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  Número 229 | Abril 2001
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México

Dos apuntes de la marcha zapatista

Un amigo de Envío participó en la Marcha Zapatista. De sus extensos y diarios apuntes seleccionamos unas páginas, que reflejan tan sólo dos aspectos y dos momentos de este rico acontecimiento histórico: uno esperanzador, otro desalentador.

Arnaldo Zenteno

Los zapatistas llegaron el 8 de marzo, en una noche de luna llena, a Milpa Alta, en los cerros que rodean la capital mexicana. Venían de Anenecuilco, de las tierras de Emiliano Zapata, del lugar donde nació, donde firmó el Plan de Ayala "Tierra y Libertad", donde fue asesinado a traición. Cuando la caravana zapatista se acercaba a Milpa Alta ya había empezado la fiesta.

La idea fue de una mujer

La plaza de Milpa Alta estaba a reventar. Mantas de muchos colores con bienvenidas, lemas y consignas. Grupos musicales populares, cantos testimoniales, canciones de la revolución de 1910 reeditadas. Chistes, críticas llenas de humor, y continuas felicitaciones y poemas a las mujeres, porque era su día, el Día Internacional de las Mujeres.
Cuando llegó la caravana zapatista era impresionante ver la valla de varias cuadras en que se apretujaba la gente del poblado. Habían esperado más de tres horas. El entusiasmo no tenía límites. El recibimiento contrastó con lo ocurrido el día anterior en Cuautla y Anenecuilco, donde los políticos del PRI hicieron contrapropaganda en las radios y en las escuelas buscando intimidar a la gente.

La fiesta la coordinaron las mujeres de Milpa Alta y se organizó especialmente para celebrar y reconocer a las mujeres. Aunque la multitud se lo pedía, el subcomandante Marcos no habló más de tres minutos. "El cerebro, el motor y el aliento que hizo posible que estuviéramos aquí fue femenino", dijo Marcos, revelando que había sido una mujer zapatista quien tuvo la idea, la iniciativa, de que los zapatistas abandonaran Chiapas y marcharan hasta la capital. "Las mujeres están detrás impulsándonos -dijo Marcos-, ellas nos han recordado que están marginadas por ser mujeres, por ser pobres y por ser indígenas. Y yo añado que además están marginadas por ser insurgentas. Ellas están hoy en la sombra, pero esperamos que llegue el día en que tomen su rostro y tomen su luz."

Como había sucedido en todos los lugares por donde había ido pasando, Marcos recibió de la comunidad el bastón de mando. "Este bastón de mando les toca a ellas, a ellas y a todas las insurgentas, que espero me escuchen allá donde están". Después, Marcos cedió la palabra a las mujeres.

"Estamos feas, pero no es feo nuestro corazón"

Una mujer de Milpa Alta saludó a los zapatistas, y muy especialmente a la Comandanta Ramona -que no venía en la marcha- "donde quiera que ella se encuentre." Después, una mujer indígena de Michoacán expuso el pensar y el sentir del Congreso Nacional Indígena sobre la marginación, explotación y humillación que sufren las mujeres indígenas. Tras ella tomaron la palabra las cuatro comandantas zapatistas que, junto a otros veinte dirigentes varones del EZLN, venían en la marcha.

Primero habló la Comandanta Fidelia. "Los invito a que luchemos juntos contra este monstruo que traemos en el cuerpo y que nos ataca y que es una pobreza muy grande. Ayúdennos a lograr ese derecho que nos falta para arrullar con dulzura a nuestros hijos. Si las mujeres luchamos, la lucha se transforma. Estamos dispuestas a luchar hasta morir. Somos muy pobres, somos analfabetas, pero sí nos sabemos defender y aquí estamos. Tal vez la gente se asusta al vernos tan feas, tapados todos nuestros rostros con la capucha. Estamos feas, todas tapadas, pero no está feo nuestro corazón". La multitud le respondía coreando: "¡No están feas, no están feas!"

"También en nuestras comunidades hay machismo"

Después habló la Comandanta Yolanda. Dijo que en Chiapas no había habido ningún cambio y dio ejemplos: "Antes podíamos caminar a cualquier hora de la noche sin ningún problema, y desde la llegada del ejército ya no podemos caminar tranquilas. Nosotras no necesitamos que nos cuiden los ejércitos."

La Comandanta Esther recordó que el 8 de marzo se conmemoraba el 147 aniversario de la lucha de unas mujeres que dieron su vida reclamando la reducción de la jornada laboral, y lo consiguieron. "Somos dadoras de la vida y sin las mujeres no se transforma el mundo", dijo, evocando el sacrificio de sus antecesoras en la lucha.

Tomasa, una indígena purépecha, de Tarasca, Michoacán, habló sobre la equidad en las relaciones entre mujeres y hombres, rechazando todos los usos y costumbres -también los que están vigentes entre los indígenas- que atentan contra la dignidad de las mujeres. "No sólo en el Estado, también en nuestras comunidades, persisten sentimientos machistas y sexistas", dijo Tomasa, recordando que la iniciativa de ley de la COCOPA contiene el sustento legal para respetar la dignidad y la integridad de las mujeres y para garantizar equidad entre mujeres y hombres.

Las mujeres zapatistas hablaron con firmeza, claridad y ternura. Y la multitud respaldaba sus palabras coreando, como después lo haría una multitud mucho mayor en el Zócalo de la capital: "¡No están solas, no están solas!"

Medios: manipulación y silencio

Muchos nos sentimos impactados, dolidos e indignados por la campaña de desinformación, desprestigio, manipulación y silencios con que los medios masivos mexicanos trataron la marcha zapatista. Especialmente, las dos principales cadenas de TV y no pocas emisoras de radio y diarios.

Abundan los ejemplos. Televisa entrevistó a un hijo de Emiliano Zapata, porque rechazaba la marcha y que los zapatistas llegaran a la capital con sus rostros cubiertos. Pero nunca entrevistó a los otros dos hijos de Zapata, que estuvieron presentes en la marcha y la apoyaron en el lugar en donde nació su padre.

Se fabricaron todo tipo de informaciones para sembrar sospechas. Que si Marcos tiene una cuenta bancaria en las Islas Caimán, que si los zapatistas están dirigidos por extranjeros, que si los zapatistas no se bañaban y olían mal, que si los zapatistas fueron los responsables de la masacre de Acteal -matanza que el propio gobierno reconoció hecha por paramilitares, hoy presos-... El debate sobre la conveniencia o no de que los zapatistas llegaran con el rostro cubierto por pasamontañas se exacerbó hasta el extremo.

Los noticieros televisivos no recogieron las palabras de las comandantas zapatistas en Milpa Alta el 8 de marzo, tan significativas y, durante casi diez minutos presentaron, en su lugar, un reportaje sobre la tienda que ha estado confeccionando y vendiendo pasamontañas como los que usan los zapatistas. Al día siguiente de la jornada histórica en la que los zapatistas llegaron al Zócalo del DF, otro canal de TV, en vez de hacer un resumen de los importantes discursos de los zapatistas, entrevistaron a los trabajadores de la limpieza que estaban recogiendo la basura regada en el Zócalo y que informaban sobre el número de camiones y el tipo de maquinaria que empleaban. Por cierto, los trabajadores dijeron que habían recogido miles de envases de gaseosas y mucho papel, pero no mencionaron envases de cerveza o de tequila, algo realmente admirable en una concentración de más de 120 mil personas que duró varias horas.

Ignorados por la TV mexicana

El Premio Nóbel de Literatura, el portugués José Saramago -presente en México durante esta marcha- y otros comentaristas coincidieron, tanto en un panel en la TV como en las páginas del diario "Reforma", en que los zapatistas fueron "ignorados por la TV". Ningún canal de TV transmitió en directo la llegada de los zapatistas al Zócalo -o a alguna otra localidad-. Las dos principales cadenas, Televisa y TV Azteca, que habían transmitido en días anteriores en directo y durante cuatro horas un concierto de rock "por la paz" en Chiapas, realizado en el Estadio Azteca y por ellas patrocinado, presentando a los televidentes rostros de niños indígenas y mensajes de paz -muy genéricos y dulcificados-, no dedicaron ni un segundo a transmitir las palabras de los dirigentes zapatistas que luchan por la paz en Chiapas. TV Azteca transmitió a la misma hora del acto en el Zócalo una carrera de autos que se celebraba en Monterrey, y Televisa editó 10 minutos del acto sólo para los usuarios de cable.

En el momento histórico en que la marcha zapatista, encabezada por los dirigentes del EZLN, hacía su entrada en la Plaza de la Constitución, en el Zócalo, el canal 2 presentaba un programa cómico, el 4 la serie "Loco por ti", el 5 la película "Gemelas para el amor", el 7 la carrera de autos, el 9 una película de El Santo, el 11 sus "Diálogos en confianza", y el 13 una película. Solamente el canal 22 pasó un corte informativo de 10 minutos del acto. Cuando a las 3.30 de la tarde hablaba Marcos, ninguna televisora hizo conexión para transmitir sus palabras.

Ni el estatal canal 11 de la Universidad Politécnica, tan combativa socialmente, ni el también estatal canal 22, ni la estatal Radio Educación, ni Radio Universidad de la Universidad Autónoma de México, entendieron la importancia de esta jornada histórica y no retransmitieron un acontecimiento tan singular. El vacío lo llenaron parcialmente tres estaciones de radio: Radio 13, Radio Red y Formato 21.

Imágenes inolvidables en la memoria

Las más de 120 mil personas que llenamos la Plaza del Zócalo conservaremos registradas para siempre las imágenes de aquella tarde. El silencio respetuoso de la espera sólo roto por la alegría de verlos llegar, las mantas por doquier, la ceremonia indígena mazahua que inauguró el acto, las representaciones de las más de cuarenta etnias indígenas de México presentes en la plaza, las manos levantadas, los himnos, el grito repetido por la multitud "¡No están solos!", son inolvidables imágenes que persistirán vivas, coloridas y luminosas en nuestra memoria de mexicanos orgullosos de nuestros ancestros indios.

"Nunca más un México sin nosotros" fue la consigna de aquella tarde. Sin nosotros: sin los indígenas nunca más. "Somos mexicanos y la bandera también tiene que cubrinos a nosotros", dijo un comandante indígena del EZLN."México, venimos a pedirte humildemente, respetuosamente -dijo Marcos-, que no permitas que vuelva a amanecer sin que esa bandera tenga un lugar para nosotros, los que somos del color de la tierra."

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