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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 244 | Julio 2002
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Guatemala

Izquierda guatemalteca: en estado delicado

¿Qué dice la URNG de la izquierda y que dicen de la izquierda quienes no han querido aliarse con la URNG? La construcción de una Nueva Nación es la manzana de la discordia en la izquierda guatemalteca, que permanece en estado delicado y con pronóstico reservado.

Juan Hernández Pico, SJ

En cualquier país, también en Guatemala, ¿tiene sentido escribir sobre la izquierda, preocuparse por ella, hoy que los partidos comunistas fracasaron estrepitosamente con sus proyectos en la ex-URSS y en la Europa Oriental o cuando en la República Popular China le siguen dando "puerta abierta" al capitalismo ("es glorioso ser rico", decía Deng Xiaoping)?


¿Tiene aún sentido escribir sobre la izquierda?

¿Tiene sentido escribir sobre la izquierda o preocuparse por ella ahora que los partidos socialdemócratas, incluso con su "tercera vía" a la Blair o a lo Schroeder, parecen una especie más entre sus congéneres, destinados a la impotencia política y a incrementar el extrañamiento de la gente de la esfera pública, hasta el punto de acabar en las recientes elecciones francesas detrás de la extrema derecha racista y xenófoba? ¿Tiene sentido cuando el máximo representante de la "teoría de la dependencia" en América Latina, Fernando Henrique Cardoso, termina sus dos períodos como presidente del Brasil sin haber dado un lugar en el 2000, en la Fiesta Nacional de los 500 años, a los más de cien mil indígenas que querían tenerlo, o sin dialogar seriamente con el potente Movimiento de los Sin Tierra, o sin usar su fuerza política para impedir que un pedazo de la Amazonia, tan grande como cuatro veces Portugal, esté a punto de ser legislada en el Congreso del Brasil como tierra arable? ¿Tiene sentido escribir sobre la izquierda cuando un analista tan serio como Edelberto Torres Rivas acaba de aseverar que "ni en Guatemala, El Salvador o Nicaragua puede la izquierda ganar las elecciones"?

Y sin embargo, la izquierda está ahí, en muchos países, también en Guatemala y en Centroamérica. Ganando durante dos períodos consecutivos la alcaldía de la capital en El Salvador y gobernando en tal número de ciudades salvadoreñas que de hecho ha gobernado municipalmente en los últimos tres años sobre más de la mitad de la población del país. Esta ahí, apareciendo tercamente en el Brasil como primera intención de voto con el PT y Lula Da Silva, si bien a tres meses del acontecimiento electoral causando ya temblores en la Bolsa de Sao Paulo. Está ahí, alcanzando los candidatos de los cocaleros un importantísimo número de diputados y senadores en las elecciones de Bolivia. Naturalmente, también está ahí la derecha, véase si no el triunfo arrollador de Alvaro Uribe en Colombia. Pero la derecha se da por descontada en la era de la globalización.

Pronóstico reservado

¿Cuál es el estado de la izquierda orgánicamente política en Guatemala? Delicado, según todas las apariencias. Ciertamente, de pronóstico reservado. El 25 de abril dos de los nueve diputados que la Alianza izquierdista Nueva Nación (ANN) tenía en el Congreso abandonaron la bancada. Otro lo había hecho hace dos años para unirse a la Unión Nacional de la Esperanza (UNE), del ex-candidato presidencial por la ANN Alvaro Colom.

Los diputados que abandonaron ahora la ANN son: el respetado abogado laboralista Alfonso Bauer Páiz, sobreviviente del mítico período arbenzista de la Revolución Guatemalteca (1950-54); y Nineth Montenegro, fundadora del Grupo de Apoyo Mutuo que lucha por averiguar la suerte de las personas forzosamente desaparecidas, entre ellas su esposo.

Además, el ex-secretario general de la URNG, Jorge Ismael Soto, conocido como Pablo Monsanto cuando era dirigente guerrillero, junto con el mismo Alfonso Bauer Páiz, dirigente de Unidad Nacional de Izquierda Democrática (UNID), y Nineth Montenegro, decidieron formar un nuevo grupo, separado de la URNG, que busca constituirse en nuevo partido político. Tras estas separaciones, la bancada de diputados se llamará ahora simplemente URNG. Una vez más, se afianza el síndrome del divisionismo en la izquierda, el mismo que ha desgarrado al FMLN en El Salvador.


¿La unidad: valor o lastre?

En agosto 2001, durante el primer Congreso del partido URNG, el "Documento Marco" expresaba que "la unidad de las fuerzas revolucionarias es un factor estratégico dentro de la lucha y de las alianzas. Con unidad es un camino difícil en la actualidad llegar a los cambios revolucionarios, sin unidad es sencillamente imposible. Ninguna de las formaciones revolucionarias que funcionaron en el pasado y que fueron disueltas después de la firma de la paz tiene posibilidad alguna de jugar este papel. Lo mismo se puede decir de otro tipo de agrupamientos dentro de la izquierda que han ido surgiendo."

Naturalmente, el supuesto fundamental de esta apreciación es que la URNG es la fuerza principal de la izquierda en Guatemala. Pero ya hace cuatro años, no pocos de los izquierdistas más connotados discutían este supuesto y no le concedían legitimidad. "Nadie puede adjudicarse la representación de la izquierda en Guatemala", afirmaba precisamente Alfonso Bauer Páiz. "No hay revolucionarios de primera (los que llevaron una lucha política con las armas) y de segunda (quienes mantuvieron la lucha política y social sin las armas)", decía un antiguo comandante guerrillero, César Montes.

La URNG puede responder que en la contienda electoral de 1999, cuando el Frente Democrático para una Nueva Guatemala (FDNG) no aceptó formar parte de la Alianza para una Nueva Nación (ANN) promovida por la URNG, y fue sola a las elecciones, la ANN obtuvo el 12.32% de los votos válidos, quedando como tercera fuerza política del país, mientras el FDNG sólo obtuvo el 1.29%. A pesar de estos resultados, es importante que la URNG escuche estas voces discrepantes si quiere aglutinar a una alianza política de izquierdas. Aunque también es verdad que la unidad de fuerzas, un valor indudable en muchos casos, se convierte a veces en un lastre, como lo prueba en Centroamérica la estéril unidad del sandinismo alrededor de un líder gastado y éticamente cuestionable como Daniel Ortega, candidato perdedor en tres elecciones consecutivas.


¿Maduros para la democracia interna?

El problema del fraccionamiento de la izquierda nos lleva en Guatemala a otros dirigentes igualmente relevantes. A Ricardo Ramírez, conocido al frente del EGP como Rolando Morán, miembro también de la Comandancia General de la URNG. Morán parecía tener una especial habilidad para concertar alianzas entre fuerzas de izquierda de origen diverso, aunque tampoco pudo evitar varias disidencias que terminaron en rupturas dentro del mismo EGP. De hecho, fue él quien habló en nombre de la Comandancia General en el acto de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996 y quien ejerció como primer secretario general del partido en formación. Muerto Morán a fines de 1998, Pablo Monsanto, vicesecretario general, asumió interinamente la secretaría general y fue luego electo para un período de dos años.

En agosto 2001, en el ambiente del Primer Congreso de la URNG, una especie de Conferencia para amplias orientaciones que sólo se convierten en vinculantes si la Asamblea General -órgano jurídico supremo de un partido en Guatemala- las ratifica, ésta eligió una nueva dirigencia entre dos planillas. Según actuales dirigentes de la URNG, una de las planillas la encabezaba Jorge Ismael Soto (Pablo Monsanto) y estaba formada por gente de las antiguas FAR. La otra venía encabezada por Alba Estela Maldonado (Lola) y estaba conformada unitariamente por gente de las cuatro organizaciones revolucionarias. La Asamblea General eligió a Alba Estela Maldonado como Secretaria General, y con ella a su planilla. Cuando se proclamaron los resultados, Pablo Monsanto se levantó y, en protesta, se dispuso a abandonar la sala acompañado de sus guardaespaldas. Según afirman estas mismas fuentes, el Presidente del Congreso lo llamó al orden recordándole que debía aceptar democráticamente los resultados electorales.


¿Partido-herramienta o Partido-icono?

Si las cosas fueron así, lo que resalta en estos acontecimientos es el problema de la democracia interna en un partido, expresada, entre otros signos, en la alternancia de sus dirigentes. El Documento Marco del Primer Congreso de la URNG afirma que "la estructura y el funcionamiento del Partido deben reflejar la vigencia, práctica y reproducción de la democracia interna, garantizando una vida política interna activa y profunda". Naturalmente, son estas cualidades y estilos a los que no han estado acostumbrados los partidos de origen marxista-leninista.

El mismo Documento Marco no es consistente en este punto crucial. Las contradicciones internas -afirma- "deben abordarse en un marco orgánico de respeto, bajo el principio de la crítica y autocrítica con fundamento ético y constructivo. Tenemos que desarrollar al interior del partido una cultura de debate con madurez y responsabilidad política que nos permita basarnos en lo común y los consensos; identificar los disensos y acordar su tratamiento..." Sin embargo, no puede el documento desprenderse de atavismos leninistas que vuelven ambigua la declaración de "democracia interna". Como cuando se dice a continuación que el "funcionamiento y la estructura" del partido deben basarse "en la interrelación entre centralismo y democracia". Y más aún, cuando asevera que "las diferencias y opiniones al interior del Partido no deben estructurarse en corrientes o tendencias". La misma oscilación en el documento entre mayúscula y minúscula al escribir "partido", refleja una cierta ambigüedad, tal vez inconsciente, entre la concepción pluripartidista y la de partido único, y, a nivel interno, entre el partido-herramienta y el partido-icono.


Una izquierda heterogénea ideológicamente

Los disidentes que acaban de abandonar la URNG y se disponen a agruparse bajo la ANN o la UNID, discrepan hoy de esta concepción aun cuando reconocen haber participado de ella: "Nosotros dijimos en URNG: vamos a formar un partido sin corrientes ni tendencias. Siempre la izquierda ha tratado de construir partidos únicos, sólidamente unitarios. Pero la realidad es la diversidad." Y continúan, trazando una contraposición con la derecha -por lo demás, históricamente discutible-: "Es más fácil ponerse de acuerdo para defender privilegios como lo hace la derecha, que para traducir en estrategia y políticas sueños y utopías. La izquierda no tiene esa homogeneidad ideológica."

Para completar así su pensamiento: "El reto sería cómo expresar orgánicamente una izquierda diversa y dispersa. Si URNG no ha sido capaz ni siquiera de contener a la izquierda que venía de la misma guerra, cuánto menos lo será de aglutinar otras corrientes o aliarse con ellas. Hay que mirar, en cambio, la experiencia de Uruguay, con el Frente Amplio, que está formado por la confluencia de algo así como 21 partiditos y que ha llegado a gobernar Montevideo y a ser la segunda expresión política del país. Aquí tenemos una explicación funcionalista de las divisiones en la izquierda".


El incombustible caudillismo

Más de fondo, sin embargo, está el problema de la concepción del liderazgo. Un gran teórico francés del socialismo, Robert Fossaert, lo afirmaba -desde 1980- de forma lapidaria al hablar del uso del "pueblo" en las democracias populares socialistas de cuño soviético: "Cuando se habla del estado se habla del ‘Estado del Pueblo’, por ejemplo en las Constituciones. Luego, el ‘pueblo’ se reduce a ‘la Clase Obrera’ urbana. Después la clase obrera urbana se reduce al ‘Partido’. Más tarde, el Partido se reduce al ‘Comité Central’ o incluso al ‘Politburó’. Y finalmente todo se reduce al ‘Secretario General’, a Lenin, Stalin, Khrushov o Breshnev. Hemos vuelto a lo de Luis XIV: ‘El Estado soy yo’".

Los actuales dirigentes de la URNG afirman que el Consejo Político del partido amonestó repetidamente a Pablo Monsanto exigiéndole que actuara como secretario general del partido en conformidad con los acuerdos partidarios y no a su libre albedrío como si siguiera siendo Comandante en jefe de una fuerza guerrillera. Sostienen que, precisamente por eso, entre otras cosas, una vez acabado su período, se contrapuso en la Asamblea General otra planilla a la que él encabezaba. Aunque pasaron ocho meses antes de que Pablo Monsanto consumara la decisión de abandonar la URNG su postura pública durante esos meses fue de alejamiento de la nueva dirección del partido.

Es imposible no pensar que el estilo de liderazgo de los partidos leninistas se traduce transculturalmente en nuestras tierras como "caudillismo". Hemos estado acostumbrados a hablar de los caudillos conservadores o liberales, como el Indio Carrera o Justo Rufino Barrios en Guatemala, como Emiliano Chamorro o Anastasio Somoza en Nicaragua. Y realmente, ¿qué fueron Haya de la Torre en Perú, Carranza, Obregón o Calles en México, Perón en Argentina, quedándonos sólo en el siglo XX? ¿No será que el fenómeno del caudillismo es endémico en nuestras culturas y aparece también en la izquierda con demasiada frecuencia? ¿No lo ha mostrado así Daniel Ortega en Nicaragua frente a Arnoldo Alemán? ¿O Shafick Handal y Facundo Guardado en El Salvador, en su mutuo enfrentamiento y alejamiento?
¿No lo mostró incluso Figueres en la democracia costarricense?

Los caudillos quieren serlo siempre, o si no y al menos, quieren ser "el poder detrás del trono" y, desde luego, nunca se jubilan. ¿No lo muestra en Guatemala Pablo Monsanto al emigrar a otra formación política cuando su liderazgo deja de ser reconocido? Por otro lado, Nineth Montenegro, quien reclama en la izquierda orgánica una modernización, "un cambio de generaciones" en los líderes "que hoy tienen setenta y ochenta años", acaba formando equipo disidente con Pablo Monsanto y con Alfonso Bauer Páiz, aun cuando dice no querer "culto a la personalidad" .

Hicimos esta pregunta a representantes de los disidentes que han acompañado a Pablo Monsanto. Su respuesta es compleja. "La ‘corriente revolucionaria’ no surge por iniciativa de Pablo -afirman-. Son los cuadros medios de las antiguas FAR los que nos dicen: ¡defínanse! Por otro lado, la corriente no sería lo que es si Pablo no estuviera en ella. En la Asamblea General la ‘corriente revolucionaria’, básicamente las FAR, logramos un 46% de los votos. Y teníamos 8 de los 17 secretarios departamentales. Pero la separación no es producto de que Pablo perdiera las elecciones. Por otro lado, esto del caudillismo también tiene sus ventajas, es un historial reconocido. Si no, cualquiera podría hacer planteamientos. Es propio de la cultura nacional."


El aislamiento de las vanguardias

Tal vez la izquierda deba preguntarse seriamente si este tipo de liderazgo caudillista es uno de los factores más importantes para aislarla de la gente. La gran mayoría de los líderes de izquierda empezaron su camino político en contacto con grupos de gente explotada, oprimida y discriminada, incluso cuando ése no hubiera sido su origen social. En el entorno de la guerra fría y de la doctrina de la seguridad nacional, su camino político los llevó a la clandestinidad de la insurgencia, donde necesariamente perdieron el contacto con la mayoría de la gente, con "las mayorías", y donde las utopías se volvieron doblemente utópicas, en el sentido de que difícilmente se medía la distancia que siempre las separa de las políticas posibles para intentar acercarlas a la realidad.

Las figuras líderes se volvieron entonces una mezcla de "guía y patriarca (o matriarca)". Es en el duro aislamiento de la clandestinidad donde la conciencia ideológica de estar en la punta del progreso de la historia, o dicho de otro modo más tradicional, de ser "vanguardias", se refuerza subjetivamente. Y con ella nace también la conciencia arrogante del acierto constante en el análisis de la realidad o de "las condiciones objetivas y subjetivas". Incluso cuando se hace crítica y autocrítica, se mantiene esa conciencia de acierto absoluto. Rara vez se camina con la humildad de que la realidad, "las condiciones", son difíciles de atrapar en certezas positivistas que guíen las estrategias. Como en toda ciencia, y más en la política -que además de ciencia, es un arte-, hay que trabajar por "ensayos y errores". De lo contrario, el aislamiento de las vanguardias cobrará un alto precio. Cuando se sale de la clandestinidad, y ya en el caso de Guatemala después de una larga guerra, las tareas son tantas, sobre todo para construir el partido, que los líderes rara vez regresan a la matriz y a las raíces de donde brotó su pasión por la justicia, No vuelven a visitar y escuchar a la gente que sufre en sus pueblos o barrios, en sus trabajos, en sus ranchos, en sus covachas.


Lucidez ética: los medios coherentes con los fines

El Documento Marco del Primer Congreso de la URNG muestra bastante lucidez en algunos de estos puntos. Cuando habla, por ejemplo, de la necesidad de "articular una nueva ética" en el partido, hace énfasis en que sea sobre "principios y valores éticos universalmente aceptados". Es decir, no sigue hablando sólo de la ética "revolucionaria", que al lado de tantos sacrificios heroicos ha engendrado tanta mentira, tanta reticencia, tanta repetición estéril, tanta mediocridad y tanta injusticia -sin excluir campos de concentración y asesinatos- por aquello de que "el fin justifica los medios". El Documento Marco, en cambio, afirma que "los valores ideológicos transformadores del partido implican actuar con coherencia entre los objetivos que nos proponemos y los medios para alcanzar esos fines."


Aprender a escuchar

También existe lucidez sobre el modo nuevo de relacionarse con "los sectores sociales". El Documento dice que "el Partido debe estar consciente que para ser apoyado por estos sectores sociales debe responder y asumir sus planteamientos, viabilizando soluciones como fuerza política en el ámbito nacional..., que no es suficiente ser el movimiento revolucionario histórico, que como ente político estará sometido a la auditoría social, visualizando ésta como una oportunidad de fortalecimiento." Y hay claridad de que esto requerirá "procesos amplios de participación social y de democratización interna". Se renuncia así a aquella típica actitud de liderazgo consistente en "bajar la línea".


Clases sociales: más allá

Aunque aún se habla de "cuadros" y "masas", se está claro, estructuralmente, de que "la complejidad de la matriz social va más allá de la concepción de estructura de clases", y, éticamente, de que "la responsabilidad colectiva no libera o descarta la responsabilidad personal". Y se orienta al partido a no "apartarse de las masas", sino a "aprender a escuchar y a identificarse" con ellas, "y a partir de ahí, a elevar la conciencia política de las mismas y su propia conciencia. Es un grave error situarse por encima de las masas, menospreciar sus demandas y luchas, así como privilegiar conceptos abstractos para quedar bien con todo el mundo, o privilegiar las relaciones de élites o cúpulas". También se invita la URNG "a trascender visiones electorales... y establecer una relación permanente (con los sectores sociales) sobre la base de contenidos programáticos, participación social, consulta, articulación y construcción de consensos", y a ser "un instrumento de las masas, de orientación y no de imposición, subordinación o mando burocrático. Las instituciones u organizaciones de la comunidad y del movimiento social no son correa de transmisión del Partido."


Los viejos hábitos y la escasez de líderes

Es difícil mayor claridad sobre el concepto de qué es un partido de izquierda nuevo. Por supuesto, ponerlo en práctica es exquisitamente difícil. Primero, porque los dirigentes y los militantes de izquierda llevan sobre sí muchos años de otros valores, otros hábitos y otra práctica. Escuchamos que hace poco, en Ixcán, durante la visita precisamente de Alba Estela Maldonado a ese municipio donde ganó la ANN, hubo personas que después del receso ya no regresaron a la segunda parte de la reunión por apreciar sus actitudes como muy verticales y poco dialogantes. Tal vez por esto afirma Edelberto Torres Rivas que "la modernización (de las fuerzas de izquierda) empieza por elegir liderazgos jóvenes".

Hay también un segundo factor. La guerra y la contrainsurgencia, tanto a la URNG como a otras fuerzas políticas de izquierda, les arrebataron violentamente muchos militantes y dirigentes, dejando al resto abrumado por el trabajo, incluido el mucho esfuerzo por formarse permanentemente, incluso regresando a la escuela y a la universidad después de años de falta de costumbre, no de pensar pero sí de estudiar. En la maestría de Políticas Públicas de la Universidad Rafael Landívar estudian hoy Nineth Montenegro, con origen en la izquierda social; Enrique Corral, de la URNG; y Adrián Zapata, de la "corriente revolucionaria" disidente.


¿Se volvió rosada la izquierda?

Con todo, los actuales disidentes de la URNG afirman que ésta, "ante la adversidad ideológica se mueve al centro, incluso a la derecha. En realidad, se trata de una mala interpretación de la necesidad de amplias alianzas. La izquierda no debe volverse ‘rosada’, no debe renunciar a su identidad, aunque tenga que aliarse con los Castillo (propietarios de la Cervecería Centroamericana) o los Gutiérrez (Pollo Campero). Hemos dejado de reivindicar el socialismo. No hemos usado la palabra imperialismo, cuando nunca antes ha sido más fuerte el Imperio. Como que la utopía de la socialización de la riqueza dejara de tener sentido. Por aquello de que las ideologías se han acabado. Ésta es una explicación ideológica de nuestras divisiones."


Una sociedad sin exclusiones en democracia plena

Los dirigentes de la URNG afirman que en el Documento Marco del Primer Congreso se habla de la concepción del socialismo "como un régimen para el desarrollo del ser humano; un sistema que oponga a la lógica del individualismo y del egoísmo del dinero, la lógica del humanismo y la racionalidad; un sistema que elimine las bases económicas de la actual destrucción de la Naturaleza; un sistema que le dé cauce, impulso y soporte al desarrollo pleno de las fuerzas productivas, que sea capaz de poner al alcance de todas y todos la riqueza social para elevar el bienestar y el desarrollo de la persona humana, en el marco del respeto a la dignidad y de la libre expresión de las ideas... Concebimos al nuevo socialismo como una sociedad sin privaciones, exclusiones, marginación social y discriminación, donde se garantiza la convivencia social dentro de la democracia plena."

El Documento dice también que "el Partido reivindica los valores del progreso, la transformación social y la emancipación espiritual de la humanidad que nos ha legado el pensamiento socialista... Pensamiento que es necesario interpretarlo y aplicarlo de manera creadora a la realidad guatemalteca. Recuperando, incorporando y proyectando el gran acervo de valores acumulados en la historia de nuestro pueblo y reflejando la realidad multiétnica, pluricultural y multilingüe de nuestra Guatemala... La esencia de izquierda y revolucionaria de nuestro Partido... incluye el cuestionamiento profundo al sistema capitalista, que al reproducir las clases sociales y la explotación de la fuerza de trabajo, reproduce la concentración de la riqueza en unos pocos y condena a la pobreza y a la marginación social a la gran mayoría de la población guatemalteca."

Y terminan: "La naturaleza revolucionaria de URNG... implica la construcción de un socialismo alternativo donde impere la justicia social, la democracia real, la equidad entre mujeres y hombres, el respeto y reconocimiento de los pueblos indígenas. No estamos hablando de un determinismo histórico, ni del economicismo mecánico, sino de la reconstrucción del proyecto histórico alternativo frente al capitalismo. Es un proyecto económico, político, social y ético."

Leyendo el documento, se ve que es cierto que no se habla del imperialismo, pero también es discutible que sea "imperialismo" la mejor interpretación teórica de la fase histórica en la que hoy se encuentra el capitalismo. Por lo demás, el Documento Marco habla de "la construcción de un socialismo que toma en cuenta la realidad mundial del siglo XXI", que ha expresado antes hablando de "la globalización" como "fase del desarrollo de la explotación capitalista a escala mundial", de "tres grandes bloques: el de Norteamérica, encabezado por los Estados Unidos; la Unión Europea... y el Bloque Asiático, liderado por Japón", así como de "Estados Unidos, que representa la superpotencia militar".


¿La izquierda en el centro?

Los actuales disidentes de la URNG afirman que hay otro tipo de explicación para su separación. "La situación del país es muy compleja -dicen-. Quien no está confundido es porque está mal informado. Hay una nueva contradicción entre el poder oligárquico y los nuevos ricos emergentes de origen mafioso, que tienen el poder del Estado. Es fácil decir que es bueno ponerse en posición equidistante. Incluso, que ayudemos de vez en cuando a esta mafia para perjudicar a los oligarcas. Es no entender qué está en juego. Las mafias enquistadas y consolidadas en el Estado representarían un riesgo estratégico para el proceso democrático. Además, ellos no tienen interés en la estructura productiva nacional y así son socios más idóneos para el internacionalismo neoliberal. Mientras que la relación entre la oligarquía, que sí tiene raíces en la producción nacional, y el Imperio se ha vuelto problemática. El enemigo inmediato debe ser el FRG (el partido de Ríos Montt) y su proyecto para evitar que se consoliden las mafias. Ésta es una explicación política de nuestras divisiones."


Divergencias: ¿razones o lucha por la hegemonía?

La pregunta obvia es cómo se traducen estas divergencias en la práctica. Representantes de los disidentes responden así: "Ahí tiene usted a Palma Lau (un ex comandante de ORPA) trabajando primero en la SAAS (Secretaría de Asuntos Administrativos para la Seguridad Presidencial, que a mediano plazo se supone sucederá al Estado Mayor Presidencial), y luego en CONTIERRA (Dependencia Presidencial de Resolución de Conflictos de Tierras). Y mire la práctica de la bancada de la URNG en el Congreso, coincidiendo con el FRG en las votaciones. Para nosotros, lo fundamental era crear un frente amplio político de izquierdas."

Los hoy dirigentes de la URNG se indignan ante estas acusaciones. Afirman que una votación a favor de las Leyes Financieras no significa siquiera coincidencia con el FRG, puesto que fue el mismo FRG quien las postergó durante mucho tiempo, e incluso quiso alterar su texto contra la opinión explícita del Presidente del Banco de Guatemala. Y si después las quisieron votar sin alterarlas fue por la tremenda presión del FMI y del BM, que condicionaban a su aprobación la firma del acuerdo y los préstamos. En buena lógica disidente de izquierda, votar las Leyes Financieras que, entre otras cosas, hacen más difícil el lavado de dinero en Guatemala, iría precisamente en contra de los intereses mafiosos.

Y respecto a la elección de Sergio Morales Alvarado como nuevo Procurador de los Derechos Humanos, más bien fue el FRG el que coincidió aquí con la valoración de candidaturas hechas por las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos. Por otro lado, la actuación de Palma Lau se inscribe dentro de las decisiones de algunos izquierdistas de trabajar dentro del gobierno actual. Son los casos de Rokael Cardona en Descentralización, Víctor Hugo Godoy en Derechos Humanos y luego en Trabajo, Miguel Angel Reyes en Secretaría Técnica Presidencial, Edgar Gutiérrez en Asuntos Estratégicos, Demetrio Cojtí en Educación, etc. A ellos habrá que evaluarlos en sus decisiones personales, que no son las de sus grupos de izquierda originales, en el caso de que los tuvieran.

En el Documento Marco hay dos pasajes que probablemente intentan responder también a estas acusaciones. El primero habla "del problema político que se ha manifestado con mayor gravedad desde mediados del 2000... Es una clara lucha política de fracción por hegemonizar la conducción del Partido, utilizando para ello procedimientos y métodos que han dañado seriamente a URNG y a su unidad interna."

El segundo habla más en general, a propósito de abordar las contradicciones internas con respeto. "No podemos seguir actuando -dice- sobre la base de la desinformación, el chisme, la descalificación, la calumnia y la conspiración."

El hábito de la descalificación mutua

Sea lo que sea de la polémica entre quienes han quedado en la URNG y quienes la han abandonado -ambos dicen que las renuncias a la afiliación partidaria, que requieren de ciertos requisitos jurídicos, no llegan aún a 40-, "en nuestro país sucede que nos descalificamos mutuamente", como dice Edelberto Torres Rivas. Además, el Documento Marco reconoce que la Comandancia General de la URNG no pensó adecuadamente la disolución de las cuatro fuerzas guerrilleras y su incorporación en un solo partido.

No es de extrañar que los disidentes de hoy, mayoritariamente miembros de las FAR, aludan también a un problema de orden "subjetivo": su rechazo visceral y ético de Rodrigo Asturias (Gaspar Ilom), antiguo Comandante de la ORPA y miembro de la Comandancia General y hoy del Consejo Político de la URNG. Cuando un comando de ORPA secuestró con fines financieros, dos meses antes del final de las negociaciones para la paz, a una anciana miembro de la familia Novella -que monopoliza en Guatemala la producción de cemento-, poniendo así en peligro las negociaciones, las FAR exigieron la renuncia de Gaspar Ilom de todos sus cargos. Hoy todavía le mantienen esa deuda pendiente, agudizada al verlo como de tendencia socialdemócrata y en supuestos tratos con la oligarquía, que por otro lado no le perdona tampoco el secuestro de la anciana señora Novella.


La Nueva Nación: manzana de la discordia

La URNG y lo que los disidentes llaman "la corriente revolucionaria", se disputan hoy en el Tribunal Supremo Electoral la marca política con la que fueron a las elecciones en 1999: la Alianza Nueva Nación. Los disidentes de la "corriente revolucionaria" inscribieron la denominación cinco minutos antes que la URNG. De fondo, está precisamente su papel en la construcción de una Nueva Nación. Según su Documento Marco, la URNG "propone al pueblo de Guatemala cuatro grandes objetivos nacionales: Construir una Nueva Nación, conquistar la democracia plena, construir un Estado democrático de derecho y construir un modelo de desarrollo alternativo."

La construcción de una Nueva Nación es la bandera discutida, la manzana de la discordia, porque tiene sobre todo como contenido "que el país refleje en todas las esferas de su vida y organización social y política, su carácter multiétnico, pluricultural y multilingüe". Es decir, tiene en la mira nuevas relaciones con las mayorías guatemaltecas indígenas mayas, cuya adhesión, a través de las antiguas Patrullas de Autodefensa Civil, también pretende el FRG de extrema derecha.


La izquierda social y cultural

Hasta aquí, un breve diagnóstico de la izquierda política orgánica. Existe también, de hecho, en Guatemala una izquierda social y cultural, cuya manifestación más importante está tal vez en la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), en los movimientos para la defensa de los derechos humanos, en el movimiento pro-justicia y contra la impunidad, en los movimientos feministas, en algunos movimientos indígenas mayas, en el Movimiento Monseñor Gerardi, y en intelectuales y personalidades de calidad, agrupados o no en organizaciones. Entre ellas destacan Rigoberta Menchú y Helen Mack. Por otro lado, la Universidad de San Carlos, en otro tiempo cuna de izquierdas -responsables e irresponsables- y alma mater de incontables mártires y exiliados, atraviesa hoy, a juicio de José García Noval, por la mayor crisis ética de su historia, tanto en docencia competente como en investigación avanzada y en servicio a la comunidad e incidencia en ella, permaneciendo envenenada por la mordida de corrupción.

Una persona de larga y honesta trayectoria, como Rosalina Tuyuc, de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA), afirma que izquierda son "las personas y los sectores que aspiran a hacer posibles cambios fundamentales para los pobres". Por eso llega a decir que "no se trata de izquierda o derecha, sólo de justicia". Otra de estas personas, Edelberto Torres Rivas, expresa que "ser de izquierda es un estado de ánimo y ese estado de ánimo existe en el país." Pero piensa también que "lo que no existe es una militancia de izquierda, un compromiso orgánico", porque cree que "en Guatemala el conflicto fue dirigido por una organización que no logró el respaldo de las masas" ni alteró el proceso productivo, fenómenos que sí ocurrieron en Nicaragua y El Salvador. En Guatemala, dice, "ser de izquierda significa reconocerse heredero de la Revolución de Octubre, particularmente de la revolución arbencista. Luego, estar dispuesto a brindar su contribución para cambiar el país hacia la construcción de un país más justo, más equitativo, más solidario."


¿Estado de ánimo o compromiso orgánico?

Con todo, en su Documento Marco la URNG afirma su convencimiento de que la izquierda política partidaria no puede ser sustituida en su papel de intermediación de los intereses sociales ante el Estado o desde el gobierno. Reconoce también autocríticamente que "permanece ajena a problemáticas y luchas que están ocurriendo en el país, como los movimientos por los derechos humanos y pro-justicia... o los migrantes".

Ciertamente, se ve a la URNG muy lejos de la lucha por contribuir a que lleguen a buen fin luchas contra la impunidad como los juicios por la masacre de Xaman, o las investigaciones y los juicios por el asesinato de Myrna Mack o del obispo Gerardi. Este tipo de lejanía -no digamos nada de la que se confiesa para con los migrantes- es tanto más grave cuanto que la importancia de las organizaciones de derechos humanos, pro-justicia y contra la impunidad se palpó en la reunión del Grupo Consultivo, donde estos grupos y sus dirigentes llevaron la voz cantante frente al gobierno.

Nineth Montenegro, que pasó a la política de partidos desde el movimiento social de defensa de los derechos humanos, afirma que la ha separado de la izquierda orgánica "una línea histórica divisoria e invisible, pero muy fuerte, entre el movimiento social y el armado, los métodos de trabajo y las relaciones (abiertas) con la sociedad".


Cambio de dimensiones en la lucha

Sobre todo, la URNG reconoce tener responsabilidad propia en la falta de cumplimiento de los Acuerdos de Paz "al no articularlos como instrumento de lucha política para potenciar la lucha social", lo cual salta a la vista en el Congreso y en la escena nacional. Este reconocimiento, en una de las partes firmantes de la paz, no es sólo deplorable, puede llegar a ser derrotista.

No poder defender eficazmente los Acuerdos de Paz, que negoció con tanta brillantez, es lo más problemático. Y es que el problema fundamental de la URNG parece ser el cambio de dimensiones de su lucha. Desde una situación en la que dirigía una pequeña guerrilla en territorios pequeños, lejanos, inhóspitos y relativamente defendibles con eficiencia gracias a la asistencia de poblaciones civiles en resistencia, ha pasado a otra situación, en la que, con escasos dirigentes y cuadros y con un apoyo diplomático incomparablemente menor al que tuvieron para negociar la paz, deben moverse a escala nacional de un país y de un Estado, sostenidos por una decisión de voto de 263 mil personas (12.3% de los votantes). Deben moverse en un país en el que el voto casi mayoritario va "al no partido de los no votantes", como recuerda el sociólogo de "la tercera vía", Anthony Giddens, al hablar de lo que ocurre en otras latitudes.


Lo que la URNG aún no quiere criticar

En su Documento Marco, la URNG parece confundir aún la "toma" del poder en tiempos guerrilleros -de la que hablan varias veces- con el "acceso" al poder en tiempos pacíficos, del que también hablan. No es aún capaz la URNG de desarrollar o asumir una seria crítica pública de los fracasos de los partidos comunistas de tipo soviético ni se distancia tampoco todavía de los métodos del Partido Comunista Chino. Al reconocer los valores de la epopeya cubana de resistencia nacional a la voluntad imperial de los Estados Unidos, tampoco es capaz de distanciarse de su actual gerontocracia y repite lugares comunes, sin acordarse, por otro lado, de algo tan cercano como la solidaridad en Guatemala y Centroamérica de los médicos cubanos. Hoy no se puede hablar de un proyecto socialista sin confrontar críticamente las realizaciones históricas del socialismo.

En su análisis del conflicto armado en Guatemala la URNG tampoco es capaz de poner en su lugar críticamente lo que llama "la experiencia de Concuá", de 1962, profundamente aventurera. Ni de evaluar si en 1980 las organizaciones político-militares no contribuyeron irresponsablemente a la euforia de alzamiento e insurgencia en el altiplano sin considerar si con esta provocación tenían capacidad suficiente de defender a las comunidades, indígenas en su mayoría, de la estrategia de tierra arrasada, que derivó en las tremendas masacres posteriores y en la ingente y angustiosa movilización de desplazados internos y de refugiados, causadas por el terrorismo de estado del Ejército.

No deja de hacer falta también en el Documento una reflexión sobre la posible contradicción entre desarrollo pleno de las fuerzas productivas y defensa ecológica de la Naturaleza. Así como una reflexión mayor sobre el entrelazamiento entre los intereses pluriclasistas y étnicos en un marco nacional y global. Su análisis sobre la globalización puede aún ser profundizado y así mejorado, sobre todo a partir del polo dialéctico de la globalización que son las identidades étnicas, nacionales, regionales, religiosas, etc. Bien es verdad que aún tiene oportunidad de hacerlo, puesto que se nos dijo que el Documento Marco tiene carácter de borrador de propuesta y va a ser corregido con las aportaciones del Congreso.


Ética y política: estrecha vinculación

Todos los caminos nos llevan al problema de la ética. Porque un elemento muy importante de la ética reside en prepararse con competencia, y aun con excelencia, siempre que sea posible, para cumplir con los compromisos profesados. La madre de todas las corrupciones está en entrar a la política con incompetencia. Y después, en seguir usando manipulaciones, maquiavelismos y dobles medidas hacia compañeras o compañeros.

En su Documento Marco, la URNG afirma que "nuestra ideología expresa el ideal ético del socialismo, el cual concebimos como un régimen para el desarrollo humano que se opone a la lógica del individualismo y del egoísmo." Por otro lado, sigue afirmando que "la URNG cree en la solidaridad y la practica". Y finalmente asevera que la "URNG debe ser un partido donde la ética y la política estén indisolublemente vinculadas". En este contexto, habla tanto de respetar "la espiritualidad y religiosidad de nuestro pueblo... que potencian el contenido y desarrollo de la revolución", como de la "participación y ejercicio pleno de la identidad y derechos de los pueblos indígenas", de que "la juventud debe enriquecer el proyecto histórico revolucionario". Y finalmente -y tal vez con el mayor énfasis y reiteración en el Documento- del "respeto irrestricto a la dignidad y la integridad de las mujeres, así como el principio de la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres."

Arnoldo Noriega: acusado de abuso sexual

Hace dos años, Arnoldo Noriega, representante de la URNG en la Comisión de Acompañamiento para la Ejecución y Cumplimiento de los Acuerdos de Paz, desempeñaba su misión con notable competencia, especialmente en la negociación, durante el año 2000, del Pacto Fiscal y del Acuerdo Político para ponerlo en práctica. No poca gente pensó que podría llegar a ser candidato a la Presidencia de la República por la URNG. Por su gran inteligencia, su relativa juventud -está en los primeros cuarenta-, y sus excelentes relaciones -puente con otros miembros de la Comisión de Acompañamiento: el banquero Eduardo González, el sindicalista José Pinzón la ex-secretaria de la Paz Raquel Zelaya-.

Meses más tarde, una militante de la URNG, Norma Cruz Córdoba, que había sido compañera de Noriega aproximadamente entre 1985-1998, lo denunció públicamente en los medios por haber abusado sexualmente de la hija de Norma, Claudia Hernández Cruz. Según fuentes cercanas a Norma, al hacer la lista de invitados en el año 2000 para la fiesta de 15 años de su hija Claudia, ella incluyó a su ex-compañero Arnoldo Noriega. El hijo de Norma y Arnoldo había nacido ya después de separados ambos, pero aún mantenían una relación de amistad. Claudia sufrió una profunda crisis y pudo hablar con su madre de lo que había vivido durante diez años, entre los cinco y los quince, etapa en que Noriega había abusado de ella incestuosamente.


Trayectoria política del denunciado

Arnoldo Noriega estudió en el Colegio Loyola hasta terminar el básico. El Loyola no tiene bachillerato y Noriega lo terminó en otra institución. Trabajó también en el Bloque Popular Revolucionario como parte de la organización de cristianos revolucionarios. Estuvo preso y fue liberado. Entró en la Compañía de Jesús en 1982. Dejó la Compañía tres años más tarde durante sus estudios de Humanidades en Nicaragua. Allí lo contactó el EGP, según fuentes de la URNG. Allí también empezó a relacionarse con Norma Cruz, cuyo matrimonio con un revolucionario estaba quebrándose. De ese matrimonio nació Claudia en 1985. El EGP pidió a Arnoldo regresar a Guatemala para reconstruir el trabajo revolucionario con grupos cristianos.

Por ese tiempo, Norma se estableció en El Salvador con su hijita. Con gran habilidad, Arnoldo Noriega construyó una ONG de desarrollo juvenil que le dio cobertura para trabajar con ONG, cristianos y pobladores y pudo llamar a Guatemala a Norma y a su hija. A fines de los años 80, Noriega tuvo influencia en la creación del Equipo para el Sector Cristiano en el marco del comienzo de los diálogos hacia la Paz, y entabló relaciones con la Comisión de Reconciliación, nacida de los Acuerdos de Esquipulas II. Cuando se creó la Comisión Técnica de Apoyo a Refugiados, a principios de los 90, Arnoldo entró en ella con Alfonso Bauer Páiz, Ricardo Stein, Lars Franklin -del PNUD, ya fallecido- y Marcos Ramírez, hoy alcalde de Ixcán, entre otros. Mostró dotes de buen organizador y negociador político.

Dado que Arnoldo Noriega podía moverse legalmente, entre 1995 y 1996, tiempo de la aceleración de las negociaciones de paz, Rolando Morán comenzó a apoyarse en él para mantener y crear otros vínculos. Más tarde, Noriega acompañó a Morán a negociaciones internacionales en México y Madrid. En este tiempo fue incorporado con otros cuadros a la Dirección Nacional del EGP. Ya firmada la paz, Pablo Monsanto fue designado por la URNG para representarla en la Comisión de Acompañamiento de los Acuerdos de Paz, y se le dio a Arnoldo Noriega como ayudante suyo.

Fue electo como miembro del primer Consejo de la URNG, de 40 miembros, aunque no de la Dirección General Provisional que luego se conformó a partir de ahí para tramitar la legalización de la organización guerrillera como partido. Noriega fundó el Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales (IPES), como ONG de análisis y de apoyo a la representación de la URNG en la Comisión de Acompañamiento. Muerto Rolando Morán a fines de 1998, un año después Arnoldo Noriega es electo al Comité Ejecutivo Nacional de la URNG, ya partido, en la misma elección en que Pablo Monsanto fue electo Secretario General, a quien sucedió en la Comisión de Acompañamiento, donde fue parte importante de la negociación del Pacto Fiscal. Quedó además encargado de Relaciones Internacionales. No estuvo en las listas para diputados en la elección de 1999.


El olor y el sabor del poder

Los méritos de Arnoldo Noriega como revolucionario en la URNG son sin duda notables. ¿Cómo encaja en esta trayectoria la acusación de abusador sexual que le ha hecho su hijastra? Según fuentes de la URNG, la clave estuvo en "el olor y el sabor del poder". Esto le llevó -dicen- a ser poco austero con los recursos económicos. Su temperamento introvertido -afirman- intervino en que su conducta fuera poco transparente en las relaciones interpersonales. Parece ser que mantuvo otras relaciones, a la par de las que tenía con Norma Cruz, y que para ellas usó fondos de la organización.

"Eso no quita que no fuera disciplinado, entregado y comprometido -aseguran-, pero no se pueden desvincular estas cosas del conjunto de su persona". "Inmaduro, inestable": son apreciaciones de compañeros y compañeras sobre él. En cuanto a sus tareas políticas -dicen-, "cuando veía la oportunidad de subir una grada, dejaba enseguida las de más abajo". Estas fuentes afirman que previnieron a Rolando Morán de su "ambición y oportunismo". El Comandante respondió, sin embargo, que veía en Arnoldo "mucho potencial". "Había que levantar un partido en quince departamentos, pero en eso -continúan- él no daba bola. En cambio, comenzó a trabajar este discurso: los que bajaban de la montaña no se adaptaban a las nuevas realidades políticas." "Cuando se dio cuenta -siguen diciendo- de que no iba a ocupar puestos ganadores en la lista de diputaciones, se retiró de ella."

En cuanto al modo de conducir las negociaciones hacia el pacto Fiscal piensan que "lo hizo con inteligencia pero armando alianzas con la iniciativa privada a espaldas de la URNG. Por eso, un sector de poder de la iniciativa privada le construyó imagen. Cuando le reaccionamos muy duro, defendió su conducta acérrimamente y comenzó a negar información."


"Pensamos en una conspiración"

Otras fuentes, disidentes de la URNG, afirman que "la dirección histórica del EGP tiene una visión fundamentalista del caso. Tenían animadversión hacia el IPES por el estilo de vida de Arnoldo, incluyendo el hecho de que le daba ahí un papel a militantes de FAR. Lo han visto como un cuadro oportunista. No quisieron votar por él cuando hubo que sustituir a Palma Lau en el Comité Ejecutivo Nacional, mientras que la gente de la FAR y del PGT sí votaron por él (parece esto ser divergente de la forma como dirigentes actuales de URNG afirman que fue electo). Por eso, al principio pensamos que era una conspiración contra Arnoldo. Pero luego, los cuadros medios de las FAR le dijeron a Pablo que tomara distancia del IPES y de Arnoldo. Además, está el problema de finanzas turbias en el IPES. No pagaban las cuotas al IGSS. Arnoldo dice que es corrupción de uno de sus colaboradores en IPES. Lo que es incuestionable es la utilización que se hizo. Es una triste historia."


"¿Cómo el violador de mi hija puede representarnos?"


Norma Cruz Córdoba alega que el día en que su hija Claudia, antes de la fiesta de sus 15 años, le contó lo sucedido, llamó a Arnoldo Noriega y lo confrontó con la acusación de Claudia. Arnoldo no lo negó. Pero, cuando la situación se hizo pública, fuentes de la URNG y de la "corriente revolucionaria" aseveran que trataron de abrir un diálogo con Arnoldo, quien entonces ya negó todo.

Los disidentes de la URNG afirman que se sugirió a Pablo Monsanto que Noriega "bajara su perfil político y se fuera del país un tiempo; sin embargo, Pablo prefirió que se hablara con Arnoldo, quien negó la acusación." Algunos dirigentes actuales de la URNG coinciden en que se recomendó proporcionar tratamiento a la hija, a la madre y a él. Ambas fuentes afirman que Arnoldo Noriega propuso que viajaran los tres a México y se vieran con un antiguo siquiatra suyo.

Coinciden también en que Norma Cruz se negó, porque no podía dejar su trabajo y porque no quería ser convencida fuera del país ni, siendo ella la víctima, verse obligada a abandonarlo.

Afirman hoy en la URNG que tras la denuncia Arnoldo pidió guardaespaldas y un carro especial. A algunos dirigentes de la URNG estos gestos, "que no pueden dejar de ser simbólicos", no les gustan ni siquiera para la seguridad de los antiguos Comandantes Generales, cuánto menos para otros dirigentes. Las cosas se fueron haciendo insostenibles por la publicidad que tuvo la denuncia y la firme postura de Norma Cruz en mantenerla. "Ella vino y nos dijo: ‘No quiero dividir, pero, ¿cómo es posible que sea representante internacional de la URNG el violador de mi hija, que sea acompañante de la paz el violador de mi hija?’ Y le dijimos que tenía que llevar este asunto al Secretario General."

Y continúan : "El asunto se hizo más grave cuando Arnoldo Noriega intentó salvar su propia imagen y su carrera política a costa de destruir el partido, acusando al EGP de estar vendiendo una isla en las costas turísticas de México, que habría servido como retaguardia y depósito de armas durante la guerra y habría sido un regalo del gobierno mexicano. Claro que tuvimos retaguardia en México. Todo mundo lo sabe. Pero nunca poseímos tierra y menos una isla. Isla puede haber sido un seudónimo para un lugar cualquiera de retaguardia."


Sancionados por el Tribunal de Honor de la URNG

Tanto Norma Cruz como Arnoldo Noriega fueron convocados al Comité Ejecutivo Nacional. Norma asistió y Arnoldo no. Se nombró entonces una comisión formada por los tres antiguos Comandantes Generales. El Tribunal de Honor del partido recibió la recomendación de la comisión de que se le retiraran a Arnoldo Noriega los cargos públicos de representante internacional y de acompañante de la paz. Así lo hicieron y lo censuraron además por causar división. Pero no lo retiraron del Comité Ejecutivo Nacional, porque había sido electo por la Asamblea General. Además, la acusación ya estaba en los tribunales. "Si no tenemos sensibilidad con ella y con cualquiera que haya pasado por esa situación, ¿cuál es nuestra coherencia ética?- afirman algunos de los actuales dirigentes de URNG-. Además, parece claro que Arnoldo usó su autoridad como responsable de su compañera para alejarla de su hija no pocas veces y aprovecharse de ella en su ausencia. Igualmente, usó casas que le prestaban otras organizaciones con fines políticos como lugares en que perpetrar sus aberraciones. Y ahora lo defienden abogados que son carísimos".

Arnoldo Noriega renunció a su puesto en el Comité Ejecutivo Nacional y ya no apareció como candidato en las elecciones de agosto 2001, en las que Norma Cruz fue electa miembro suplente del Comité Ejecutivo Nacional de la URNG.


En libertad bajo fianza y enjuiciado

El 23 de abril de 2002 se abrió el juicio oral contra Arnoldo Noriega. Él se encontraba en libertad provisional con medida sustitutiva, pues el juez le había dictado auto de prisión. Los medios apenas han dado información de este caso. Algo más cubrió la televisión el comienzo del juicio. De modo que resulta difícil -no habiendo asistido al debate- recabar la argumentación de la acusación y de los testigos de ella, así como de la defensa y de sus testigos. Hasta el día de hoy ha pasado ya la fase de la acusación y de la defensa y de los testigos de ambas partes.

Concluida la fase de la acusación y la presentación de los testigos del Ministerio Público, se está ahora en la fase de la defensa llamando a los testigos propuestos por Arnoldo Noriega. La defensa parece construirse alrededor de la honorabilidad pública, política y social del demandado, y en torno a la probabilidad de que la acusación responda a una conspiración política contra él.

Mientras tanto, IPES está siendo reconstruido por Arnoldo Noriega con el nombre de FUNDEMOS (Centro de Investigación para el Desarrollo y la Democracia), instancia que publica el boletín electrónico "Pulso: Perspectiva nacional e Internacional." Enrique Álvarez -antiguo colaborador de Noriega en IPES- lo intenta de nuevo con "Incidencia Democrática" -junto con Otto Zeissig, de la "corriente revolucionaria"- y publican otro boletín electrónico: "Reporte Diario de análisis y tendencias".

Aunque Arnoldo Noriega no es culpable mientras no sea vencido en juicio y por triste y doloroso que sea este caso, no puede olvidarse que las mujeres no suelen inventar estas acusaciones. Menos en Guatemala. Es demasidado duro para ellas enfrentar algo así, cargando con el "onus probandi" que les impone nuestra cultura machista. Este caso es profundamente aleccionador cuando reflexionamos en los vínculos entre ética y política.


¿El sentido de la historia?

¿Vale la pena escribir sobre la izquierda? Si se trata de escribir para crear mitos y arropar tendencias políticas que traten de realizar al pie de la letra las utopías, no vale la pena. Como dice Manuel Castells: "Todas las utopías conducen al terror si se intenta seriamente ponerlas en práctica." Esto es lo que hicieron las iglesias cristianas inventando inquisiciones y cacerías de brujas para mantener purezas doctrinales. Es lo que hacen aún hoy para fortalecer su autoridad. Y sigue Castells: "Las teorías y sus narrativas ideológicas inseparables, pueden ser (y han sido) herramientas útiles para comprender y, de este modo, guiar, la acción colectiva. Pero sólo como herramientas. Nunca como esquemas para ser reproducidos con su elegante coherencia. Porque tales intentos son, en el mejor de los casos, racionalizaciones cínicas de intereses personales o de grupo. En el peor, se convierten en fuentes del fundamentalismo político", al que los Bin Laden y los Bush, los Hamas y los Sharon de este mundo nos tienen acostumbrados en nuestro tiempo. Castells afirma, sin embargo, que "los sueños y proyectos son el material del que está hecho el cambio social" y que no ha pasado la posibilidad de las revoluciones "pacíficas o no, o a medias", como lo han probado los acontecimientos de Sudáfrica. Incorporando siempre a nuestro instrumental, "que no hay un sentido de la historia más allá de la historia que sentimos."

Es importante escribir sobre la izquierda si, más allá de fanatismos y de terribles incoherencias éticas, en las que podemos caer y caemos, nos interesa seguir preocupándonos por acercarnos a una mayor igualdad, a que la gente plante y coma de los frutos cosechados, construya y pueda habitar en la obra de sus manos, y no reconozca a la sociedad como inevitablemente jerárquica. Es decir, no tenga que llamar señor a nadie en este mundo desde la propia dignidad. La cuestión de la contienda por la igualdad es lo que dice Norberto Bobbio que distingue siempre a la izquierda de la derecha. Aunque también dice que "el motivo de la falta de dirección de la izquierda es que en el mundo moderno han surgido problemas que los movimientos tradicionales de la izquierda nunca se habían planteado, y algunas de las hipótesis sobre las que fundaban su fuerza y sus planes para la transformación de la sociedad no se han materializado." De todas maneras, a través de los escándalos y fraudes de Enron, Tyco, Worldcom, Xerox, Vivendi, etc., se ve, de forma elocuente, que la corrupción no es sólo estatal sino que el lucro en los mercados y sobre todo la especulación financiera carcomen la famosa honestidad de los negocios. Tal vez el emperador esté, después de todo, más desnudo de lo que parece. En el mundo en que vivimos tampoco esto sería ya una sorpresa.


Echar nuestra suerte con los pobres de la tierra

El día 13 de julio de este año se cumplen 20 años de la muerte heroica de Fernando Hoyos, un jesuita español que se naturalizó en Guatemala y al final optó por incorporarse a la revolución guatemalteca con el EGP. No se sabe dónde está su tumba. Murió con grandeza y debilidad, herido y exhausto, desapareciendo en las rápidas aguas del río San Juan. Como toda opción personal por los pobres, la suya está ahí y vale éticamente. Quiso, como quería José Martí, "echar su suerte con los pobres de la tierra". Así lo decía Hoyos con frecuencia.

Rodeados de cada vez más pobres, nos toca hoy seguir echando nuestra suerte con ellos. Y muy especialmente, nos toca echar nuestra suerte con la suerte de las mujeres. De que la sociedad consagre jurídicamente la igualdad de géneros y las culturas empiecen a desenmascarar sus valores machistas y a mostrar los caminos para transformarlos, dependen las probabilidades de la equidad y la justicia en muchos campos de la aventura humana. También para recordar este desafío que aún tiene pendiente, vale la pena escribir sobre la izquierda.

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