de Ángeles paso por el desvío que lleva a la aldea de El Chimbo, donde día y noche se encuentra un retén militar fuertemente armado. Protegen el camino que conduce a la hacienda del candidato presidencial nacionalista Pepe Lobo, donde dicen que se reúne la camarilla que dio este extemporáneo cuartelazo y puso al frente al más incompetente y ambicioso de sus caudillos. Roberto Micheletti cumplirá mañana su primer mes como presidente con más pena que gloria. En su delito pareciera lleva la penitencia. Después de tantos años persiguiendo la banda presidencial, apenas puede exhibirse en público y cuando lo hace es en alguna cadena nacional, con el rostro tenso y la mirada dura.

CON EL CORAZÓN PARTIDO

Otro que se encuentra con el corazón partido es Romeo Vásquez, un personaje que parece salido de la orbita macondiana. En una interlocución radial en Radio Globo con la primera dama del gobierno depuesto, rozó el melodrama. “No es nada personal”, le dice el militar, pero no la dejará pasar a la frontera oriental donde la espera su marido. Claro que le ofrece un helicóptero para que se reúna con él: “Ella bien sabe que le tengo mucho cariño”. Xiomara no se fía de tanta amabilidad y Romeo se disculpa otra vez: “Nadie como yo ha sentido esta situación, pero hay situaciones que ni uno mismo entiende”, le dice para despedirse. Y seguramente es cierto. Nadie como Romeo Vásquez se benefició tanto del gobierno de Mel Zelaya. Nunca los salarios de los oficiales habían subido tanto ni los militares habían obtenido concesiones en un gobierno civil tan fácilmente, como la construcción del aeropuerto de Palmerola. Ni un jefe de las fuerzas armadas había sido prorrogado en su cargo extralegalmente por el capricho del presidente del ejecutivo. Pero no fue suficiente. Quizás Mel estaba muy seguro de la lealtad de su general y tensó la cuerda hasta el extremo, pero finalmente él tuvo que escoger entre la oligarquía de toda la vida y un aventurero con sombrero, simpático pero caótico, con incierto futuro. Es lógico que el General tenga el corazón dividido.

¿CON ESTA RESISTENCIA?

Ayer domingo se celebró el entierro de Pedro Muñoz, de 23 años, en Tegucigalpa, el joven asesinado en El Paraíso a puñaladas. Rasel Tomé lanzó un discurso encendido en el cementerio, nombrándolo “mártir de la resistencia”. Tomé es un abogado de más que dudosa reputación, que presidió la Comisión Nacional de Telecomunicaciones con Mel Zelaya y le entregó a éste un canal de televisión que por ley no le correspondía. Abandonó su cargo para presentarse a las elecciones primarias como diputado, con Micheletti, elecciones de las que éste salió derrotado. Repito: anteayer abogado mañoso en el poder, ayer candidato a diputado por la corriente del político golpista, y hoy líder de la resistencia contra el golpe de estado. Algo similar se podría decir de Jorge Reina, otro ex-candidato micheletista, que hoy lucha en las calles. Alguien dirá que éstas son asociaciones estratégicas de los opositores al nuevo régimen, pero lo cierto es que restan credibilidad a un movimiento que tendría que incluir entre sus prioridades no sólo la resistencia a los golpistas sino la resistencia ante cualquier líder de los dos grandes partidos, que han sumido en la miseria a este pueblo durante más de un siglo. La lucha por la restitución del orden constitucional es una batalla, pero la verdadera guerra es la que hay que librar contra esta estirpe política cuya única ideología es el poder y su única bandera el dinero...

La situación más extrema y preocupante se sigue presentando en el departamento fronterizo de El Paraíso. Varios miles de personas se encuentran atrapadas en un virtual estado de sitio, donde no se les permite avanzar hacia la frontera ni regresar a sus hogares. Las organizaciones civiles hondureñas se están movilizando para enviar víveres a estas personas y denunciar urgentemente la situación a nivel internacional. El gobierno de facto simplemente calla y hace como si no pasara nada. El mandatario depuesto se lamenta, pero en vez de montar su campamento al lado de su pueblo, tal y como había anunciado, o persistir en la vía diplomática, ha preferido ir a comer bien y a dormir caliente con su séquito en el mejor hotel de Ocotal...

Mañana se cumple un mes del golpe. Las pulperías venden menos, los despidos se incrementan, la productividad se ralentiza, los hospitales se quedan sin medicinas, niños y niñas están sin escuela, los puentes que botó el terremoto siguen caídos, los bordos están sin arreglar en pleno invierno y varios miles de personas permanecen aislados en un infierno llamado El Paraíso. ¿Merecerá la pena todo esto? Cualquier sacrificio es poco si al final del camino estuviera una Honduras diferente donde la ciudadanía se hiciera dueña de su destino. Pero para eso hace falta que este movimiento popular, que hoy sigue en las calles, reconozca que ni este gobierno de facto ni el de Zelaya sirven o han servido a sus intereses. La vuelta a la constitucionalidad es una etapa necesaria. Pero el camino de la dignidad y el bienestar es mucho más largo y precisará, como dice Julio Escoto, de lucidez y frescura.

COMUNICADOR POPULAR.

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