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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 181 | Abril 1997
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Honduras

Una pequeña y real esperanza

Entre dos grandes caobas, los dos partidos tradicionales, y mas vivo que los dos partidos minimos, eternos bonsai, ha surgido el PUD, un partido de la izquierda hondureña, una pequeña y real esperanza, que mira con expectación lo ocurrido en las elecciones de El Salvador.

ERIC (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación) Honduras

Las campañas políticas en Honduras son un permanente sistema de funcionamiento del bipartidismo tradicional, dividido en tres períodos durante los cuatro años de gobierno. El primer período comprende los primeros dos años del gobierno: las fuerzas políticas se acomodan después de las elecciones generales. El segundo período abarca el tercer año de gobierno y su expresión más importante son las elecciones internas, que tienen dos fases: la elección de los candidatos en el interior de cada corriente de los dos partidos y la confrontación directa y a todo pulmón entre las diversas corrientes dentro de cada partido. Durante este período pareciera que el partido desaparece, como si fuera un sol opacado por los nubarrones de la confrontación entre las corrientes.

El tercer período ocupa el último año de gobierno y su expresión más alta son las convenciones nacionales de los dos partidos tradicionales, en las que se hace un nuevo reparto del poder al interior de cada partido tratando de respetar los resultados de las elecciones internas en vista a las elecciones generales. En este período los soles de los partidos tradicionales comienzan a emerger del nubarrón, aunque salen con cicatrices y heridas en la cara. En este período el que desaparece es el gobierno, que deja el campo libre a los partidos para que desarrollen su campaña. Se llega así al máximo de la confrontación entre "cachurecos" (nacionalistas) y liberales, aunque esto no elimina las negociaciones y las componendas traslapadas entre las corrientes dentro de cada partido. Honduras está ahora en pleno tercer período.

Dos gallos viejos

Ya se realizaron las dos grandes convenciones: los nacionalistas la realizaron a principios de febrero y los liberales a mediados de marzo. Los dos candidatos emergentes, Nora de Melgar por los nacionalistas, y Carlos Flores por los liberales, quienes se disputarán la Presidencia de la República a fines de año, se muestran conciliadores, porque saben que la situación hondureña no está para fomentar más violencia, cuando ésta ya aflora por todas partes.

El agresivo juego político por las cuotas internas de poder dentro del Partido Nacional indica que los nacionalistas están escribiendo la crónica de su propia derrota. Y los liberales soñando con la victoria. En su discurso de clausura de la convención, el candidato liberal afirmó que en Honduras "somos más quienes tenemos esperanza y apostamos al futuro que los impacientes y derrotistas, convertidos en profetas de las grandes calamidades que todo lo ven difícil y todo lo creen irrealizable". "Somos más dijo los honrados que los corruptos, los decentes que los amorales, es más lo limpio que lo sucio, es más lo bueno que lo malo".

Su discurso es más poesía que certeza, es más una ilusión que una realidad. Además, Flores re presenta a los sectores más conservadores del liberalismo, a los que estuvieron involucrados en agresiones al pueblo cuando él formaba parte de anteriores administraciones liberales.

Hace siete años Callejas el aliado y promotor de doña Nora derrotó a Flores. Nuevamente, Honduras asistirá a una confrontación de dos gallos viejos que quieren disfrazarse con nuevo ropaje. Callejas con la cara de mujer y Flores con una propaganda color de rosa que dirige a las clases medias en agonía y a las clases dominantes en pleno apogeo, mientras no ofrece nada ni a los campesinos ni a los sectores populares del país.

PUD: nuevo partido

Junto al Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH) y al Partido Innovación y Unidad (PINU), partidos eternamente emergentes, con más de 20 años de existencia sin aumentar su caudal político, ornamentales "bonsai" en el bosque de la "democracia" hondureña donde sobresalen, como grandes caobas, los dos partidos tradicionales, ha surgido un nuevo grupo, el Partido Unificación Democrática.

El PUD fue aprobado por decreto en 1992, durante el gobierno de Callejas, en cumplimiento de los acuerdos de Esquipulas II, que abogaban por la integración de los movimientos revolucionarios centroamericanos en la vida política a cambio de la amnistía. El PUD participará en las elecciones de noviembre llevando como candidato al analista político Matías Fúnez, respaldado por conocidos dirigentes del movimiento obrero y campesino y por profesionales e intelectuales que buscan nuevas formas de hacer política en Honduras.

El Salvador: esperanza

La dirigencia del nuevo partido es consciente de que inicia "una lucha escabrosa ante un electorado controlado por los partidos tradicionales", pero cree que esa lucha debe iniciarse para inculcar en la conciencia del pueblo hondureño la necesidad de un cambio de mentalidad que lo lleve a elegir un nuevo liderazgo, representativo de los intereses de las mayorías.

El triunfo del FMLN en El Salvador abre esperanzas a este partido de la izquierda hondureña. Algunos de sus dirigentes han dicho que las elecciones del vecino país muestran que la sociedad centroamericana va despertando y está rechazando a las fuerzas políticas conservadoras de la región, ya no con las armas sino con los votos.

El pueblo hondureño siempre ha sido o cachureco o liberal. Tal vez ahora, al final del milenio, respalde una nueva opción política que arrase con un tradicionalismo que no ha podido resolver los problemas fundamentales del país y de la gente. El PUD se presenta como una alternativa al modelo neoliberal, al que considera antihumano y anticristiano. Sus rivales consideran que es un partido de "resentidos" y que por eso no tendrá arrastre popular. Sin embargo, el PUD comienza a despertar entusiasmo entre los sectores populares que ya están superando el bipartidismo y que desde hace tanto tiempo buscan soluciones a los problemas comunales, nacionales y regionales.

FMI: fracaso

Si el PUD obtuviera algunos espacios de poder, ¿qué posibilidades tendría de ejercerlo frente al hegemónico poder del FMI? En la primera semana de marzo se mostró la fuerza que tiene el FMI sobre el gobierno, a quien ha suspendido, como un maestro de escuela, en el examen del año. "No valió la agonía del ajuste" fue el titular de un diario en Semana Santa, refiriéndose al fracaso del gobierno Reina al no poder suscribir la Carta de Intenciones con el FMI y haber perdido así, después de siete años de ajuste y sacrificios populares, la oportunidad de obtener en 1998 una condonación de 500 millones de dólares de parte de los acreedores del Club de París.

La delegación del FMI llegó a Tegucigalpa a finales de febrero. Mientras duraban las negociaciones con el gobierno, su presencia suscitó manifestaciones populares frente al Banco Central contra el pago de la deuda externa y declaraciones de los tres partidos políticos pequeños (PDCH, PINU y PUD) contra el organismo internacional y a favor de que el acuerdo fuera publicado antes de firmarlo. También los empresarios, temerosos de los aspectos tributarios del acuerdo, exigieron su publicación. El Presidente Reina respondió con evasivas contradictorias, diciendo que si se publicaba nadie lo leería y asegurando que se publicaría después de firmado.

Cuando a principios de marzo se conoció que las negociaciones habían fracasado, le llovieron críticas al gobierno de parte de los empresarios, que lo culpaban por no haber impulsado suficientemente la producción al restringir, por ejemplo, la política financiera con la ampliación del encaje bancario. Las críticas llegaron sobre todo de los políticos del Partido Nacional, en especial del ex Presidente Callejas, en cuyo mandato se firmó el primer programa de ajuste estructural conocido como ESAF por sus siglas en inglés. "Ha sido un gran fracaso económico del gobierno", dijo Callejas, destacando la ineptitud y el engaño del gobierno, que exigió al pueblo tantos sacrificios económicos bajo la justificación de los compromisos con los organismos internacionales. El 8 de abril, el FMI, después de rechazar la firma, comenzó a "monitorear" el desempeño económico del gobierno hasta fin de 1997.

Explicación ininteligible

A principios del gobierno de Callejas (1990 94) se suscribió el primer ESAF con el FMI, que contemplaba compromisos por 3 años, evaluables cada año. Cada año se firma una ayuda memoria, que se llama Carta de Intenciones. Callejas cumplió un año, pero el segundo quedó en suspenso, pues en 1993, año electoral, no se cumplieron los compromisos debido a una indisciplina fiscal que provocó un déficit del 11%. El programa económico quedó en suspenso hasta ser renegociado con el gobierno Reina a fines de 1994. La evaluación macroeconómica de 1995 (segundo año del ESAF) fue positiva. Gracias a ella se logró en 1996 un alivio de 125 millones de dólares de deuda en el Club de París. Pero en 1996 no se firmó la Carta de Intenciones por tercera vez, porque no se habían aprobado varias leyes, como el Código Tributario. De eso trató la visita de la delegación del FMI en febrero: firmar la Carta de Intenciones por tercera vez o buscar otra alternativa. El gabinete económico dio declaraciones para explicar las razones del "fracaso" y del "monitoreo", pero todas fueron explicaciones orales, deficientemente expuestas por los medios y difícilmente inteligibles por el pueblo.

Soñando con dragones

En este último año de gobierno, el gobierno cada vez gobierna menos, porque la dinámica de la campaña electoral impone sus ritmos. Así se comprende que el Presidente se ausente durante períodos relativamente largos con la excusa de buscar ayuda para el desarrollo del país o de mejorar la imagen de Honduras en el extranjero. Necesitado de autoridad y prestigio, va a buscarlos a países ricos, de donde vuelve, si no con muchos yenes, sí con muchas cosas exóticas que contar, más si, como en el último viaje, visita al emperador japonés y entra en el territorio de uno de los admirados y soñados "dragones" del Pacífico, Corea de Sur, para entrevistarse con empresarios de la maquila.

De once días fue la gira del Presidente Reina por Tokio y Seúl. Parece que el único fruto medible y concreto fue la donación japonesa de 4.7 millones de dólares para un proyecto de pesca artesanal en la costa norte del país que, aún sin viaje, habría concedido Japón. Se habló también de otro préstamo japonés de 20 millones para el mejoramiento del aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa, ya que los capitalinos están afligidos porque en San Pedro Sula se acaba de inaugurar un moderno aeropuerto.

Japón en Honduras

La relación con Japón ha ido adquiriendo cada vez más importancia. Entre 1991 y 1995 el Japón dio a Honduras 210.98 millones de dólares en ayuda al desarrollo, en cooperación técnica y en créditos. Desde 1990 el Japón ha entregado también 50 millones de dólares para proyectos de agua potable, equivalentes al 63% del presupuesto estatal de salud de 1996.

Honduras ha devuelto estos favores apoyando en Naciones Unidas a Japón para que ocupara un puesto en el Consejo de Seguridad y prometiendo ese apoyo para que ocupe un asiento permanente a la hora de la reorganización de la ONU. En su viaje, el Presidente Reina le comunicó personalmente al primer ministro Hashimoto ese ya anunciado compromiso.

La política local sobredimensiona la importancia de que el Presidente viaje al exterior, a un mundo lejano y desconocido. Los japoneses, finos en el análisis, se han dado perfecta cuenta de la interpretación política partidista de la visita y para despejar la idea de que el Japón esté apoyando indirectamente al Partido Liberal, mientras Reina viajaba, en Honduras un funcionario de la embajada japonesa firmaba con el presidente de una ONG, miembro conocido de la DC, una ayuda por 100 mil dólares para acueductos y pozos en comunidades del sur.

Ante el SIDA

La política local se juega en terrenos más cercanos y concretos. Desde un par de meses antes de la Semana Santa el Ministerio de Salud preparó una campaña contra el SIDA. En ella se recalcaba que la abstinencia y la fidelidad de las parejas es una medida de gran seguridad, pero teniendo en cuenta que en Honduras el 30% de los hombres casados o en unión y el 70% de los solteros no toman esa segura medida, se proponía el uso del condón.

La Viceministra de Riesgos Poblacionales anunció que para Semana Santa se distribuirían cerca de medio millón de condones de látex, a pesar de argumentos en contra difundidos especialmente por el grupo católico religioso Pro Vida, del Opus Dei. La controversia llevó al arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez, hombre de mucho prestigio en las esferas gubernamentales, a reunirse con la Ministra de Educación y con la Vice ministra. De esa reunión, de apenas 20 minutos, se destacó que la Iglesia católica y el gobierno formarían un frente común en la lucha contra el SIDA, enfermedad que ha matado a más de 9 mil hondureños y que tiene a otros 80 mil infectados con el virus en un galope apocalíptico que amenaza con invadir todo el país. Con sus costas abiertas al Caribe, Honduras está expuesta, como ninguna otra nación centroamericana, a esta plaga todavía incurable.

Denuncias del arzobispo

En sus declaraciones posteriores a la entrevista, la Viceministra mantuvo sus posiciones. Aunque no comparte las posiciones conservadoras de los grupos del Opus Dei, el arzobispo ha hablado repetidamente en contra de "la cultura de la muerte" y de sus expresiones en el control de la natalidad.

El esfuerzo por defender "la cultura de la vida" ha llevado al arzobispo a tomar posiciones contra la corrupción y contra la deuda externa. Recientemente sirvió de moderador en la última etapa de una Conferencia Internacional sobre la Democracia y la Corrupción en América Latina, celebrada en Tegucigalpa.

En esta ocasión afirmó que la lucha contra la corrupción debe
ir de la mano con la condonación de la deuda y declaró que el CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), que él preside, está trabajando para apelar ante los organismos financieros internacionales por el alivio o condonación total de la deuda externa, siguiendo una iniciativa de Juan Pablo II. Del 21 al 23 de mayo se celebrará en Santiago de Chile un seminario para que los presidentes de las 22 conferencias episcopales latinoamericanas, a la par de destacados políticos, trabajen el texto de una carta que el CELAM dirigirá a los gobiernos sobre este tema.

Desayuno cuaresmal

La línea del arzobispado se expresa en el semanario FIDES, desde cuyas páginas se viene atacando con frecuencia al modelo neoliberal, afirmando que jamás en Honduras se había experimentado una situación de pobreza, violencia y desesperanza como la actual. Hasta el momento, estas posturas críticas del arzobispo no han provocado enfrentamientos con el gobierno. Por un lado, suelen ser críticas generales, y por otro, ni al gobierno ni a la Iglesia le interesa en este momento el distanciamiento. Personalmente, el arzobispo tiene mucha relevancia nacional y mucha capacidad de convocatoria. A mediados de marzo, por ejemplo, convocó a un "desayuno cuaresmal" en un hotel capitalino para recoger fondos para los niños de la calle y para los medios de comunicación de la Iglesia incluido un canal de TV , que estuvo muy concurrido por empresarios, políticos y miembros del gobierno y de las fuerzas armadas. Llegó hasta su jefe, el General Mario Hung Pacheco.

A nivel latinoamericano, el arzobispo Rodríguez tiene una agenda muy clara en contra del neoliberalismo y de la deuda externa, pero a nivel nacional está más preocupado por fortalecer a la Iglesia católica que por proyectarla a un cambio de estructuras, ciertamente difícil de lograr. La línea modernizadora de la pastoral arquidiocesana se orienta a celebrar eventos masivos que puedan ser televisados. Así se mantiene la presencia pública de la Iglesia católica, seriamente amenazada por el avance de las sectas evangélicas. Los actos litúrgicos del Sábado Santo en la noche se celebraron este año en el Estadio Nacional, hecho que molestó a movimientos católicos más tradicionalistas, como los neocatecúmenos.

Voz en el desierto

En otra esquina del país se dejaba oír pocos días antes de la Semana Santa la voz de otro obispo, el de Trujillo, donde la hermosísima bahía de esta diócesis se convertía en punto de confluencia de los veraneantes nacionales. Monseñor Virgilio López participó en un foro que organizaron en La Ceiba grupos ambientalistas para analizar el impacto de la "super refinería" la más grande de América Latina que se pretende instalar en Puerto Castilla con capital kuwaití. El obispo llamó la atención sobre el alto riesgo ecológico que para toda la zona representa este gigantesco proyecto y pidió que se organizara un frente común contra la refinería, exhortando a los empresarios a buscar inversiones con mejores perspectivas de desarrollo. Aunque este tipo de denuncias resulta más concreto que las del arzobispado, la voz de este pastor no tiene ni la difusión ni el impacto que tiene la del pastor de la capital.

El profetismo imposible

La reacción del gobierno o de los empresarios ante críticas tan concretas como las del obispo de Trujillo o ante críticas más generales como las del arzobispo de Tegucipalga ha sido siempre el silencio. Ni al gobierno ni a los empresarios en cuyo seno coexisten muchas líneasles interesa enfrentarse con la Iglesia católica. Hay que dejarla hablar, hay que aprovecharla cuando se pueda y hay que seguir actuando sin tenerla en cuenta.

La Iglesia Católica, aunque tiene conciencia del malestar reinante entre la población y de la causa de este malestar el modelo neoliberal , no representa una fuerza interna ni para la transformación del modelo, ni para cambiar la incidencia concreta de su aplicación. Además, y por eso, el aire que se respira es de conciliación y diálogo, aunque sólo sea como un cambio exterior de vestido. El famoso caricaturista de La Prensa, Angel Darío Banegas, ganó en marzo el premio único del concurso de caricaturas, previo al Primer Congreso Latinoamericano de Periodismo (Panamá 1 3 abril). Su caricatura presenta al Papa Juan Pablo II vestido de comandante, dándole la mano a Fidel Castro, vestido de Papa, con una gran barba revolucionaria cayéndole por encima de la sotana blanca. El apretón de manos es decidido pero las miradas que se cruzan ambos son enigmáticas. Si hasta Fidel y el Papa se dan la mano, ¿qué gobernante inteligente querrá enemistarse con la Iglesia? ¿Y qué obispo que sepa calcular el momento va a querer enemistarse con el gobierno? Es sólo una imagen de la situación crítica que atraviesa hoy el profetismo en América Latina, también en Honduras.

1997: lo que traerá

Muchas cosas se nos han quedado en el tintero: las luchas por aumentar el salario mínimo, la negociación sobre los precios de la canasta básica, el acuerdo parcial con los trabajadores de la salud, la lucha empresarial por la reducción de impuestos, la privatización de la electricidad, la compra de granos básicos en el extranjero, el intento por integrar a Honduras al TLC, los secuestros, los militares prófugos, las disputas fronterizas con El Salvador, las grandes inversiones turísticas y comerciales salvadoreñas en San Pedro Sula y Tegucigalpa...

De lo reseñado, que es como la punta del iceberg, podemos concluir que:

* Aunque el FMI ha reprobado al gobierno en su aplicación práctica del neoliberalismo, el gobierno tiene un optimismo fundado en una mejoría económica para 1997, y no por el buen manejo de los caudales públicos y de la recaudación de tributos, sino porque los precios internacionales del café subieron y los de los combustibles bajaron.

* El respiro económico fortalecerá al Partido Liberal, el partido que gobierna neoliberalmente, para ganar las elecciones. Esto imprimirá un nuevo impulso a la modernización del Estado y a los ajustes estructurales, sin tener en cuenta ni a los pobres de las ciudades ni a los campesinos.

* El nuevo partido político PUD emergerá probablemente en las elecciones con más fuerza que los otros dos partidos "bonsai", marcando así el inicio de una alternativa nueva, sustentada en las organizaciones populares, no para tomar el poder nacional, sino para abrirles un espacio en el Congreso Nacional y en algunas comunidades municipales. Es una pequeña esperanza. Pero es real.

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